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Martes Junio 15, 2021

Como en las mejores épocas de Belisario Betancur, la palabra paz está en todas las bocas. No sólo como manoseada estrategia de campaña sino, persistente, en los discursos de posesión y las conversaciones de pasillo con los periodistas. “Todos con la paz,” informan los medios excitados como veinteañeros a las cuatro de la mañana, con la noche de tragos encima, y el amanecer demasiado cerca para irse a dormir. ¡Otro trago por la paz! ¡Y que siga la fiesta!

La sensatez de Juanita León, que nos explicó qué paz habrá, y por qué, y por quién, queda diluida como unas gotas de limón en un litro de cerveza fría.

La austeridad del intelectual santista, el comisionado de paz Sergio Jaramillo, desaparece a esta hora de la fiesta, cuando los vecinos se aburrieron de llamar a la policía, el autonombrado DJ le sigue subiendo al volumen, y las borrachas se abrazan en la improvisada pista de baile clamando por la paz. El comisionado hace rato se fue para su casa, a dormir con la cabeza bajo las cobijas, esperando que el 7 de agosto se acabe la fiesta, y enfrentar la tremenda resaca.

Como ha dicho Jaramillo en todos los escenarios, y repiten juiciosos los documentos producidos por su oficina, no se trata de la paz. Es el fin de conflicto. El fin del conflicto con las FARC, para mayores señas. O quizá deberíamos decir, si eso no fuera ser demasiado precisos, el fin del conflicto con el secretariado de las FARC y los comandantes y bloques que sigan su mando.

Es el fin de uno de los conflictos, pero no de todos, incluso si llegara la paz con el ELN.  Hay y habrá bloques que no harán la paz, y guerrilleros que se empleen, ahora sí sin trabas, en las multinacionales de la coca. Hay y habrá numerosas pequeñas bandas de antiguos combatientes que encontrarán la persistencia de su forma de vida en la extorsión a comerciantes y el secuestro. Y quizá incluso tengamos algunos iluminados que en nombre del comunismo y los ideales “vendidos” funden nuevos grupúsculos guerrilleros, radicalizados y dispuestos a todo. Hay y habrá miles de muchachos que se escaparán de entre los dedos de las agencias de desmovilización, y terminarán temprano antes que tarde, muertos a bala en algún potrero.

Aún así, el fin del conflicto armado con las FARC sigue siendo atractivo; un cambio de época para todos. Y si con el fin del conflicto armado vienen algunas reformas a la iniquidad del campo, a su desigualdad grotesca y a las muchas formas en que las instituciones perpetúan la miseria rural, bienvenidas sean. Los países pasan a menudo por umbrales , vistos con claridad sólo después de muchos años, y quizá este sea el nuestro.

Pero el fin del conflicto, en estos términos, no da para una fiesta. Máximo da para unas cervezas en una tienda, y para caminar despacio a casa a las once de la noche mirando las estrellas, contemplando el fin de las FARC como guerrilla.

La sobriedad que requiere la posibilidad del fin del conflicto tiene poco que ver con el trasnocho por la paz, y con el manoseo de una palabra que de tanto usarla significa poco, o nada.

Otra forma de verlo es que la paz es nuestro poderoso significante vacío; esa idea política que sin tener un significado concreto aglutina las emociones políticas, generando acuerdos entre facciones  contrarias precisamente por lo poco que significa y lo mucho que evoca. Es nuestro significante vacío, tan poderoso como lo han sido  para otros, en otra épocas, patria, libertad, igualdad, familia y alguna religión.

Así, la paz aparece luminosa y seductora en la imaginación de los borrachos a medida que avanza la fiesta, aumentan los abrazos, se reconocen los amigos, se diluyen las diferencias con los contradictores y quieren cada vez más a la patria, o lo que es lo mismo, a la selección Colombia. Avanza la fiesta y en un rincón rumia su odio también aumentado por el alcohol alguien de pasado turbio, a quien las memorias de desplantes y agravios atormentan más con cada trago que se toma. Las chicas más lindas saltan acompasadas al ritmo de la música compitiendo por la atención del más guapo, y la promesa del amor perfecto. Nadie sabe cuándo acabará la fiesta, y todos corean “¡Qué viva la paz! Qué viva Colombia! ¡Qué viva James, nojoda!”

