LA SILLA VACIA

Aunque desde la posesión como Alcalde de Bucaramanga de Rodolfo Hernández ya han transcurrido 50 días, su administración no ha logrado despegar del todo.

Hernández asumió las riendas de una administración que en el cuatrienio pasado fue blanco de denuncias por presuntros hechos de corrupción y que dejó un hueco financiero de $600 mil millones (entre cuentas por pagar y deudas con los bancos), por lo que la gran mayoría de los esfuerzos del nuevo equipo de gobierno se han centrado en la depuración de lo que se encontró.

Precisamente, mañana, según los anuncios, se publicarán todas las denuncias sobre las presuntas irregularidades que el nuevo equipo de gobierno encontró en materia de contratación para que entes de control inicen las investigaciones. 

Adicionalmente, en el Acueducto Metropolitano de  Bucaramanga y en la Dirección de Tránsito se han dado las grandes movidas, y mientras que en el primero se anunció una reestructuración en la planta de personal; en la segunda dependencia la acción de los alféreces ha ayudado a mejorar el trancón de la ciudad y se ha empezado a trabajar en la implementación de estrategias para incentivar el uso de parqueaderos.

En lo que respecta al Plan de Desarrollo, ya está casi lista la formulación del anteproyecto, que será presentado el 29 de febrero para que empiece la parte de socialización y los bumangueses puedan aportar en la construcción del documento final (deberá estar listo en abril).

No obstante, en los demás temas el arranque ha sido más difícil, debido a que el trancón de la contratación, por la meticulosidad con la que la están manejando, tiene a la Alcaldía a media marcha.  

 

El otro extremo de los contratistas

Aunque una de las principales críticas a la administración del exalcalde Lucho Bohórquez fue la vinculación excesiva de contratistas de prestación de servicios (había más de 2000), en el periodo de Hernández se está viviendo el otro extremo.

Hasta ahora solo se han firmado 170 contratos de prestación de servicios, algo que ha hecho que ninguna dependencia tenga el personal suficiente para funcionar adecuadamente, y los procesos administrativos están prácticamente parados.

La atención al público también está a media marcha porque no hay manos suficientes.

Según el jefe de gabinete, Manolo Azuero (ex editor de este medio), la lentitud se ha presentado porque “estamos haciendo una rigurosa revisión de todos los perfiles. No tenemos afán por mostrar resultados rápidos, sino por hacer las cosas bien”.

A la baja vinculación de personal se suma el hecho de que pese a los filtros, dentro de los pocos funcionarios que han sido contratados, hay perfiles cuestionados.

También hay personas que se encuentran trabajando en la Alcaldía sin haber firmado contrato aún, y a las que no se les podrá pagar el tiempo que llevan laborando.

La baja vinvulación de personal ha generado que temas como el de la recuperación de espacio público, que aunque fracasó el cuatrienio pasado por la ausencia de una política contundente de reubicación, logró avances en el despeje de las calles de la ciudad, siga perdiendo terreno.

Julián Silva, director de la oficina de Espacio Público, le dijo a La Silla que desde la administración son conscientes de que eso está pasando en la ciudad, y aseguró que si no se han hecho operativos de control ha sido porque aún no existe personal para hacer los operativos de control.

Por otra parte, los estudiantes de estratos más bajos de la ciudad han sido los principales damnificados por las demoras en la contratación de la alcaldía de Rodolfo Hernández.

Pese a que los colegios arrancaron el 18 de enero, a hoy la Alcaldía no ha abierto las licitaciones para contratar el suministro de refrigerios, ni los servicios de transporte, aseo y vigilancia.

Si bien, un proceso de contratación de esas características tarda en promedio 45 días, y la administración de Rodolfo Hernández el pasado viernes cumplió 50 días de iniciada, el hecho de que no se hayan publicado aún los pliegos de condiciones, hará que solo hasta mediados de abril los niños empiecen a recibir la totalidad de esos servicios.

El caso que más preocupa es el del aseo, debido a que la ausencia de este servicio podría implicar problemas sanitarios para los niños. Según la Secretaría de Educación del Municipio esa contratación va a tener celeridad; sin embargo, según los tiempos que calculan en ese mismo despacho, solo hasta mediados de marzo empezaría a ejecutarse ese contrato.

Las demás licitaciones, según le dijeron a La Silla los funcionarios de la Alcaldía de Hernández, serán publicadas la próxima semana.

