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Jueves Septiembre 24, 2020

Suarezterapia

Este blog es un recorrido por los pasillos del poder.

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Soy abogado de la Universidad Externado de Colombia. Con Posgrados en derecho Constitucional y Penal Especial de la Universidad de Salamanca. Especializado en Gerencia Pública y Control Fiscal de la Universidad del Rosario. He litigado en defensas penales y fui asesor en procesos de la ley de Justicia y Paz. Soy consumidor apasionado y estudioso de los medios de comunicación y su dinámica. Asesoro el manejo de estrategias jurídicas en procesos sensibles ante la opinión pública y participo en el diseño y ejecución de programas y planes para candidatos y aspirantes a ocupar cargos públicos.

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Hilos temáticos:

En el gobierno Pastrana, lo más "chic" era asistir al Caguán y desfilar por la pasarela selvática para tomarse la foto con Marulanda y su cúpula asediada por los visitantes que se disputaban un cupo en la agenda de ese proceso de paz.

 

Después de la efervescencia, una vez fracasado el proceso, quienes en el establecimiento mostraron otrora orgullosos sus foto-trofeos con el Estado Mayor, las escondieron y negaron presurosos cualquier vinculo con el proceso de paz.

 

Apenas iniciado el Gobierno de su sucesor, Alvaro Uribe Vélez, el fenómeno fue idéntico pero esta vez en Santafé de Ralito y la peregrinación de la sociedad efervescente y borracha de paz, migró hacia el norte del País.  En ese entonces, la moda y lo "chic", eran las reuniones con Mancuso, Vicente, Berna, Baez, etc.

 

Ralito hizo que muchos ilustres miembros de la derecha colombiana, salieran del clóset; escribieron columnas exaltando a Carlos Castaño y lamentaron su muerte.

 

Líderes gremiales reconocieron que las autodefensas fueron afines a ellos como respuesta a un Estado indolente que abandonó el campo y abonó el surgimiento de conglomerados afines a los paramilitares, según pregonaron en sus intervenciones.

 

El proceso de paz terminó fracasando después de que la verdad exigida por la ley de justicia y paz empezó a surgir en las versiones libres, el establecimiento sintió que los pactos que antaño eran florecientes negocios se convertían en señalamientos penales y se desligó de la fiebre paraca, negó sus vínculos con ellos, extraditó a sus señaladores y volvieron al clóset sus defensores.

 

Ahora el péndulo se devuelve a las FARC y nuevamente, la sociedad colombiana empieza a embriagarse de paz.

 

La borrachera hoy es política, a diferencia de los efectos de los anteriores procesos en los cuales el unanimismo era preponderante, hoy la paz causa una división entre los partidarios acérrimos de la confrontación a muerte con las FARC y los partidarios -menos acérrimos- de los diálogos.  

 

Al final, la paz se esta convirtiendo en la excusa para el enfrentamiento político entre el uribismo y el santismo.

 

Frente a este panorama, el show mediático y político ha venido poniendo a las FARC como protagonistas de un proceso que pareciera tener como único fin negociar con ellas, como si de un conflicto con un solo actor se tratara el conflicto colombiano.

 

Por andar embelesados en el análisis poco profundo, nos olvidamos que la terminación de un proceso de paz debe involucrar a todas las partes que han combatido en él, que no solo las FARC merecen la atención para solucionar sus exigencias políticas y sus problemas judiciales.  La reconciliación se debe dar entre todos los combatientes para que la integración social pueda ser una realidad derivada del proceso.

 

Pareciera que no nos hemos dado cuenta que gran parte de la culpa de los fracasos en materia de paz comparten el mismo vértice:  haber tenido en cuenta a uno solo de los actores y dejar de lado a los demás, creando un desequilibrio en las negociaciones que han terminado siempre en fracaso.

 

Ahora bien, la responsabilidad no es solo de quien dirige y convoca las conversaciones sino de las partes mismas.

