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Domingo Septiembre 15, 2019

En los días que siguieron a la matanza de los periodistas de Charlie Hebdo, en artículos de prensa y en redes sociales se ha empezado a debatir acerca de si los contenidos publicados por este periódico eran racistas o xenófobos, más que para justificar los hechos, para tratar de entenderlos.

Por ejemplo, en Colombia, José Antonio Gutiérrez publicó en Las2Orillas una entrada donde califica a Charlie Hebdo de periódico racista con tinte de colonialismo. La semana del ataque el semanario Voz replicó un  artículo publicado otiginalmente por El Mundo de España en 2013 en el que Charb, director de la publicación y una de las víctimas fatales de la masacre, y Fabrice Nicolono, caricaturista del medio herido en el ataque, explicaban lo absurdo que les resultaban las acusaciones de racismo en contra de la publicación. 

Si bien uno puede no estar de acuerdo con todo lo que publica Charlie Hebdo, pareciera que quienes hacen estas acusaciones de racismo no han tenido un número de la revista en las manos o, si lo tuvieron, no entendieron cuáles eran los “blancos” del sentido del humor de los periodistas.

¿Quiénes son los caricaturistas de Charlie Hebdo?

Los primero es recordar de dónde vienen estos periodistas. Algunos, los mayores, eran directamente de la generación del 68, mientras que los más jóvenes, como Charb, eran “hijos del 68”. Esta referencia al año 68 dice muchas cosas: eran muy izquierdistas, universalistas, abiertamente ateos y totalmente irreverentes. Sin embargo, a pesar de los chistes y de las caricaturas que emanaban de esta irreverencia, tenían en filigrana algo más serio que es la defensa de los valores republicanos.

Esta defensa de los valores republicanos fue seguramente su motivación para atacar a todas las religiones que veían como una amenaza a los valores laicos de la sociedad francesa. En estos ataques a los fanatismos religiosos algunos ven una forma de racismo, sin embargo ninguna religión está asociada a un origen étnico. Las religiones por supuesto tienen sus orígenes en algunos sitios del mundo (a veces el mismo) y tienen creyentes que no están uniformemente repartidos entre los pueblos, pero confundir ataques a la religión y su fanatismo con racismo, es algo bastante aproximativo. Un dato elocuente: hasta 2012 Charlie Hebdo había tenido en su contra 14 procesos instaurados por asociaciones católicas, algunas muy cercanas a la extrema derecha en Francia, y uno solo (que ganó) instaurado por dos asociaciones musulmanas.

Por lo que sí podría criticarse a los periodistas de Charlie es porque en defensa de los valores republicanos es posible que, como muchos franceses, tuvieran una visión estrecha de la laicidad. La laicidad en Francia fue, en su origen, construida sobre la religión católica, lo que es problemático por algunos detalles prácticos. Por ejemplo, en las administraciones públicas en Francia no se pueden exhibir signos religiosos, lo que resulta más fácil para un católico que puede esconder su cruz por debajo de su camisa, que para una musulmana que quiere cumplir con las reglas del Islam y cubrir su cabeza con un chador. Es posible que los periodistas de Charlie Hebdo fueran “republicanos extremistas”, pero eso es el reflejo de una parte de la sociedad francesa en general.

Las acusaciones de racismo

Al ser herederos del movimiento de 68 (la revista nació en 1969), es contradictorio calificar a estos periodistas de racistas, pues tradicionalmente el racismo en Francia ha surgido más por el lado de la derecha y de la extrema derecha que de la izquierda. Los lectores de Charlie Hebdo conocen muy bien todos los artículos en contra de la extrema derecha en Francia o, en general, en contra de los gobiernos de turno cuando que promovían políticas de inmigración restrictivas, por ejemplo.

Sin embargo, es cierto que Charie Hebdo tiene opiniones fuertes contra lo que ve como los extremismos religiosos y su injerencia en la política de los estados. El punto de estos periodistas es que no hay ninguna razón para dejar la crítica de la política de colonización del estado de Israel, o de la violación de los derechos humanos en algunos países del medio oriente, a los “racistas patentados”.

