Por: LaSillaVacía.com, Vie, 2015-07-24 17:05
La media maratón por Bogotá

En realidad, no nos digamos mentiras, una campaña para la Alcaldía de Bogotá es toda una maratón. Ya los candidatos corrieron los primeros 21 kilómetros y llegaron a la meta de la inscripción que es mañana. Varios se quedaron en el camino, otros llegaron llenos de moretones por los codazos que recibieron y otros están jadeando. Así llegan y así arrancan los contendores para la fase final de la carrera por la Alcaldía de Bogotá.

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Rafael Pardo

Pardo es el típico fondista keniano, un competidor fuerte cuyo mayor atributo atlético es que siempre corre a un paso parejo y sin revelar sus emociones. Su estrategia de carrera es ir paso por paso, concentrado en mantener el mismo ritmo, negándose a mirar por el rabillo del ojo en dónde andan sus competidores ni en preocuparse en meterles zancadilla Quizás por eso se quedó sin la posibilidad de quedarse con la camiseta de toda la Unidad Nacional. Casi a mitad de carrera, cuando se dio cuenta, el rival con el que va corriendo codo a codo -Enrique Peñalosa- se llevó a su hinchada de Cambio Radical. Un poco antes ya había perdido al equipo liberal samperista.

Clara López

Clara fue la primera en ponerse la camiseta de carreras para Bogotá 2015, casi que desde que cruzó la meta de la maratón presidencial hace un año en el cuarto lugar. Recargada con la energía de las barras de granola que le daban los 500 mil votos en Bogotá y ayudada por sus entrenamientos desde hace un año, durante tres meses corrió solitaria en la punta y ha logrado convertirse en la única corredora viable por el lado izquierdo ante la falta de hidratación que tuvieron otros rivales suyos de ese lado como Hollman Morris o incluso los verdes.

Pero, cuando promediaba el primer tercio de la media maratón, empezó a ver por el rabillo del ojo cómo dos de sus perseguidores -Rafael Pardo y Enrique Peñalosa- se comían los metros que los separaban. Ante la presión de sus competidores, Clara empezó a acudir a sus aguateros en busca de apoyo moral.

Primero a los indígenas, que le entregaron su mandato al pasar por el Cerro Guadalupe (que ellos llaman Chiguachia). Luego al Mais, que supuestamente iba a hidratar a la colera María Mercedes Maldonado pero llegó a hacerle barra a Clara. A la Unión Patriótica, fieles soportes desde hace un año. Y finalmente a un nutrido grupo de hinchas con camisetas rojas que se identificaron como el equipo samperista, que vienen de hacerle barra a Lucho Garzón, Samuel Moreno y Gustavo Petro en sus victorias en las últimas tres ediciones de la carrera.

Con esos apoyos, Clara llega a la mitad de la carrera con algunos metros de distancia frente a sus rivales, pero sin la suficiente ventaja como para parar a descansar o bajarle el ritmo.

Enrique Peñalosa

El candidato que va por firmas y con el aval de Cambio Radical se puso los tenis y salió a correr solo hasta el final. Aunque su récord de derrotas anteriores no le permitieron una entrada triunfal, y por el contrario, provocaron críticas, su sprint en la primera parte de la carrera que le sirvió para ponerse cabeza a cabeza con uno de los más patrocinados ha hecho que los ojos del público comiencen a mirarlo con nuevos ojos.

Pacho Santos

Pacho Santos se metió en la maratón en medio de rumores de que su entrenador al final no lo inscribiría o que sus compañeros de carrera le harían zancadilla poco después del pitazo. Pero el candidato del Centro Democrático logró asegurar su uniforme y comenzó a calentar antes que los demás. Aunque no está entre los favoritos de la carrera, tiene suficiente hidratación para correr los 21 kilómetros que le faltan y confianza en llegar dignamente a la meta.

Carlos Vicente de Roux

Carlos Vicente empezó a correr temprano y la ventaja le alcanzó para quedarse como titular después de que su mayor competidor, Enrique Peñalosa se cambió de equipo. Pero en el camino, ante la falta de una barra fuerte de su lado, se encalambró y casi le quitan la camiseta cuando algunos de sus seguidores buscaron a Clara, una de las punteras en esta competencia.

Ya con el empujón para llegar a la primera meta, y sin tiempo ni siquiera para hidratarse, está obligado a hacer un sprint de aquí al 25 de septiembre para que su equipo le siga haciendo barra y se abstengan de cambiar de corredor.

María Mercedes Maldonado

La mano derecha de Gustavo Petro llega a la línea de partida con los tenis desamarrados, con poco calentamiento y con moretones en el cuerpo de tantos codazos que recibió de su compañero de equipo, Hollman Morris. Además, tuvo que hacer el esfuerzo adicional de recoger las firmas después de que se quedó sin la barra energética del Mais.

Maldonado casi no llega a la carrera. La competencia dentro de su equipo fue muy dura y solamente la dejaron correr después de que Morris, con el que iba hasta principios de junio cuerpo a cuerpo, se bajó de categoría: se dio cuenta de que tenía más chance de llegar al podio en carreras cortas como la del Concejo.

Aunque sus rivales le han sacado una ventaja considerable, ella tiene la responsabilidad de conservar el título. Sin embargo no podrá contar con la barra de su entrenador titular. Al menos no dentro de la pista. Pero ella pone todas sus esperanzas en un entrenador suplente de confianza: Gustavo Petro papá. Al final, su interés central es tener el micrófono siempre a la mano para defender la carrera del campeón de la carrera anterior.

Marta Lucia Ramírez

La política conservadora era una de las favoritas antes de que comenzara la carrera porque cumplía todos los requisitos para una buena carrera: como los últimos tres alcaldes venía de haber tenido un buen desempeño como candidata presidencial, había obtenido casi 400 mil votos en la capital, era más fuerte que su propio partido y tenía la ventaja de contar con el apoyo de uribistas y de un segmento de centro, sobre todo de mujeres, y de proyectar la imagen de gerente. Sin embargo, Martha Lucía está preparándose para la triatlón y se reservó, entonces, para un rol de porrista en esta carrera. El problema ahí es que, con el ánimo de cotizarse frente a todos los candidatos que quieren su barra, también se ha demorado en hacer explícita su preferencia y otros se le han adelantado.

Alex Vernot, Daniel Raisbeck y Ricardo Arias

Estos tres candidatos, que son prácticamente desconocidos y que van por firmas, están muy lejos de los punteros y son considerados los amateurs de la carrera cuyo objetivo central será poder correr sin ahogarse los próximos 21 kilómetros y salir en una que otra foto.