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Martes Noviembre 12, 2019
Una foto inesperada: Álvaro Uribe y Eduardo Montealegre dándole declaraciones juntos a los periodistas tras un desayuno de trabajo.

Siempre es noticia que dos políticos que tienen posturas distantes lleguen a un acuerdo. Pero que el ex presidente y senador Álvaro Uribe y el Fiscal General Eduardo Montealegre hagan un pronunciamiento público conjunto, señalando que están de acuerdo en una fórmula para el proceso de paz, es totalmente insólito: Montealegre ha sido el mayor defensor del proceso y Uribe su principal crítico ¿Cómo se llegó a ese acuerdo?

Es una fórmula que no tiene mucha viabilidad en la práctica, pero cuya presentación les conviene a los dos.

Esta mañana se reunieron ambos. No solos: la reunión era de toda la bancada del Centro Democrático con el Fiscal, quien la convocó.

Hace unas semanas una invitación de ese tipo era impensable. Por ejemplo, a fines de agosto Uribe retrinaba acusaciones de miembros de su bancada a Montealegre.

Por ejemplo, como la de señalar a la Fiscalía de perseguirlos judicialmente

o la de manipular a Andrés Fernando Sepúlveda, el “hacker”, para declarar contra Óscar Iván Zuluaga

Este choque frontal hacía impensable una reunión de Montealegre con los uribistas.

Pero eso ha empezado a cambiar. Hace algunos días Montealegre hizo un desayuno con los miembros de la Comisión Primera de la Cámara para socializar los dos proyectos de ley que presentó allí.

Montealegre encontró apoyo en miembros del Centro Democrático lo que, según una fuente cerca al Fiscal y tres del Centro Democrático, fue fundamental para distensionar el ambiente con el uribismo.

Una de las dos iniciativas, crear una segunda instancia para los aforados, le convendría a aquellos uribistas que tienen relaciones con políticos condenados o investigados por parapolítica.

Por ejemplo, el senador Ciro Ramírez es hijo del parapolítico del mismo nombre, que fue condenado por la Corte Suprema y que podría argumentar que su caso debe ser revisado por la nueva segunda instancia por el llamado principio de favorabilidad del derecho penal.

El segundo también está muy cerca de las preocupaciones del Centro Democrático pues puede beneficiar a cientos de militares detenidos por los mal llamados “falsos positivos”.

Originalmente el proyecto creaba un Tribunal de Garantías, que será la segunda instancia de algunas decisiones de los jueces de control de garantías de la justicia penal. No van a revisar sentencias sino decisiones de trámite pero muy importantes, como cuando un juez decide mandar a alguien a la cárcel de forma preventiva o cuando dan permiso para hacer interceptaciones legales.

Por acuerdo de los ponentes, el Gobierno y el Fiscal, para el debate en la Comisión se decidió que la creación del Tribunal como tal se iba a trasladar a la reforma constitucional de la justicia penal militar que presentó el Gobierno, y se extendieron las funciones del nuevo Tribunal a esa justicia.

El senador y expresidente Álvaro Uribe es el crítico más grande del proceso de La Habana.

Con ese cambio que se va a crear una segunda instancia que podría tumbar las detenciones de miles de detenidos, incluyendo los militares encarcelados por la justicia ordinaria ola militar.

En los dos casos, los representantes del Centro Democrático que quedaron en el grupo de ponentes apoyaron la iniciativa y sus cambios. En el de la doble instancia fue el huilense Álvaro Hernán Prada; en el del Tribunal el bogotano Edward Rodríguez.

Rodríguez señala que apoya el proyecto porque la justicia debe estar por encima de las peleas políticas, porque la oposición debe ser reflexiva y porque a su juicio el proyecto es beneficioso para la administración de justicia.

Con ese acercamiento con algunos uribistas -y según tres fuentes- especialmente gracias a sus buenas relaciones con Rodríguez, Montealegre invitó a toda la bancada del Centro Democrático a un desayuno para discutir esos dos proyectos.

La reunión empezó a las nueve de la mañana, hora a la que estaba citada la reunión. Llegaron Óscar Iván Zuluaga, Carlos Holmes Trujillo y buena parte de la bancada al Congreso.

