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Jueves Septiembre 19, 2019

Ser Pilo Paga, el programa de beca-créditos del Gobierno para los estudiantes más pilos del país, ha desatado todo un debate sobre si promueve la equidad, si perjudica a las universidades públicas, y si el que sea un crédito condonable hará que en el futuro los pilos terminen asumiendo el riesgo de deudas impagables.

Este intenso debate se trasladó a los blogs de La Silla, que resumimos aquí:

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Catherine Rodríguez (Ver blog)

¿El programa debería dar becas o créditos condonables?

Créditos

La autora no piensa que los beneficiarios vayan a fracasar en el intento de graduarse y piensa que generar un incentivo económico es algo positivo.

Las cifras de deserción en Colombia, que son cercanas al 50%, deben ser interpretadas con respecto al nivel académico del estudiante. Si los estudiantes presentaron un Icfes bueno el índice de deserción sería del 37%. En esa medida, la autora dice: "el hecho que estos 10,080 pilos hayan obtenido los puntajes que obtuvieron me indica que estos jóvenes tienen ciertas características que no van a permitir que fracasen en lo que están comenzando".

Además de eso, la autora considera que los subsidios de manutención otorgados por el gobierno aumentarán las posibilidades de que estos alumnos terminen sus carreras. La autora utiliza el ejemplo del programa "quiero estudiar" donde a diferencia del resto de la universidad de los andes donde hay una deserción promedio es del 25% la de dicho programa es del 11%.

 
¿Se debería aumentar la oferta de la universidad pública o la demanda de las privadas?

Privadas

Lo primero que destaca la autora es el hecho de que fueron los estudiantes los que escogieron aplicar a universidades privadas.

Para la autora existen motivos válidos como "calidad, conexiones sociales, tiempos prometidos de terminación de estudios y salarios prometidos una vez graduados" que hacen que una persona escoja una universidad privada.

La autora dice que el tipo de subsidios a la demanda han tenido experiencias exitosas. Y además dice que ampliar el cupo en las universidades públicas no garantiza mayor equidad en la medida en que estos cupos casi siempre son ocupados por jóvenes provenientes de estratos altos.

La autor afirma que "el costo de financiar un alumno en Los Andes es igual que el costo de financiarlo en la Universidad Nacional ya que el programa le da a las universidades el costo por alumno y no solo el de matrículas".

 
¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Disminuye

La autora no piensa que los beneficiarios vayan a fracasar en el intento de graduarse y piensa que generar un incentivo económico es algo positivo.

Las cifras de deserción en Colombia, que son cercanas al 50%, deben ser interpretadas con respecto al nivel académico del estudiante. Si los estudiantes presentaron un Icfes bueno el índice de deserción sería del 37%. En esa medida, la autora dice: "el hecho que estos 10,080 pilos hayan obtenido los puntajes que obtuvieron me indica que estos jóvenes tienen ciertas características que no van a permitir que fracasen en lo que están comenzando".

Nicolás Torres y Ana González (Ver blog)

¿Se debería aumentar la oferta de la universidad pública o la demanda de las privadas?

Públicas

Los autores critican que el Estado haya privilegiado el enfoque de subsidios a la demanda en lugar de ampliar la base de la oferta de las universidades públicas. Según ellos, "ser pilo paga" representa el 6% de los aportes que la Nación hizo a las universidades públicas en el 2013. Sin embargo, este 6% se invierte solamente en el 0.4% de los estudiantes matriculados en instituciones de educación superior.

 
¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Aumenta

Para los autores el camino que propone "el programa está planteado desde una perspectiva que entiende la educación superior como un canal para la productividad, por lo cual limita el acceso, y descarta una educación para la ciudadanía". Para los autores la universidad es ante todo un espacio para la formación de posiciones políticas y morales y, contrario a esto, el modelo de "ser pilo paga" "promueve una educación superior restringida a los excepcionales, quienes son los que aprovecharían mejor los recursos invertidos, y excluye al resto".

Alejandro Ome (Ver blog)

¿El programa debería dar becas o créditos condonables?

Becas… pero para la primera infancia.

