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Domingo Septiembre 15, 2019

Ibagué es la ciudad del país con más acueductos comunitarios. Los 33 acueductos de la ciudad están ahora en la mira del gobierno, que ha señalado a través del Ministerio de Vivienda, la Secretaria de Salud, Cortolima y la Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarilado (Ibal), que es necesario reducirlos o unificarlos debido a los problemas técnicos y administrativos que presentan.

En Ibagué, más de 70.000 personas cuentan con servicio de agua gracias a los acueductos comunitarios. Sin embargo solo tres de ellos cuentan con agua potable, y todos precisan de apoyo en el manejo y cuidado de las cuencas hídricas, y un asesoramiento administrativo y técnico. Según la personería municipal, estos acueductos, organizados como empresas comunitarias, no son sostenibles financiera ni técnicamente, sin embargo así han funcionado durante poco más de medio siglo.

Acuaricaurte: un caso simbólico

El barrio Ricaurte se asienta sobre lo que se conocía a principios de siglo como "el llano de los Álvarez". Allí se fueron estableciendo varias familias como los Pabón y los Amezquita. En 1958 se estableció en la zona el batallón militar Coronel Jaime Rook. La población de la región surtía sus necesidades de agua de las quebradas El Tejar y La Arenosa. Las personas bajaban y subían con canecas. De aquella época, aún quedan relatos de muchachas violadas por soldados en la quebrada, cuenta don Fabio, antiguo habitante del barrio.

Esto, sumado a los problemas de salubridad, hizo que en 1960 un grupo de hombres, liderados por el topógrafo empírico Eudoro Escobar, se pusieran de acuerdo para construir un acueducto para el barrio. Subieron y hablaron con la familia Triana en el alto de Boquerón con quienes ajustaron un precio por el acceso al agua de la quebrada EL Tejar, el cual se pagó con colaboración de 50 pesos otorgados por la gobernación. La construcción de la red matriz fue una epopeya comunitaria realizada en minga que duró dos años. En 1961 se organizó jurídicamente la Junta de Acción Comunal y se extendió el acueducto hasta garantizar el liquido a otros barrios como Galán, Kennedy, Venecia y La Avenida. En 1965 se construyeron los tanques desarenadores y de distribución. Uno de los años críticos para el acueducto fue 1992 cuando el verano estuvo a punto de extinguir el cauce de la quebrada, por lo que el profesor del colegio Ricaurte, Fabio Sandoval, con ayuda de los estudiantes sembró varios árboles en el área del nacimiento de la quebrada.

La organización administrativa de los acueductos

La Junta de Acción Comunal Barrio Ricaurte está inscrita en la Secretaría de Bienestar Social de la Alcaldía Ibagué y figura en la Superintendencia de Servicios Públicos como una empresa prestadora del servicio de acueducto, el cual es administrada por la comisión empresarial de la Junta de acción comunal, que se elige el último domingo de marzo cada cuatro años en sesiones democráticas, no exentas de polémicas y suspicacias alrededor de la administración de la empresa.

En el barrio, la polémica ha sido tal que no ha sido posible constituir la empresa ante la cámara de comercio como entidad jurídica sin ánimo de lucro, un paso esencial si se piensa consolidar como empresa sostenible a largo plazo, con unos estatutos claros y unos objetivos concretos. Para esto es necesario que una asamblea con la mayoría de los socios suscriptores (641 + 1), firme el acuerdo de constitución. Cada vez que se ha intentado realizar esta asamblea alguien ha salido a demandar la reunión en función de señalamientos y acusaciones de ánimo de aprovechamiento por parte de los dignatarios, que son las personas que fueron elegidas como parte de la JAC.

