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Sábado Junio 12, 2021

Blogoeconomía

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

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Hilos temáticos:

Por: Christian Jaramillo

La Ley nos dice que el Estado colombiano debe ofrecer a los desplazados forzosos la posibilidad de retornar al campo. Supongamos que son dos millones de desplazados (el estimativo menor que circula). Son unas 450.000 familias. Digamos para efectos de la discusión que un tercio, 150.000, tuviera interés en retornar al campo. Usted no puede ofrecerles las tierras que tenían: por un lado, alguien las tiene y no es claro que aún sea el usurpador. La legislación contempla varias alternativas para esta restitución. Pero más importante aún,  ¿cuántos desplazados estarán tranquilos y seguros al volver a la tierra de la que tuvieron que huir?

Entonces, ¿en dónde conseguir 150.000 predios? No dentro de la frontera agrícola, donde ya la tierra buena tiene dueño y se generarían tensiones –o precios elevados, si el Estado sale a comprar a gran escala. Tierras lejanas y más asequibles, de otro lado, encuentran dificultades al sacar el producto a los mercados, a menos que las unidades productivas sean lo suficientemente grandes. Trate de darle, digamos, 400 hectáreas a cada desplazado y vemos cómo le va vendiendo la idea. Buena suerte.

Todo esto añade una urgencia más a la política de desarrollo rural. Tres elementos para pensar. El primero, el de siempre: vías de acceso, comunicaciones e infraestructura en general. El segundo, una estrategia de desarrollo que fomente actividades distintas a e independientes del agro en los municipios pequeños en zonas rurales. Que haga de ellos municipios completos, con una oferta de servicios y amenidades que generen empleos y calidad de vida - y que permita retener las mejoras en acceso a salud y educación que son de las pocas ganancias de la migración forzada a centros urbanos. Vivir en zonas rurales no tiene que ser vivir en el monte.

El tercer elemento: apliquemos lo que hemos aprendido sobre promover proyectos asociativos en el agro. Empresas agropecuarias cuyos accionistas sean desplazados y que administren predios suficientemente grandes para aprovechar las economías de escala. Opcionalmente, que den prelación para el empleo a los accionistas que deseen trabajar directamente en la actividad. Los que no quieran volver al trabajo agrícola, y sus familias (digamos, sus hijos, que han crecido en la ciudad), podrían hacer uso de la demanda laboral en servicios en los municipios cercanos.

Porque sin una política que haga del campo algo atractivo, el retorno de los desplazados no pasaría de ser otro desplazamiento ruinoso.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2009-08-17 12:38

Me adhiero al comentario de Camilo.

La reforma agraria de nuestro país, que se viene discutiendo desde hace 40 anios o mas, es necesaria. Sin embargo esta utopía social tiene dos problemas, falta de interes del gobierno de turno y el "alma de costeño" del desplazado promedio. Yo me pregunto en donde esta el alma de paisa, echado para adelante y emprendedor de los colombianos?
En Colombia si no nos la dan en cucharita de plata, pues mejor comer M y evitar la fatiga.
También esta el hecho que nuestros ministros de agricultura les interesa mas agraciarse con los gremios, que con los campesinos que necesitan plata para cultivar y poder sostener a sus familias.
Las condiciones para hacer el campo atractivo para los desplazados tiene que ir de la mano de una política de seguridad (ya esta?), créditos, incentivos y tierras óptimas para el trabajo.

Sáb, 2009-08-15 14:32

Los felicito por su Blog, cada semana tocan temas en los que vale la pena enfocarse.
Respecto al retorno de los desplazados el principal problema son las miles de hectáreas de las mejores tierras del país que han sido confiscadas a narcos,paramilitares, guerrilla y que estan abandonadas esperando suerte en el congreso. El proyecto de la entrega de estas tierras a campesinos y familias esta estancado. Algunas de las tierras ya están a nombres de terratenientes con sofismas legales.
Ahi es donde uno se pregunta, cual es el interés del estado con estas tierras que le hacen trabas al proceso??

Vie, 2009-08-14 23:46

Desafortuandamente a los desplazados ya nada los hace volver. No le busquen soluciones teóricas, modelo o plata.

Lo que sigue es evitar que más personas sean desplazadas de sus lugares de origen rural. Los potencialmente desplazables, esa población vulnerable debe ser el objetivo de políticas, el resto es carreta.

Vie, 2009-08-14 15:57

Estan bonitas e intuitivas las ideas. Pero, primero, desarrollar pueblos por fuera de la frontera agrícola no tiene sentido: es demasiado costoso llevar hasta esos lugares la presencia estatal (seguridad, justicia, salud y educación como mínimo)y segundo, la tierra por fuera de esta frontera es en la mayoría de los casos tierra no apta para la explotación agricola (selva, llanura infertil o desierto).

Las propuestas de desarrollo asociativo se vienen adelantando desde hace marras en COlombia, en especial en los programas apoyados por USAID. COmo en todo, lo dificil no son las propuestas generales, sino los detalles técnicos.

Seria bacano que estudiaran los microproblemas y las dificultades técnicas de estos problemas en vez de repetir los diagnósticos y recomendaciones generalistas que se suelen esgrimir en este campo del desarrollo rural.

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