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Lunes Septiembre 27, 2021
A pesar de que los resultados de los verdes hubieran sido considerados increibles hace unos meses, el 21% de los votos que obtuvieron parecen una derrota ante las predicciones de las encuestas.  Foto: Laura Rico Piñeres

Era una ficción mediática, dice Piedad Córdoba. Era una ilusión construida por niños en Facebook sin ningún asidero en la realidad, dicen otros. Era un invento de los encuestadores para luego destruirla en las urnas, aseguran los más paranoicos. ¿Qué era la ola verde y en qué se convirtió?

Primero, un poco de perspectiva. La ola verde sí existió. Con muy poca maquinaria, Antanas Mockus obtuvo 3.120.000 votos y pasó a la segunda vuelta. Los verdes duplicaron en un mes y medio la votación de la consulta interna del 14 de marzo. La adhesión de Sergio Fajardo fue fundamental para meterle un turbo a la candidatura verde, pero eso por sí mismo no explica el aumento de votos, pues en las legislativas Compromiso Ciudadano tan solo sacó 183 mil votos.

Los verdes le ganaron al Partido Conservador y al Liberal, al Polo y a Cambio Radical. Germán Vargas Lleras, considerado hoy como uno de los grandes ganadores de la jornada, sacó la mitad de los votos de Mockus.

La adición de Fajardo, le metió turbo la candidatura de Mockus, porque la gente sigue sobre todo a los seguidores. Sin embargo, Uribe logró quitar los ojos de la ola y ponerlos solo sobre Mockus. Foto: Laura Rico Piñeres
 
Después de que se supieron los resultados del domingo, Mockus estuvo con su familia animando a sus seguidores. Foto: Laura Rico Piñeres

El Partido Verde obtuvo la primera o segunda mayor votación en todas las grandes ciudades del país, salvo las de la Costa Atlántica donde quedó de tercero después de Petro. Es decir, que Mockus, Garzón y Peñalosa, que hace unos meses parecían un fenómeno completamente bogotano, lograron cautivar ciudadanos en todo el país.

Y Mockus se volvió triunfador después de varias debacles electorales. Hace cuatro años cuando su grupo Visionarios con Antanas se lanzó al Senado no pasó el umbral en las legislativas y su candidatura a la Presidencia con el aval de la ASI obtuvo tan solo 146.583 votos, equivalentes al 1,23% de la votación total.

Cuatro años antes, su lista de los ‘apóstoles’ ni siquiera pasó el umbral por lo cual decidió adherirse a Noemí Sanín, con quien sí fue un fenómeno de opinión importante al obtener el 27 por ciento de la votación.

En conclusión, que Mockus lograra pasar a la segunda vuelta es un triunfo, y no una derrota. Y en cierta forma, es una proeza. Lo obvio es que hubiera ganado Juan Manuel Santos en la primera vuelta. Todo esto, claro, si uno jamás hubiera visto una encuesta ni las manifestaciones en las calles.

Del lado de Santos

Lo obvio es que Santos hubiera ganado en primera vuelta porque el Presidente Álvaro Uribe lleva ocho años con una popularidad por encima del 70 por ciento, lo cual significa que por lo menos dos de cada tres colombianos sienten que hoy sufren menos que hace una década y que por lo tanto, no tendrían demasiados incentivos para cambiar. La mayoría de esos colombianos votaron de manera libre e inteligente por Santos, que les prometía seguir avanzando por el mismo camino y que además era creíble porque estaba detrás de éxitos contundentes contra la guerrilla.

Además de la popularidad del uribismo, el Presidente intervino abiertamente a favor de Santos, repitiendo la metáfora de su gallinita Doña Rumbo y sus huevitos, en conversatorios universitarios todas las semanas durante los últimos dos meses y en sus alocuciones radiales a radios comunitarias por todo el país.

Y si eso no bastaba, el aparato del gobierno le fue funcional a la campaña santista. Varios de los contratistas de Acción Social, que son muchos, concientizados de que programas como Familias en Acción y otros podrían reducirse en un gobierno más responsable fiscalmente se encargaron de contarle a los millones de beneficiarios del riesgo que corrían si no ganaba Santos.

El director del Sena le envió un correo a toda su base de datos de más de tres millones de personas alertando sobre el peligro que ‘algunos candidatos’ quieran acabar con los parafiscales justo unos días antes de que Santos le preguntara a Mockus en un debate sobre la educación técnica (financiada con parafiscales). Y luego, mostraron el video del Presidente diciendo lo mismo en clase.

