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Viernes Enero 22, 2021

Esta semana nuevamente se ha abierto el debate sobre los problemas de seguridad en el país como consecuencia del surgimiento de las denominadas “bandas criminales emergentes”, Bacrim. Al tema se han referido personalidades como Rafael Pardo, Andrés Pastrana, León Valencia y el ex Presidente Uribe. Varios de ellos coinciden en que las Bacrim son la herencia que dejo el Gobierno Uribe y el proceso de negociación con el paramilitarismo.
 
1. ¿Quiénes son?
 
Hoy se conjugan una serie de grupos criminales como consecuencia de ese proceso, grupos armados que se pueden clasificar así:
 
- Los que siempre han tenido un comportamiento de grupos paramilitares, es decir, que mantienen un mando y un control social, político, militar y territorial, una suerte de lo que han llamado varios teóricos “totalitarismos regionales” y que operan con la complacencia del Estado regional y local. Hay ejemplos de estos grupos en occidente de Boyacá, Meta y Caquetá.
 
- Los que se formaron a partir de la reorganización y reciclaje de los aparatos criminales y funcionan en torno a dinámicas ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal, y que en cierta medida responden a los vacíos dejados por los antiguos grupos paramilitares –y sus jefes extraditados.
 
- Y los mandos medios que no encontraron en el marco jurídico actual salidas a su situación, incluso las denominadas franquías que no entraron en el proceso de Ralito y que terminan como narcotraficantes, ocupando los corredores del tráfico de drogas y narcóticos.
 
2. La razón del problema
 
El surgimiento de las Bacrim responde a la conjugación de varios factores directos e indirectos, entre ellos:
 
- La ausencia de claridad y trasparencia en el proceso de negociación con los grupos paramilitares.
 
- La violación de los acuerdos -si los hubo- en la extradición de los jefes paramilitares.
 
- La inclusión a través de las llamadas “franquicias” de narcotraficantes en el proceso.
 
- La desarticulación de la columna vertebral de un modelo orientado hacia la construcción de un estado totalitario “estado de opinión” –“ Refundación del Estado” – “Colombia 2019”, fundamentalmente como consecuencia del juzgamiento por parte de la Corte Suprema de Justicia de la parapolítica y la diseminación de nuevos actores en el territorio nacional.
 
- Los vacíos jurídicos y políticos de la Ley de Justicia y Paz  que no han dado respuesta de manera integral y diferenciada a los diferentes niveles de las estructuras paramilitares, como el caso de los mandos medios.
 
- La negación por parte del anterior gobierno de aceptar la existencia del fenómeno y la ausencia de una política criminal coherente para luchar contra dichos grupos.
 
- La formulación e implementación de metodologías adecuadas de imputación y juzgamiento en casos de graves y masivas violaciones de derechos humanos por parte de la Fiscalía General de la Nación.
 
3. La respuesta militar
 
La respuesta de las fuerzas armadas a este fenómeno tiene también matrices que forman parte bien del problema, o bien de la solución:  

- La existencia de líneas de mando que desde hace varias décadas obraron con tolerancia, aquiescencia y colaboración con los grupos paramilitares –lo que está ilustrado con varios procesos que se adelantan ante los tribunales.

- Ha habido también mandos locales y regionales corruptos proclives al narcotráfico.

- Y ha habido líneas de mando que de manera ética y apegada a la Constitución y la ley han aplicado sus competencias legales -por fortuna, varios de quienes hoy lideran las fuerzas armadas.

4. ¿Cómo debe responder el gobierno?
 
La respuesta oficial a este fenómeno debe enfocarse en varias direcciones:
 
- Propender por un apoyo incondicional en la erradicación de la parapolítica en todo el territorio nacional, especialmente en las zonas en las que los procedimientos de justicia y paz no han dado los resultados esperados.
 
- Continuar con el fortalecimiento de la cooperación judicial internacional en las investigaciones que cursan con los extraditados, incluyendo incentivos para que éstos contribuyan al esclarecimiento de la verdad.
 
- Diseñar un nuevo marco jurídico de justicia y paz que equilibre el tratamiento penal requerido por la justicia transicional de un lado, y la institucionalidad penal ordinaria del otro, incluyendo aquellos actores que desde diferentes niveles propiciaron el paramilitarismo y generando condiciones acepatables para futuras negociaciones con otros grupos al margen de la ley.
 
- Propender por la armonización entre las políticas de seguridad y las de política criminal con los mecanismos adecuados de coordinación institucional, empezando por el propio Ministerio de Defensa.
 
- Y establecer estretegias que contribuyan a blindar el próximo debate electoral con el apoyo de la sociedad civil, los organismos internacionales y las organizaciones sociales, comenzando por los municipios y regiones más vulnerabes según los informes de riesgo de la Misión de Observación Electoral.

 

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Dom, 2011-02-20 15:11

El problema de la paternidad de las Bacrim ya está resuelto. Son un huevito de Uribe: http://3.bp.blogspot.com/-xy5FKX19ves/TVn0PXT4vRI/AAAAAAAAABw/ScIEZUwifK...

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