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Viernes Noviembre 26, 2021

Colombia Civil

Después de la barbarie del conflicto armado, hay que reconstruir un horizonte de civilidad.

Profesor Asociado del Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá. Se desempeña actualmente como director del Centro de Estudios Sociales. Es también Faculty Fellow del Center for Cultural Sociology en Yale University y Fellow del Indo-Pacific Governance Research Centre de la University of Adelaide.

Sus intereses se enfocan principalmente en la sociología cultural, la sociología económica, y en particular sobre las relaciones entre sociedad civil y mercado, así como en la sociología cultural de la violencia. Sus publicaciones más recientes incluyen un libro publicado en 2012 en Nueva York con Palgrave-Macmillan sobre la influencia de la cultura sobre el funcionamiento de las instituciones monetarias (Central Bank Independence: Cultural Codes and Symbolic Performance) y otro libro editado por él que saldrá en 2015 con Harvard University y con la Universidad Nacional de Colombia sobre el papel de las prácticas creativas en las políticas públicas (Cultural Agents Reloaded: The Legacy of Antanas Mockus)

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Paola Molano - Paula Rangel

 

Este gobierno ha incumplido la ley de cuotas (Ley 581 de 2000) reiteradamente. Desde un inicio, Santos confesó que no es “amigo” de estas medidas porque considera que van en contra de los méritos de las mujeres, quienes a su juicio tienen su espacio ganado en la sociedad (Ver minuto 10:30). Pero esté o no de acuerdo con la ley, Santos debe cumplirla y hacerla cumplir, pues ese es su deber constitucional. Su continuo incumplimiento está i) impidiendo que la ley tenga los efectos democráticos para los que fue creada, ii) distanciando a mujeres calificadas de los altos cargos del Estado que generalmente han sido ejercidos por hombres y iii) enviando un mensaje político negativo en relación con el incumplimiento reiterado de una ley estatutaria, que busca garantizar la participación de las mujeres.

La ley de cuotas obliga que el 30% de los cargos de máximo nivel decisorio sean ejercidos por mujeres. Por eso, es preocupante que en algunos cargos directivos como las superintendencias, la participación de las mujeres es nula: 0%. El incumplimiento se extiende también a departamentos administrativos (20%), las secretarías de presidencia (20%) y los programas especiales (17%).

Hasta hace unos días los Ministerios se sumaban al incumplimiento. Entre la salida de Beatriz Uribe de la cartera de Vivienda y el nombramiento de la Ministra de Justicia Ruth Stella Correa, de 16 Ministerios sólo había 4 Ministras. Al salir Uribe, la participación de las mujeres se redujo de 31% al 25%, y aún así, el Presidente nombró a tres hombres en las vacantes de Interior, Vivienda y Transporte. En vista de este incumplimiento, Dejusticia, SISMA Mujer y la Red Nacional de Mujeres demandamos los actos de nombramiento.

Frente a esta demanda, el Consejo de Estado reconoció que los tres nombramientos se hicieron sin observancia de la ley de cuotas y afirmó que efectivamente el incumplimiento del Presidente se prologó hasta la designación de la Ministra Correa;  es decir que si bien en el nivel de ministerios al día de hoy, se cumple el mandato del 30%, el Presidente Santos mantuvo el incumplimiento de la ley de cuotas durante 52 días (entre mayo y julio). Adicionalmente el Consejo de Estado le jaló las orejas al Presidente y le pidió que en adelante, cuando realice nombramientos,  se abstenga de incumplir la ley de cuotas.

Los nombramientos que se hagan en la SuperSalud y en Colciencias definirán si Santos le hace caso al Consejo de Estado. En ambos cargos es necesario que se nombre una mujer para empezar a cumplir la ley.  En las Superintendencias, la inclusión de una mujer equivaldría a pasar de un 0% de mujeres a un 10%. En los departamentos administrativos, se pasaría de un 20% a un 40%.

Aunque hay una mujer encargada en la Superintendencia,  debemos esperar a quién nombra definitivamente el Presidente. Pues han sido muchos los momentos en los que debiendo nombrar mujeres, el Presidente ha nombrado hombres. (Como se muestra en el gráfico).

