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Viernes Septiembre 25, 2020

En esta semana ocurrieron dos cosas trascendentales en el proceso que se desarrolla en La Habana entre el gobierno y la guerrilla de las Farc para buscar un acuerdo que ponga fin al conflicto armado: la guerrilla concretó sus pretensiones en materia de desarrollo rural y las partes empezaron a discutir cómo formalizar los acuerdos.

En los últimos meses del año pasado se había superado con éxito lo que en el boxeo se conoce como los rounds de reconocimiento. Se refrendó la agenda luego de los intentos de la guerrilla de volver a abrir la discusión. Se convino un modo de participación ciudadana, el de los foros temáticos, que resultó absolutamente exitoso. Se empezó a generar confianza entre los negociadores. En fin, se avanzó.

Esta primera parte, que parece intrascendente, es definitiva en un proceso de esta naturaleza y en este caso era fundamental porque medía el grado de compromiso de lo acordado por parte de miembros de la guerrilla tan importantes como Iván Márquez.

Las dos partes llegaron diciendo que había que avanzar rápido. La guerrilla hizo públicas sus propuestas para el primer punto el del desarrollo rural integral, las cuales como lo señaló La Silla, coinciden en muchos puntos con las políticas oficiales en el tema e incluso resultaron más moderadas de lo que se esperaba en materia de latifundios y restricciones a la propiedad extranjera. Fue tan moderada la propuesta de la guerrilla que el precandidato presidencial del uribismo, José Felix Lafaurie, solo atinó a decir que se trataba de lugares comunes, que en este caso quiere decir temas en los que nos podemos poner de acuerdo. Se pegó de la forma y rechazó que la guerrilla hubiese pedido que el Ministro de Agricultura “compareciera” en La Habana.

El Ministro de Agricultura, a quien le sería más fácil no contestar a los medios que durar media hora explicando por qué no puede opinar sobre el tema hasta que termina opinando, dijo que la propiedad privada no estaba en discusión, como en efecto no está porque la propia guerrilla comunista no lo mencionó en su propuesta. Con un poco de imaginación, los enunciados de las Farc se pueden aterrizar en políticas públicas de desarrollo rural que además son urgentes con acuerdo paz o sin acuerdo de paz.

Los indicadores y los estudios facilitan cualquier acuerdo en este sentido. El exministro Rudolf Hommes –estigmatizado injustamente como el coco neoliberal- reveló en su columna del periódico El Tiempo que un estudio de Fedesarrollo recién publicado mostraba que “aumentar el acceso a la tierra de los pequeños propietarios tendría un impacto muy positivo en términos de productividad, ingreso y equidad”.

Con razón, Mauricio Iragorri, presidente del comite intergremial del Valle, uno de los más cuestionados por la guerrilla en Oslo por los proyectos agroindustriales que adelantan en el Llano dijo que no veía ningún riesgo para el sector azucarero en el proceso de paz.

Que hay que promover el acceso de los campesinos a la propiedad de la tierra, no solo por razones de productividad, sino de equidad, es –como lo diría Lafaurie- un lugar común. También lo es que hay que promover modelos empresariales asociativos -del tipo cooperativas- para conseguir economías de escala, mejores condiciones de comercialización. Hay varias experiencias y muy exitosas en el sector lácteo.  No mucho más es lo que dice la guerrilla en el papel que hizo público esta semana, mucho de lo cual fue el resultado del debate del Foro Agrario.

Las posibilidades de ponerse de acuerdo sobre lo que hay que hacer para transformar las condiciones de inequidad, pobreza y desigualdad en el sector rural no parecen lejanas. Con razón, entonces, las partes sorprendieron con que estuvieran discutiendo la manera de formalizar y asegurar el cumplimiento de los acuerdos. La guerrilla terminó su escrito con una frase en la que pide una Asamblea Constituyente y el Presidente Santos y el Ministro Carrillo le contrapropusieron un referendo o una consulta popular.

Que la discusión sea cómo formalizar el acuerdo parece una señal muy esperanzadora.

Los peligros de la Constituyente se revelan con la simple revisión de quienes la apoyan. El único miembro del establecimiento que estuvo de acuerdo con el mecanismo propuesto por las Farc fue el vocero del uribismo en el Congreso, el senador Juan Carlos Vélez, quien con entusiasmo dijo que claro, que además en esa Constituyente había que decidir muchos otros temas que estaban pendientes.

Para nadie es un secreto que ese sector político busca convocar una constituyente para levantar la inhabilidad que pesa sobre Uribe para volver a la Presidencia. Pero además se aprovecharía sin duda para intentar echar marcha atrás en los avances democráticos de la Constitución del 91.