 

Mientras la izquierda armada y la política, hace su trabajo de frente, pide reconocimiento, apoya el proceso de paz y puja por obtener en la mesa de negociación lo que unos no pudieron por las armas y los otros no han podido con los votos, los demás actores del conflicto se conforman con torpedear las negociaciones y no buscan ser reconocidos como actores que también tienen mucho que aportar, pedir, defender y solucionar, no solo en lo político sino en lo judicial.

 

La derecha vergonzante de nuestro País (muchos  empresarios, ganaderos, industriales, generadores de opinión, etc), esa misma que hoy enfrenta miles de procesos ante la justicia ordinaria derivados de las versiones libres de los paramilitares y otros cientos por la actuación propia de la justicia, debería estar activamente pidiendo que sus actos y sus implicaciones judiciales también sean tenidos en cuenta como una realidad derivada del conflicto; en cambio, están oponiéndose porque si a los beneficios que se están negociando en La Habana.

 

Los para-políticos; tanto los condenados, como aquellos que llevan seis y mas años con eternas investigaciones preliminares abiertas en la Corte Suprema de Justicia, deberían estar actuando en consonancia con lo que fueron en su momento y tendrían que pronunciarse pidiendo igualdad de trato como el que se está buscando para quienes tienen vínculos con las FARC, incluso para los comandantes guerrilleros. 

 

O es que acaso, los miles de votos obtenidos por congresistas y demás funcionarios de elección popular condenados por para-política, no representaban una tendencia ideológica y unos conglomerados sociales? Será que con su silencio están aceptando que esas elecciones fueron logradas por la vía de la coacción a las comunidades y no como fruto de un trabajo político? 

 

Será que ellos y sus electores aceptan de manera tranquila y sin zozobra en sus corazones, que el Fiscal General esté buscando fórmulas para ver a Timonchenko en el congreso, mientras que ellos fueron castrados de por vida para volver al ejercicio de la política?

 

Y los militares que se encuentran privados de la libertad o enfrentando procesos penales derivados de su participación en el conflicto en representación del Estado, no deberían exigir trato en calidad de combatientes y de igual manera, esperar una solución a sus requerimientos judiciales?.  

 

Será que ellos están dispuestos a que se repita la historia que hoy vivimos de unos miembros amnistiados del M-19 haciendo política y de unos militares que los combatieron, enfrentando penas de 30 años de prisión?

 

Cuál es la posición de los paramilitares respecto al proceso que hoy se adelanta en La Habana mientras se enfrentan a una ley que negociaron con sus propios aliados y que culminó con la pérdida de la libertad, del poder político y en la extradición? 

 

Será que Salvatore Mancuso o Rodrigo Tovar Pupo pueden ver con tranquilidad desde sus celdas en Estados Unidos que se entreguen curules a Timochenko, catatumbo e Iván Márquez en el congreso, mientas ellos purgan condenas de muchos años en territorio extranjero?

 

La paz solo se conseguirá con la reconciliación pero esta no se logra con falsos procesos que comprometan  parcialmente a los involucrados en el conflicto o con consecuencias disimiles y desequilibradas para cada uno.

 

De otro lado, los actores también deben ser capaces de decir la verdad, reparar a las víctimas, perdonar a sus victimarios y sobre todo, cambiar la violencia por la política y contar por qué la usaron como una opción.

 

Pero la política se hace, se defiende con ideas, no es vergonzante y no se circunscribe a destruir los procesos de los demás sino a construir los propios reclamando espacios y aportando soluciones.

 

La derecha en Colombia tiene la oportunidad de construir sobre lo ya avanzado y debe reclamar ser tenida en cuenta en los espacios de negociación. Debe aprender de la izquierda a hacer política; paradójicamente, lo que no pudo ganar la izquierda armada con la violencia, lo está ganando en una mesa de negociación en la que paradójicamente, la derecha está perdiendo en lo político lo que no perdió en lo militar.