Frente a la idea de privilegiar becas o subsidios el autor dice que "no hay evidencia para Colombia que demuestre que invertir en una es mejor que en la otra, por lo que el debate, no sorpresivamente, ha estado marcado más por ideologías que cualquier otra cosa."

Por otro lado, el autor piensa que el Estado debería reducir los subsidios a educación superior (o por lo menos no aumentarlos) y aumentar el gasto a la primera infancia y la educación básica. Esto lo argumenta en dos sentidos. En primer lugar porque considera que el desarrollo de capital humano depende sustancialmente de la atención que un niño reciba en su primera infancia. Por otro lado, el autor piensa que los subsidios deberían beneficiar más a los niño pues, "mientras que para un niño es impensable conseguir un crédito para mejorar la educación que recibe, un joven que está por entrar a la universidad sí puede hacerlo".

 
¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Aumenta

El autor piensa que el debate sobre el papel del Estado en la educación superior no ha recibido mucha atención. Para el autor la idea de becar por puntaje de Icfes no es algo que se pueda traducir en mayor equidad. De hecho, el autor dice que "privilegiar a los que les va bien en el Icfes asume implícitamente que la variabilidad que se observa en los puntajes corresponde principalmente al mérito o al esfuerzo de los jóvenes, cuando en realidad factores como la zona donde nacieron, las condiciones familiares o la calidad del colegio que les tocó pueden tener una importancia mucho mayor".

El autor opina que en lugar de seguir aplicando un sistema de subsidios solo para los mejores, el Estado debería dedicarse en primer lugar a que todos lo jóvenes se gradúen de bachillerato, y "que una vez ahí todos tengan las habilidades cognitivas para escoger lo que consideren les convenga más, si ir a la universidad por un título profesional, optar por la educación técnica o cualquier otra alternativa".

David Bardey (Ver blog)

¿El programa debería dar becas o créditos condonables?

Becas

El autor cree más en una modalidad de becas que de créditos condonables.

La primera razón que el autor da es que no pueden ser los alumnos de estratos más bajos los que deban asumir el riesgo de no terminar la universidad. El autor dice que "las becas son una inversión social en el sentido que es la sociedad entera que se beneficia de eso, por lo cual es la sociedad que debe asumir el riesgo, y no solamente los menos desfavorecidos que la componen".

El autor piensa que el incentivo que produce un crédito condonable puede ser contraproducente. Para sustentar esto da el ejemplo de la caída de donaciones de sangre en la ciudad de Nueva York luego de que se empezara a ofrecer dinero por esto. En esa medida, el autor pone en duda la teoría de que los jóvenes beneficiarios hagan mayores esfuerzos si tienen un crédito a sus espaldas e inclusive considera que los estudiantes pueden llegar a enfrentar presiones tan altas que podrían bajar su rendimiento académico.

Además, considera que no es justificable transferir el riesgo a los hogares más pobres vía créditos condonables.

 
¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Disminuye, pero

Al autor dice que las becas “Ser pilo paga” son una iniciativa que se inscribe en una dirección más que deseable, pues promueven una mayor equidad, incrementan la movilidad social y "constituyen un intento para romper la barrera invisible de la segregación social".

Sin embargo, critica la idea de subsidios pues dice que "si queremos equidad real de acceso a la educación, en particular a la educación superior, hay que aceptar que todos los estudiantes, sin diferencia, pueden fracasar en el intento, tanto los becados como los no becados". Pues si unos pueden fracasar con pocas consecuencias y otros no, el programa pierda automáticamente su propósito de mejorar la equidad.

Tatiana Rodríguez (Ver blog)

¿El programa debería dar becas o créditos condonables?

Becas

Piensa que como programa piloto, ser pilo paga debe considerar la posibilidad de equivocarse. La autora plantea "¿Pero en un programa que no es una beca, sino un crédito condonable, quienes son los que van a pagar estos aprendizajes? Ojalá que no fueran los pilos, y de paso sus familias."

La autora explica que las sumas que podrían llegar a asumir los estudiantes que ingresen a una universidad como Los Andes y no logren graduarse podrían llegar a asumir deudas de 100 millones de pesos, y en el mejor escenario, si un estudiante se retirara en primer semestre, quedaría endeudado por 17 millones.

