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Jueves Febrero 20, 2020

 

El pulso en el Partido Conservador por quién lleva la batuta en la negociación de las mesas directivas del Congreso no es solo para definir si Andrés Felipe Arias es el que manda en la colectividad. Es también la pelea que el ex Ministro de Agricultura está dando para posicionarse en el nuevo gobierno de Santos, donde por ahora no está claro si tendrá un rol protagónico.

Arias no es un personaje fácil en el mundo de Santos: es tan ambicioso como el nuevo presidente y quiere llegar a la Casa de Nariño pronto, con lo cual sería un competidor en 2014. Además es el instrumento a través del cual Uribe puede mandar en cuerpo ajeno, con lo cual cualquier ofensa a Arias es una ofensa a Uribe.

 

 

El incidente con Simón Gaviria

La apuesta de Arias comenzó con el enfrentamiento entre el presidente Álvaro Uribe y el ex presidente César Gaviria. La discusión entre Uribe y Gaviria tuvo como detonante la carta de adhesión del último a la campaña de Santos. Como se sabe, ésta venía cargada de dardos contra el Gobierno. La pelea terminó con Gaviria diciéndole al Presidente por teléfono que su gobierno era "un asco".

Inmediatamente Arias criticó la adhesión de Gaviria. Dijo que no se podía atacar al Gobierno y a la vez subirse al bus de Santos, que mantendrá sus tesis. Y aprovechó para oponerse a que el Partido Liberal, concretamente Simón Gaviria, se quedara con la presidencia de la Cámara.

En el aire quedó la sensación de que Arias había hablado a nombre de Uribe, quien molesto con César Gaviria quería torpedear la candidatura de su hijo. Sin embargo, algunas fuentes consultadas consideran que Uribe nunca habló sobre ese tema ni tenía interés en influir en la elección de las mesas directivas. Su rabieta se limitó a la rifirrafe con el ex Presidente liberal.

"Están poniendo en boca de Uribe palabras sobre la elección del presidente de la Cámara, cuando él no ha dicho eso", dijo a La Silla Vacía una persona cercana al representante Simón Gaviria.

 

 

 

 

El vocero de los representantes

Más allá del aparente oportunismo, Arias ocupó un vacío que había entre los conservadores. "Él simplemente asumió una vocería que el directorio del partido no estaba asumiendo", explicó a La Silla Vacía el representante del Valle Santiago Castro, cercano a ‘Uribito’. Claudia Otero, integrante del directorio nacional del Partido Conservador, agregó: "Fue un grupo de representantes a la Cámara quienes lo buscaron. Él no buscó a nadie".

Teniendo en cuenta que se daba por descontado que la presidencia del Senado - la más importante - sería para La U, al parecer el Partido Conservador se había resignado y no se movió para buscar la presidencia de la Cámara, a pesar de ser la segunda bancada más grande.

Arias identificó entonces la oportunidad y salió a reclamar esa dignidad para los conservadores: "No se nos puede olvidar cuál ha sido la coalición original: es entre el partido de La U y el Partido Conservador. Hemos sido los dos partidos los que hemos soportado y apoyado las tesis de Álvaro Uribe en las buenas y en las malas".

La mayoría de representantes a la Cámara que apoyaron a Arias durante la consulta conservadora siguen con él y están de acuerdo con ese liderazgo. No está claro cuántos son. Según una de las fuentes consultadas, son unos 30; según otra, son unos 20.

El 'desamparo' de los representantes se debe en gran parte al recambio que tiene la bancada en la Cámara. De los 39 representantes conservadores, apenas 11 repiten (este número puede variar ligeramente con los últimos escrutinios). "Los 'viejos' son los que suelen tener liderazgo, mientras que los nuevos llegan más a esperar", dijo a La Silla Vacía una de las fuentes del partido.

