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Domingo Septiembre 15, 2019

 

En persona, Germán Vargas Lleras es como lo muestran las propagandas de su candidatura presidencial. Así como precedido por una música hipnotizante y millones de serpentinas plateadas, hace una entrada triunfal a un salón donde cientos de personas lo esperan y aplauden creando en el televidente una sensación de magnificencia, así es todo con Vargas. No hay humildad.

 

Este es el segundo perfil de una serie que hará La Silla Vacía sobre todos los candidatos presidenciales.

 

El candidato presidencial de Cambio Radical es un zorro político. Ayer hasta los miembros de su mismo partido sospechaban que Germán Vargas ya estaba moviendo los hilos para una alianza con el Partido Liberal.

Pero hoy en la mañana en una entrevista en Caracol Radio lanzó una bomba que dejó a todos boquiabiertos: dijo que de no ser candidato, votaría por el ex ministro de Defensa Juan Manuel Santos en la segunda vuelta. Los liberales inmediatamente reaccionaron desilusionados.

“¿No se iba a unir con nosotros, pues?”, fue lo que afirmaron algunos y dijeron que si Vargas se siente tan afín a La U, todas las puertas con ellos están cerradas.

Y así, en menos de 24 horas, Vargas amagó con los rojos, se dió un champú en la opinión pública valorizándose como aliado, amaneció y con esta declaración parecía que ya tenía armado un tinglado del otro lado: con Santos.

Una movida milimétricamente calculada, que se vio explicada cuando cuatro horas más tarde, salió la encuesta del Centro Nacional de Consultoría en la que Vargas se había descolgado. En la cola de las colas, por debajo incluso del candidato liberal, pero ya con una alianza en el horno.

Pero a las tres horas salió de nuevo al aire, esta vez en La W, a decir que había sido mal interpretado, y que él llegará solo a la primera vuelta. Lo que aumentó el misterio. Aún es incierta cuál es la movida soterrada de Vargas, pero que la hay la hay. En política, Vargas no da puntada sin dedal.

Por algo fue el primero que llegó a la campaña de Álvaro Uribe. Predijo el fenómeno electoral y se montó como copiloto en el bus de la victoria. Pero, de ese bus se bajó después, porque si bien él es un político profesional también es un Lleras con una alta estima de sí mismo.
 

 

Un hombre con imán

El nieto del ex Presidente Carlos Lleras Restrepo (1966-1970) es una extraña mezcla entre delfín, barón electoral, víctima de la violencia, hombre de armas tomar y galanista de corazón. Un hombre que llama la atención por sus contrastes.

En persona, Germán Vargas Lleras es como lo muestran las propagandas de su candidatura presidencial. Así como precedido por una música hipnotizante y millones de serpentinas plateadas, hace una entrada triunfal a un salón donde cientos de personas lo esperan y aplauden creando en el televidente una sensación de magnificencia, así es todo con Vargas. No hay humildad.

La primera vez que lo conocí era un jueves, a las siete de la noche, en una oscura sala de juntas en la Revista Semana en 2007, Vargas estaba sentado en la cabecera en una imponente silla de cuero gris, vestido de corbata y traje oscuro, como lo hace usualmente. En una mano tenía un cigarrillo y en la mesa un whisky.

Empezó la reunión y Vargas analizó toda la coyuntura nacional en seis minutos. Uno de los hombres mejor informados de Colombia. Dos o tres veces dejó salir su humor cáustico de cachaco, o sonrió con esa sonrisa de medio lado. Ronco. Con la autoridad que le da su mano cercenada. Imponente. Una persona con imán.

Llerista-galanista

Para muchos, seguir el ejemplo de su abuelo es una de las motivaciones de Vargas. La otra es la admiración por Luis Carlos Galán y una tercera es su afición por la estrategia, por los movimientos de la política real y menuda.