La autora insiste en que las tasas de deserción dependen también de la universidad y de las facilidades que presten a sus estudiantes. Por ejemplo, departamentos de bienestar universitario, o apoyo por parte de sus profesores, compañeros o unidades administrativas. Por eso piensa que "es preocupante que ni el estado ni las Universidades asuman, al menos, algún porcentaje del riesgo".

 
¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Disminuye, pero...

La autora piensa que "ésta será una oportunidad para sacudir siquiera un poco la segregación social en la educación privada, que hace que muchos jóvenes se pierdan la oportunidad de entender mejor la sociedad de la que son parte". Sin embargo, tiene muchas dudas sobre las tasas de deserción que llevarían, en dado caso que los estudiantes no logren graduarse, a unas cargas de deuda enormes.

¿El programa debería dar becas o créditos condonables?

Catherine Rodríguez (Ver blog)

Créditos

La autora no piensa que los beneficiarios vayan a fracasar en el intento de graduarse y piensa que generar un incentivo económico es algo positivo.

Las cifras de deserción en Colombia, que son cercanas al 50%, deben ser interpretadas con respecto al nivel académico del estudiante. Si los estudiantes presentaron un Icfes bueno el índice de deserción sería del 37%. En esa medida, la autora dice: "el hecho que estos 10,080 pilos hayan obtenido los puntajes que obtuvieron me indica que estos jóvenes tienen ciertas características que no van a permitir que fracasen en lo que están comenzando".

Además de eso, la autora considera que los subsidios de manutención otorgados por el gobierno aumentarán las posibilidades de que estos alumnos terminen sus carreras. La autora utiliza el ejemplo del programa "quiero estudiar" donde a diferencia del resto de la universidad de los andes donde hay una deserción promedio es del 25% la de dicho programa es del 11%.

 
Alejandro Ome (Ver blog)

Becas… pero para la primera infancia.

Frente a la idea de privilegiar becas o subsidios el autor dice que "no hay evidencia para Colombia que demuestre que invertir en una es mejor que en la otra, por lo que el debate, no sorpresivamente, ha estado marcado más por ideologías que cualquier otra cosa."

Por otro lado, el autor piensa que el Estado debería reducir los subsidios a educación superior (o por lo menos no aumentarlos) y aumentar el gasto a la primera infancia y la educación básica. Esto lo argumenta en dos sentidos. En primer lugar porque considera que el desarrollo de capital humano depende sustancialmente de la atención que un niño reciba en su primera infancia. Por otro lado, el autor piensa que los subsidios deberían beneficiar más a los niño pues, "mientras que para un niño es impensable conseguir un crédito para mejorar la educación que recibe, un joven que está por entrar a la universidad sí puede hacerlo".

 
David Bardey (Ver blog)

Becas

El autor cree más en una modalidad de becas que de créditos condonables.

La primera razón que el autor da es que no pueden ser los alumnos de estratos más bajos los que deban asumir el riesgo de no terminar la universidad. El autor dice que "las becas son una inversión social en el sentido que es la sociedad entera que se beneficia de eso, por lo cual es la sociedad que debe asumir el riesgo, y no solamente los menos desfavorecidos que la componen".

El autor piensa que el incentivo que produce un crédito condonable puede ser contraproducente. Para sustentar esto da el ejemplo de la caída de donaciones de sangre en la ciudad de Nueva York luego de que se empezara a ofrecer dinero por esto. En esa medida, el autor pone en duda la teoría de que los jóvenes beneficiarios hagan mayores esfuerzos si tienen un crédito a sus espaldas e inclusive considera que los estudiantes pueden llegar a enfrentar presiones tan altas que podrían bajar su rendimiento académico.

Además, considera que no es justificable transferir el riesgo a los hogares más pobres vía créditos condonables.

 
Tatiana Rodríguez Leal (Ver blog)

Becas

Piensa que como programa piloto, ser pilo paga debe considerar la posibilidad de equivocarse. La autora plantea "¿Pero en un programa que no es una beca, sino un crédito condonable, quienes son los que van a pagar estos aprendizajes? Ojalá que no fueran los pilos, y de paso sus familias."