Como caricaturistas querían denunciar eso, pero el hecho de denunciarlo no los hace racistas. Para ellos atacar a los fanatismos religiosos con pluma y caricatura es una manera de luchar contra la extrema derecha, lo que a su juicio favorece en particular a los musulmanes, quienes son, vale la pena recordarlo, las primeras víctimas de los integristas islamistas.

Hace poco el humorista y escritor francés Nicolas Bedos, también amenazado por sus comentarios humorísticos, decía: “uno puede reírse de todo, con todo el mundo, pero cuando uno no es cualquier persona”. En otras palabras, un mismo chiste o una misma caricatura será interpretada de manera distinta si quien lo hace es alguien que se sabe que no es racista o si es un racista declarado. Precisamente por esto fue despedido a un periodista de en Charlie Hebdo durante el año 2008 cuando se dieron cuenta de que sus diatribas en contra del Estado de Israel eran motivadas por su antisemitismo y no por razones legítimas como la defensa de los derechos humanos de los palestinos.

La sátira francesa en contexto

Es importante recordar que en la tradición satírica francesa se hace mucho uso de lo que se llama el “segundo grado”, es decir, que el chiste no se encuentra en el primer plano (sentido), sino que es un poco más "sofisticado". A este respecto hay muchos debates interesantes sobre las diversas manera de interpretar la primera portada de Charlie posterior a esta matanza que tiene una caricatura de Mahoma con una lágrima diciendo “Todo está perdonado”. En lugar de dar estas interpretaciones acá, invito a los lectores a proponerlas en los comentarios.

Mucho de lo escrito sobre esta masacre pone en evidencia el dilema que se presenta entre dos principios, ambos legítimos pero difíciles de aplicar al mismo tiempo: el de la libertad de expresión y el del respeto por lo sagrado, en general asociado a las religiones y sus prácticas. Para muchos el "más sagrado" puede ser la libertad de expresión, pero hay todo el lugar a discusión. Como dijo la semana pasada el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, “minimizar o relativizar la gravedad de los asesinatos terroristas con el argumento de que las víctimas 'abusaron de la libertad de expresión', o con el argumento de que 'occidente también ha matado', me parece de una cobardía moral repugnante".

Muchos critican la cobertura asimétrica por parte de los medios de comunicación de la masacre de Charlie Hebdo y las masacres cometidas por Boko Haram en Nigeria esos mismos días. Seguramente Charb y sus compañeros habrían criticado con sus caricaturas esta situación y este tratamiento asimétrico de los eventos. 

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2015-04-28 20:42

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Lun, 2015-01-26 15:06

Personalmente creo que se debería examinar las diferencias entre "Libertad de expresión" y "Libertad de prensa", pues cada persona es libre de pensar y expresar sus ideas, sean estas racistas o xenofobas (claro está, sin llegar a extremos como hacer daño a los demás, por medio de la consiga "mi libertad llega hasta donde empieza la libertad del otro"), mientras que los medios masivos de prensa deben ser responsables dentro de su autonomía editorial, responsabilidad que se debe ver reflejada en no publicar contenidos sin fuentes confiables, no publicar información dudosa o sobre la que no se tenga seguridad, no provocar a grupos étnicos, religiosos, culturales etc.

Mié, 2015-01-28 10:20

Estimado SebastienMeAg,

 

Tu punto es interesante y efectivamente en teoría podría haber sentido que se haga esta distincción. Ahora en la practica, lo veo más dificil, pues con el desarrollo de la redes sociales la definición de medios de comunicación se ha vuelto bastante dificil. Por ejemplo, aunque es cuestión de definición, he escuchado varias veces que una persona X con más de 1000 seguidore en Twitter ya puede ser considerada como medio de comunicación. 

