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Sábado Octubre 23, 2021

 

Foto: Natalia Lobo-Guerrero

 

El domingo pasado, después de que Antanas Mockus leyó el discurso que tenía cuidadosamente preparado con la ayuda de un teleprompter, su esposa se tomó de sorpresa el micrófono. Su discurso no estaba en la agenda, no tenía nada planeado, pero sus palabras estaban llenas de emoción y de esperanza sobre el futuro del Partido Verde. La multitud verde la recibió con gritos y aplausos. Después, la buscaban para tomarse fotos, la querían tocar: Adriana Córdoba mostró su madera de política en estas elecciones.

“¡Adriana alcalde!” le gritaban en la audiencia, y en Facebook ya existen varios grupos que la piden para ese puesto y hasta para la presidencia dentro de cuatro años. La popularidad de Córdoba no se debe solamente a la celebridad de su marido, o a que represente una segunda oportunidad que Mockus no podrá tener por su estado de salud. Ella tiene un estilo propio, carisma y después de esta campaña, también un buen grupo de seguidores.

Adriana rompió el molde tradicional de las esposas de candidatos, quienes por falta de interés o de habilidad política se mantienen en un segundo plano en las campañas de sus maridos. Durante la contienda, se recorrió el país en camiseta y tennis verdes, se reunió con Madres en Acción, dió discursos, y habló con cerca de cien emisoras comunitarias. La última semana antes de las elecciones tuvo catorce entrevistas en un sólo día.

 

¿Quién es?

 

Adriana Córdoba es una mujer de 38 años, hecha a pulso. Su papá era obrero, y ella, según dijo en una entrevista, no quería estudiar de noche entonces trabajó un tiempo para ahorrar lo del primer semestre de la universidad en el Colegio Mayor de Cundinamarca. Después se ganó la beca todos los semestres por su rendimiento académico. Estudió trabajo social, y conoció a Mockus, 20 años mayor que ella, cuando era organizadora estudiantil y él rector de la Universidad Nacional. Tiene múltiples especializaciones, y varias personas la describen como “la mejor alumna del profe” pues es una convencida de sus teorías sobre el cambio cultural.

Es una mujer sencilla, descomplicada, más cómoda en jeans que en tacones altos. A pesar de que en los últimos meses siguió con su trabajo en temas de poblaciones y desarrollo con las Naciones Unidas, y era un miembro más en la organización de la campaña, la empleada que trabaja en su casa en el barrio Quinta Paredes se iba todos los días a las cuatro de la tarde y ella muchas veces llegaba a preparar la comida.

Su carácter es fuerte, tanto que Mockus le dedicó la canción “I´m looking for a hard-headed woman” -estoy buscando una mujer terca- de Cat Stevens. Una persona de la campaña la describió como “hiper-competitiva” y es claro que es además muy independiente. El año pasado dejó a sus dos hijas con Antanas para irse a estudiar a la escuela de gobierno de Harvard.

Después de 17 años de matrimonio, Mockus la mira con evidente enamoramiento. Pero aunque se complementen muy bien, aunque su casa sea un experimento pedagógico, aunque ella sea su mejor alumna, Adriana y Antanas son personajes fundamentalmente diferentes.
 

 

Lo que Mockus no es

 

Parte del éxito de Adriana es que ella logra llenar muchos de los vacíos que deja su esposo. Es cierto que no tiene el aire mesiánico que rodea a Antanas Mockus, pero precisamente porque es una persona más terrenal, logra llevarle a las personas un mensaje más claro y concreto. Además es más impulsiva y toma decisiones rápidas, mientras Mockus puede a veces paralizarse en la indecisión.  

A Adriana antes de esta campaña solo la conocían por su famoso matrimonio sobre un elefante, y al principio en la calle nadie la reconocía, pero una vez empieza a hablar conquista a su audiencia. “No había lugar donde saliera y no le dijeran que ella era el decodificador de Mockus” dijo a La Silla Vacía un miembro de la campaña que viajó con Adriana a varios municipios, “la gente nos decía ‘es que yo no entendía a Mockus hasta que ella lo explicó’”. Y ella no dudó en aprovechar esa capacidad, pues a donde llegaba se tomaba el micrófono aunque nunca tenía discursos preparados, hablaba con elocuencia y la recibían bien sus audiencias.

Desde el principio fue mucho más crítica públicamente de la campaña sucia contra Antanas de lo que lo era él mismo. Muchos la describen como más hábil políticamente que su esposo, y una amiga cercana dijo que no le daba miedo “sacar las garras”.

Adriana no fue telonera de su marido, hizo campaña por su propia cuenta. Viajó sin él, en algunas ocasiones acompañada por la senadora electa Gilma Jiménez, otras con la representante Ángela María Robledo, y otras tantas sola. “Andar con ella era como andar con Mockus, la gente la halaba, no la dejaban salir, le tomaban fotos, además le regalaban de todo: cuadros, comida, mochilas. Salimos como un árbol de navidad”, cuenta Zulima Posada sobre una gira que hicieron juntas en Ibagué.

