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Martes Septiembre 29, 2020

El debate del proyecto de acto legislativo de Marco legal para la Paz fue aplazado el martes por la Cámara de Representantes.

Este proyecto ha sido presentado por el gobierno como una herramienta para reparar algunas de las debilidades que ha mostrado la ley de Justicia y Paz, ser un complemento para la Ley de Víctimas y sentar las bases para un proceso de paz con la guerrilla. Pretende además agilizar el proceso de justicia transicional y para esto le abre las puertas a la Fiscalía para que priorice los delitos y se puedan juzgar más rápido. 

Sin embargo, los opositores del proyecto reclaman que más que una puerta hacia la paz se trata de un abismo hacia la impunidad.

De qué se trata el proyecto

El proyecto, presentado por Roy Barreras, nuevo presidente del Senado, fue aprobado el pasado 28 de Marzo en primer debate en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes. Busca incluir en la Constitución Política el Artículo 66 transitorio, que tiene como propósito agilizar el proceso que se viene adelantado desde el 2005 y hace parte de la estrategia de justicia transicional de Santos de la que también hace parte la Ley de Víctimas. 

La extradición de los jefes paras, incluyendo a Jorge 40, marcó las dificultades de la Ley de Justicia y Paz.

La demora en los procesos penales ha sido clara. Después de siete años de Justicia y Paz, los hechos denunciados suman unos 340.000 casos y en todo este tiempo sólo se han dictado siete sentencias.

Pero la cantidad no es lo único que ha influido en estas demoras.  La poca colaboración que han mostrado algunos desmovilizados en el proceso de construcción de verdad, como es el caso de “Jorge 40” quien desde su extradición no ha vuelto a hablar con la justicia colombiana, es uno de ellos.

Sin embargo el Marco legal para la paz le apunta a atacar el primer problema, y promueve una priorización de los delitos por parte de la Fiscalía General de la Nación para adelantar los fallos y así acelerar la terminación del conflicto.

Bajo este nuevo marco, los delitos priorizados serían los que adquieran la connotación de crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra y en los que se vean involucrados los principales jefes de los grupos armados. Esto agilizaría las respuestas para las víctimas, apoyando el proceso de reparación incluido en la Ley de Víctimas.

En palabras del senador Roy Barreras sería “la llave para que el presidente Juan Manuel Santos, pueda presentar una ley que regule dicho marco, en donde se establecerían los mecanismos para dialogar con la guerrilla”. Esto último es lo que ha generado la mayoría de las críticas. 

Lo que dicen los opositores

Dentro de los grandes críticos de este proyecto está el director de la ONG Human Right Watch, José Miguel Vivanco quien después de reunirse con el Ministro de Justicia Juan Carlos Esguerra, afirmó que la propuesta tiene dos problemas. El primero es que los “responsables de atrocidades, e incluso las más graves violaciones de los derechos humanos, eludan la investigación penal y su juzgamiento”. Esto porque enjuiciar a las grandes cabezas deja de lado el enjuiciamiento de los que cometieron directamente los crímenes.

Ante las críticas, el ministro de Justicia contestó que la intención del gobierno nunca ha sido abrirle espacio a la impunidad y que, al revés, lo que se busca es sentar las bases para un futuro proceso de paz. Además aludió a que la ONG no ha comparado el caso colombiano con otros casos internacionales en los que el interés por la justicia también se ha balanceado con el interés por la paz y han sido exitosos.El segundo inconveniente, según Vivanco, es que la reforma le da la capacidad al Congreso de suspender la ejecución de penas impuestas a personas responsables sin distinción alguna (el Congreso mismo será quien defina los parámetros de la priorización), y ante el afán de seleccionar, algunos procesos adelantados pasarían a un segundo plano. Teniendo en cuenta los escándalos de parapolítica y farcpolítica en la Cámara y el Senado, esto podría convertirse en una herramienta perversa para fortalecer el encubrimiento entre los congresistas investigados y los actores armados.

Josdé Miguel Vivanco, director de Human Rights Watch, y duro crítico del proyecto.

También citó a distintos académicos, entre ellos, la analista política Claudia López quienes, según él, han afirmado que si se juzgan los crímenes internacionales y los autores de mayor rango o mayor responsabilidad en los casos, el Estado no estaría violando sus obligaciones internacionales. “De ahí que contrario de lo que usted sugiere, serían precisamente las masacres, las desapariciones forzadas y las violaciones sexuales, entre otros delitos, los que serían perseguidos” pero ¿qué pasará con los mandos medios y los delitos que no sean considerados de “gravedad?".  

Vivanco respondió con una segunda carta, en la que insiste que el artículo le da facultades al Congreso para aplazar y suspender la ejecución de penas a miembros de los grupos armados que no representen a las grandes cabezas, y que “al sustraer personas que hayan cometido crímenes que caen dentro de la competencia de la Corte Penal Internacional CPI, la enmienda podría exponer a Colombia a una investigación por este órgano judicial internacional”. Además dice que la posibilidad de abrirle procesos de justicia transicional a agentes del Estado es totalmente innecesario. Ante esto el ministro contestó que ésta no detendría las investigaciones. 

Por otro lado la mayoría de las críticas han venido de los sectores más reacios a apopyar una eventual negociación con las FARC. El expresidente Álvaro Uribe Vélez dijo vía Twitter, que el Marco es una puerta para que guerrilleros desmovilizados puedan acceder a cargos públicos.