En el Seguro Social se regó el chisme que a Mockus tampoco le gustaba la institución porque la gente estaba ahí ‘por palanca’.

En la Federación de Municipios, que no es del Estado pero es como si lo fuera porque maneja recursos de los contribuyentes y es uno de los principales lobbistas en el Congreso, el director Gilberto Toro reunió a toda la planta del personal (solo 300 en Bogotá) el viernes pasado y les recomendó votar por Santos ‘porque hay que cuidar la papita’ y a Sergio Fajardo no le gusta la Federación.

Estos son solo algunos casos que reportó La Silla Vacía y que se suman a los denunciados por otros medios donde desde los altos funcionarios del Estado se sembró el temor en los empleados de perder su puesto. Y todavía no se sabe por qué estaban policías pidiendo resultados de la votación en las urnas o por qué el jefe del sindicato de la Registraduría se reunió con Juan Manuel Santos el día anterior a las elecciones. 

 

La maquinaria se movió

A todo esto, hay que sumarle el hecho más relevante. Y es que en estas elecciones –como era predecible pero los medios no lo reportamos lo suficiente- volvió a operar la coalición del Frente Nacional, esta vez unido bajo la sombrilla de la U. La maquinaria del Partido Liberal unida a la maquinaria del Partido Conservador unida a la maquinaria de Cambio Radical se unieron bajo la sombrilla de la U para elegir a Santos en primera vuelta.

El pegante de esta coalición –fuera de su propia supervivencia política amenazada por la fuerza que estaba cogiendo el candidato antipolítico- fue la lógica de la Guerra Fría que aún impera en Colombia. Evidencias de que la culebra de la guerrilla sigue viva y la amenaza siempre latente del proyecto expansionista de la revolución bolivariana de Chávez calma cualquier mala conciencia producida por la deslealtad al propio partido. Uribe les dio el lenguaje y el objetivo para dar el paso, la seguridad democrática como fin último.

 

 

¿Pero, y el empate técnico?

Pero todo esto ya existía y aún así, contrariando todas las lógicas, las encuestas daban un empate técnico entre Santos y Mockus. Y en menos de ocho días, el candidato de la U le sacó 25 puntos. ¿Qué le pasó a la ola?

La explicación, por lo menos por ahora, es que Santos hizo varias cosas bien y Mockus y su campaña hicieron muchas mal.

Santos logró frenar la ola. Ante el entusiasmo creciente por la candidatura de los Verdes, Santos decidió reenfocar su campaña y volverla un plebiscito sobre el uribismo. Ligando su suerte a la de Uribe, usando los logos de la U, regionalizando la campaña, promoviendo marchas de agradecimiento al Presidente, presentándose humildemente como su continuador, imitando incluso su voz, y eliminando el Santos de los afiches, el candidato de la U logró borrar sus diferencias frente al Presidente y dejar claro que él era la mejor versión posible de Uribe. Un veinte por ciento no le creyó y votó por Vargas Lleras o Noemí Sanín, pero casi un cincuenta por ciento aceptó la versión.

Por otro lado, cuando Mockus metió en la agenda de la campaña el tema de la corrupción, donde Santos salía perdiendo pues implicaba necesariamente criticar al gobierno, la campaña de Juan Manuel Presidente hábilmente logró crear dudas sobre la competencia de Mockus para gobernar.

Una entrevista por parte de Rafael Guarín, mano derecha de Rodrigo Rivera, el director político de Santos, en la que se indujo a Mockus a decir que si la Constitución lo exigía Mockus extraditaría a Uribe, aunque preferiría no tener que hacerlo, bastó para comenzar a crear la idea de que el candidato verde no conocía realmente la ley que decía defender.

Mockus cayó y luego volvió a caer solito con su comentario de que admiraba a Chávez por haber sido elegido democráticamente. Y luego, con que era ateo, y luego con que no lo era. En fin, la campaña de quien pocas semanas antes había dicho ‘que solo los imbéciles no cambian de posición’ explotó con la ayuda de los medios estos titubeos y rectificaciones, que unidos a lo del Parkinson, crearon en muchos recien convertidos mockusianos la idea de que después de todo, elegir a Mockus era un salto al vacío.

