Menú principal

Martes Agosto 16, 2022

Blogoeconomía

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

Twitter del autor

Hilos temáticos:

Por Jorge Tovar

En la charla de inauguración de la reciente conferencia mundial de Historia Económica celebrada en Utrecht, Holanda; Daron Acemoglu, profesor de MIT y estandarte de una de las corrientes más importantes dedicadas a estudiar los determinantes del desarrollo de largo plazo, cautivó al auditorio discutiendo las que en su concepto son algunas de las claves para explicar el desarrollo económico de largo plazo. Más allá de sus interesantes y a la vez controversiales teorías, es interesante preguntarse cuáles son las estrategias de desarrollo de largo plazo que tiene el Estado Colombiano.

Y es que es el Estado, no exclusivamente el gobierno de turno (aunque sea parte integral del mismo), es el responsable de marcar objetivos que permitan altos niveles de crecimiento y de igualdad. En este sentido, no hay estrategias claras que sugieran que en los próximos veinte, cuarenta o cien años Colombia logre superar el umbral del atraso y la desigualdad.

Por ejemplo, las grandes obras de infraestructura (aeropuertos, carreteras, puertos, entre otras) que en el pasado impulsaron el desarrollo de otras naciones y que, sin duda, son necesarias en Colombia ya no son suficiente para reducir la brecha. Son apenas necesarias para intentar que la brecha no sea cada vez más grande.

Las instituciones son pues piezas centrales en el desarrollo aun cuando, vale la pena anotarlo, su efecto aún es materia de debate. En el caso colombiano, en particular, me causa curiosidad cuál es la estrategia que nuestros líderes plantean para acabar con algunas que, aunque creadas con ideas nobles, son factor que pueden frenar el desarrollo de largo plazo. Una de estas instituciones que caracterizan la organización social en Colombia es el sistema de estratos. Si bien su origen es loable; subsidiar y facilitar el acceso a servicios básicos a todos los colombianos, no es posible imaginar cómo se puede alcanzar altos niveles de desarrollo cuando por simple interés económico buena parte de la población no está interesada en que su barrio suba de estrato. ¿El sistema de estratos, por ejemplo, es posible en una economía desarrollada? Así mismo me causó cierta sorpresa cuando escuchaba a funcionarios de la Alcaldía de Bogotá anunciar nuevos subsidios a vivienda donde, entre las condiciones requeridas, estaba el ser informal. ¿Cómo logrará Colombia despegar cuándo la informalidad es fomentada por las mismas instituciones del Estado? No es un problema de acabar con subsidios, tan utilizados en países desarrollados por estas fechas. Pero si es un problema de hacerlos compatibles con una eventual estrategia de desarrollo de largo plazo.

Son preguntas sin respuesta fácil, pero que deben comenzar a debatirse para intentar, por fin, elaborar de manera creíble una estrategia de desarrollo de largo plazo.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2009-08-11 18:22

¿Quién escribió esta entrada?

Añadir nuevo comentario