Vargas se crió muy cerca de su abuelo, el ex Presidente liberal Carlos Lleras Restrepo. Como la madre de Vargas se murió muy joven de un infarto, pasó mucho tiempo en la casa de sus abuelos. Mientras su padre, el abogado Germán Vargas Espinosa, trabajaba, él y sus dos hermanos, Enrique y Juan José, crecieron con el ejemplo del ex presidente.

Cuando el actual candidato se graduó como abogado de la Universidad del Rosario, hizo sus pinitos en periodismo. El ex presidente Lleras tenía una revista de análisis político llamada Nueva Frontera e involucró a su nieto en la redacción. Vargas también le ayudó a editar sus memorias.

Por eso Vargas no se quedó sólo con la cuna de oro. Empezó su carrera política desde lo más bajo de la pirámide y fuera del movimiento de su abuelo. Cuando Luis Carlos Galán rompió cobijas con el liberalismo oficialista, Vargas lo siguió.
Tenía 19 años y fue elegido concejal de Bojacá, uno de los fortines lleristas por excelencia, bajo las banderas del nuevo liberalismo. Este rompimiento lo enfrentó a grandes disyuntivas.

En la contienda por la Alcaldía de Bogotá, en la que Carlos Ossa Escobar se enfrentó a Juan Martín Caicedo, el Nuevo Liberalismo apoyó al primero, y el llerismo el segundo. Vargas era candidato al Concejo de Bogotá, y siguiendo las directrices de Galán, apoyó a Ossa, muy en contra de su abuelo. Con este gesto, Vargas Lleras demostró que ya había tomado un camino político propio.
Con 23 años, Vargas fue nombrado por Luis Carlos Galán como coordinador del Nuevo Liberalismo en la localidad de los Mártires, en Bogotá.

Después del Concejo de Bogotá, Vargas fue cuatro veces senador. Y en el Congreso como abanderado de la lucha contra los grupos ilegales y el narcotráfico, ha seguido con las banderas de Galán.

Los hijos de los mártires de este movimiento hacen parte de su círculo cercano en la campaña: Carlos Fernando Galán, Rodrigo Lara, el hijo del ex Ministro de Justicia y Andrés Villamizar, hijo de Maruja Pachón, la cuñada de Galán y ex secuestrada de Pablo Escobar.

Aunque algunos dicen que traicionó las ideas de Galán al aceptar más de nueve parapolíticos en las listas de Cambio Radical en 2006. ¿Uno más de los actos de prágmatismo político de esta figura que pese a haber nacido en el centro del poder prefirió hacer el curso completo de la política tradicional?

Barón del Gun Cub

Vargas es un heredero del trono que ha preferido hacerse a pulso. Nunca ha sido nombrado desde el ejecutivo, sus posiciones han sido por los apoyos que él mismo ha conseguido.

Como Uribe, él es un hombre “enamorado de los voticos”, pero de una manera mucho más institucional. Vargas cree en los partidos. Entre todos los candidatos, sólo él tiene un partido propio en el que es absolutamente indispensable. Sin su figura al volante se cae la estructura.

Es experto en la filigrana de armar estructuras y de buscar representanción burocrática para alimentarlas y cuando es necesario, es capaz de irse con su pirámide a otra parte cuando hay que armar coalición. Un arte que ya pocos manejan.

Él es un hombre de detalles. Es un cachaco educado que devuelve llamadas, va a entierros y sagradamente da regalos si le llega una participación a un grado o a un matrimonio. Pero también sabe ser atento con un concejal de Madrid, Cundinamarca.

Se sabe los nombres de cada uno de sus ocho senadores, 13 representantes a la Cámara, cientos de concejales, varios alcaldes y gobernadores. No es el más sonriente, pero los recibe, oye lo que necesitan y resuelve sus problemas.