La campaña verde, inexplicablemente, no logró sacar a relucir los logros de Mockus como administrador dos veces de la ciudad más compleja de Colombia. Ni siquiera cuando en el debate de CitiTV y El Tiempo hablaron de cultura y todos los candidatos prometieron hacer bibliotecas, Mockus cobró que él y Fajardo habían hecho la red de bibliotecas más grandes del país.

En solo un mes, Mockus perdió 20 puntos en intención de voto en Bogotá después de decir que era ateo y que podría extraditar a Uribe. En la encuesta Ipsos Napoleón Franco del 26 de abril, Mockus líderaba la intención de voto en Bogotá con el 50%. Le llevaba 19 puntos a Santos, quien registraba el 31% de intención de voto. Y un mes después, el 22 de mayo, los puestos ya habían cambiado: Mockus tenía ahora el 32% de intención de voto en la capital, y Santos el 42%. Todo el uribismo que Mockus había logrado morder en la capital, lo perdió con esas declaraciones. Y así se reflejó en las urnas el domingo.

También perdió a aquellos colombianos que vieron cómo la campaña de Santos anunciaba de frente que traía a J.J. Rendón, experto en rumorología, y a los pocos días comenzó a aparecer la campaña sucia, y Mockus no hizo nada por defenderse. En un país gobernado durante ocho años por el ‘más macho’ ver a un candidato que ponía la otra mejilla creó desconfianza en su capacidad de defender al país de una agresión mayor.

 

 

Más que errores, posturas

Los errores de Mockus le hicieron perder impulso a la ola, pero lo que verdaderamente la desinfló fueron posturas que son realmente el resultado de convicciones profundas del candidato, pero que sacaron de tajo a sectores enteros del electorado y crearon la sensación de que de pronto la ola no era tan incluyente como parecía.

Los comentarios contra Gustavo Petro alienaron a la izquierda que lo acompañaba, y ya el rumor de que era ateo había tenido mucho efecto entre los cristianos y los sectores más religiosos y conservadores (la encuesta de Napoleón Franco decía que el 53 por ciento estaría menos interesado en votar por alguien que no creyera en dios).

El comentario sobre el salario de un millón o menos de los médicos en el debate de La Silla Vacía movilizó a todo el sector de la salud en su contra, un sector que normalmente es apolítico y que en circunstancias normales quizás lo habría acompañado. Su postura en este tema no fue un error, él realmente cree en la regulación del mercado. Lo mismo su reiteración sobre la necesidad de cobrar más impuestos y hacer una reforma tributaria estructural, en lo que también cree él y cualquier economista responsable, incluidos los dos principales asesores económicos de Juan Manuel Santos.

Pero para millones de colombianos, si Mockus cree que un médico debe ganar un millón o menos y además promete en campaña subir los impuestos, ¿qué le espera al bolsillo de los que tienen menos grados?

Como alguien le dijo a La Silla Vacía, Mockus ha demostrado que “ningún candidato que no cree en Dios, admira al mayor enemigo del país y promete subir los impuestos puede llegar a la Presidencia.”

 

 

La otra cara

Y sin embargo, las mismas razones por las que a algunos no les gusta Mockus son las mismas por las que muchos otros lo siguen a ciegas. “No roba, no miente, Antanas Presidente”, gritaban el domingo sus seguidores.

Mockus a veces actúa más como un visionario o un profeta que como un político, y allí radica su mayor debilidad y también su mayor fortaleza. La fuerza de sus ideas y la transparencia de su comportamiento lo llevó a donde está pero la falta de experticia política le arrebató quizás de manera irremediable la Presidencia.

Jorge Londoño, el encuestador de Invamer Gallup, ya le había advertido a la campaña que en los barridos de varias ciudades se notaba gran volatilidad en el electorado en los últimos días y aún así la campaña no parece haber hecho nada con esa información. Incluso, teniendo la experiencia de la derrota de Fajardo que se desinfló en pocas semanas, el discurso no cambió ni las estrategias de comunicación. Ni siquiera cuando ya sabían el domingo el resultado hubo un viraje. La alocución de Mockus parecía más un ritual de un culto que la oportunidad para tender puentes con los perdedores.

