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Domingo Septiembre 22, 2019

El pasado viernes 10 de octubre fui victima de una agresión injustificada por parte de un policía en Bogotá. Ese día, alrededor de las 8-8:30 pm, me raparon la maleta en un café-bar en la zona de La Macarena en la carrera 5 con calle 27, al costado norte de las Torres del Parque y la Plaza de Toros Santa María. Después del robo fui a buscar inmediatamente a los policías que se encuentran en la plaza, específicamente en la manifestación taurina que allí se lleva acabo.

Cuando le comunique la situación a un agente de policía me dijo que debía esperar al Cabo, que en ese momento estaba hablando por teléfono y me ignoró. Como no pasaba nada, decidí buscar por el barrio La Macarena y la carrera séptima, por si los ladrones habían tirado la maleta a la basura. Después de unos 10 minutos de búsqueda no encontré nada.

Resolví subir de nuevo hacía La Macarena por el Planetario de Bogotá. Sobre las escaleras del Planetario, había un grupo de aproximadamente 8 policías, a quienes acudí. Con tono desesperado les pedí ayuda, les dije que por segunda vez estaba acudiendo a la policía porque me habían robado, que me colaboraran, pues en últimas esa es su obligación. Uno de ellos me dijo que me calmara, que “qué se podía hacer ya”. Me indigné con su respuesta, y les dije a los policías que era el colmo, que ese era su trabajo, no un favor que me negaban. Me di vuelta para irme y entonces uno de los policías comenzó a gritarme. Entre insultos, me amenazaba diciéndome que si quería ir a pasar una noche en la UPJ. Yo le reproché su amenaza y le respondí: “¿cómo es que yo vengo a poner un denuncio y ahora voy a terminar en la UPJ?”. El agente se puso agresivo, me empujo, me golpeo con un puño en la cara, en el pómulo derecho, y luego me tomo del cuello y forcejeó conmigo hasta hacerme caer al piso. Continuó agrediéndome, hasta que mi amigo Miguel Saavedra, que estuvo conmigo todo el tiempo, nos separó y me levantó. El resto de policías no hizo nada. Yo, indignado, le pedí el número de placa al agente pero no me lo dio.

Esa noche después del incidente estuve casi dos horas caminando por la zona pasando por el CAI móvil de la 26, la estación de Transmilenio frente al Museo Nacional y el Hotel Tequendama. No encontré ayuda en estos lugares. El militar encargado del hotel se concentraba más en terminar de limpiar su moto que en escucharme. Su respuesta después de contarle los hechos fue “que cagada, así es la vida”. No me indicó a dónde o a quién llamar, ni si quiera me ofreció un teléfono. La única ayuda que recibí fue de un soldado que me escucho y cuando estaba a punto de salir del parqueadero me acerco una hoja y un esfero para que anotara los número de placa que recordara del policía que me había golpeado y me ofreció que si necesitaba el podía dar testimonio de que yo había ido.

Me devolví al café-bar para contar lo sucedido a mis amigas que estaban allí, y luego llamar al 123. A las 11:18 pm, en una llamada de 5 minutos, hice el denuncio telefónico en la línea 123. Al cabo de unos 15 minutos llegaron dos policías. Uno de ellos era a quien había pedido ayuda más temprano y me había ignorado, y quien además estuvo presente en la agresión. Al segundo policía no lo conocía.

Pasé alrededor de 40 minutos hablando con ellos, expresándoles que era su deber y mi derecho que me dieran los números de la placa del policía que me había agredido. Ellos se negaron a dármelo, y me insistieron que lo pensara mejor. Yo seguí exigiendo el número de placa del policía agresor. Al final los policías decidieron llevarme al CAI de la calle 26 a “revisar” los números que yo tenía. Todo el camino trataron de convencerme de que, por un lado, la culpa había sido mía, me decían que cuál era el problema si no tenía algo de extremo valor en lo que me habían robado; y por el otro lado, me pedían disculpas en nombre del otro policía. Yo les dije que ningún argumento eme parecía válido y que yo estaba en todo mi derecho de denunciar si así lo quería.

Al llegar al CAI, el policía que no conocía entro a supuestamente a revisar, pero yo lo veía hablando con otro policía, mientras yo esperaba afuera con el otro agente. Para este momento de la noche yo estaba solo, y empecé a sentir miedo, pues los policías se veían molestos con mi insistencia. Decidí desistir, pues ellos no iban a darme ningún dato del policía agresor. Mis amigas, sin yo saberlo, venían caminando detrás de nosotros. Ellas escucharon toda la conversación desde que los policías llegaron al bar hasta que llegamos al CAI de la 26. Cuando las vi llegar al CAI me despedí de los policías reprochándoles que no me hubieran dado la información.

Hasta este momento no he podido establecer ninguna denuncia contra el agresor.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2015-04-28 20:43

Rashleigh might certainly have escaped from gucci outlet the bushrangers at the time he had spoken to the two runaways behind ray ban uk the replica watches barn; but louboutin outlet he then links of london preferred remaining until the police, whom he hoped they michael kors would send, should michael kors outlet arrive, nike air max thinking that soccer shoes perhaps http://www.nike-roshe-run.fr/

Mié, 2014-11-26 09:42

Qué raro, yo hubiera creído que la policía lleva mucho más tiempo siendo así. Seguro se volvieron castrochavistas.