Y es un estratega por excelencia. Sabe armar desde una coalición de senadores para aprobarle un proyecto de ley hasta conseguir el voto que le falta para elegir a una figura de su cuerda política. Como cuando Germán Varón, ex Presidente de la Cámara y quien siempre ha sido su mano derecha, aspiraba a la Personería de Bogotá.

Sólo faltaba el voto del actual representante liberal Germán Olano, que en ese momento era concejal. Vargas lo arrinconó, lo sedujo y Olano votó.

Personalidad castrense
 Germán Vargas es un galanista de corazón. Los hijos de los mártires de este movimiento hacen parte de Cambio Radical. También ex militantes del Nuevo Liberalismo como Alfonso Valdivieso. En la segunda etapa de su vida política, Vargas se entregó al uribismo. En esta foto está a la derecha de Uribe, en su segunda posesión como Presidente.

Es bravo, recio como su abuelo, el Presidente que se hizo famoso por salir en televisión manoteando en su escritorio, y mandando a dormir a todos los colombianos a las ocho de la noche  durante el toque de queda después de las elecciones entre Misael Pastrana y Rojas Pinilla.

Vargas no hace ningún esfuerzo por agradar, dice las cosas como son, va al punto, sin atajos. Esto, sumado a sus duros debates contra las Farc, y los atentados que ha sufrido por parte de grupos ilegales, lo han hecho ganarse una imagen de mano dura. Y hay veces se le va la mano. Puede ser hiriente, y humillante.

Explosivo y soberbio, nunca da una palabra de aprobación a sus colaboradores cercanos. Su silencio es asumido como una respuesta positiva. No se mete con la vida privada de sus empleados tampoco.

Vargas se rodea sobre todo de hombres. A las únicas dos mujeres a las que le hace caso son D'arcy Quinn, su actual jefe de prensa, y María Isabel Nieto, ex Viceministra del Interior y actual jefe de relaciones públicas de Bavaria, con quien hace política desde jóvenes. Vargas es muy amoroso con su hija Clemencia, hija de su primer matrimonio y quien actualmente es bailarina y coreógrafa.

Pese a su mal genio, las personas más cercanas lo siguen defendiendo y siguiendo por la fuerza de su liderazgo. “Yo lo sigo por su preparación, por sus valores inamovibles”, afirma Rodrigo Lara, uno de los jóvenes vargaslleristas que acaba de ser elegido en el Senado.

Lo mismo dice Germán Varón, ex Presidente de la Cámara, quien con sus hermanos José Antonio y Enrique es a las personas que más escucha. “Es un tipo de carácter, que dice las cosas como son. Y eso es bueno porque uno sabe a qué atenerse y sabe que por detrás no está diciendo lo que no es capaz de decir de frente.”

El candidato también les hace caso a su secretaria de toda la vida, Leonor; al ex embajador en Inglaterra, Carlos Medellín; y a su amigo y una de las personas que ha financiado su campaña, el empresario de servicios públicos, Alberto Ríos, padre del concejal de Cambio Radical Felipe Ríos.

El actual candidato es teniente de la reserva del Ejército, lo que despierta mucha simpatía entre los militares. Es uno de los personajes más cuidados del país y son sus escoltas los que lo acompañan a trotar todas las mañanas, y los que se aseguran de que siempre tenga su maletín: con su Ipod para que este melómano oiga música en las giras, con su DVD portátil, para que vea las series gringas que le gusta ver en los carros, sus gafas oscuras y mucha agua.

De vez en cuando en este maletín también carga un libro sobre navíos perdidos o historia de los mares, un tema que este buzo experto domina como poquitas personas en Colombia.

Pero detrás de esta imagen de Vargas como una figura castrense, incluso conservadora, están sus ideas progresistas. Por fuera del tema de seguridad, Vargas está muy cerca a Rafael Pardo en el espectro ideológico.