Hace unos meses trajeron al consultor político mexicano Julio Madrazo, y Mockus nunca lo escuchó. Mientras Santos cuenta con algunos de los mejores consultores del Estados Unidos, como Jack Leslie, responsable del triunfo de Virgilio Barco cuando nadie daba un peso por él, y a James Carville, que puso en la Casa Blanca a Bill Clinton (sin contar a J.J.), Mockus sólo escucha un reducido grupo de asesores, ninguno de los cuales es experto en ganar elecciones. Él se guía sobre todo por su intuición cuando existe un conocimiento técnico que puede resultar valioso. La campaña no hace encuestas internas, no testea las propuestas antes. Tampoco aprovecha a la cantidad de académicos y expertos que se han ofrecido ayudarlos.

A tres semanas de las elecciones definitivas, la campaña de Mockus aún no ha hecho una oferta programática sólida para sectores específicos, ni siquiera para Bogotá en donde los tres alcaldes demostraron de sobra su conocimiento. Santos aboga por el metro, ¿y cuál es la propuesta de Mockus? La mayoría de la gente no lo sabe.

Y no es que Mockus, Peñalosa, Lucho y Fajardo no tengan una propuesta para las ciudades. Es que Mockus, para quien todas las decisiones tienen que pasar por el tamiz ético, considera que no es decente prometerle a la gente que construirá tantas casas o hará tantas rutas sin estar en el gobierno y tener en cuenta todas las variables necesarias para tomar una decisión responsable.

Por ejemplo, la campaña discutió hasta el último minuto si era ético ofrecer transporte el día de las elecciones. Mockus se preguntaba si conducir a la gente hacia el puesto de votación restringía de alguna forma su libertad de elegir.  Al final, decidieron que ofrecerían transporte así no votaran por Mockus. Pero la decisión tardó tanto en tomarse, que al final, ya las demás campañas tenían monopolizado el transporte.

En el Valle, Santos tenía buses, busetas, y taxis llevando gente, con rutas bien establecidas. Mientras tanto, la campaña verde tenía una red de voluntarios en carros particulares, muchos de los cuales llegaron a recoger votantes pero otros no. Y eso que ese fue uno de los departamentos que más plata recibió para logística el día de elecciones.

La campaña desde Bogotá no dio directivas claras sobre organización y logística en el día de elecciones, no había un plan centralizado y al final el resultado quedó en gran parte en manos de voluntarios, a los que lo que les sobraba en emoción les faltaba en experiencia en elecciones.

Aún así, la campaña logró interesar a miles de jóvenes que hasta ahora desdeñaban la política. Logró poner de moda temas como la legalidad y la decencia. Logró cuestionar prácticas tradicionales de ejercer el poder. Logró emocionar a tes millones de colombianos con un país diferente. ¿Logrará ganar?

Aún contando con que la mayoría de los petristas, de los liberales, de los noemicistas y de los vargaslleristas se dejen seducir por las ideas de Mockus, es altamente improbable que los verdes logren remontar a Santos en las próximas tres semanas. Pero se sabrá si fue imposible solo hasta el 20 de junio.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2010-06-01 07:10

PROPONGAMOS UNA ALIANZA NACIONAL POR LA LEGALIDAD EN CONTRA DE LA CORRUPCIÓN SIN IMPORTAR DERECHAS O IZQUIERDAS!!

Mar, 2010-06-01 07:11

Para los verdes y los que no apoyan a Santos:
Es necesario cambiar de estrategia, ya vimos la parte ideologica, pero Colombia entera pide la practica..como se verán todas esas ideas en la realidad?? les hago una recomendación, por favor dejen de hacer ceremonias que cada vez mas parecen un secta religiosa y no una campaña politica! a veces asusta! ni dejan hablar ya a Mockus los fanaticos de la ola verde!

NO MAS INNOVACION FILOSOFICA E IDEOLOGICA queremos creatividad y estrategia politica clara para todos! se debe hacer enfasis en tumbar a Santos (no a Uribe, al menos no por ahora)!!! todos contra Santos es la unica opción...si Vargas LLeras se uniera y hasta el mismo Polo...sería devastador...ahh pero será dificil que Lleras no apoye a Santos..dificil...dificil...

Mar, 2010-06-01 07:48

Al final Vargas Lleras que luchó tanto por mostrarse como un candidato independiente lejos de la politiquería terminará mostrando que no lo es, que no es más que un polítiquero que también necesita llenar los bolsillos. Como diría mi papá: 'VACA LADRONA NO OLVIDA EL PORTILLO', por eso Vargas Lleras a pesar de su discurso y su propuesta tan elaborada nunca me trajo buena espina ni me inspiró confianza. Pero solo la historia hablará por él.

