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Martes Septiembre 29, 2020

Colombia Civil

Después de la barbarie del conflicto armado, hay que reconstruir un horizonte de civilidad.

Profesor Asociado del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Se desempeña actualmente como director del Centro de Estudios Sociales. Es también Faculty Fellow del Center for Cultural Sociology en Yale University y Fellow del Indo-Pacific Governance Research Centre de la University of Adelaide.

Sus intereses se enfocan principalmente en la sociología cultural, la sociología económica, y en particular sobre las relaciones entre sociedad civil y mercado, así como en la sociología cultural de la violencia. Sus publicaciones más recientes incluyen un libro publicado en 2012 en Nueva York con Palgrave-Macmillan sobre la influencia de la cultura sobre el funcionamiento de las instituciones monetarias (Central Bank Independence: Cultural Codes and Symbolic Performance) y otro libro editado por él que saldrá en 2015 con Harvard University y con la Universidad Nacional de Colombia sobre el papel de las prácticas creativas en las políticas públicas (Cultural Agents Reloaded: The Legacy of Antanas Mockus)

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Por María Alejandra Vélez

En frente de Quibdó, sobre el río Atrato, están parqueadas hace más de 1 año dragas mineras o como las llaman en el Río… dragones. Unas estructuras de metal, gigantes y tenebrosas, recuerdan la reciente fiebre del oro y la tragedia ambiental y social que sufrió el Municipio de Río Quito y los Consejos Comunitarios de Paimadó, Villa Conto y San Isidro. Durante más de ocho años los dragones succionaron el Río Quito, lo que causó entre otras el cambio de su curso, la contaminación del agua con mercurio y una deforestación impactante….Con el paso de las dragas todo queda blanco y árido como la luna.  

En el 2009 con una decisión sin precedentes la fiscalía, con ayuda del ejército, decomisó las dragas y las dejó flotando sobre el Atrato. El mazamorreo con las bateas (técnica de la minería tradicional) retomó el protagonismo y los Consejos Comunitarios (máxima autoridad en los territorios colectivos de comunidades negras) aprendieron que tienen el derecho de prelación para la exploración y explotación minera.

Hasta ahí todos felices….aunque muchos de los daños no tienen reversa.

Sin embargo…la fiebre del oro no se acabó. Rápidamente llegaron a los territorios colectivos las retroexcavadoras parar terminar de dañar las orillas y erosionar el territorio. Y lo peor, las dragas están al acecho. Si bien los consejos comunitarios entienden ahora que tienen el derecho de prelación necesitan varios millones para tramitarlo. Los consejos, entonces, están entrando a negociaciones -diría yo asimétricas (en información y poder)- con compañías mineras que prometen pagar el cánon a cambio de la concesión por muchos años…unos consejos hablan de 30. 
Las compañías prometen ser más amigables…con el río, con el territorio y con sus habitantes. Prometen pagar un porcentaje de las utilidades y hacerlo de manera legal….

A mí y a muchos líderes y habitantes del río con los que hablé nos queda la duda. ¿Será posible que vuelvan los dragones sin tumbar arboles y echar mercurio?

Las comunidades están solas en esto y nuestro país se ha vuelto minero. Tenemos que exigir que el oro sea verde y ya existen algunas experiencias (http://www.greengold-oroverde.org) incluyendo una certificación que promueve una minería responsable (http://www.communitymining.org/).
 
Toca empezar a enterarse.
 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2010-07-07 17:54

Aparte del tema de la prelación para formular la política pública y determinar el modelo de desarrollo, me sigue pareciendo un reto enorme la inclusión de una política ambiental nacional que permita el desarrollo económico local, sin transgredir las autoridades locales.
Al final, debe ser un tema de regular la avaricia y determinar los alcances máximos y mínimos de los modelos de negocio del lugar; oro, petróleo, palma, ganado, soya, maíz,....

Vie, 2010-07-02 20:09

gracias por los links y el llamado a la veeduria ciudadana

Vie, 2010-07-02 02:02

Como encontrar oro es ganarse la loteria, y la ganancia de una loteria es para hacer fiesta, en muchas tradiciones las apuestas están mal vistas. O prohibidas. Hay que revisar la eco.lógica del "petroleo bajo tierra" de los ecuatorianos, o la dura decisión de los pueblos indígenas del resguardo Yaigojé en el bajo Apaporis: "sabemos que hay oro, pero este debe quedarse ahí. Si se libera, causará enfermedad". Para los pueblos amerindios prehispánicos, el oro era el material para "amarrar la tierra", por eso dejaban tunjos en las grietas de las rocas del páramo, por eso lo "botaban" a las lagunas sagradas: no era un gesto de ostentación, sino un ritual de salud. ¿Es realmente riqueza, el oro?

