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Lunes Febrero 24, 2020
La decisión sobre la irregularidad de las cuentas del referendo ya no está en manos de los nueve magistrados del CNE. El fallo será emitido por tres de conjueces, pues los magistrados no lograron aceptar o rechazar la ponencia de Joaquín José Vives.

Con bombos y platillos se había anunciado que hoy en la mañana el Consejo Nacional Electoral (CNE), después de seis meses de dilaciones, por fin resolvería si hubo o no irregularidades en las cuentas del referendo. Pero los nueve magistrados no pudieron llegar a un fallo y le pasaron la pelota a un equipo de conjueces que hoy mismo en sesión extraordinaria fueron definidos por sorteo.

Después del medio día la sala plena volvió a reunirse. De una lista de 18 nombres propuestos por los magistrados (dos por cada magistrado) fueron escogidos por papeleta Manuel Pretelt de la Vega, hermano del ex ministro del Interior Sabas Pretelt, que representa a los conservadores; Carlos Mario Isaza, que representa a los liberales, y Felipe Pérez, abogado de la Universidad Externado, cercano a Cambio Radical. Estos tres abogados deben decidir si la ponencia de Vives es suficiente para formular cargos al comité promotor del referendo por irregularidades en las cuentas. Después de esto el proceso vuelve a pasar a sala plena, que entonces deberá oír los descargos de los implicados y votar una condena.

Con los conjueces se abre un nuevo capítulo de la estrategia de dilación que el CNE viene aplicando desde julio de 2009 para no cargar con el muerto del referendo.
 

No se pudo votar

Desde que el magistrado Joaquín José Vives presentó en julio 13 de 2009 una ponencia confirmando la existencia de tres irregularidades en las cuentas del comité promotor del referendo, aparecieron decenas de razones para que la sala plena no se reuniera a rechazar o aprobar la investigación para avanzar en un fallo definitivo.

Vacaciones y enfermedad de los magistrados, falta de pruebas, el trámite de una denuncia para impedir que Vives siguiera como ponente y hasta la solicitud de Luis Guillermo Giraldo de corregir los informes de contabilidad, fueron posponiendo la votación. Hasta que los magistrados decidieron ponerse el día de hoy, 7 de octubre, como límite. La sesión empezó a las 9 de la mañana, y ninguno de los dos bloques, a favor y en contra de la ponencia de Vives, consiguió la mayoría necesaria. Ninguno sumó las dos terceras partes de los miembros. La votación fue un clásico 5-4.
 

Juan Pablo Cepero es el vicepresidente del CNE y es el líder de quienes no apoyan la ponencia de Vives. Uno de sus argumentos es que se investigó al Comité Promotor, pero no a los contribuyentes.
Joaquín José Vives terminó su investigación sobre las cuentas en julio y desde entonces está esperando que la sala plena la acepte o la rechace.
La dilación en el fallo le conviene al líder del Comité Promotor y a los magistrados uribistas para quien sería muy costoso tomar una decisión en contra del referendo. 

Este bloqueo les conviene a los cuatro magistrados uribistas, pues la decisión pasó a tres jueces externos  y así ellos no tuvieron que asumir el costo de emitir un fallo que le cueste la vida al referendo. Un muerto que nadie quiere cargar, ni ellos, ni los jefes de los partidos que representan.

A los magistrados uribistas tampoco les conviene votar negativamente la ponencia, pues las pruebas que Vives encontró de violación de los topes, omisión de gastos en el balance presentando ante la Registraduría y omisión de contribuciones, son tan fuertes que podrían ser denunciados de prevaricato, por no fallar en derecho. Por eso la salida más segura para su propio pellejo son los conjueces.
 

Unas por otras

Sin embargo, que la ponencia pase a nuevos jueces no es la jugada que más le conviene al referendo. La Corte Constitucional ya pidió la certificación completa del Registrador (no sólo de las firmas, sino de las cuentas) como requisito para la evaluación de constitucionalidad y la dilación del CNE le podría quitar tiempo valioso a esta iniciativa para poder llegar a las urnas.

Por otro lado, uno de los argumentos de los magistrados uribistas para no avalar la ponencia, es que a Vives le faltó investigar a los contribuyentes, además del comité promotor.

"Desde que se presentó esa ponencia le he dicho al doctor Vives que se debe vincular a los contribuyentes que supuestamente hayan violado los topes electorales", dijo el magistrado conservador Juan Pablo Cepero en una entrevista en El Tiempo.

Pero este argumento de dilación puede ser un cuchillo que se entierran a sí mismos los uribistas. Si la investigación se amplia y se mete con los contribuyentes, como lo quieren los magistrados Cepero, Osorio, Giraldo y De la Hoz, otros vicios pueden salir a la vista.

"Mirando los contribuyentes simplemente se va a constatar que todos ellos superaron los topes y van a aparecer más cosas", le dijo a La Silla Vacía el representante Germán Navas Talero que demandó al comité promotor de referendo ante la Fiscalía por fraude procesal y añadió que en la lista de contribuyentes saldrá a la luz pública que varios de ellos son también contratistas del Estado. (Ver artículo sobre grandes financiadores del referendo).

En conclusión, los magistrados del CNE hoy salvaron su pellejo, pero no necesariamente el referendo.

Nota de la editora: La historia fue actualizada con el nombre de los conjueces a las 5:30 pm.

 

 

 

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Luis Guillermo Giraldo Hurtado
Germán Navas Talero
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2009-10-08 20:23

Un organismo altamente politizado, históricamente inepto, integrado por personas con claros cálculos de clientelismo, no puede «dar a luz» una decisión libre de prejuicios e intereses. El carácter del ponente -cualquiera hubiere sido el contenido de la ponencia- no halló eco en los demás miembros (¿magistrados?) de la corporación. Y, en efecto, hay muertos que no se pueden cargar, pero también resurrecciones que no se pueden explicar. Ni para lo uno, ni para lo otro, tienen, los señores del CNE -excepto el ponente- entereza de carácter, capacidad crítica, solvencia ética y responsabilidad cívica. El inepto, por mor de su propia ineptitud, no afronta, no decide, no se compromete con principios y valores.

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