 

Una paz coja, será con seguridad un paso seguro al fracaso.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2016-01-15 10:39

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Sáb, 2013-07-13 20:53

LA PAZ, no creo que en Colombia se de "una" definitivamente, es que falta mucha tela por cortar, acá no hay una verdadera clase social, acá todos tiramos para distintos lados, no tenemos amor propio por lo nuestro, por la riqueza, por la biodiversidad, por nuestra idiosincracia, por nuestros talentos, cada uno de nosotros debemos salir a flote por nosotros mismos el Estado en su conjunto no desarrolla motores para sus Gentes, todo ello se envuelve en pocos (politiqueros).

Mar, 2013-06-04 20:52

La ultraderecha vergonzante salió hace rato del clóset; de hecho, nunca se ha metido en ese lugar. Para más señas, esa derecha vergonzante es la que termina poniendo la plata que el Estado se roba, o en el mejor de los casos, invierte de manera mediocre. Esa ultraderecha vergonzante, señor Suárez, es la que tiene a Colombia parada; la que da trabajo a pesar de la guerrilla; la que madruga y Dios le ayuda; la que tiene ganas de sacar adelante un país borracho por tanta estupidez y sofismas ideológicos. En fin, esa ultraderecha vergonzante es la que jamás firmará la paz con una guerrilla que esencialmente es incapaz de pedir perdón, porque le vale cinco el dolor de millones de viudas y huérfanos... Y además, le importa un pito la libertad económica. ¿Queremos un país que no pueda limpiar sus embarradas con papel higiénico?

Mié, 2013-05-29 18:13

El artículo me hace recordar a carlos castaño, en entrevista con Caracol, en una fecha ya bastante lejana donde expresaba... "yo lo que tampoco creo es que en el futuro aqui vamos a ver a Castaño y a sus amigos, todos para la cárcel o todos extraditados, y Granobles, Romaña Jojoy, Acacio, abiertamente narcotraficantes y terroristas para un ministerio o para una gobernación o para el congreso...??? nooo!! carambas!!! si por ahi comenzamos a hablar, que desastre se vuelve a presentar en Colommbia entonces!!!" (http://www.youtube.com/watch?v=X9GGEa4Xr64) 3:54. De acuerdo con esto, sin duda los acuerdos de paz con las FARC son necesarios para restablecimiento social que tanto necesita el país, pero asimismo, un pos-conflicto donde no estén la totalidad de los actores armados y la sociedad, se presta para una violencia aun mayor, como la vivida por la UP. Aqui todos debemos participar, y los conceptos de justicia, reparación y verdad, son los que nos deben confluir y no Ordoñuribe-separar.

Mar, 2013-05-28 15:25

hay que tener voluntad política y virtud del perdón (reclamarlo en el convento de la madre Laura) por parte de Furibe y Humildad y sencillez genuina por parte de JMS , los dos solitos sin sus asesores incendiarios, tranquilos al calor de una chimenea en el Norte de Bogotá (solo allí se pueden dar las soluciones para este país), pensando en Colombia se puede adelantar un verdadero proceso de Paz.

Mar, 2013-05-28 08:36

Meu amigo você esquecer algumas coisas. Lembre-se que você não está futebolística analista: dice el octagenario Clint Eastwood que la violencia en sus films -ahora que es director- no es más que un elemento narrativo: no el fin ni el gancho de sus películas. (1) Hablar de gobiernos de "el cachifo andrecito", el gobierno de "el hacendado", etc., tiende a disolver -a socializar- responsabilidades que son puntuales: la casta hegemónica dueña de todos los caballos que los pone a correr la misma carrera. Hablar que en tal o cual administración hubo tal o cual quiebre o puntos de inflexión es reeditar la justificación de una misma esquizofrenia: la paz que se hace con "los actores armados". Viejito: (2) Todos estos "encomenderos", en especial los puestos "ahí" en la narinhohuose desde que el malhadado modelo económico nos tiene, desde fines de los '80s, empalados a los colombianos, todos esos manes y sus reformas son los protagonistas -o amanuenses, como você quiera- del más rampante terror-