Mar, 2010-06-01 07:00

La pregunta que vale hacer es cómo atraer a ese 50% de votantes, que posiblemente no está recibiendo subsidios ni tiene contratos con el Estado, pero tampoco le ha interesado el discurso de Mockus. Con todo lo que va pasando es claro que en Colombia no se ha entendido que la exigencia del cumplimiento de la Ley para todos es un principio democrático, que aunque parezca que algunos fines son lo importante que los medios usados para ello, siempre hay afectados... será que aquellos a quienes les parece que eso no importa, no han pensado que podrían ser sacrificados para alguno de esos fines?, es mas iluso pensar que va ha ver suficiente para todos, cuando ya se mostró que no importa sacrificar a unos por otros. 1771 ejecuciones de jóvenes, cuántos y cuáles más se necesitarían, para que este gobierno se perpetúe? puede ser Ud. o yo. Ese es el problema del comportamiento mafioso.

Mar, 2010-06-01 07:43

Lo mismo le dije algunos familiares, como los falsos positivos no tocó a ninguno de nuestra familia entonces no pasa nada por que igual fueron unos desconocidos, pero si hubiéramos sido tan solo uno de nosotros, ahí sí estarían mentando madrazos contra el gobierno y su muñeco chucky. Es que definitivamente este es el país del 'olvida rápido'

Mar, 2010-06-01 06:46

Juana analiza como los economistas, aunque es abogada, 6 meses diciendo que va a pasar y 6 meses diciendo porque no paso. Los verdes tienen una propuesta que parte de romer las reglas de la ilegalidad que hace parte de la política tradicional:pagar votos, presionar con puestos y hacer populismo. Para la política tradicional y Juana parece incluirse en ella, la política solo es posible repitiendo los vicios, no me imagino que hubiese pasado si se hubiesen colocado buses pagados. El problema de predicar la virtud es que toca dar ejemplo. Los votos de Santos son en un 80% la maquinaría aceitada y eso implica para Santos que su agenda, los contratos, la clientela ya esta lista para tomar posesión o seguir ejerciendo el poder. Dicen que para ganar hay que asumir las reglas del poder en Colombia. No,lo que hay que cambiar son esas reglas si algún día queremos dejar el subdesarrollo. Podemos seguir premiando la politiquería pero el camnbio no es de mesias sino de ciudadanos y de élites.

Mar, 2010-06-01 08:29

Tienes razón en que ahora explicamos lo que deberíamos haber previsto antes. Mi entrada de blog es sobre eso. Sí dijimos que Santos ganaría la Costa y advertimos que la maquinaria de los políticos estaba con Santos y que todo dependía de los abstencionistas que eran poco fíables, pero en realidad yo por lo menos todavía no sé con certeza que pasó la última semana. Y como en el 2002, los periodistas seguramente nos perdimos la verdadera historia. En lo que no tienes razón y como suele suceder me asignas cosas que no digo es en creer que la política debe hacerse repitiendo los vicios. Yo creo que para realizar un verdadero cambio hay que hacer la política diferente y limpia desde la campaña. Y creo que por eso la ola subió. Pero creo que dado que estás luchando contra tanto, la logística y la estrategia tienen que basarse en más que la intuición. Como lo hizo Obama en E.U. Generó mucha emoción, tenía la visión, pero también el conocimiento técnico para ganar elecciones.

Mar, 2010-06-01 06:45

Se calcino LSV con los 'verdes', que de partido verde no tienen nada, ni si quiera de centro son.

Mar, 2010-06-01 06:45

Lamentablemente a este resumen le falta rigor analítico y esta muy influenciado por el "deseo" y no por la "razón".... En primer lugar, no era necesariamente lógico que Santos ganara basado en la popularidad de Uribe. Entonces Piñera no hubiera ganado en Chile por la popularidad limpia de Bachelet "transferida" al candidato Frei.

Además, el artículo ignora que Mockus demostró que su ropaje ético es falso: por el ejemplo, el tema de las contribuciones de grupos poderosos -que las rechazó en público para después aceptar que las recibió cuando ya era imposible esconder el hecho. Las nuevas ropas del emperador y sus intimidades quedaron expuestas a todos...