Pero faltaron varios: algunos, como María del Rosario Guerra que estaba dictando clase en el Cesa, por compromisos previos; otros, como Paloma Valencia, Paola Holguín o los representantes Federico y Samuel Hoyos, porque no están de acuerdo con que el uribismo se siente a negociar con una persona que ven como uno de sus grandes enemigos políticos.

Inicialmente hablaron Montealegre, Prada y Rodríguez, presentando los proyectos a los miembros de la bancada que no están en la Comisión Primera.

En un punto ya avanzado de la presentación, Uribe tomó la palabra. Le dijo al Fiscal que, ya que estaban reunidos, deberían discutir las posiciones sobre el proceso de paz.

Ahí empezó lo que dos asistentes calificaron de una discusión compleja pero interesante entre Uribe y Montealegre: “un debate dialéctico” según uno, “una cátedra de derecho penal, constitucional, internacional y comparado” para otro.

Ese debate acaparó el resto de la reunión, y la prolongó tanto que terminó siendo de cinco horas.

En un punto de la discusión, Uribe le cedió la palabra al senador Alfredo Rangel, para que éste expusiera los puntos que, para el uribismo, son inamovibles frente a las negociaciones de La Habana. Pero esa participación fue excepcional.

La dinámica se rompió cuando Uribe dijo que para el Centro Democrático en el proceso debe haber un cese unilateral de parte de las Farc y Montealegre dijo que para él también. En medio de la sorpresa general, dijo otra cosa que terminó de mostrar la distensión: afirmó que compartía por lo menos partes de la carta pública de Uribe a Álvaro Leyva, en la que el expresidente presentó sus críticas al proceso.

La reunión terminó, de nuevo, con Uribe y Montealegre debatiendo desde orillas opuestas, como por ejemplo sobre la iniciativa del Fiscal de investigar el secuestro del general Alzate por las Farc como una retención ilegal.

Sin embargo, esos acercamientos habían roto la enemistad.

A la salida, el Fiscal y el expresidente dieron una corta rueda de prensa en la que produjeron una noticia que resonó en todos los medios: Montalegre apoya la propuesta de Uribe de reeditar la experiencia de Santa Fe de Ralito. Es decir, cese al fuego unilateral de las Farc y concentración en una zona protegida por el Ejército.

Beneficios mutuos
?
El Fiscal General ha ido más lejos que el Gobierno en las fórmulas jurídicas para la justicia transicional con las Farc.

Esa propuesta no tiene viabilidad, porque no le interesa a las Farc. Pero sí sirve para volver a acercar a dos viejos amigos.

Uribe y Montealegre, aunque llevan dos años en orillas opuestas, fueron tan cercanos que el hoy Fiscal fue abogado de Uribe. Ahora lograron un hecho político que puede favorecer a los dos.

Para Montealegre, el apoyo del Centro Democrático puede asegurar que sus proyectos pasen en el Senado. Dado que la mayoría de la Unidad Nacional es precaria, el apoyo de algunos votos extra puede evitar que tenga que negociar con el antiguo PIN, el Polo y los verdes.

Además, aunque Montealegre tiene buenas relaciones con el Gobierno y un poder grande frente a éste por la importancia le da su cargo y lo que se viene en materia de justicia transicional, podría convertirse en el puente con Uribe. Mientras el senador no ha querido, por ejemplo, sentarse con Humberto de La Calle, ya lo hizo con el Fiscal y encima llegaron a puntos de acuerdo. Eso valoriza aún más a Montealegre.

Por último, para el Fiscal ese acuerdo con el uribismo refuerza la idea (que él ha defendido indirectamente) de que es el hombre de la paz. Ahora no solo es quien busca fórmulas tan arriesgadas como las de penas alternativas incluso para los jefes de las Farc, sino que puede encontrar acuerdos con la principal oposición al proceso.

Por el lado del uribismo, el acercamiento con Montealegre puede asegurar que los dos proyectos se conviertan en realidad, lo que conviene a varios de sus miembros.

También sirve para que Uribe sea protagonista de este proceso de paz, desde adentro, sin tener que sentarse a hablar con el gobierno.