Jue, 2014-11-13 02:42

La próxima vez que le suceda una situación de estas, que a mi ya me ha pasado y tuve la misma indignación, no insista con la Policía, porque ellos no le van a ayudar, de hecho lo pueden poner en riesgo. Tome el número de placa de los policías de sus chalecos y denuncie inmediatamente en la línea 195. Es demorado, se le van más de treinta minutos y dos llamadas mínimo, pero son los únicos que reciben la queja y hacen algo con respecto a las agresiones de los uniformados. Frente al robo, la verdad es que esos manes están mas asustados que usted del ladrón y por eso no se mueven.

Jue, 2014-11-06 20:10

Esto de leer a los regañadores e insultadores de oficio de LSV, es tan molesto y desgastante, pero lo cierto es que de los 270 mil policias que hay en Colombia por ahi unos cien son derechos

Dom, 2014-11-09 20:19

@AGREVAL: Cierto todo. u_u

De paso... a lo que voy es que los colombianos nos acostumbramos que sin papito policía y mamita ley, no hacemos nada. No tenemos el valor de ser civiles, sino un porcentaje muy pequeño de la población. Y por eso los polis se sienten -y de hecho, tienen, así está construida la sociedad local- el poder ABSOLUTO de hacer lo que les venga en gana.
Como no hay una ciudadanía que se sostenga de forma buena, pues tenga, quedan validados por default. Así, es muy complejo.

Y de paso... los policías hoy por hoy, repito, están descocados. Acá, un abuso que se está volviendo rutinario en la ciudad: hoy es un peligro salir si no se está vestido como manda el Señor Procurador en sus videos y como al policía le parece.
En el video se ve: ¡cómo les importará UN CARAJO los derechos civiles, que dicen 'uy qué miedo' al ser mencionados! Proporcionemos... :)

Jue, 2014-11-06 20:12

No te enojes viejo gato, pero ese párrafo me pareció sacado del libro gordo de Petete.... saludos

Mar, 2014-11-04 06:52

Un termino sacado de la oposicion en venezuela es "Enchufados" y creo que se refiere a los servidores publicos que en la comodidad de su puesto no cumplen sus funciones sin temor a repercusiones.
Esa es una de las razones para que las cosas no funcionen como deberian. Los policias deben garantizar la seguridad ciudadana y la cuantia del robo no debe discriminarse, por eso encontramos ejercitos organizados para realizar robos de pequena cuantia en las calles de bogota.
Impunidad garantizada, policias sin motivacion para hacer su trabajo y justicia que esta lista para reponder que somos unos llorones o unos machuchos porque nos duele la perdida de 100 mil pesos. Y un negociazo organizar ejercitos que en operacion hormiga nos dan a todos nuestra dosis de ineguridad, alimentando las divisiones sociales, el odio entre clases, razas, el odio a las instituciones y el dolor de ser colombiano en esta etapa que nada en colombia funciona como deberia.

Vie, 2014-10-31 21:14

No puedo creer los comentarios de El Santo Salvador y Jaule. Primero, el Santo Salvador lo pretende insultar, además por el lugar donde vive (no sabe si realment infringiendo los términos de La Silla Vacía. Segundo, justifica la omisión de los policías en sus funciones y además, las agresiones a los ciudadanos, que no hacen parte de su conducta: ellos son servidores públicos, no matones de barrio, y deben ceñirse estrictamente a la ley. Por gente que justifica la ilegalidad es que estamos así: tenemos la Policía que nos merecemos. Nadie pretendía que asignaran un investigador privado, pero sí que buscaran a los ladrones, que es lo mínimo que debían hacer los policías en esas circunstancias. Por último, Julian, me suena a que esos dos que comentan son tombos: usan ese lenguaje y esos argumentos, ¿cómo es eso de que la sacó barata? Hay que leer: por no tener una cultura que le pida a los servidores públicos que rindan cuentas es que hacen lo que se les da la gana. Vean a Uribe.

Vie, 2014-10-31 11:48

Quitando las groserias, de acuerdo con "El Santo Salvador", este man se nota en su forma de escribir que es un lloron... Es cierto que la policía se extralimita muchas veces... pero sólo en cómo lo cuenta este man... antes debería agradecer que la sacó barata.

Jue, 2014-10-30 06:30

Borramos este comentario porque viola nuestras reglas de usuario de usar este foro para agregarle valor a la discusión y no para insultar a otros foristas o al que escribe.
Juanita

Mar, 2014-10-28 14:59

Lo otro es: se está vendiendo la cultura ciudadana como si fuera acatamiento de órdenes, normas y reglas.

Y lo siento, pero es culpa de TODOS los bogotanos de no asumir su responsabilidad de vivir en una Capital de un País. De ser diversidad. De buscar que mejoren condiciones. De ser ese tejido que no necesita a un policía para hacer lo correcto.

Esto también es nuestra responsabilidad, pero no la ejercemos. Bueno. Teeeenga.

Mar, 2014-10-28 14:52

La Policía en Bogotá parece como el marinero de los Simpson fungiendo de profesor:
"Si no estudian, hay UPJ.
Si estudian pero muy poco, hay UPJ.
Si estudian, pasan el examen y se visten como 'gente de bien', bien por ustedes. Pero hay UPJ."

¿Qué mecanismo existe para protegerse de ellos? Sería lindo saberlo y verlo efectivo, pero...

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