A nivel de minorías, hace dos semanas el candidato de Cambio Radical estuvo en el Chocó lanzando su propuesta de acción afirmativa, que promete que en su Gobierno habrá cupos especiales en el sistema educativo y en la burocracia, para afros e indígenas. Y frente a la comunidad LGBT, cuando Vargas fue elegido senador en el 2002, apoyó una de las primeras iniciativas para lograr los derechos patrimoniales de las parejas del mismo sexo.

Lo malo es que su bancada terminó dividiéndose frente al tema en el 2007 por un acuerdo político de Vargas Lleras. En 2006, Vargas se comprometió con el grupo político de Claudia Rodríguez de Castellanos y la Iglesia Carismática Internacional a no asumir posiciones liberales frente al aborto, el matrimonio gay, el control de natalidad y la eutanasia, a cambio de que estos candidatos cristianos se hicieran elegir por Cambio Radical y pusieran votos.

Un acuerdo que según fuentes cercanas al candidato, le dio muchos dolores de cabeza, pues iba en contra de su ideología liberal, de su espíritu galanista. Pero igual aceptó el acuerdo porque primó el político profesional que hay en él.

Micro-gerente

 Como Uribe, Vargas es un micro gerente. Por eso lo que más lo desespera es que sus subalternos se equivoquen en pequeñeces. Hasta la última carta, el último boceto de comercial y el último reporte de contabilidad pasa por sus manos. Sus subordinados dicen que guarda la tranquilidad para las cosas grandes.

 

Cuentan que cuando le explotó el sobre-bomba en el 2002, se mantuvo en absoluta calma. En medio de la sangre, de la piel suelta en la cara y en la mano, caminó tranquilo en su oficina y pidió que lo llevaran al hospital. Planeó su salida y el tratamiento de emergencia que se debería dar a una de sus secretarias, que quedó herida.

El segundo atentado fue en el 2005, un carro bomba en la calle 69 con 9 en el norte de Bogotá. El año pasado, dos integrantes de la red urbana de las Farc fueron capturados por este hecho.

 

Un giro inesperado

Muchas de las decisiones de Vargas son de impulso. Cuando se dio cuenta que los uribistas querían reelegir al Presidente por segunda vez, anulando su oportunidad (por la que ya había hecho fila ocho años) de ser Presidente, se reveló. Vargas, el Lleras, no se iba a dejar.

Por amor propio, por orgullo, o, como él dijo, por respeto a la institucionalidad, se opuso al referendo. No le importó la impopularidad. Germán Varón, su mano derecha y quien en ese momento presidía la Cámara de Representantes, fue clave para que el trámite de la iniciativa se alargara; sus senadores y representantes se opusieron al referendo.

Aunque el referendo a la postre se hundió, Vargas lo pagó caro. Pese a haber llegado al uribismo antes que todos los actuales candidatos, como el primer senador que se salió del liberalismo para apoyar a Uribe cuando tenía el 10 por ciento en las encuestas, fue tildado de paria. Pese a haberle declarado la guerra a las FARC antes que el mismo Uribe, en sus duros debates contra el Caguán y de apoyar con una de las bancadas más grandes del Congreso las políticas del Gobierno durante ocho años, perdió sus cuotas burocráticas y le cerraron las puertas de Palacio.

Y esto aminoró su caudal electoral. Perdió Comcaja y el vice Ministerio del Interior. Y el pasado domingo, perdió 7 senadores y más de diez representantes. Así y todo llevaba un 8 por ciento en las encuestas pero ahora en la de hoy pasó al 3 por ciento.

Pese a la zancadilla del uribismo, Vargas apenas tiene 48 años. Y aunque las encuestas no lo favorecen, todavía puede ser un jugador importante de esta contienda pues con su habilidad política sabrá cómo valorizarse como aliado.

