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Jueves Septiembre 24, 2020

Blogoeconomía

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

Twitter del autor

Hilos temáticos:

Hernando Zuleta

 

Por diversas razones creo que es deseable que se logre un acuerdo general entre los negociadores de las FARC y los del gobierno.  Creo que la firma e implementación de los acuerdos sí ayudará a reducir la violencia y facilitará la presencia del Estado en lugares en donde dicha presencia es nula o, en el mejor de los casos, precaria. El efecto directo sobre la violencia, sumado al aumento en la provisión de bienes públicos debe tener un efecto significativo sobre el bienestar de las comunidades que más han padecido la violencia en el país.  

Tengo dudas acerca del efecto de los acuerdos sobre el crecimiento económico. No obstante, creo que el valor de reducir el número de víctimas del conflicto es tan alto que aun si se redujera el crecimiento económico valdría la pena el proceso de paz.   

He tenido varias discusiones sobre el tema.  Uno de los temas recurrentes en estas discusiones es  el castigo. En particular, quienes se oponen a los diálogos de la Habana suelen afirmar que es inaceptable que los miembros de las FARC no reciban un castigo por los crímenes cometidos.  Creo que vale la pena analizar el problema del castigo. Sin embargo, también creo que el énfasis debe estar en la eficiencia. El castigo es un mecanismo de disuasión que, de ser eficiente, evita que potenciales criminales cometan crímenes reales.  No obstante, para que el castigo sea eficiente como mecanismo de disuasión es necesario que, en general, quien cometa crímenes reciba castigo.

En el caso de las FARC, la eficiencia de los castigos previstos dentro de nuestro marco jurídico es discutible. Las FARC es un guerrilla antigua que sigue operando y muchos de su líderes han alcanzado la tercera edad (en libertad).

Por otro lado, un acuerdo que incluya el compromiso de los miembros de las FARC de no volver a delinquir es, para efectos prácticos, un sustituto del castigo. En efecto,  si el objetivo es que los miembros de las FARC no vuelvan a cometer crímenes un buen acuerdo puede ser eficiente.      

Por supuesto, las consideraciones de eficiencia no son suficientes para que la sociedad acepte un acuerdo que no incluya castigos o que incluya castigos simbólicos para los guerrilleros. Para que un acuerdo de estas características sea aceptado  es necesario el perdón, es necesario que los votantes crean en la voluntad de paz de los guerrilleros y estén dispuestos aceptar a los excombatientes como vecinos o colegas.   

Hace unos días tuve una conversación al respecto con mi hijo de 10 años. Después de varias explicaciones él preguntó: ¿Cuadrado los va a perdonar?

Para un citadino de 10 años de edad y fanático del fútbol, Juan Guillermo Cuadrado, jugador de la Juventus de Turín y de la selección Colombia de fútbol, es la imagen más visible de las víctimas. Si Cuadrado  perdona a las FARC es más fácil perdonar para quienes no hemos sido víctimas directas.  

No sé lo que piensa Cuadrado de los diálogos de paz, ni sé si está dispuesto a dar declaraciones públicas al respecto. Pero creo que, como parte del esfuerzo pedagógico del que ha hablado el presidente Santos, deberíamos oír los testimonios de las víctimas y saber si están o no dispuestas a perdonar. 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Sáb, 2015-12-26 10:49

Christian,

Gracias por el comentario.

Creo que hay diferentes niveles de perdón. El menos profundo, si se quiere, es el que permite a la gente soportar el hecho de que el victimario no pague un castigo. el más profundo implica abandonar cualquier odio o resentimiento. 

Creo que su preguntas son relevantes y por eso es importante saber si las víctimas pueden perdonar. 

Mié, 2015-12-23 11:05

Varias ideas deben quedar claras: Como el castigo no es justicia sino un mecanismo de disuasión, el disminuirlo por haberse comprometido con la paz no lesiona ni a la justicia ni a la no repetición. En la educación DEBERÍAN suprimirse los castigos que los adultos con autoridad (padres y profesores) inflijan a los menores, siempre más débiles, por el resentimiento y el dolor que causan. Cosa diferente sucede con la obligación de reparar los males causados y el compromiso con la no repetición. La gravedad del castigo depende siempre del poder y el estado de ánimo del poderoso, no de la acción equivocada del débil. Para muchos significa deseo se venganza y odio, sentimientos dañinos. El castigo solo funciona cuando produce miedo en los que lo sufren o presencian. Ojalá formemos mejores sentimientos que el miedo para promover la solidaridad y el respeto hacia los demás.