Actualmente el acueducto tiene 1282 suscriptores, cada uno paga mensualmente 5.000 pesos por el servicio del agua, para un recaudo mensual de aproximadamente 6 millones de pesos. Sin embargo, según Sandra Pareja, presidente de la JAC, no se está recogiendo la totalidad de este dinero ya que circulan entre la comunidad los rumores de una grave crisis de corrupción en la empresa, y señala que detrás de esto están un par de líderes comunales que perdieron la elección pasada. El dinero del recaudo se invierte en la compra de cloro, el pago de servicios de la casa comunal (sede de reuniones periódicas, actividades, fiestas algunos sábados, y donde funciona permanentemente la biblioteca), el pago de vigilancia, el pago del salario y las garantías de ley de los tres trabajadores de la empresa (dos obreros y una secretaria), el pago de una cuota trimestral por uso y aprovechamiento de agua a Cortolima (218.066 pesos) y el pago de un recibo a Cortolima por concepto de tasa de seguimiento ambiental, que consiste en una visita técnica que realiza la entidad ambiental al acueducto. La última de estas visitas fue el 25 de Julio de 2013.

El informe técnico resultado de esta visita dice que el acueducto capta 38,5 litros de agua por segundo, 14 litros más de los aprobados en el contrato de concesión de aguas firmado con Cortolima por 20 años. 

Los problemas con los entes de control

La calificación del servicio de agua que presta el acueducto de Ricaurte, según Superservicios, es rango 3, en una escala de 1 a 3 donde 3 representa el riesgo más alto. Igual calificación tiene para el cubrimiento y continuidad en el servicio. En 2011 fue catalogado como una empresa con alto nivel de riesgo financiero, en términos de solidez empresarial.

Además de la dificultad de no ser viable administrativamente, la calidad del agua está también amenazada, entre otros por los desechos que arrojan dos fincas cafeteras sobre la quebrada antes de que llegue a la bocatoma del acueducto, la erosión que ha dejado el rastro humano a lo largo del cauce y el avance de la ciudad sobre la montaña.

En 2013 la construcción de una vía carreteable de 1,5 km por la montaña hasta la finca “Arrancaplumas”, a menos de 500 metros del nacimiento de la quebrada, generó derrumbes de tierra que deterioraron el cauce y la calidad de la quebrada. Frente a esta situación la Junta de Acción comunal pasó la queja a Cortolima, que a su vez envió una comisión de estudio al lugar en julio de 2013. En el informte técnico de la comisión se recomendó la limpieza del material deslizado, la inmediata reforestación de la cuenca hídrica con 750 árboles y su mantenimiento durante 2 años a cargo del señor Jairo Perdomo, titular de la finca Arrancaplumas, quien en la ocasión de la visita no fue encontrado en la finca. De él solo se sabe que contrató la obra de la carreteable a la que Cortolima también exigió implementarle obras de canalización de aguas lluvias para evitar la erosión y desestabilización del terreno. Hasta mayo de este año el señor perdomo no se había presentado ante la corporación ambiental.

El ingeniero Luis Ricardo Salcedo, jefe de obras del Ibal, dice que la empresa municipal no suele tener relación alguna con los acueductos comunitarios de Ibagué, más allá de eventuales apoyos técnicos que desde los administradores del acueducto comunitario o de la Junta de Acción Comunal sean solicitados al grupo técnico del Ibal. 

Un caso es el del acueducto del barrio Túneles en la comuna 13 que en el año 2008 impuso una acción popular contra el Ibal y la Alcaldía para que se realizaran las obras de potabilización del acueducto que surte a más de 350 personas. Esto ocasionó que el tribunal del Tolima ordenara a las entidades gubernamentales el cumplimiento de la realización de las obras de potabilización para el acueducto comunitario. Al respecto hay 18 acciones populares vencidas.

La Superintendencia de Servicios Públicos multó a la Junta de Acción comunal del barrio Ricaurte por suministrar agua a más de 1200 beneficiarios sin contabilizar el metraje cúbico que consume cada usuario, con el argumento de que esto supone un grave riesgo técnico y financiero para cualquier empresa prestadora de servicios. La pregunta es si no es también un grave riesgo servir agua no potabilizada.

Acuaricaurte está en peligro. Su situación financiera empeora y podría cerrarse definitivamente. Todo depende de la celeridad de Superservicios, o de la gestión de la comunidad para consolidar la empresa.