Perfiles relacionados: 
Germán Vargas Lleras
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Vie, 2010-04-09 11:13

Creo que es muy buen ejercicio leer un texto como

http://blogs.elespectador.com/latortugayelpatonejo/2010/04/06/abstencion...

y

http://elespectador.com/columna197412-de-mockus-fajardo-y-clara

El principal desafío ahora NO SON LOS CANDIDATOS: es nuestro propio marco mental huérfano que nos lleva a buscar un padre o una madre donde no lo hay y a quedarnos deprimidos y miserables por ello.
Maduremos. Hay que tomar el toro por los cuernos para que no hayan más excusas de 'es que', 'fue que', 'ay una sola vez', 'deje así'.
Nada, en lugar de idealizar, a hallar un punto intermedio mental.

Dom, 2010-04-11 16:25

ME PARECE EXCELENTE EL TEXTO, DOS PERSONAS A LAS QUE HAY QUE QUITARSELE EL SOMBRERO POR SUS CAPACIDADES INTELECTUALES!! CREEME RESPETO MUCHO TUS PENSAMIENTOS PERO NO LOS COMPARTO EN ESTE MOMENTO, NO PORQUE NO ME GUSTEN SINO PORQUE CREO Q COLOMBIA NECESITA PRIMERO ACABAR UNA TAREA PENDIENTE... ESTA FORMULA ES LA QUE VA A RECONSTRUIR A COLOMBIA DESPUES DE QUE PASE EL TERREMOTO... O TAL VEZ FAJARDO PORQUE LASTIMOSAMENTE EL PROFESOR MOCKUS TIENE PARKINSON! TE REITERO EXCELENTE LA LECTURA... MUCHA SUERTE EN LAS URNAS... QUE VIVA LA DEMOCRACIA!!!

Vie, 2010-04-09 11:47

Buen Día Jalule.

Gracias por compartir esos links con migo, el primero especialmente, que me ha hecho pensar en esos "marcos mentales" como usted los llama; idealismo y realismo, y que es primera vez en años que eso ocurre en las elecciones Colombianas, quizás desde que Galan y Pizarro se lanzaron a la presidencia.

Vie, 2010-04-09 09:27

El tilutar es preciso.Lleras es un politico.Capaz de aliarse con el mismo diablo.
Como se alió con Uribe,para mantener privilegios.En la Costa anda con todos los caciques electoreros.Puede ser muy bbuen politico,pero no haber mantenido su Galanismo revestido de coherencia y ética,le quita credibilidad y por esto desciende en las encuestas.No le creo.

Vie, 2010-04-09 11:08

Este tipo es adorable.

Es todo un NeoCon à la thermidor. McCain estaría orgulloso de él.

Vie, 2010-04-09 11:34

Adorable? pero para la mamita de él que lo ha de querer mucho. Yo creo que es muy capaz de engañar a todo el mundo con tal de congraciarse con el...

Vie, 2010-04-09 18:29

[carcajada]
Excelente angie, un abrazo.

Vie, 2010-04-09 06:30

para mi vargas lleras que en la realidad y por historia parece que no es tan lleras, en un bocon mas del uribismo,les aseguro que termina negociando con santos y como se ha demostrado los uribistan negocian todo hasta la conciencia,no les importa el pais o sus problemas,lo unico que los llena es su EGO tipo Uribe y sus propios intrereses.

Vie, 2010-04-09 02:07

Me parece un artículo cliché. No sé de dónde saca Cristina que la metida de pata de Vargas Lleras obedece a un plan genial. Es que, cómo puede ser inteligente el suicidio político? No es genial sino una bestialidad, que un político que encarna un proyecto cuya supervivencia depende del reconocimiento en las urnas, diga que si no pasa a segunda vuelta votará por otro partido.

Por otra parte, aún no entiendo cómo es que la soberbia es vista como un don político en Colombia. He estado en foros en los que Vargas Lleras ha interactuado con otros políticos como Pardo Rueda, Carlos Gaviria o el mismo José Obdulio. No veo ninguna cualidad en él. Lo único que Vargas Lleras tiene diferente es su soberbia. Él, al igual que Uribe, al igual que Santos, al igual que el típico patrón colombiano, creen que ser soberbio es tener pantalones. Están muy equivocados: el soberbio, el iracundo, lo que tiene es MIEDO. Hombres menores en verdad.