 

Posdata: Por razones de trabajo, a partir de agosto viviré en los Estados Unidos durante un año. Durante este tiempo no participaré en La Silla Vacía. Regresaré a en agosto del 2015, cuando espero que la generosidad de Juanita León me permita retomar este ejercicio intermitente de bloguera.  

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2014-07-25 08:29

Y entonces ¿dónde seguimos leyendo a Julieta este año?

Jue, 2014-07-24 16:02

Buen viaje Julieta... extrañare sus columnas pues eran las más lucidas. Esta sobre la paz es justa pues no se quedó en la palabra que añoramos escuchar como promesa sino en la que nos gusta repetir sin entenderla. Es verdad que el fin de un conflicto dista mucho de el final de todos los conflictos. Eso además no sería paz, sería uniformidad... creo que la paz es un estado que requiere condiciones previas. No creo que todo se resuelva, pero le apuesto a que algo se resuelva y a que ese algo se nos vuelva familiar, cercano, posible, para que cada vez más cosas se resuelvan. Solo dando el primer paso de baile se puede saber si vendrá un segundo y un tercero... así el primer paso de todos haya sido torpe y generado criticas y risas... no importa que luego cuando estemos bailando fluidos en la fiesta, volvamos a tropezar.

Jue, 2014-07-24 15:41

Pero no te preocupes, ¡oh Julieta!

Nos queda kathy porto para enseñarnos a pensar y mostrarnos qué es la paz. También para educarnos con respecto a la frivolidad implícita en el fútbol (y me imagno que también en el ciclismo). Claro, para enseñarnos a conocer nuestro país y, sobre todo, para ayudarnos a que madure su alma (porque los países tienen alma (que madura)).

También para que nos enseñe a discernir lo esencial de lo trivial, lo trascendental de lo efímero y, como diría el maestro Kundera, lo pesado de lo liviano; para que nos ayude a eliminar ese placer que le proporciona (al país, por si hay dudas) el matar y, al mismo tiempo, nos ilumine para que Llinás nos llene de placer.

En últimas, para que nos ayude a distinguir lo culto de lo demás y nos permita entender de manera profunda los grandes problemas de la nación colombiana.

Puedes irte en paz a tu retiro académico, !oh Julieta!

Mar, 2014-07-22 11:28

La Silla te estará esperando, Julieta. Gracias por tus escritos, tan bellos y crudos como la realidad de este país. Buen viaje y gracias.

Mié, 2014-07-23 06:33

Juanita x lo q alguna vez le vi opinar de la señora Julieta, le resulta muy creíble su despedida en público. Perdone q la tire al agua, pero son Julieta, los blog economistas y el señor de las encuestas, sus +queridos colaboradores de esta sección,x lo menos así lo veo yo. Y no es una censura ni nada parecido.
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El combo gato--nn en su ley, pretendiendo tapar el sol con una mano.

A las FARC se le está exigiendo la VERDAD, y es una obligación de su parte aclarar lo q ocurrió, ante todo x la salud mental de los dolientes, es imperativo; pero de ahí a desconocerá el estado encabeza del ejército y hasta la misma policía no tengan también q dar explicaciones a esas familias y + específicamente al país , cuando x acción y/ u omisión se aliaron con los militares para permitir masacres. Les recuerdo q es el estado el constitucionalmente establecido q tiene la obligación de cuidar y proteger.

Mié, 2014-07-23 11:39

Tiene que haber algo subhumano en tanta mala fe.

Respetuosamente le sugiero leer antes de comentar.