Con el actual panorama Santos debe saber que no tiene que hacer ningún milagro. Sólo debe cumplir la ley, y ahora, las decisiones del Consejo de Estado. 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2012-08-02 16:55

Es una contradicción las razones que JuanMa expresa para incumplir la Ley de Cuotas (que por cierto, debería ser extensiva al 50%). El problema de la exclusión de género se debe más a factores sociales y culturales que a la formación que se puedan tener para determinados cargos. Si se considera que las mujeres ahora si tienen formación para altos cargos pero aún así se les discrimina, entonces esto puede significar que todavía se le excluye sin importar las capacidades en su formación académica.

Puede ser que las mujeres tengan su "espacio ganado en la sociedad", pero hasta ahora no se le ha reconocido.

Jue, 2012-08-02 13:16

No sorprende que la ley de cuotas no se cumpla si el mismo presidente confiesa que está "en contra" de esta (buen hallazgo de las autoras del post!). Según él, las mujeres "ya tienen ganado su espacio en la sociedad." En otras palabras: donde están, están bien.

Este es un razonamiento lamentable tratándose del jefe de estado, pues malentiende el sentido de la acción afirmativa desconociendo desigualdades estructurales al sistema (me recuerda la lamentable posición de Hector Abad en contra de la acción afirmativa en relación con ciertos beneficios para la población negra). En el mundo simplista de Santos y Abad (y de algunos foristas) las cosas están bien como están, y si no hay más mujeres (o gente negra) en altos cargos es culpa de ellas/os.

Sería útil si las autoras complementaran el debate con estadísticas globales de la desigualdad de género (salarial, laboral, legal) en Colombia.

Jue, 2012-08-02 15:35

Le sugiero ver esto.

Si quiere ver más, le sugiero ver esta conferencia o esta otra.

Sáb, 2012-08-04 04:04

Gracias caanalpe. ¿Cuál es su opinión sobre el comentario?

Lun, 2012-08-06 14:12

Mi opinión es que la suya es una posición floja. Bienintencionada, pero floja en todo caso.

Primero, pienso que la ley le quita todos los méritos a las mujeres que finalmente son nombradas, porque no se sabe si es por sus méritos o porque el presidente necesita cumplir la ley. Supongamos que con la gente que hay, es un hombre el que podría ser el mejor Min. Educación. ¿Debería seguir la Min. Campo? ¿deberían nombrar al mejor? Si es lo segundo, ¿qué debería hacer para cumplir la ley?

Además, pienso que el presidente debería gobernar con quien crea que hace mejor el trabajo y que no nombre a alguien porque le toca.

Finalmente, pienso que las cuotas que impone la ley para reducir la discriminación implican lo siguiente: las mujeres pueden ocupar entre el 30% y el 100% de los cargos, los hombres pueden ocupar entre el 0% y el 70%. ¿No le parece discriminatorio? ¿No le parece que "combatir la discriminación" con reglas que son igualmente discriminatorias es, por lo menos, irónico?

Jue, 2012-08-09 13:54

No. Me explico señalando que diferimos en el valor que le damos a la idea de mérito. Mientras Ud. presenta el mérito como un valor absolutamente individual, yo creo que lo que llamamos mérito es una variable que depende en gran medida del contexto. Por ejemplo: yo he sido muy afortunado en la educación que he recibido (y me he esforzado enormemente por lograrla). Sin embargo, soy consciente de que estuve en una posición de enorme privilegio para si quiera poder pensar en acceder a esta (intuyo que Ud. está en una situación similar). Su posición en cambio es la de ignorar el contexto, pues afecta una construcción ideológica simplista del individuo como entidad absoluta y aislada (y como único sujeto social). Yo creo que esa posición (algo ingenua, en mi opinión) empobrece discusiones (de hecho, las niega) sobre temas cruciales de representación y democracia. Esa es mi crítica gruesa a cierto libertarianismo radical y —en este caso— a sus ataques a la acción afirmativa.

Jue, 2012-08-09 14:24

Y entrando en detalles, su argumento de que las cuotas obligan a un gobernante a contratar al "que le toque" no es flojo, sino simplemente equivocado (no lo culpo, gente inteligente como el Presidente y Abad caen en el mismo error). Le(s) devuelvo la pregunta: ¿De verdad creen que en Colombia no hay suficientes mujeres calificadas para llenar ese 30%?

Las cuotas son una forma muy poco agresiva de prescribir un mínimo de pluralidad en la composición del estado. La pregunta de fondo es si queremos obligarnos a construir un país un poquito más plural o no.

Jue, 2012-08-02 09:31

Esta ley la maneja la esposa del Presidente Santos, ella es la que coloca la cuota de mujeres en el Gobierno, o cual ministar no es su amiga, antes de ser Primera dama?