En esas condiciones, antes de la arremetida de Arias la presidencia de la Cámara era tierra de nadie. Las presidencias de Senado y Cámara y la definición de las mesas directivas no sólo son importantes en la ecuación de poder del Congreso. Serán fundamentales para las elecciones locales del próximo año, ya que dan visibilidad, y permiten tener interlocución directa con el Gobierno para promover apoyo a las regiones.

Y si bien la pelea que dio Arias cayó bien en gran parte de la Cámara, no les gustó a los senadores del partido Conservador. Por un lado, porque Arias no es congresista y, por el otro, porque quieren tener un protagonismo en el partido que hasta ahora está divido entre el ex Ministro y el directorio.

Por eso el directorio no se quedó quieto. Su presidente Fernando Araújo estaba en su momento más débil. A los resultados de las elecciones presidenciales se sumó este episodio. Cuestionado por su falta de liderazgo, Araújo salió a desautorizar a 'Uribito' y dijo que los acuerdos y negociaciones debían hacerse con el directorio nacional.

Posteriormente, el martes se llevó a cabo la reunión del partido. Allí se ratificó lo que había dicho Araújo y se nombraron los compromisarios que van a negociar las mesas directivas del Congreso.

 

 

 

 

¿Y cómo va él ahí?

Algunos medios, como CM& interpretaron la movida como un golpe de Estado a Arias. Pero la cosa no es tan sencilla. Si Arias mantiene una interlocución con Juan Manuel Santos y si obtiene una participación en su nuevo gobierno, su poder se mantendrá e incluso aumentará.

"Si a Arias lo 'fortalece' el gobierno, los representantes siguen con él. Pero si no, se irá quedando solo. No lo van a seguir simplemente por convicción o ideas", dijo a La Silla Vacía una persona cercana al ex Ministro.

La pregunta es entonces si Santos va a darle ese fortalecimiento. Tanto en privado como en público, Arias siempre apoyó a Santos, estuvo con él en la campaña e hizo parte del selecto grupo que se reunió con el presidente electo a puerta cerrada después de la victoria. Incluso durante las elecciones se oyeron rumores de que sería ministro del Interior o de Defensa de Santos.

Pero nada concreto se ha oído en los últimos días. Como contó ayer este medio, Santos incluyó en el equipo de empalme a Beatriz Uribe, ex gerente de la campaña de Arias. Y aunque podría interpretarse como un gesto hacia él, también podría serlo hacia el sector constructor, que fue uno de los grandes financiadores de la campaña. Antes de trabajar con Arias, Beatriz Uribe fue presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol).

Lo claro hasta el momento es que ninguno de los nombres anunciados en el gabinete de Santos - los tres Juan Carlos, como contó hoy La Silla Vacía, y Germán Cardona, recién anunciado como Ministro de Transporte - parecen ser cuotas de algún partido. A pesar de tener orígenes partidistas, son personas de la entraña del presidente electo.

Adicionalmente, aún queda por definir todo el gabinete. Por lo cual sería apresurado decir que a 'Uribito' quedó a la vera del camino. Sin embargo, una cosa eran los afectos de Santos como candidato y, otra muy diferente, los que tiene como presidente electo. "Santos apenas está viendo al ajedrez político, y va a tomar las decisiones como le parezca", dijo a La Silla Vacía un ex asesor de una de las campañas presidenciales.

 

 

 

 

 

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2010-06-23 15:20

ESTA ES COLOMBIA....que porqueria

Mié, 2010-06-23 15:15

Uribito hace algunas semanas dijo en la radio, que pensaba en la alcaldía de Bogotá, como candidato de la coalición entre el P Conservador y la U... dijo que le gustaban las coaliciones. Ahora bien, en el camino se le atravesará tu papá Uribe? El otro camino es al interior de su partido, porque se necesitan conseguir esos voticos de coalición en las elecciones 2011

Mié, 2010-06-23 15:15

Sinceramente es increible que un político que protagonizó el principal escándolo de corrupción en los últimos años en Colombia puede ser ministro o dirigir un Partido Político que no sea el PIN, definitivamente la clase dirigente de este país es la más cínica del continente.

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