Saludos

David

Vie, 2015-01-23 15:17

Creo que en medio de lo complejo, el asunto es simple: de una parte, la violencia no es justificable bajo ninguna circunstancia; de la otra: la provocación a conglomerados humanos tampoco lo es, porque una cosa es criticar y burlarse de extremismos, fanatismos, de la hipocresía, la doble moral, y otra burlarse de la figura central de una religión que realizó un aporte gigante a la civilización mediante el arte, la ciencia y la convivencia cuando occidente sufría bajo el oscurantismo; una cosa es burlarse de creencias fruto de factores de poder con manipulación mediática y otra del núcleo central de una fe religiosa, por la simple razón de que se ataca injustamente a la mayor parte de creyentes que viven en forma genuina su relación con lo sagrado. Hablando de límites el hilo es delgado pero identificable por parte de medios y del personal vinculado, y los afectados tienen por su parte el derecho de exigir rectificaciones e incoar acciones para detener provocaciones injustificadas.

Mié, 2015-01-28 10:31

Estimado Celodav,

Muchas gracias por su comentario. Difiero un poco de su posición respecto a lo sagrado. Creo que no se debe prohibir los chistes/caricaturas sobre lo sagrado porque rapidamente eso nos haría llegar a un Estado totalitario. Me explico. Algunos musulmanes consideran que es prohibido representar el profeta (Como ya lo mencioné en otra respuesta, es solo una interpretación, pues si uno va a visitar mezquita se da cuenta rapidamente que hay representaciones de Mahoma. Por lo menos el Coran no prohibe nada). Si empezamos en prohibir eso, entonces tocará también prohibir otras cosas sagradas para los creyentes de otras religiones. Después, no veo porque los ateos y los agnosticos no tendrían cosas sagradas y no podrían solicitar la prohibición de algunas caraticaturas. Poco a poco, por conexidad, ya no tendríamos derecho de hablar de nada. Si bien creo que hay que modernizar la laicidad en Francia, en eso creo que no se puede ceder.

Saludos

Jue, 2015-01-22 22:31

Chévere esta nota. Pero sugerir que el "respeto por lo sagrado” y la libertad de expresión son equivalentes me parece un poco descachado. Los límites de la libertad de expresión, aunque difíciles de trazar, se conceptualizan e implementan frecuentemente sin recurrir a la idea de “lo sagrado”, centrandose en nociones como incitación a la violencia, orden público y defamación. En contraste, conceptualizar la intuición del “respeto por lo sagrado” parecería un berenjenal mucho más enmarañado. Esta columna (http://opinionator.blogs.nytimes.com/2012/09/25/whats-wrong-with-blasphe...) y este video (https://www.youtube.com/watch?v=N9EUe8jNr6o) exploran ese berenjenal.

Mié, 2015-01-28 10:38

Estimada psofia,

 

Muy interesante el articulo del NYtimes, muchas gracias. Quizás me expresé mal, no quería poner "el respeto del sagrado" y la libertad de expresión en el mismo nivel. Solo quería resaltar que hay una incomaptiblidad entre los dos y en mi caso me inclino del lado de la libertad de expresión. 

Saludos

David

Mié, 2015-01-28 10:40

Estimado Altayre, totalmente de acuerdo. 

David

Mié, 2015-01-28 10:52

No estoy seguro que se referían al Cristo en la caricatura de la portada, pero quizás :)

Saludos

David

Lun, 2015-01-19 12:38

Un tema simple lleva a otros de mayor importancia. La claridad universal de la comunicación debería de salvar muchos temas y evitar pérdida de tiempo. Para la persona común, que somos unos cuantos, lo que un puñado de intelectuales quiere leer y entender en acontecimientos de este tipo no importa. Si la situación política, la historia y el origen del periódico indican que su intención no era mala, tampoco. Lo que la persona común ve, lee y entiende es lo verdaderamente importante y debe ponderar lo que se quiere decir.

Lun, 2015-01-19 12:48

No lo veo así por una razón sencilla: nadie está obligado en comprar el periodico Charlie Hebdo. Si uno no lo entiende, pues efectivamente mejor que no lo lea pero que deja a los que lo entienden disfrutarlo en paz. 