Ahhh claro con las cuotas que el señor Presidente Santos debe darle a los partidos, bueno a los Hijos de los senadores,expresidentes y jefes de partidos,dime de quien eres hijo y te daré un buen puesto en mi gobierno de integración nacional .

Jue, 2012-08-02 09:06

Esa "Ley de Cuotas" es una de esas leyes, que por la estupidez de su contenido, raramente se cumple. Cual sería la razón de peso que sustentara su propósito; Acaso las mujeres son minoría? están en inferioridad de condiciones frente a los hombres? son incapaces de ejercer cargos públicos? tienen necesidad de "mendigar" para que las nombren????. Nada de lo anterior es cierto, por lo tanto, las mujeres han ocupado y ocuparán las mas altas dignidades del Estado, por sus propios méritos y su propio esfuerzo, sin necesidad de acudir a este tipo de mecanismos tan absurdos. Cuando Lucho Garzón, ex alcalde de Bogotá, nombró a mujeres en todas las alcaldías locales, no recuerdo que nadie hubiera invocado esa Ley para que nombraran hombres también. Nuestras mujeres en Colombia tienen, incluso, muchas más garantías legales que nosotros los hombres, según lo reconoce el Banco Mundial en varios de sus informes.

Jue, 2012-08-02 08:50

De todas las desigualdades, la de género es la menos grave, pero la que más campaña tiene. Debería haber ley de cuotas para negros, indígenas, graduados de universidades de menor nivel (no necesariamente públicas) etc.

Jue, 2012-08-02 09:44

Pero mire señor Hermes, esto que ud escribe es cierto, otra cosa es que los hijos del que fué gerente de la federación de cafeteros estan en puesto de privilegio del gobierno Santos, Ministro de Minas, Embajadora de Colombia en Japon, y al otro bebe le ofrecieron la dirección general del Sena,pero no le servía el sueldo,pues el requería de 20 millones mensuales en adelante,(entonces le dieron orden al exdirector del Sena, padre Camilo,este es otro tema de tratar en la silla, que mala administtración de este señor, acabó con la entidad mas querida por los Colombianos), bueno le dieron un contratico por 500 Millones para que le hiciera la restructuración al Sena, que tal esto????

Pero aquí no pasa nada, por que estan ganando todos los de la famosa integarción nacional,o sea todos ponen todos ganan,claro que si fuera en otro gobierno si ponen las famosas alarmas a sonar y las ias a buscar a quien mandar a la carcel

Jue, 2012-08-02 11:01

Debería ampliar más la información. No sé porque la gente que suelta este tipo de chivas, decide reservar nombres como un acto de prudencia. Resulta que sin nombres todo se quedaría en el aire. Para cambiar las cosas hay que pisar callos.

Mié, 2012-08-01 15:08

Esto es increíble. En alguna ocasión le oí a alguien que las personas en Colombia se concentran en estupideces y que el día en que algún político corrupto se urgara la nariz en público, lo meterían a la cárcel sin chistar.

No le faltaba razón. La gente se preocupa menos por la cantidad de entidades (que sirven (muy eficientemente) para repartir lo que le quitaron a los gente que producen) que por cuántas mujeres están dirigiéndolas.

Claro, es mejor decir que "la ley es la ley" y que "hay que cumplirla" (independientemente de lo estúpida e inoperante que sea). Ni hablar de cuestionar (y promover la eliminación) de "agencias" que no sirven para nada distinto a "repartir la mermelada".

Si lo que se pretende es "igualdad administrativa", ¿por qué parar en la "igualdad de género"?

Deberían poner una ley de cuotas que forzara al gobierno a replicar la composición étnica y de género del país. Ahí sí que viviríamos en la utopía progresista.

Lun, 2012-08-06 09:00

Bueno, si "la prueba" de que las acciones afirmativas funcionan, se reduce a artículos de prensa, ahí van mis "pruebas": 1, 2 y 3.
Cuando uno se remite a los hechos y no a las percepciones (o prejuicios), "probar" algo es mucho más serio que apelar a lugares comunes.

Y claro, ustedes pueden concentrarse en lo que quieran, no faltaba más. Mi punto es precisamente que, en mi opinión, se concentraron (como la mayoría) en lo menos importante del asunto.

Mié, 2012-08-01 16:20

Perdón "hurgara".

Mié, 2012-08-01 15:10

Ah, y de esto ya habían hablado aquí.

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