La confianza con la que habla no solo seduce a los seguidores verdes. Yamid Amat, director de CM& la entrevistó en su programa y era evidente su fascinación mientras ella hablaba. Al terminar la entrevista, le dijo al aire “óigame Adriana, se acabó el tiempo pero yo quiero seguir hablando con usted”. Efectivamente, el día siguiente, continuó la entrevista.

Entre los cuadros de la campaña tuvo un éxito similar. “Yo le dije a Adriana que mi voto no era por Mockus sino por ella. Estoy esperando que diga a qué se va a lanzar para meterme a esa campaña,” dijo Mapi Velasco, candidata al Senado con la lista de Compromiso Ciudadano y una de las principales organizadoras de la campaña en el Valle.  

No solamente sus amigos le ven futuro. Sus enemigos la ven como una amenaza suficientemente grande que ya hay propaganda negra circulando en su contra. Un email de cadena asegura que es prima de la controversial senadora Piedad Córdoba.

La Silla Vacía no pudo hablar con ella, y hasta ahora no ha dicho públicamente tener aspiraciones políticas propias y nunca ha ocupado un cargo público, pero muchos en el Partido Verde ya están especulando.

“No es claro si Adriana se quiera lanzar, al fin y al cabo es una imagen que surge en medio de una coyuntura en que todo lo que tenga que ver con la ‘ola verde’ es muy sexy. Pero si se decide, tiene con qué, tiene la vena política” dijo a La Silla Vacía la senadora Gilma Jiménez.

 

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2010-06-29 09:45

Pero cual es el resentimiento?, es que acaso le teme a lo nuevo, o al cambio?, muy seguramente es una de esas personas que se dejan infundir miedo y creen todo lo que les dicen, me da pena por ud, deberia ver mas alla de su nariz, lo invito a que abra los ojos, investigue, no hya que temerle a una mujer inteligente, a menos que sea un ignorante.

Jue, 2010-07-01 03:32

Si que bueno seria, una mujer discreta, inteligente y con buen autocontrol como su esposo.

Jue, 2010-07-01 03:31

Si que bueno seria, una mujer discreta, inteligente y con buen autocontrol como su esposo.

Dom, 2010-06-27 19:04

juansalas que cree que es Colombia?? juajajajaja. Bolivia tiene mejores carreteras q nosotros. Lo de Colombia es triste y aún así hay gente q se cree en el pais de las maravillas cuando en realidad estamos quedandonos del resto del mundo, sin ambición, sin ganas de mejorar, por el contrario la mayoria quiere continuar igual o de para atrás. Ojalá hubieramos tenido una primera dama como Adriana Córdoba, que no hubiera sido un adorno al lado del presidente.

Dom, 2010-06-27 18:33

este debe ser el tipico indio colombiano que se cree aleman

Dom, 2010-06-27 17:35

Como racista su comentario.

Dom, 2010-06-27 20:21

No te sorprendas, asi son la mayoria de los comentarios de ese personaje, el es el flamewar de LSV, no le pongas atencion. Solo escribe lo que le grita el corazon :S Solo toca esperar a que saque todo ese sentimiento afuera.

Dom, 2010-06-27 22:16

La verdad lo de flamewar no se lo digo en forma ni de burla ni de ofensa, por eso aclaro que son algunos comentarios suyos, los cuales no tienen nada de constructivos, no hablo de todos. Mi comentario es mas que todo una invitacion al cambio. Si sigue con esa mentalidad de que como los demas ofenden yo ofendo mas, nunca va a llegar a estar tranquilo con ud mismo. Por decirlo de otra forma se ha dejado llevar por los sentimientos a tal punto que va perdiendo objetividad, y lo que a ud le disgusta lo comete a cada rato. Y pues en realidad no creo que sus colegas me conozcan ni poquito para llegar a una conclusion tan profunda. La verdad considero que he mejorado un poco en la parte de objetividad. Y la verdad he tratado de no rebajarme a comentarios que me hagan ver como un fanatico. La invitacion es a que trate de buscar un poco mas de objetividad. Cambiar la mentalidad de "como el otro ofende yo tambien lo hago" a una que lleve mas a un cambio cultural "por mi empieza el cambio".

Dom, 2010-06-27 15:19

Fuertecitas las palabras Kathy.
Fuertes son. Super.
Debemos seguir con palabras así. Ya es hora que el prototipo de mujer casada con hijos temerosa de la Iglesia Católica -ojo, no del dios, de LA IGLESIA-, de excelentes modales y wannabe corte inglés la vayan enterrando... al igual que la paracomatrona fértil.

Sí, este pueblo sabe de guerras.
¿Sabrán sus mujeres levantarse fuertes y volverse de paz?

Ojalá que sí.

Dom, 2010-06-27 16:25

Fuertecitas debemos ser las mujeres Colombianas para enfrentar razonamientos absurdos como los de tacitavelita y Juan Salas...no te parece Jalule?Siempre te leo con atención.El entendimiento requiere de confrontación.Tanto en la Amistad como en el Amor,y en las relaciones laborales--

Dom, 2010-06-27 11:37

ADRIANA, MUJER DE TALLA PRESIDENCIAL

Dom, 2010-06-27 11:20

Yo preferiria votar por ella que por Uribe

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