Dije que los falsos positivos deben ser perseguidos, investigados y castigados. Un criminal en el ejército debe ser tratado como un criminal de la guerrilla (¿alguna vez he dicho o sugerido algo distinto?). Sin embargo, le repito, el hecho de que algunos miembros del Ejército hayan cometido actos criminales no implica que el Ejército sea una organización criminal.

Mié, 2014-07-23 13:24

Ningun mala fe, es cierto q tanto la guerrilla como Los militates no se puede igualar, Ni mas faltaba; pero en el momento q Los militate asumen desaparaciones forzAdas y/o falsos positvs, se ponen al nivel de las mismas farc, con el agravante q son Una institucion del estado con la OBLIGATORIEDAD CONSTIUCIONAL DE PROTÉGER Y NO LO CONTRARIO, alli son UNOs criminales, no todos afortunadamenete, pero lo suficientes como para TENER Q dar las explicationes q el pais exige a las partes en conflicto.

Pd: Ya Furibe asiente q firmen rapido en la Habana, disque pAra acabar con esta tortura. Cayo en razon q nada lograra detener el proceso y q el pais esta en ese camino y no hay reversa; ahora se sube al bus con el sofismas de Salvador- redentor y pobrecitos nosotrosn. Otra variante a su oposicion nada reflexiva.

Mié, 2014-07-23 14:00

Didundi, frente a tu pregunta sobre mis blogueros preferidos, en realidad cada uno me gusta a su estilo. Julieta es amiga mía hace años, entonces fuera del afecto personal, me parece que lo que escribe es super inteligente y me gusta como lo escribe. Los blogoeconomistas me parece que son el grupo más disciplinado y que más esfuerzo hace por mirar la coyuntura desde ángulos totalmente novedosos. Lucas me parece genial. Carlos Cortés me parece que es agudo y divertido y quien lleva la idea del blogueo a su nivel más digital. Carlos Suárez me parece que mira la política como casi nadie. En realidad, cada bloguer me parece que le añade a La Silla un super valor agregado y todos me parecen que son muy buenos en su estilo.

Mar, 2014-07-22 08:06

Este embeleco de la paz solo servirá para terminar con el embeleco de la guerra; una simbología para terminar con otra, ambas sobredimensionadas, ambas menos significantes que sus estrepitosas manifestaciones. Como una parranda en la casa del vecino, que mantiene estresado a todo el barrio, por 50 años, y que todos anhelamos se termine cuanto antes.

La simbología de la guerra-paz y la guerra-guerra ya eligió a 5 presidentes, creó un movimiento sangriento para refundar la patria, con padres de la patria a bordo, puso a 50 soldados a marcar a cada guerrillero, se come una tajada enorme del presupuesto, y es el foco de las decisiones vitales.

Puede ser un anhelo ingenuo, pero es producto del cansancio: que se acabe el bochinche. Y a la mayoría nos pareció que el camino más corto son las tales negociaciones de La Habana. Pero sí, se requiere la precisión que reclama Julieta. El asunto es tal como ella lo describe, no la versión inflada a conveniencia de los mandamases. Ya está bueno.

Mar, 2014-07-22 14:33

El problema es que en Colombia hay gente que cree que las palabras son rótulos fastidiosos que pueden significar lo que uno quiera.

Quien se opone a negociar las instituciones con asesinos es "guerrerista" y quien quiere premiar a los asesinos (por ejemplo, con circunscripciones especiales en el congreso) apoya la "paz".

Quien afirma que se debe enfrentar a los asesinos es un "traficante del miedo", mientras que quien afirma que si no se negocia con los asesinos habrá miles de muertos adicionales (una extorsión en toda regla) es "valiente" y un "convencido de la paz".

Quien cree que los asesinatos se deben castigar es un "intransigente", quien cree que se debe tratar más benévolamente al que asesina "para que otros vivan mejor" es un "sensato".

Y así...

Mar, 2014-07-22 12:04

"Embeleco" no es "capricho".