Vie, 2010-08-06 18:22

Brigitte, esta noción del subsuelo, con atribución de sentido menos pecuniario ocurrió recientemente en Ecuador. http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=96068 Lo que me llama la atención mucho es que en las sociedades austro-melanesias estudiadas por Mauss(1970) existe un soplo, hau, asociado a cualquier ente biótico y abiótico que reclama volver a su lugar de origen, lo que desplaza la atención sobre el objeto y prioriza el sentido de origen y valor atribuído para el hombre; involucrado netamente con lo espiritual. Este es un ejemplo tangible de los servicios culturales/espirituales que ofrecen ciertos ecosistemas, que desafortunadamente es un vacío doloroso en la formulación de política pública y en formación de modelos de negocio.

Jue, 2010-07-29 10:17

Ése discurso, a veces incomprensible desde la selva de pavimento y la organización para el desarrollo de capitales, lo vimos cientos de personas en Avatar, año 2154. La diferencia es que hoy en Colombia abundan tales Pandoras y variadísimos "Árboles Madre", pero tal vez lo que falte es simpatizantes con las comunidades que allí viven y/o defensores de recursos ambientales en lugares aparentemente despoblados. Al final, gran parte de la lucha es un tratamiento de políticas, burocrático o de negocios y todos parten de zonas urbanas antes de ejecutarse en campo. Entonces la actividad ambientalista urbana tal vez si tenga repercusiones positivas si se opta por ése camino del desarrollo sostenible.

Jue, 2010-07-29 10:17

Ése discurso, a veces incomprensible desde la selva de pavimento y la organización para el desarrollo de capitales, lo vimos cientos de personas en Avatar, año 2154. La diferencia es que hoy en Colombia abundan tales Pandoras y variadísimos "Árboles Madre", pero tal vez lo que falte es simpatizantes con las comunidades que allí viven y/o defensores de recursos ambientales en lugares aparentemente despoblados. Al final, gran parte de la lucha es un tratamiento de políticas, burocrático o de negocios y todos parten de zonas urbanas antes de ejecutarse en campo. Entonces la actividad ambientalista urbana tal vez si tenga repercusiones positivas si se opta por ése camino del desarrollo sostenible.

Jue, 2010-07-01 22:40

con tanta historia revuelta a por el afán de unos de sobre vivir y otros de ser vivos para llenar los bolsillos nos atropellan miserablemente y nunca terminamos de hacer vales los derechos como corresponde sobre a estos compatriotas que tienen esta situación. Quizá haya un buen debate para que se den estas iniciativas con justicia y equidad.

Mar, 2010-06-29 18:58

La minería como política de estado y principal locomotora “del progre$o” no tiene reversa en el país, es un hecho por más debates académicos y espacios sociales que la cuestionen o la respalden. La “nueva” administración así lo ha manifestado con bombos y platillos y ha enfatizando que es absolutamente necesaria para buscar nuevas entradas tendientes a solventar los graves problemas fiscales que el denominado mejor presidente de la historia de Colombia le deja por herencia al gobierno de su elegido, (eso sí con muchos voticos a bordo). En realidad esta no es una iniciativa reciente, pues durante más de 8 años se “alistaron” los territorios y las leyes para la llegada de la seguridad inversionista. (Plan patriota, plan Colombia, seguridad democrática, ejércitos privados de mercenarios al servicio de industriales que no se les atravesara la ley 70, nuevo código minero, instituciones “extrañamente” negligentes y corruptas como el INCODER, reforma laboral, reforma pensional,

Mar, 2010-06-29 18:59

intento fallido de imponer un estatuto agrario, una ley del agua, una ley forestal y en fin un largo etc. de acciones encadenadas en esa misma vía).

Por tal razón esta entrada me parece muy oportuna y valiosa, es necesario ante la inmediatez de lo que se le viene a territorios y comunidades por cuenta de la minería, unir esfuerzos tempranos que brinden posibilidades para tratar de minimizar sus impactos. (las dos web sites citadas están muy interesantes y en verdad son alentadoras en un panorama vacio, ojala que las comunidades afrodescendientes y en general rurales donde la frontera minera comienza a extenderse generen procesos asociativos de empoderamiento de sus territorios y resistencia que les de una mejor posición negociadora frente a estas poderosas fuerzas de cambio). hay que estar atentos y desde luego seguir avivando el debate. http://www.elespectador.com/columna-210854-bonanza-y-enfermedad, http://www.elespectador.com/columna-210504-tragedia-amaga

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