Lun, 2015-01-19 09:53

No veo porque la victima era también un agresor, no hacían más de criticar la politica detestable de Francia en Africa. 

Mar, 2015-01-20 23:27

Gato estas incurriendo en una falsa analogía, en primer lugar afirmar que el laicismo es un sistema de creencias equivalente a una religión es absolutamente incorrecto, ya que el laicismo propende precisamente por desligar la administración del estado de cualquier sistema de creencias religiosas, agnósticas o ateas (eliminando el sesgo), lo que pone a todos los ciudadanos en condiciones de igualdad frente al estado impidiendo precisamente, que un sector imponga sus creencias a otros, en este caso todos los ciudadanos están en condición de igualdad (sin importar etnia o religión) frente al estado, por lo tanto la analogía que implica que es lo mismo imponer un sistema laico que imponer uno basado en la fe no es correcta.

Lun, 2015-01-19 12:14

Dos puntos Gato: 1) en Francia la blasfemia es autorizada. Como lo expliqué Charlie Hebdo lo hacia en contra de todas las religiones y seguramente más en contra de la religión católica. 2) El Coran no prohibe la representación del profeta Mahoma y de hecho hasta el siglo XVIII había bastante representaciónes de Mahoma. Es una interpretación radical por parte de los hadiths que quiere hacer creer que la representación del profeta es blasfematoria. Pero si seguimos con esta misma interpretación, tampoco deberían existir en los países musulmanes estatuas, fotografias y televisión.   

Mié, 2015-01-28 10:50

No lo veo así Gato. Los periodistas de Charlie Hebdo eran ofensivos en contra de los extremistas de todas las religiones. En eso, efectivamente ofendían a los extremistas y quizás también a no extremistas que son simples creyentes. Sin embargo, yo que soy agnostico me siento incomodo/ofendido cada vez que veo signos religiosos alredor de mi, pero no es una razón para responder con violencia. Si me molesta demasiado, escribo algo, no atento en contra la integridad de las personas. 

Para volver al punto de la entrada, por todas sus luchas contra la extrema derecha, me parece obvio que los periodistas de Charlie Hebdo no eran racistas. Después, nunca he escrito que el enfoque de los periodistas de Charlie Hebdo me parecía la manera la más eficiente para luchar contra el racismo, en eso difiero de ellos en varios aspectos.

Saludos
David

Mié, 2015-01-21 00:03

Gato, tres cosas importantes, primero, la ley Francesa si es relevante, por que es la que garantiza el derecho de los musulmanes a profesar su religión, pero también otorga el derecho a otros ciudadanos a no creer, e incluso a cuestionar y controvertir otras creencias si así les parece, en segundo lugar, cuando la ley prohíbe una expresión religiosa en un individuo, lo hace para garantizar el derecho de los demás (es decir de todos los ciudadanos) a no ser tratados de manera discriminatoria, por ultimo ud. afirma que la ley es una convención social como una regla general, pero en el caso de los estados islámicos la ley proviene de la interpretación que los lideres religiosos hacen de la Sharia, que tiene su procedencia en el Coran y por lo tanto no es una convención social como si lo es en occidente.

Lun, 2015-01-19 10:07

Personalmente no veo la parte del artículo en donde el autor afirma que no son racistas porque son de izquierda. Eso es diferente a decir que "tradicionalmente el racismo en Francia ha surgido más por el lado de la derecha y de la extrema derecha que de la izquierda". Me parece que usted interpreta el artículo como quiere y manipula lo que se dice allí para acomodarlo a sus críticas (bien interiorizadas). Usted usa un lenguaje complejo para confundir a la gente y cita un libro que aporta poco a este caso en particular. (uno puede citar otros libros en defensa del autor. Y qué?). El artículo busco esclarecer los hechos y las posiciones francesas respecto a lo ocurrido, mientras que usted lo que hace es confundir a la gente imponiendo sus creencias, porque son creencias.

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