Ante estas críticas el ministro contestó que la participación de actores armados no está incluida en la versión final del proyecto. Además dijo que los textos constitucionales necesitan de otras leyes pertinentes que lo apoyen que no han sido propuestas todavía, razón por la que no se pueden hacer juicios a priori.

Seguramente, la aprobación del Marco legal para la paz sería otro de los temas de divorcio entre Santos y Uribe, pues está pensado para sentar las bases de una eventual negociación y diálogo con las Farc.

En el Congreso cada vez son más quienes están buscando archivar el proyecto. El representante a la Cámara por el Partido Conservador Obed Zuluaga argumentó que es un proyecto que fomenta la impunidad, el secuestro y la extorsión, mientras que Ángel Custodio Cabrera, representante por el Partido de la U, ha dicho que el gobierno ha abandonado el proyecto a su suerte y parece que ya no le interesara, razón por la que hay que intentar aplazar el debate y hablar con el gobierno. 

La carta de los extraditados

Con la discusión de este marco, también se han pronunciado quienes se encuentran directamente afectados: los ex paramilitares que ya se encuentran bajo un proceso de paz. La semana pasada Salvatore Mancuso y Edward Cobos Téllez alias “Diego Vecino” mandaron una carta al Presidente de la República con tres propósitos. 

El primero es que su voz sea tenida en cuenta en la elaboración de este proyecto: “para que podamos poner a disposición y aportar al Gobierno, […] y a Colombia entera toda nuestra experiencia y conocimiento hasta hoy no valorados en debida forma”.

El segundo es que se les vuelvan a abrir las puertas del diálogo, que les fueron cerradas en el 2008: “Alentados por estas afirmaciones y propósitos, respetuosamente solicitamos al Señor Presidente de la República Dr. Juan Manuel Santos darle continuidad al Proceso de Paz con las Autodefensas, retomar la interlocución política abruptamente interrumpida por el Gobierno anterior y culminarlo exitosamente”.

Y el tercero es mostrar que el proceso de paz con las ex AUC aún no ha terminado y que por lo tanto, este nuevo proyecto puede ser el espacio para corregir las debilidades que ha mostrado la ley de Justicia y Paz.

Los extraditados ven esta nueva discusión sobre la paz como una oportunidad más para buscar beneficios penales y tal vez volver al país. “Señor Presidente Juan Manuel Santos, sea Usted el líder de la Compasión, del Perdón y de la Reconciliación, abra las puertas de la Paz para Colombia con las llaves que tiene entre sus manos y cierre así de manera definitiva las puertas de la guerra”. 

A Santos le queda cada vez menos tiempo para mostrar cuál será su camino hacia la paz. A partir de lo que se discuta en torno a este proyecto y de los resultados que muestre en estos dos años se definirá tanto su gobierno como los proyectos bandera de su reelección. La priorización de los delitos para agilizar los procesos es una de las vías para poder mostrar resultados en corto tiempo. Por lo tanto, la aprobación del Marco para la paz en el congreso es de interés prioritario para el gobierno, sobre todosi quiere mostrar rápidamente sus logros en materia de paz.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2012-05-11 10:58

GANDHI :"NO HAY CAMINO PARA LA PAZ, LA PAZ ES EL CAMINO".Siempre me ha parecido difícil desde la racionalidad instrumental de occidente y desde el condicionamiento místico y religioso del oriente, entender la complejidad simple,fáctica y directa de un Gandhi o de un Jiddu Krishnamurti, a quien yo llamo el Sócrates del Siglo xx.También pensamientos de los nuestros como un Simón Rodríguez o un Estanislao Zuleta :"Sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta (macabra) de la guerra y maduro para el manejo de sus conflictos merece la paz".O finalmente, lo dicho por el gran Charles Chaplin(Películas: La Quimera del Oro,Tiempos Modernos,etc.) cuando fue expulsado por el macartismo anti-comunista de la guerra fría de los EE.UU.,que sostenía: " Cuando vemos la vida en segunda o tercera persona,nos parece farsa o comedia.Pero cuando nos toca verla en primera persona, se nos convierte en drama o tragedia.".LamentableperoenColombiatodavía tratamosla oposición y la diferencia,como sinónimos de enemigos

Vie, 2012-05-11 10:32

GRAFITI :"ESTOS DIÁLOGOS DEBIERON HABER EMPEZADO HACE 400.000 MUERTOS",Cementerio Central de Bogotá,1999.Veo que el artículo se problematiza y pregunta predominantemente por problemas judiciales en dirección de los principales cabecillas-procesos prioritarios de juzgamiento, y no por los factores causales y objetivos del conflicto interno,la economía interna de guerra y la violencia económica,militar,política,social,institucional y cultural co-constitutiva y derivada de ella en el caso de Colombia.Pareciera que la historia sólo la decidieran y la hicieran los de arriba y la padecieran como sus instrumentos pasivos (y como súbditos-siervos y no como ciudadanos y personas),los de abajo.Por ejemplo,enel país-yelmundo-poco se habla ni se volvió a hablar de violencia económica y de democracia económica,de desarrollo a escala humana,de calidad de vida como calidad de gente,decienciaytecnologíadesdeelhumanismoyla cultura libre-no patentada o propietaria-.No más indicadores sino satisfactores

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