Finalmente, el candidato verde es ambiguo, inseguro, confuso, débil y poco asertivo, lo cual son condiciones pésimas de un líder. Asimismo, su estilo dogmático de predicador de culto evangélico es muy alienante y excluyente. Solamente comparen los dos discursos del domingo y evalúen quien es el estadista en cuanto a forma y contenido.

Mar, 2010-06-01 07:51

A diferencia de Bachelet, Uribe siempre se mostró en Colombia como un "salvador", como la "única persona que puede derrotar a la guerrilla" (nuestro "enemigo"), como "el bueno del paseo" contra la maldad absoluta (en su lógica maniquea). Por ello, el discurso de la absoluta continuidad que Santos representa sí le dió gran parte de los votos. Acuérdese de las constantes alusiones de Santos al presidente Uribe en los debates - estaba intentando una asociación clara. Acuérdese de la "gallinita" de Uribe.
Respecto del discurso del domingo, el problema fue, como muchas veces, el dogmatismo de la ola verde. Le invito a leer el discurso completo de Mockus y verá que es muy interesante en forma y en contenido (para nada evangélico): http://www.eltiempo.com/blogs/antanas_mockus_presidente/2010/05/viva-la-...

Mar, 2010-06-01 06:36

La teoría del mal menor radica en que ante dos malas opciones, una debe ser un poco mejor y debemos escoger la que representa una amenaza menor.

Mar, 2010-06-01 06:25

A favor de Santos:un Uribe locuaz en campaña con su maquinaria gubernamental, Familias en Accion, compra de votos, demagogia y propaganda negra. A favor de Mockus: sinceridad y trasparencia en su discurso. Para la segunda vuelta: a favor Mockus: va solo vrs. Santos, puede mostrarle su falencias con claridad y hacer diferencia. Contra Santos: su mauinaria la metió toda y no le alcanzó para pasar en la primera vuelta y los que no le votaron dificilmente le votaran en la segunda. Mockus tiene mas facilidad para ganar ésta franja y los abstencionistas, pero debe ser mas agresivo y ganar opinión antiuribista. Los uribistas ya están contados en el 47% santista y llegaron a su tope. Las adhesiones burocraticas conservadoras, liberales o cambio radical poco pesarán y sus bases antiuribistas votaran por Mockus o se abstendrán. La mayoría del polo votará por Mockus y una pequeña franja se abstendrá. Como sorprendió la diferencia amplia de Santos puede sorprender Mockus si es creativo.

Mar, 2010-06-01 07:31

A mí también me sorprendió que Santos ganara en Bogotá. La culpa no es solo de la campaña negra, se dió demasiada papaya verde. Hay que esperar que Antanas replantee su estrategia de comunicación.

Mar, 2010-06-01 08:04

Hace unas semanas yo señalaba que el portazo de Mockus al Polo (http://www.lasillavacia.com/historia/12663?page=8) había sido una "tremenda cagada verde y un tremendo banquete para Juan Manuel", mientras que don Daniel, que parecía vocero oficial de los verdes, me increpó aplaudiendo las declaraciones de Antanas porque según él lo que su ídolo lograba exitosamente era atraer los votos de muchos uribistas decentes. Así en las filas de Antanas, con el fin de atraer a uribistas se legitimaba insultar a antiuirbibistas coherentes.

Definitivamente, por entonces la eufórica prepotencia estimulada por las encuestas, las redes sociales, los mantras y las manillas, les obnubilizó el pensamiento y el discurso a los furiantanistas. Solo fue con el golpe y la depresión por los resultados de la primera vuelta que, aunque tarde, aflora ahora una actitud más reflexiva

Mar, 2010-06-01 06:07

Bogotá no les voto a los trillizos, la mas alta votacion la obtuvo en los Deptos de Putumayo, Twiter y Facebook, Fajardo no sumo, esperemos la reflexion de la campaña.

Mar, 2010-06-01 07:32

Al parecer Putumayo votó verde como castigo a Uribe por mandar a la cárcel a David Murcia Guzmán.