Es, según el diccionario: trampa, treta, artificio, ardid, artimaña, engaño, argucia, truco, superchería, seducción, anzuelo, añagaza, señuelo, emboscada, asechanza, estratagema, martingala, encerrona, trama, tramoya, tapujo, farándula, mentira, bola, embrollo, cuento, farsa, comedia, ficción, fraude, timo, dolo, fullería, inocentada, chantaje. Y "embelecar": Engañar con artificios y falsas apariencias.

Versus: seriedad, honestidad, honradez, escrúpulo, comedimiento, verdad, sinceridad.

Veo en estos procesos mucho de lo primero y muy poco de lo segundo.

"como si no estuvieran atacando a la población civil y el estado la defendiera" ¿Cómo encajan, por ejemplo, los "falsos positivos" y el desbarajuste institucional en esta descripción de la situación? No encajan. ¿El estado defendió o atacó a la población civil en esta barbarie? Es un conflicto depravado, desde ambas orillas; embeleco y coartada para muchas atrocidades, que debería terminar YA.

Mar, 2014-07-22 17:23

Los falsos positivos deben ser perseguidos, investigados y castigados. Pero eso es diferente a igualar al Ejército con las FARC. Es que uno no puede confundir el objetivo y la operación normal de las instituciones con el accionar de criminales dentro de esas instituciones.

"¿El estado defendió o atacó a la población civil en esta barbarie?"

Es obvio que en una mayoría abrumadora las acciones del Ejército tuvieron como objetivo defender a la población civil. La gente no se sentía insegura en Colombia por encontrarse con integrantes del Ejército sino por encontrarse con integrantes de las FARC. Decir que el Ejército es una organización criminal es lo mismo que afirmar que los paramilitares se dedicaban a proteger a la población civil porque se enfrentaban a los guerrilleros para defender a agricultores y ganaderos.

Es necesario acabar la barbarie ya. Por eso los bárbaros que reclutan niños, asesinan, secuestran, etc. deben entregarse (y si no lo hacen, deben ser perseguidos).

Mar, 2014-07-22 13:29

Confieso que no tengo razones para ufanarme, como usted, de poseer una "mente superior". Pero si las "mentes superiores" nos han llevado a donde estamos, y creo que hay consenso acerca de que no estamos muy bien, tal vez sea hora de escuchar lo que tenemos que decir los más tontos, los del montón, los que no sabemos leer, los que, con humildad, leemos y escribimos con el diccionario en la mano.

Y aunque hacemos el esfuerzo, no logramos entender que "actores armados ilegales" incluya también a los miembros de la fuerza pública (actores armados legales) que actúan criminalmente. Es que cuando las palabras se barajan, nos confundimos fácilmente. Hasta el "líder" los distingue y los absuelve.

Tal vez los listos se han pasado de listos y están como el perro que persigue la punta de su cola y nunca la alcanza, y no entiende por qué cuando intenta acercarse, la maldita cola se aleja, y entonces la persigue por el otro lado, ... por la derecha, por la izquierda, ... hasta agotarse.

Lun, 2014-07-21 14:41

La esperanza de paz es lo único q nos motiva a continuar con el foforro hasta q amanezca, con la motivación q el dolor de cabeza de la resaca x lo menos sea menor.

Muy d acuerdo, es muy posible casi q cierto, q se crearán otras bacrim- de izquierda?- q unidas a las "iniciales" nos dejarán prácticamente en la boca d otro lobo aparentemente menos peligroso, cuya intensidad dependera d la tangibilizacion d un posconflicto q x muy incluyente y democrático q sea, No alcanzara para todos. Pero igual es mejor q nada, así sea a Cuentagotas como es normal. Es una intención q si se institucionaliza desde la voluntad política con los siguientes directores de la orquesta es posible vislumbrar un jardín mejor así sea para sus hijos, nietos y los mios, y no tener q salir del país.

PD: si es en NY el central Park tiene suficiente espacio, qn quita encuentre otro bello jardín desde el cual siga conectada. Xq la verdad hablo como si se fuera a la estratosfera y así no lo crea se le extrañara.

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