Sáb, 2015-12-26 10:52

Gracias Rodrigo,

Estoy de acuerdo con que se deben suprimir los casitigos a los menores. Pero creo que para eso se requiere una especie de revolución cultural.

También creo que la reparación es clave para el éxito del porceso, entre otras cosas, porque facilita el perdón. 

Mar, 2015-12-22 09:10

Para la sociedad, el castigo es un mecanismo para desanimar la conducta castigable, para que quien no la haya cometido no la cometa, y quien la haya realizado no la repita. Desde este ángulo son pertinentes las valoraciones de eficiencia.

El potencial delincuente calculador sabe de "valor esperado": Consideraría que el acto criminal vale la pena si (Castigo * Probabilidad(Castigo)) es menor que el beneficio esperado; si no, el delito no paga. Pero este cálculo también funciona para el perdón (total o parcial).

Quienes alegan que la impunidad en este caso estimularía el crimen deberían intentar asignarle una probabilidad a que este excepcionalísimo proceso de paz se repitiera en el futuro. ¿Casi cero?. Entonces, ¿no repetición de qué?

Para un doliente (víctima), el castigo al victimario es una forma de reparación, y el perdón, una renuncia voluntaria a esa forma de reparación. Y algunos estarían dispuestos a obtenerla, a cualquier precio, por su propia mano de ser necesario.

Mar, 2015-12-22 19:07

La capacidad d cumplimiento dl estado cuando es d cumplir al pueblo, entra en crisis d todo tipo con el famoso crecimiento económico.

No entiendo cómo hablar q es sacrificio anteponer la vida x encima del crecimiento económico. Será q nos acostumbramos a nuestro cotidiano ir y venir d muertos, precisamente xq no vivimos la guerra en carne propia?.

Mié, 2015-12-23 11:09

Completo acuerdo. La vida humana es sagrada y el crecimiento económico de una sociedad solo significa disponer de mayores recursos. ¿Para qué? ¿Para quiénes? No olvidemos que Colombia es el segundo país en América con mayor desigualdad social.

Mar, 2015-12-22 00:06

Resulta y pasa Sres. Blogeconomistas q si hablamos d castigo y perdón no se puede quedar en el discurso señalador a UNO d los varios actores dl conflicto +s SUI GENERIS; los militares, políticos y hasta sociedad civil están involucrados hasta los tuétanos. En concurso con medios q también tienen su responsabilidad.

En una historia (la moñona d los militares)comenté q, lo malo d este TODOS EN LA CAMA es q no estaba sentando el presedente q delinquir no paga y x el contrario se está dando vía libre a la REPETICIÓN; o lo q es lo mismo borrón y cuenta nueva, xq la mala educación prevalece y para el 2025 todavía falta un ratito.

Cierto, es esperanzador q esas comunidades q han vivido en medio d la guerra, careciendo hasta d lo +s básico y atropellada hasta x el mismo estado en todos sus sentidos, encuentre un rato d sosiego q ojalá sea para largo, pero igualmente lo comente en la misma historia, depende d la capacidad d cumplimiento dl estado q, entra en crisis d ....

Cont....

Sáb, 2015-12-26 10:57

Didundi,

Infortunadamente el único proceso de paz en curso es con las FARC por eso en la entrada me refiero a la posibilidad de que las víctimas de las FARC perdonen a sus militantes. 

 

Mié, 2015-12-23 11:14

La ventaja de esta justicia transicional es que quienes no colaboren con la verdad, quienes no se comprometan con la no repetición, no podrán utilizar sus beneficios. Sería muy hermoso que los delincuentes de cuello blanco que financiaron tanta violencia, quienes se lucraron (como cierto magistrado de la corte) se vieran obligados a confesar o a pagar por sus crímenes. La justicia transicional es para todos los que han promovido la violencia inhumana: guerrilleros, paracos, ganaderos, jueces, empresarios, policías o militares. ¡A confesar todos!

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