La autora explica que las sumas que podrían llegar a asumir los estudiantes que ingresen a una universidad como Los Andes y no logren graduarse podrían llegar a asumir deudas de 100 millones de pesos, y en el mejor escenario, si un estudiante se retirara en primer semestre, quedaría endeudado por 17 millones.

La autora insiste en que las tasas de deserción dependen también de la universidad y de las facilidades que presten a sus estudiantes. Por ejemplo, departamentos de bienestar universitario, o apoyo por parte de sus profesores, compañeros o unidades administrativas. Por eso piensa que "es preocupante que ni el estado ni las Universidades asuman, al menos, algún porcentaje del riesgo".

¿Se debería aumentar la oferta de la universidad pública o la demanda de las privadas?

Catherine Rodríguez (Ver blog)

Privadas

 

Lo primero que destaca la autora es el hecho de que fueron los estudiantes los que escogieron aplicar a universidades privadas.

Para la autora existen motivos válidos como "calidad, conexiones sociales, tiempos prometidos de terminación de estudios y salarios prometidos una vez graduados" que hacen que una persona escoja una universidad privada.

La autora dice que el tipo de subsidios a la demanda han tenido experiencias exitosas. Y además dice que ampliar el cupo en las universidades públicas no garantiza mayor equidad en la medida en que estos cupos casi siempre son ocupados por jóvenes provenientes de estratos altos.

La autor afirma que "el costo de financiar un alumno en Los Andes es igual que el costo de financiarlo en la Universidad Nacional ya que el programa le da a las universidades el costo por alumno y no solo el de matrículas".

 

 
Nicolás Torres y Ana González (Ver blog)

Públicas

Los autores critican que el Estado haya privilegiado el enfoque de subsidios a la demanda en lugar de ampliar la base de la oferta de las universidades públicas. Según ellos, "ser pilo paga" representa el 6% de los aportes que la Nación hizo a las universidades públicas en el 2013. Sin embargo, este 6% se invierte solamente en el 0.4% de los estudiantes matriculados en instituciones de educación superior.

¿Aumenta o disminuye la inequidad?

Catherine Rodríguez (Ver blog)

Disminuye

La autora no piensa que los beneficiarios vayan a fracasar en el intento de graduarse y piensa que generar un incentivo económico es algo positivo.

Las cifras de deserción en Colombia, que son cercanas al 50%, deben ser interpretadas con respecto al nivel académico del estudiante. Si los estudiantes presentaron un Icfes bueno el índice de deserción sería del 37%. En esa medida, la autora dice: "el hecho que estos 10,080 pilos hayan obtenido los puntajes que obtuvieron me indica que estos jóvenes tienen ciertas características que no van a permitir que fracasen en lo que están comenzando".

 
Nicolás Torres y Ana González (Ver blog)

Aumenta

Para los autores el camino que propone "el programa está planteado desde una perspectiva que entiende la educación superior como un canal para la productividad, por lo cual limita el acceso, y descarta una educación para la ciudadanía". Para los autores la universidad es ante todo un espacio para la formación de posiciones políticas y morales y, contrario a esto, el modelo de "ser pilo paga" "promueve una educación superior restringida a los excepcionales, quienes son los que aprovecharían mejor los recursos invertidos, y excluye al resto".

 
Alejandro Ome (Ver blog)

Aumenta

El autor piensa que el debate sobre el papel del Estado en la educación superior no ha recibido mucha atención. Para el autor la idea de becar por puntaje de Icfes no es algo que se pueda traducir en mayor equidad. De hecho, el autor dice que "privilegiar a los que les va bien en el Icfes asume implícitamente que la variabilidad que se observa en los puntajes corresponde principalmente al mérito o al esfuerzo de los jóvenes, cuando en realidad factores como la zona donde nacieron, las condiciones familiares o la calidad del colegio que les tocó pueden tener una importancia mucho mayor".