Superior quien no se descompone ni pierde su sobriedad.

Vie, 2010-04-09 00:09

El titulo lo dice todo: Político de profesión... Guacala

Jue, 2010-04-08 20:13

Los perfiles... ¡cómo son de agudos!
Si uno no se queda en lo literal la saca del estadio. ¡Va bien Silla! :D

Jue, 2010-04-08 20:00

Este perfil me pareció muuuucho mejor que el de Pardo, aunque me parece muuuuucho mejor Pardo.

Jue, 2010-04-08 19:55

No me gusta este tampoco, se caracteriza por la intransigencia, por la polarización, por ser un político de los de siempre que se han devorado el país por componendas

Jue, 2010-04-08 18:11

Lo que es Vargas Lleras es un politico de carta caval, su error ha sido no haber apoyado la reelección de Uribe que hubiera sido lo mas facil para él, y tener siempre presente la ideologia de Luis Carlos Galan, donde en este país no tienen memoria para eso, y finalmente no a concretado sus posibles alianzas politicas sobre todo con Pardo, pero Vargas Lleras desde donde lo pongan se merce ser presidente de Colombia. Ya sea por la seguridad y soberania de la nación, o por su mejor paronamica y alternativa económica para el país, no como Santos que hace quebrar bancos, va luchar contra la corrupción en vez de subir impuestos, donde que mejor que el para combatirlo o sino hay que preguntarle a sus diferentes atentados.

Jue, 2010-04-08 17:55

Que haremos con esta eminencia en la política, alguien que tenga menos de 3 dedos de frente lo creé de inmediato. Será necesario recordarle los nexos en parapolítica-cambio 2 de noviembre 2008, De la silla vacía tenia una percepción diferente, pero una nota tan sesgada y un banner cargado con publicidad de Lleritas, hacen pensar que muchas veces hacen mas unos pesitos que tener la dignidad limpia como medio libre de comunicación.

Vie, 2010-04-09 01:44

Entiendo que no compartas el perfil o que creas que se debería haber hecho énfasis en otros aspectos. Pero no entiendo lo del banner de publicidad. Germán Vargas ni pauta ni ha pautado en La Silla Vacía, o sea que lo de los pesitos...

Jue, 2010-04-08 17:24

Lo que describe Cristina Vélez en su artículo es simplemente la actitud típica de un político: arrimarse al árbol que más sombra dé, tal y como lo han hecho Noemí y Santos.

Están con el personaje o el partido político de turno. Ahora, cuando se da cuenta de lo que muestran las encuestas, no tiene reparo en juntarse con Santos, pero para no perder la oportunidad de llegar a un acuerdo con el Partido Liberal antes de primera vuelta, después dice que fue malinterpretado.

Jue, 2010-04-08 16:52

Nunca votaría por German Vargas Lleras, no cree en las soluciones pacíficas, nunca ha diagnosticado a fondo los problemas estructurales de Colombia. Es prepotente, se cree presidente desde 2002, así actúa en el Congreso, en los foros y en cualquier espacio. Siempre quiere figurar, el sonajero que lo hizo visible fue la posición contra las FARC a través de la crítica al despeje. Eso le dió la primera votación al senado pero se retiró cedio la curul y no volvió a aparecer en medios y claro los colombianos olvidan con mucha facilidad lo que no sale en prime time!
Vargas Lleras no respaldó la moción de censura a Santos y ahora ve el costo político por no haber sido estratégico. El critíca las alianzas del Partido de la U con la administración del Alcalde Samuel pero no le ve problema en respaldar a la U y a Santos en una situación no tan hipotética, en la cual llegan Santos y Mockus a la segunda vuelta a la Presidencia.

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