Mar, 2010-06-01 05:36

Buen análisis. Para mi, al candidato faltó en mostrar carácter. No mostro talla presidencial. Simbolismo desconcertante. El candidato no fue inspirador ni seductor con el electorado. Espantó en vez de atraer la gente. Los canticos y mantras esconden la incapacidad de elaborar un mensaje. No hay racionalidad en su comportamiento. NO hay posibilidades de cambio.Loro viejo no da la pata. Mokus carece de inteligencia emocional. Está condenado a hacer el ridículo. Santos lo acribillará en los debates y ya no tendrá a los otros candidatos para que lo defiendan y ataquena Santos y Uribe. Seguirá brindándole en bandeja de plata los argumentos a JJ para una campaña, que no podremos llamar sucia, pues lo que hace es recordarnos la incapacidad del candidato de ser Presidente.Esto está cantado, la victoria de Santos será arrolladora, cosa que no le conviene al país, pero sí le conviene a Uribe y a las las ratas que lo acompañan, pues creerán que la fiesta sigue y q el presupuesto aguanta

Mar, 2010-06-01 02:47

Mucho análisis para una realidad que sólo los verdes no ven: Antanas no dio la talla.

Mar, 2010-06-01 03:15

Probablemente, pero también quedó demostrado que los colombianos somos muy inmaduros. Los santistas se tragaron todo el miedo que les vendieron, toda la desinformación y manipulación. Aquí la gente se acostumbró a ser tratada como niños chiquitos, o como borreguitos que necesitan ser protegidos por un perro bien macho. Solo cuando tomemos conciencia de la dimensión de nuestra pobreza intelectual y moral, podremos sacudirnos al uribismo.

A proposito, que carajo hacía la policía pidiendo resultados en las urnas para transmitirlos a la presidencia? Estaría el Dr.Uribe preparando alguna medida de emergencia por si Mockus ganaba?

Mar, 2010-06-01 05:54

Y que hizo Mokus ante esto que dice su seguidor: pues poner la otra mejilla. Cómo se interpreta esto, por ejemplo, que Chávez hará con Mokus lo que se le venga en gana. Señores, Mokus no dio la talla, no fue seductor ni inspirador. Que hizo ante el uso de Familias en Acción por parte del Presidente, nada. Alguna vez le oí decir que el no era quejetas. Yo lo interpreté como que era un bobo. No es eso ilegal? Porqué no lo dijo. Qué tal su insistencia, sin argumentos, en aumentar impuestos?, Cada vez que hablaba de economía había que esconderse. Su desconocimiento absoluto de la ciencia económica es risible. Qué tal eso que el salario ideal para los médicos era 1 millón. Qué falta de respeto y que estupidez en boca de un candidato. A Mokus no lo vi lucirse ni cuando le preguntó Santos amablemente sobre que pensaba hacer en educación. Y qué tal eso de dedicarle el último minuto en los debates para que sedujera a los electores, solo decir que iba cobrar más impuestos. Mokus se

Mar, 2010-06-01 02:30

Ojalá para esta segunda vuelta los verdes logren mostrar la capacidad para hacer acuerdos que mostraron en la primera parte de la campaña. Aunque su bandera nunca fue la oposcición, el 50% de los colombianos no votaron por Santos, hay que reunir a esos votantes alrededor de una alianza programática, ojalá se den cuenta de lo que hay que hacer ahora.

Mar, 2010-06-01 08:31

sí, gracias, ya lo corregí.

Mar, 2010-06-01 02:11

Muy buen análisis. Sin embargo hay que tener en cuenta que para los verdes lo importante es el proceso y la ética. Y desde ese punto de vista, todo es completamente diferente. Los otros partidos tienen tradición en realizar campañas politicas. La menor de todas tiene por lo menos 8 años. Quede claro que no incluyo a la U, ya que es una gran finca con especímenes de todo el espectro político, y que han demostrado que no tienen vocación de partido sino de coalición para el mandatario de turno. En todo ese tiempo esos partidos han logrado establecer vínculos: por decirlo de otro modo, esas personas saben mover los hilos de las marionetas. Mientras tanto los verdes, somos completamente novatos. Sólo se tendrá logística y maquinaria, hasta que las personas que deseen participar sean completamente éticas, limpias, se tenga confianza en ellas, y por encima de otra cosa, prime el interés grupal sobre el particular. En este caso, la persuación es mucho más importante que la coacción.

Mié, 2010-06-09 17:50

¿Y si no se puede confiar en la registraduría?

En este grupo de Facebook más de 28 mil miembros están reportando problemas entre la información contenida en los formularios y la información digitada. Hay también muchos casos de formularios aparentemente modificados o de dudosa claridad.

http://www.facebook.com/group.php?gid=125122644187981

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