Pero más allá del intento de asalto que la derecha quiera hacer a la reglas constitucionales, la Constituyente es el camino menos útil para formalizar un acuerdo de paz entre otras cosas porque en la práctica lo que se acuerde habría que negociarlo con nuevos actores en el marco de la Asamblea. Si se conviene –por decir cualquier cosa- aceptar restricciones al derecho de propiedad rural para extranjeros, la Constituyente reabriría el debate y podría convenir nuevas reglas con lo que el proceso de La Habana perdería sentido y habría que trasladarlo de una vez a esa Asamblea.

La preocupación de las partes sobre cómo formalizar y darle certeza jurídica y política a los acuerdos es un aspecto esencial de los acuerdos.

Los acuerdos hay que adoptarlos a través de alguno de los procedimientos institucionales existentes: modificaciones constitucionales o legales. La fórmula de la consulta o el referendo aporta la legitimidad democrática de una decisión tomada mediante expresión ciudadana pero agregaría reglas para todos los poderes públicos para el cumplimiento de lo que allí se apruebe.

Si, como todo indica, estamos avanzando en la posibilidad de terminar el conflicto en forma negociada con la guerrilla de las Farc, vaya pensando de qué lado está.

¿Usted es de los del SI, o está con los del NO?
 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2013-01-21 12:25

partiendo del principio que el gobierno no puede discutir asustos del esquema del estado con terroristas, narcotraficantes, violadores, secuestradores, etc y mucho menos darles la oportunidad de volver a rearmarse como lo estan haciendo a traves de la frontera con ecuador. Santos sera el responsable de lo que pase a futuro con la subversion narco terrorista del pais. El pueblo lo eligio para que siguiera los pasos de la seguridad democratica y hoy le esta entregando el pais a las farc, ya entrego el mar, ahora entregara la tierra. Bonito asi. ¿ PENSARA EN REELECCION, ? mmmm, quiza si nos devuelve lo que nos ha hecho perder.

Lun, 2013-01-21 09:25

Buena su entrada Riveros,mi posicion es siempre apoyar un proceso,al que una gran parte por lo menos no mayoria torpedea por diferentes razones, lo que debe prevalecer es siempre el bien comun y los que estamos en las ''grandes ciudades''no tenemos la mas minima idea de los verdaderos damnificados del conflicto, dejar un poco el egoismo y permitir que esta inicativa se concrete pude ser una utopia,tantos intereses de por medio no lo hace nada facil,pero la esperanza es lo ultimo que se pierde, asi al final se convierta en un papel cagado al que poco a poco se le sentira el mal olor terminando por desaparecerlo como ha ocurido con la constitucion del 91.Igual vale la pena darse la pela y explorar una nueva etapa,ante todo para comprobar de una vez por todas si es la guerrilla la que de verdad no permite y torpedea el progreso del Pais,se quedarian sin argumentos para justificar tanto descalabro en todo sentido y tendrian que aparecer nuevos protagonistas como culpables.Quienes....mmmm

Sáb, 2013-01-19 19:49

Saber si la guerrilla esta dividida y que tan dividida esta, si lo esta, creo que es substancial para pensar en un acuerdo. Sin tener en que apoyarme distinto a lo que se ve y se siente yo diría que esta muy dividida y de paso muy desinformada, los bloque que dependen en sus ingresos de la droga pues naturalmente no le marchan al tema de La Paz así no más y los que derivan sus ingresos en cobro de peajes agrícolas, ganaderos, industriales más la droga es cuestión de transar. Contribuye sin lugar a dudas la estratificación socio-político-jerárquico que en todas las organizaciones de izquierda se da, claro no exclusivamente, se da en cualquier organización social, pero en una escala donde hay unos que son carne de cañón mientras otros disfrutan de las mieles del dinero y del poder si hay una diferencia sensible. La guerrilla dice ser una sola (excluyendo al ELN) será que ellos lo creen así? Falta saber que tanto sabe el gobierno.

Sáb, 2013-01-19 16:18

Artículo de Rudolf Homes en el periódico El Tiempo: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/rudolfhommes/la-productivida...

Sáb, 2013-01-19 16:09

Coincide el comentario con algunos foros donde lo que fundamentalmente se discutió por parte de algunas comunidades de la Marcha Patriótica fue como establecer reglas de seguridad en general para garantizar la permanencia de los campesinos en sus predios, entendido que dentro del problema hay comunidades indígenas en tierras que nadie sabe de quien son, ni a quien pertenecen. Esos foristas nunca tocaron el tema del latifundio, ganadería extensiva ni la presencia de la inversión extranjera por que bien saben que hay renglones de la agricultura donde ellos de forma individual y casi unipersonal no serían eficaces. Lo contrario, eso si exigieron leyes que reglamenten las regalías de forma justa y sobre todo que esas regalías fueran invertidas in situs y protegerlas de los políticos locales, caso del Choco especialmente. El discurso sin lugar a dudas cambio y mucho. Se percibía que había oxígeno en las charlas.

Sáb, 2013-01-19 10:38

El exministro Rudolf Hommes –estigmatizado 'injustamente' como el coco neoliberal................................

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