El autor opina que en lugar de seguir aplicando un sistema de subsidios solo para los mejores, el Estado debería dedicarse en primer lugar a que todos lo jóvenes se gradúen de bachillerato, y "que una vez ahí todos tengan las habilidades cognitivas para escoger lo que consideren les convenga más, si ir a la universidad por un título profesional, optar por la educación técnica o cualquier otra alternativa".

 
David Bardey (Ver blog)

Disminuye, pero...

Al autor dice que las becas “Ser pilo paga” son una iniciativa que se inscribe en una dirección más que deseable, pues promueven una mayor equidad, incrementan la movilidad social y "constituyen un intento para romper la barrera invisible de la segregación social".

Sin embargo, critica la idea de subsidios pues dice que "si queremos equidad real de acceso a la educación, en particular a la educación superior, hay que aceptar que todos los estudiantes, sin diferencia, pueden fracasar en el intento, tanto los becados como los no becados". Pues si unos pueden fracasar con pocas consecuencias y otros no, el programa pierda automáticamente su propósito de mejorar la equidad.

 
Tatiana Rodríguez Leal (Ver blog)

Disminuye, pero...

La autora piensa que "ésta será una oportunidad para sacudir siquiera un poco la segregación social en la educación privada, que hace que muchos jóvenes se pierdan la oportunidad de entender mejor la sociedad de la que son parte". Sin embargo, tiene muchas dudas sobre las tasas de deserción que llevarían, en dado caso que los estudiantes no logren graduarse, a unas cargas de deuda enormes.

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Gina Parody d Echeona
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2015-03-06 18:38

Yo solo me pregunto - me sigo preguntando - ¿Qué criterio determina que a quien le va mejor en las pruebas saber es "más pilo" que al que no? Las variables que determinan un puntaje óptimo son muchas, como muchos son quienes deberían acceder, no a créditos-beca, sino a la oportunidad de estudiar. Con esto último quiero decir, siguiendo el planteamiento de Nicolás Torres y Ana González, que no se puede celebrar un programa cuya inversión en 4 años comprometerá exactamente los mismos recursos que el Estado le gira a TODAS las universidades públicas en una vigencia fiscal. Es decir, 40.000 "pilos" en cuatro años cuestan lo mismo que todos los estudiantes de todas las universidades públicas del país. Luego, el enfoque del programa no garantiza de ninguna manera que estos jóvenes retribuyan a la sociedad de alguna manera, más allá de ser absorbidos, tal como en el caso de las universidades, por la empresa privada.

Lun, 2015-03-02 13:12

Es un buen resumen de lo que se ha dicho sobre el tema hasta ahora. Sin embargo, una problemática que no han tocado los autores ni Parody, que podría resultar sumamente costosa ya sea si el beneficio es un crédito o una beca, es el gran porcentaje de estudiantes que por un motivo u otro no termina su carrera en el tiempo esperado. Como estudiante de los Andes, conozco a muy pocas personas que durante su carrera no hayan retirado o perdido en una materia, lo que hace que muchos estudiantes se gradúen en mínimo 1 o 2 semestres más de lo esperado, esto sin contar los que hacen dos carreras.

Sáb, 2015-02-28 10:21

La Min-"presidenciable" ....jumppppj....!!. q para muchos resultó ser la heroina d la SanMartin Garage's University, debió prever lo q se vendría para los estudiantes q ya estaba cursando "carreras universitarias"- a la carrera-, con programas no autorizados ante los ojos d un mismo estado q actúa Nunca para prevenir y d curar, cuál?.

Todo los se diga sobre el tema d las becas vuelve al mismo punto; posiciones d uno y otro lado mientras el apoyo integral d cobertura total se le seguíra sacando el cuerpo. El cuenta gotas educativo se reactivará acorde al 2018.

PD: Cómo se explica q una entidad llamada Malamente "universitaria" se reproduzca como rata y conejo juntos con sedes x todo el pAis, ante los ojos d los organismos de control existentes y nadie reaccione hasta q la bomba explote?.

Estamos ante bachilleratos a nivel superior llamados Universidades y el estado haciendo el curso de "asistente universitario" a ver si algún día se gradúa d Paz, Educación y Equidad.

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