"Nosotros recomendamos en el empalme que dejaran contratados esos servicios para que los niños los recibieran mientras nosotros adelantábamos las licitaciones. Ellos no quisieron hacerlo. Las demoras han estado en la formulación de los pliegos de condiciones pero ya están prácticamente listos", le dijo a La Silla Jorge Figueroa, secretario de Desarrollo Social de Bucaramnaga.

Dentro de los temas que se frenaron por el trancón, también está la demora en la apertura de la ciclovía, que le ha valido varias críticas de los ciudadanos a la Alcaldía.

Y es que pese a que ese es uno de los pocos espacios que está apropiado por los bumangueses, solo hasta el pasado viernes anunciaron que será  reabierta el 28 de este mes.

Los cambios en los directores del Instituto de Recreación y Deportes de Bucaramanga, Inderbú, y la definición de nuevas rutas (que a la larga no tuvieron grandes cambios), hicieron parte de la demora.

 

¿Quién manda?

En la Alcaldía de Bucaramanga no es clara la línea de mando.

Funcionarios y contratistas de diferentes dependencias de la administración le dijeron a La Silla que hay tres ejes de mando en la alcaldía: el primero es el del Alcalde Hernández, el segundo es el del jefe de gabinete, Manolo Azuero, y el tercero, aunque no tan notorio, es el de Gabriel Hernández (hermano del Alcalde). 

Todos no siempre envían el mismo mensaje, lo que en ocasiones ha desencadenado el síndrome del ‘teléfono roto’ en la Alcaldía y ha contribuido con la lentitud de la administración.

A eso se ha sumado la presencia de los hijos de Rodolfo Hernández en juntas, visitas de obra y reuniones con contratistas, algo que también ha generado ruido en torno a la línea de mando y el poder de los familiares del Alcalde en la administración, debido a que personas ajenas a la Alcaldía están asistiendo a encuentros en los que se pueden ventilar contenidos reservados.

El jefe de gabinete de la Alcaldía, Manolo Azuero, le dijo a La Silla que en lo que respecta a las juntas fue una “indelicadeza que no se va a repetir” y señaló que cuando los hijos del Alcalde han asistido a reuniones no han tenido “ni voz, ni voto, ni algún tipo de incidencia”.

 

Metrolínea y el Área Metropolitana 

Otros hechos que han tocado la Alcaldía de Rodolfo Hernández, aunque no directamente, están relacionados con Metrolínea y el Área Metropolitana de Bucaramanga, AMB.

En el caso del AMB, Consuelo Ordóñez, la ahora exdirectora de esa entidad, puso a consideración su renuncia desde el 20 de enero y no le fue aceptada. Sin embargo, el pasado viernes fue declarada insubsistente (lo que equivale a un despido) .

Aunque el hecho de que Ordóñez iba a salir de la entidad era conocido desde hacía varios días, la Alcaldía no presentó la terna después de la salida de la funcionaria.

De los nombres que podrían estar en esa terna solo se conoce el de María Isabel Acevedo, quien estuvo en Camacol y fue la gerente de ‘Dale la mano a Santander’, proyecto de vivienda impulsado por el sector privado para damnificados de la ola invernal de 2010.

De la terna que presente Hernández, la Junta Directiva del AMB (integrada por los alcaldes de los cuatro municipios, delegados de concejos y de una Ong ambiental) deberá elegir el nombre del nuevo titular de esa entidad. Sin embargo, como lo contó Vanguardia, hay divisiones porque varios de los integrantes querían la continuidad de Ordóñez, por lo que ese será un pulso en el que deberá medirse el Alcalde en los próximos días.

En lo que respecta a Metrolínea, la semana pasada un laudo arbitral que fue en contra de los intereses de esa empresa la pasó de urgencias a la sala de cuidados intensivos.

Debido a que el fallo ordenó pagarle a un privado $160 mil millones, plata de la que no dispone esa entidad, los municipios del área metropolitana, entre esos Bucaramanga como mayor accionista (dueño del 94%), deberán buscar la manera de responder por esos recursos sin que eso implique la quiebra de Metrolínea o meterle mano a los recursos de cada municipio.

El fallo irá a revisión, pero eso solo le dará un respiro de a lo sumo ocho meses al sistema, si esa instancia también sale en contra.

Según la gerente de Metrolínea, Ángela Farah, la operación no se verá afectada. Sin embargo, esa decisión sí repercute directamente en la propuesta de campaña de Hernández de mejorar las condiciones del servicio y volverlo 'estrato 20', debido a que la prioridad por ahora deberá ser otra.

Nota de la editora: Esta historia fue modificada a las 00:42 de la mañana (cuatro horas después de su publicación) para mejorar el orden de la información y agregarle contenido.