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Lunes Septiembre 16, 2019
La cancha de polo del Country Club le abrió sus puertas a los ciudadanos en 2007. Pero como el predio aún no es del Distrito, no se ha invertido en infraestructura para que la cancha se convierta en un Parque Metropolitano.

Hace ocho años, la pelea por la cancha de polo del Country Club atrapó todos los titulares de Bogotá. El alcalde de ese entonces, Enrique Peñalosa, se volvió un indeseable para los socios de este club social y la gente de los alrededores se ilusionó con finalmente contar con uno de los terrenos verdes más bonitos de la ciudad. Pero ocho años después, el parque del Country no es ni de los socios del club ni de los bogotanos.

El distrito le ofreció al Country Club de Bogotá cerca de 10 mil millones de pesos por su cancha de polo con la intención de crear un parque para Usaquén, una de las localidades con menor espacio público de Bogotá. Después de una larga disputa, en 2007 la cancha fue rebautizada como Parque El Country pero en la práctica, el parque está operando a medias. La decisión de expropiar el bien aún no ha salido del juzgado y aunque el lote sigue siendo del Country Club, el Instituto de Recreación y Deporte (IDRD) es su administrador oficial.

Mientras no se resuelva la pelea que tanta tierra ha levantado entre los socios del club y los funcionarios del distrito, el IDRD no puede empezar las obras que el parque requiere, ni muchos menos puede tumbar las construcciones hípicas que siguen allí. Algunos vecinos del lugar usan el parque para jugar fútbol o frisbee, pero está completamente subutilizado pues no se ha invertido ni un peso en la infraestructura o equipamentos que requiere un parque público.

El problema central es que ni los peritos, ni los jueces, ni el Consejo de Estado se han puesto de acuerdo en cuánto vale el lote de 7,6 hectáreas en el norte de Bogotá y sus construcciones. Se han hecho cuatro avalúos diferentes y aún no hay consenso. Entre el vaivén de la pelea legal, los abogados del club han demandado la expropiación de la cancha de polo desde 2001 insistiendo en defender su derecho a la propiedad (ver línea del tiempo de los procesos)

Luis Felipe Vergara, abogado del Country Club, insiste que el Distrito los quiere expulsar para construir viviendas y un parque metropolitano por tratarse del Country Club. "No se han metido con Los Lagartos o El Carmel".

Los socios alegan que ese terreno vale cerca de dos billones de pesos por la ubicación que tiene y porque según uno de sus abogados, Luis Felipe Vergara, el Country es una empresa rentable que durante 75 años ha explotado el paisaje adecuadamente -protegiendo la función pública de la propiedad- y ha generado empleos. Sin embargo, la alta cifra de dos billones ha sorprendido a más de uno. (ver cuadro de avalúos)

Con la demora de este pleito, que empezó en 2000, muchos están perdiendo. Por un lado, están los vecinos de los 112.750 predios de la zona ubicada entre las calles 100 y 250 (entre los cerros orientales y la autopista) que aportaron por valorización cerca de 4.858 millones para el Parque Metropolitano del Country. Según el IDRD, el parque costaría unos 12 mil millones de pesos que hoy no está ni en planos.

Por otro lado, tal y como señaló el abogado Vergara a La Silla Vacía, muchos potenciales socios del Country Club han dejado de comprar acciones por temor a la futura expropiación total de la sede social.

Además, Samuel Moreno ha dicho en medios que preferiría invertir en hospitales o colegios si la cifra de expropiación e indemnización a los socios del club es muy alta. Si tal es la decisión de Moreno, tendría que devolverle a los ciudadanos el dinero de la fallida valorización.

Mientras pasan los años y la pelea sigue estancada en los estrados judiciales, se pone en tela de juicio el Plan de Reordenamiento contemplado en el POT de 2000, cuyo proyecto piloto se diseñó en 2003 para el mismo Country Club.
 

¿Cuál Plan de Reordenamiento?

El “Plan de Reordenamiento Parque El Country” se diseñó para reorganizar el territorio del Club en busca de darle una función pública. Aunque los planes de reordenamiento también aplican para los lotes de otros clubes, cantones militares o cárceles que podrían ser más eficientes para la ciudad, el proyecto modelo se firmó durante la alcaldía de Antanas Mockus en 2003 para este club social. (Ver presentación power point sobre planes de reordenamiento)

“El Distrito Capital tiene como uno de sus objetivos aumentar la oferta y calidad de sus espacios públicos, entre ellos, los que, como los parques, incrementan los servicios recreativos y deportivos para la ciudadanía”, dijo Yuri Chillán, Secretario General de la Alcaldía a La Silla Vacía. “La ubicación del terreno de El Country resulta acorde con estos propósitos”. (ver entrevista con Yuri Chillán)

Sin embargo, mientras no se expropie el territorio de la cancha de polo, el distrito no seguirá adelante con su ambicioso plan de utilizar todo el espacio del Country Club para generar vivienda y un gran parque metropolitano de 66 hectáreas entre la calle 127 y la calle 134 en Bogotá, tal y como lo contempló hace seis años.

“Peñalosa cree que el terreno del Country es un lote de engorde”, dijo Luis Felipe Vergara a La Silla. “Estamos ante una estrategia de expulsión de la ciudad que comienza por la cancha de polo y termina en un proyecto de urbanización y el desarrollo de la carrera 15, pasando por encima del inicio del humedal de Guaymaral. El Country se resiste a ser expulsado de la ciudad”.

En defensa de su derecho a la propiedad privada, los abogados del Country también demandaron el Decreto de 2003 a través del cual se decretaba su plan de reordenamiento. Con la demanda, quedó quieto el proyecto y quieta la expansión verde de Bogotá. No se han iniciado otras expropiaciones por el estilo, ni se está especulando con el potencial de parques de otras zonas de la ciudad.

Tal y como vamos, la ciudad que pensó Peñalosa con este proyecto sigue perdiendo y los socios del Country también.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2009-11-27 11:19

El negocio no es difícil si realmente lo quieren hacer. Cualquier constructor sabe que un lote vale un porcentaje (normalmente 15 a 20%) de las ventas del proyecto que se haga allí, y sería todo un adelanto para la ciudad que para financiar proyectos públicos se desarrollaran proyectos rentables adyacentes. Una línea de Transmilenio o un parque podrían promover grandes renovaciones urbanas que financiaran las obras. Por ejemplo el TM de la NQS, con cuadras y cuadras de talleres y culatas llenas de graffitis (entre la calle 80 y la 63), dejó pasar una oportunidad muy grande. Reducir el asunto a una pelea de ricos y pobres, o Peñalosa y Samuel, es la mejor manera de no hacer nada.

Vie, 2009-11-27 02:14

mientras la administracion de la ciudad no ajuste leyes y cree las condiciones de un marco juridico que permita la realizacion de planes urbanos, va a ser dificil modificar la ciudad a la escala que se necesita. Las propuestas de desarrollo urbano, quedan una y otra vez atascadas por interferencia de intereses politicos o privados o simplemente por la debilidad de una administracion que no se compromete con ninguna postura. Es responsabilidad de la administracion proveer una solucion para la ciudad y para el club y establecer pautas y limites sobre lo que cada cual 'recibe'cuando se trata del mejoramiento del distrito.
Los planes serios iniciados por Mockus y Penalosa, seguiran dormidos, esperando por un alcalde accion.

Jue, 2009-11-26 17:03

y despues dicen que Samuel es de izquierda... Defendiendo a los pobrecitos del country

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