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Domingo Septiembre 20, 2020

El poder de las Cifras

Espacio dedicado al análisis de hechos de interés general y coyuntuales a partir de las cifras asociadas a ellos, las cuales, muchas veces, tienen una gran influencia en la conformación del imaginario colectivo de la sociedad colombiana.

César Caballero es politólogo de la Universidad de los Andes con una especialización en Gestión Pública de la misma universidad y una maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Oxford, Inglaterra. Durante su vida profesional ha alternado el servicio público con la academia.

Actualmente trabaja como gerente de su firma Cifras y Conceptos S.A.

Como director del DANE durante la primera administración de Álvaro Uribe, se hizo célebre tras su dimisión al cargo después de que el Presidente le prohibiera revelar los resultados de la Encuesta de Victimización.

Fue decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Empresariales de la Universidad Autónoma de Manizales.

Twitter del autor

@C_CaballeroR

Hilos temáticos:

Colombia necesita un sector minero capaz de cumplir con lo siguiente: los más altos estándares mundiales en temas ambientales, la promoción del desarrollo regional, retribuir al país lo justo por el uso de sus activos no renovables y un compromiso con la transferencia de tecnología de punta.

La discusión pública de los últimos años ha venido “acorralando” al sector. La vocería pública de las empresas ha asumido los debates de forma equivocada y a la defensiva. El gobierno ha sido errático y no tiene una visión sobre el futuro del sector en el país.

Los activistas ambientales han demostrado los inconvenientes de las actividades mineras; la discusión no se ha balanceado con la demostración de buenas prácticas. Para hacerla más propositiva deberíamos, bajo el liderazgo del gobierno, definir los estándares en normas ambientales, ojalá a la altura de los más rigurosos en el mundo, y así, facilitar el accionar de las mineras que estén dispuestas a cumplirlos.

La responsabilidad social debe promover el desarrollo regional, y por ello, no se puede agotar en el pago de impuestos, donaciones a fundaciones (con incentivos tributarios) y algunos recursos para relaciones con las comunidades. La minería debe proponerse generar mayores encadenamientos productivos, y en últimas, comprometerse con elevar la calidad de vida de los habitantes de su entorno inmediato.

Con respecto a la retribución al país por los activos explotados, debemos realizar una discusión franca y abierta acerca del monto de las regalías y los acuerdos contractuales sobre las compensaciones que hoy se cobran. Como hemos visto en el caso de Cerromatoso, pero también en oro y esmeraldas, los valores retribuidos parecen más dictados por el concesionario que por funcionarios públicos actuando en defensa del interés general.

Si no logramos resolver estos temas bloquearemos el desarrollo formal de la minería y nos quedaremos en el peor de los mundos: con minería informal, y en algunos casos, criminal; sin control, sin pagar impuestos ni regalías y con las peores prácticas ambientales y humanas posibles.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Sáb, 2013-06-08 07:21

No he visto en ninguna parte del país los beneficios de la minería, salvo para los que se llevan los recursos: ni en minas de esmeraldas, de carbón, de oro,platino, níquel. En sus alrededores solo hay pobreza, miseria y contaminación irreparables.
Claro que cuando un país fomenta la confianza inversionista, entregando el 97% y se queda con el 3% de las regalías, como hicieron con el oro, nada puede progresar. Salvo el miserable que firma los contratos en semejantes condiciones. Cuando en un contrato de asociación para explotar petróleo le dejan 60% a la transnacional, pues siguen atrasados Arauca o el Putumayo, como hace 70 años.
Por no hacer negocios malos como los que hacen nuestros ilustres dirigentes, es que DUBAI es un poquito más desarrollada que Puerto Boyacá.

Mié, 2013-06-05 12:11

Ok. El desarrollo de la minería formal es el menos malo de los males que trae la minería...está pendiente saber si es posible lograr un escenario lo suficientemente exigente para compensar la destrucción inevitable que traerá

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