Mar, 2013-05-28 09:02

-ismo de Estado. (3)¿Que de eso no hay que hablar? "Hombe Filho; que te vas a poner, mi chino, a alborotar el avispero, caray, este no es el lugar para ser incorrectos políticamente, carachas". Ese es el punto, meu Carlinho: lo dijo en esta misma "Cadeira Vazia": Claudia López (julio/2012)--->> la paz se hace primero con a maioria desarmada y no con una minoría armada "nos ponen a fazer fila atrás de os criminosos y después não é nada". He ahí la trampa del político profissional; he ahí el manejo "visual" (el imago) de política de imagem a la que se suman intelectuais y prensa "orgánicos", la corriente de opinión que da por sentado que começou a partir de onde foi. El principal terrorista é o Estado y en eso (também) estriba la pata coja de los procesos de paz ("¡Não cometer os erros do passado!", dijo el ingenioso hidalgo del fascistoide edward saints decimonónico): se trata más de una pata coja -a maior- que una puerta de closeth cerrada, meu amigo.

Lun, 2013-05-27 20:37

Que sencillo decir que guerrillos o paracos son mas vivos unos que otros para lograr entrar a la política. Nuestra falta de memoria y ausencia impresionante de educación nos mantiene en un conflicto permanente desde hace 200 años. Los comandantes tanto de la guerrilla como de la paramilicia son casi los únicos que saben leer y escribir dentro de sus escuadras matonas. Sus subalternos son sencillamente siervos amaestrados para disparar y todo lo demás. Todas esas agrupaciones son esencialmente criminales por el lado que se les mire y sus azusadores de cuello blanco seguirán agazapados; no necesitan dar visaje, solo disfrutan sus felonías. Vergonzante lo que hacen a lo zurdo o a lo diestro

Lun, 2013-05-27 18:36

Don Carlos(por su pinta jeje)la verdad tiene una cara de rolo que no puede con ella, pero veamos:
1.se le olvido la herradura de ''la buena suerte'' en el Caguan.
2.muy de acuerdo con su péndulo embriagador.
3.la paz no ''...se esta convirtiendo....'', hace rato se convirtió en la excusa disociadora, pero hay que hablar claro, el referente de esa discordia es Furibe.
4.La responsabilidad es de las partes y eso incluye un compromiso real ,por que el papel puede con todo,...los hechos pueden con mas.
5.Los votos paramilitares si son una filosofía, pero impuesta a la fuerza, o es que se le olvida como es que se ''motivo '' la población a las urnas?-
6.La igualdad de trato creo debió generarlas quien convoco la borrachera de Rialito, entonces que fue lo que se hizo?, para que se convido tanta gente al parrandon?,terminaron comiéndose la fiesta gratis y sin regalos?.
Santos tiene bastante con lo de las Farc, como para ahora pedirle que arregle un 'torcido' mas.NO ES JUSTO.

Sáb, 2013-05-25 08:51

Fernando: Es muy cierto, la guerra no ha sido protagonizada por las élites, ha sido atizada por ellas. En cuanto al fin de la guerra, creo que no acabará con el proceso de paz pero hacerlo con todos los involucrados, será un paso en el sentido adecuado para que -ojalá en menos de 230 años- podamos vivir en un acuerdo social como el francés.

Sáb, 2013-05-25 07:21

Nadie, absolutamente nadie gana con la guerra, ni los de izquierda ni los de derecha. El problema es que los dirigentes godos y liberales(pa´godos, los liberales de Sonsón) han logrado poner a los miserables a matarse por ellos( don Berna era capataz en una célebre finca de Córdoba y los soldados y policías no son de estrato 6) y exprimirlo literalmente por casi 200 años, con el beneplácito de la religión, inmiscuida en la política desde tiempos inmemoriales. Así era Francia hace 230 años, cuando por fin los pobres no toleraron más el hambre y le quitaron la cabeza a Maria Antonieta y su marido Luis XVI. Pero tranquilízate Suarez, que aquí todavía no se aguanta mucho filo. Solo se murieron 3000 colombianos de hambre en el último año

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