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Martes Octubre 15, 2019

Blogoeconomía

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

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Hilos temáticos:

Por Raquel Bernal

Hace un par de semanas recibí mi certificado de ingresos y retenciones del año gravable 2008. No pude evitar pensar en el dolor de cabeza que había sido pagar mis impuestos el año pasado. Después de un período en el exterior, el año pasado fue la primera vez que tuve que pagar el impuesto a la renta en Colombia. La gran mayoría de los sistemas tributarios son complejos porque intentan cumplir muchos objetivos a la vez incluidos la maximización del ingreso para la nación, equidad, eficiencia y maximización del cumplimiento por parte de los contribuyentes. Un estudio reciente del Departamento del Tesoro de Australia demuestra que el contribuyente está dispuesto a aceptar un sistema tributario más complejo si a través de los criterios de equidad y eficiencia se puede ver beneficiado y estos beneficios superan el aumento en los costos de cumplimiento.
 
La complejidad no fue necesariamente el problema en mi caso caso, sino el exceso de costos de cumplimiento que tuve que enfrentar. En el momento de preparar la declaración de renta, busqué el formulario correspondiente en todas las papelerías en un perímetro amplio de mi casa y mi oficina. Estaba agotado en todas partes por lo cual debí contratar a alguien para que me buscara la forma y obviamente, pagar el precio del formulario. Después me senté a llenarlo con la ayuda de un par de párrafos en el reverso de la forma que sirven de “instrucciones”. Yo completé 24 años de educación y la verdad no pude comprender ni la mitad de estas indicaciones. Después de varios días de esfuerzos, y algunos intentos por entender el código tributario, tuve finalmente que consultar un par de profesionales para poder terminar de llenar el formulario. Después me dirigí al banco a pagar y casi una hora después, el cajero me indicó que no lo podía recibir porque había reteñido (no tachado) dos veces el cero en una de las casillas. En resumidas cuentas, si le pongo precio al tiempo y los nervios, más el impuesto en sí, me costó bastante cumplir con mi deber como contribuyente a pesar de mi buena disposición.
 
Un buen sistema tributario debe estar caracterizado por bajos costos de cumplimiento. Esto se logra, por supuesto, con un sistema simple y entendible, pero también con bajos costos directos de cumplimiento para el contribuyente. En Colombia estos costos están claramente altos. El formulario podría llegar por correo o estar disponible para descargar de internet gratis. Debería existir información más asequible y clara para pagar el impuesto a la renta, incluido un manual de instrucciones para el contribuyente y/o una línea de atención gratuita para atender preguntas acerca del pago. Las formas de pago deberían ser más fáciles y menos costosas para el contribuyente, por ejemplo, el envío de cheques por correo o el pago con tarjeta de crédito por internet. Estas modificaciones son simples y reducirían significativamente la necesidad de utilizar ayuda profesional para la elaboración de la declaración, y probablemente, aumentarían el cumplimiento de las reglas por parte del contribuyente. Ambas cosas aumentarían el bienestar social.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2009-04-13 13:34

Ojalá no le pase lo que a algunos, que el formulario era falsificado y entonces es como si no hubiera presentado la declaración. Hay que tener en cuenta en donde se consigue el formulario. Lamentablemente la forma es más importante que el fondo.

Mar, 2009-04-07 15:52

Excelente columna. Se está demostrando una vez más la ineficacia del estado colombiano. Con aspectos así, domésticos por decirlo de alguna forma, se evidencia cuan lejos se aleja el estado de la sociedad, recuerden el caso de la PILA, para no ir muy lejos. Ahora bien, piensen en lo macro. Un estado débil parte de no tener posibilidades ciertas de comunicación con los asociados, además de tener altos índices de ineficacia en casi todos sus aspectos: recaudo tributario, infraestructura, dependencia económica, ilegitimidad institucional, seguridad, etc.

Mié, 2009-04-08 10:23

Yo creo que al menos la DIAN ha hecho grandes esfuerzos por mejorar el recaudo. Sin embargo, en mi opinión, todo ha venido por el lado del garrote y muy poco por el lado de la zanahoria. En E.U. entre 1993 y 2003, el porcentaje de contribuyentes que completan sus impuestos en línea aumentó de 15% a 50%, lo cual ha disminuido significativamente los costos de cumplimiento.
Raquel Bernal

Mié, 2009-04-08 13:28

Si, pero el caso de los EEUU es completamente diferente, ya que allá la penetración de las TIC´s es ostensiblemente más significativa en su población que la nuestra, por ello iniciativas derivadas del e - governmente tienen mucho más impacto y son más eficaces. El caso aquí es diferente, con un porcentaje mayoritario de la población que no tiene acceso a internet, pues ese tipo de iniciativas no tienen el impacto suficiente. No digo que no se hagan esfuerzos, lo que pasa es que las iniciativas deben tener en cuenta, también, a la población objetivo, su grado de escolaridad y posibilidades reales de conocimiento, para que puedan ser tener mayor eficacia

Vie, 2009-04-10 11:24

Correcto, la politica implementada debe tener en cuenta el entorno y las condiciones especificas.

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