En la lectura de algunos uribistas de que el Fiscal los persigue, ese acercamiento también podría ayudar a limar asperezas y reducir esa supuesta persecución. Sin embargo, Montealegre ha dejado los casos penales en manos de su Vicefiscal Jorge Fernando Perdomo y no hay ninguna prueba de que él haya intervenido para adelantar una cacería de brujas.

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Álvaro Uribe Vélez
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Sáb, 2014-11-29 15:31

Definitivamente nuestro país no podrá tener un ente judicial independiente, esto mientras los personajes que la conduzcan, no sean honestos e imparciales y más aún, no utilicen estos puestos de tan alta responsabilidad para ambiciones personales, por los cuales deben arrodillarse y comprometer todo un país tal como lo está haciendo este fiscal oportunista. Aliarse con un grupo o personaje con procesos judiciales en camino, ¿qué libertad e independencia tiene este fiscal para investigar y proceder de acuerdo a la ley?, ninguna y más aún, ¿qué negocia sobre el proceso de paz?, ¿quiere Uribe volver a este proceso otro "pacto de ralito?, mejor dicho "limpio y libre Uribe, blindado por el fiscal". ¡Pobre nuestro sistema judicial! ¡Pobre Colombia! en manos de unos vendidos y oportunistas.

Lun, 2014-11-24 14:50

En este país toda decisión encubre intenciones que na tienen que ver con lo que vemos sobre la mesa, a pesar de esta constante, esperamos, en el intrincado camino de la paz, enfrentar todas las dificultades, no será fácil, pero esta claro que los acuerdos afectan a todo Colombia. CESAR H BUSTAMANTE

Dom, 2014-11-23 08:16

La verdad es que el oportunismo político le puede hacer daño a la paz. Será que el fiscal sueña también con ser el hombre de la paz acercando al uribismo? y Uribe por fin se dio cuenta de que su oposición a la paz le esta quitando apoyo? Los dos son profundamente ambiciosos

Vie, 2014-11-21 20:01

Blanco es, gallina lo pone..., y así es el mundo de la política.

Vie, 2014-11-21 10:51

Así va quedando claro que Uribe no es el "guerrerista" o enemigo de la "paz" que el gobierno y los medios vienen difundiendo.

Vie, 2014-11-21 19:37

<a >Yo pregunto</a>:

-si a la guerrilla le exigen q pida perdon x daños ocasionados a sus víctimas, Y hasta ahora no he visto quien x parte del estado y/ o paras hagan lo mismo. Así las cosas me imagino q no habrá nadie con un básico de vergüenza q le de PenA y q pida perdón a Petro x haberlo acusado de TODO, incluyendo políticos opositores, copartidarios torcidos y los MEDIOOOOS TODOOOOOOSSSS.

En dónde van a poner la cara ahora q Petro resulto BIEN limpio?.

Donde queda la postura de Godofacho, los Furibistas, los Rueda, los W radió, los RCN, los Caracol, los SEMANA, y muchos más incluyendo a LSV CON: Laurita, Natalia, Riveros, el nuevon Igvelez, los Blogeconomistas,...y....y.....y......... Ufffffff me cansé. Y el resto.

Será q alguno se arma de valor y reconoce públicamente semejante "EQUIVOCACIÓN" por no llamarlo de otra forma?.

Vergüenza mundial de TODO un estamento unido en contra de Petro y les GANOOÓ.

Vie, 2014-11-21 20:29

Didundi, ¿No recuerda que Santos pidió público perdón por los desmanes del Estado? Lo de Petro es un poco diferente porque en su afán prepotente no previó muchas disposiciones legales y fácilmente se enredó en larguísimas peleas jurídicas. No es que sea terrorista ni guerrillero sino un pésimo administrador.

Vie, 2014-11-21 00:16

Dorian Gray's picture.

Jue, 2014-11-20 23:39

No era Caguan, sino realito vea psssss .

El senador impuso su "presidencia" reviviendo el realito, y de ñapa doble instancia para los corruptos y falsos positivos en el aire. Nadie da puntada sín dedal. Para los medios q no ven el senador, Hoy no fue expresidente todo lo contrario fue presidente.

Perdimos lo poco rescatable de la fiscalía.

No creo q las FARC le hagan el juego a tan " loable " propuesta.

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