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Martes Mayo 18, 2021

Blogoeconomía

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

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Hilos temáticos:

Por el momento nos ha ido relativamente bien en medio de la crisis económica mundial, parece. Y no es solo suerte. Dice The Economist esta semana que por una vez las economías serias de América Latina han estado en posición de defenderse: "(...) its governments have been able to cushion the blow with counter-cyclical policies of the kind that the rich world has taken for granted since Keynes but which Latin America’s habitual profligacy and lack of credibility denied it in the past." (1) Al César lo que es del César: la reputación de bien portados que hemos cultivado recientemente ha permitido que la banca multilateral financie esas políticas contracíclicas. (Este año al menos.)
 
Pero las políticas a las que se refiere The Economist son de necesidad reactivas: exigen acciones deliberadas de los formuladores de políticas. Infortunadamente, esos formuladores de políticas no siempre deciden a tiempo. A veces la crisis no se ve venir, la medicina no es evidente, o distintos grupos en la población quieren distintas medicinas. Y la decisión se demora.
 
Afortunadamente, esas no son las únicas políticas en repertorio económico anti-crisis; hay mecanismos que se montan antes de las crisis y estabilizan automáticamente. Se llaman (¡oh!) estabilizadores automáticos. Es más, en Colombia ya tenemos en principio los dos más importantes: tributación progresiva y seguro de desempleo.
 
Infortunadamente, los de aquí no sirven.
 
El estabilizador tributario se origina en la progresividad del sistema tributario. Si ingresos mayores pagan tasas más altas de impuestos, cuando los ingresos bajan por la crisis las tasas también bajan -y hay más ingreso disponible. Pero en Colombia la tributación progresiva tiene poco efecto porque la progresividad es casi exclusiva del impuesto de renta de las personas naturales, que es una parte pequeña de los impuestos. Tampoco parece que esto se pueda mejorar fácilmente: uno cobra impuestos donde puede, primero que todo, y en Colombia no hay mucho espacio de maniobra tributaria.
 
De todas maneras el otro estabilizador podría ser más interesante. Para un hogar, tener que pagar menos impuestos al bajar su ingreso mitiga la crisis -siempre y cuando el hogar tenga algún ingreso. Para los casos más extremos, los desempleados, el seguro de desempleo tiene un efecto más directo. 
 
El problema con el seguro de desempleo colombiano (se llama subsidio) es de ganas. Es pequeño: sumados, en unos cinco años de vida ha beneficiado unas 200.000 personas -más o menos el 10% de los desempleados en cada momento del tiempo. Y no es que sea mucha plata: cada beneficiario recibe solo 1.5 SMMLV en total, 0.25 por mes. Además, el seguro se distrae con otras cosas, como promoción a la microempresa. Y está mal armado. No está atado a pagos previos por el aseguramiento (como la prima de cualquier seguro debería). Se le da a ciertos desempleados, pero no monitorea adecuadamente que busquen trabajo, o si lo encontraron. Solo dura seis meses y nunca más puede usted acceder a él.  
 
El diseño se puede corregir; la cuestión del tamaño, que es de financiación, puede ser más cerrera. Pero parte de los fondos en principio ya existe: buena parte del gasto público asistencialista atiende, de mala manera, el riesgo de desempleo. ¿Tal vez recortar allá y añadir aquí? En cualquier caso, es hora de que pensemos seriamente en un seguro de desempleo. Uno que no sea un saludo a la bandera.

 

(1) The Economist. That fragile thing: a good reputation. Abril 30 de 2009. 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2009-05-05 23:49

¿Es mejor este seguro o Familias en Acción? Porque si un corredor de bolsa se queda sin puesto pues pailas, no?

Mar, 2009-05-05 11:04

¿Cómo hacer para que el seguro de desempleo no desincentive la oferta de trabajo? Si se ponen límites temporales, se acaba desatendiendo el mismo problema (dejar desamparadas a las personas que no han podido encontrar puesto). Por otro lado, los controles de que los beneficiarios están efectivamente buscando trabajo son fácilmente burlables. Estos controles además crean un costo administrativo grande.

Dados estos problemas, ¿no es mejor dar ayudas o subsidios a los pobres en general? Así se atiende a los necesitados, sin la generación de incentivos nocivos, y con menos costos administrativos.

Mar, 2009-05-05 16:00

En efecto, hay que tener límites temporales. La distribución de las longitudes de desempleo indica que hay una mayoría de personas entre empleos que se toma 6-9 meses, y que los que se pasan de digamos 12 meses van a quedar desempleados por mucho tiempo. Los primeros son objeto del seguro, los segundos de la asistencia social -que es un cuento aparte.
En cuanto al desincentivo, en Colombia realmente la preocupación (grande) no es que alguien deje de trabajar porque le den seguro, sino que trabaje a escondidas en la informalidad. La asistencia social que sugiere el lector favorecería, si acaso, la informalidad. El seguro en cambio hace más atractiva la formalidad, siempre y cuando se monitoree severamente la búsqueda de trabajo.
Como anota correctamente el lector, la capacidad de monitoreo es central. Obviamente debemos reforzar la fiscalización -ya estamos en eso. Pero, más interesante, el seguro mismo puede recompensar con cobertura futura el mantenerse en la formalidad.

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