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Jueves Diciembre 03, 2020

Con el anuncio, hace algunas horas, del nombramiento de la consejera de Estado Ruth Stella Correa como nueva Ministra de Justicia, Santos rompe el molde de la mayoría de sus colaboradores y se acerca a las Altas Cortes.

A diferencia de la mayoría de los miembros del Gobierno, Correa es una mujer y no es bogotana ni de élite. Pereirana, abogada de la Universidad Libre de esa ciudad, Correa tiene una trayectoria en la Rama Judicial que incluye haber sido juez civil municipal de Santa Rosa de Cabal y juez laboral en Pereira. A diferencia de su antecesor y de varios de los nombres que se barajaron, la nueva Ministra no tiene perfil político. Es, sencillamente, una juez que llega al ejecutivo.

Ruth Stella Correa tiene una amplia trayectoria en la Rama Judicial y no ha estado involucrada antes en política. Esta abogada pereirana ha sido juez civil y laboral y actualmente es presidenta de la Comisión de Género de la Rama Judicial.

El Presidente Juan Manuel Santos eligió a alguien capaz, que abre un puente de comunciación con los magistrados y que rompe el molde elitista, bogotano y masculino de su gabinete.

Foto: Juan Pablo Pino

Tras la renuncia de Juan Carlos Esguerra y la crisis por la Reforma a la Justicia, Santos se la juega por alguien que viene de la rama judicial.

Foto: Juan Pablo Pino

Con Ruth Stella Correa, los magistrados de las altar cortes tienen en el gobierno a uno de los suyos. Y Eso promete reabrir los canales de comunicación entre las dos ramas.

La jugada de Santos

Con Correa, inicialmente Santos mantiene el Ministerio en manos de una liberal de convicciones y se asegura de que quien está a la cabeza de la política de justicia conoce su funcionamiento.

Todo eso lo tenía Santos con Esguerra, y lo habría podido mantener con varios de los candidatos que se barajaron. Pero Santos estaba incumpliendo la ley de cuotas, y con Correa, Santos puede poner punto final a las críticas. La nueva ministra es Presidente de la Comisión de Género de la Rama Judicial, por lo que su nombramiento no es sencillamente el de una mujer, sino el de una comprometida con la equidad de género.

Pero lo más llamativo es que Santos decidió nombrar a una magistrada en ejercicio, una decisión sin antecedentes recientes, y muy diciente de las preocupaciones del Presidente.

Tras la crisis producida por la Reforma a la Justicia, las relaciones entre el gobierno y las Altas Cortes quedaron maltrechas.  En lugar de buscar gobernabilidad dándole el cargo a un candidato de algún grupo político, y así acercarse al Congreso, Santos prefirió tenderles la mano a los magistrados.

Al nombrar a Correa, quien es reconocida en el Consejo de Estado por su liderazgo y sus capacidades como jurista, Santos envía el mensaje de que los magistrados son importantes, que tienen nivel ministerial y que, así no tengan una trayectoria política detrás, son dignos de ser tenidos en cuenta.

Al anunciar su decisión, Santos definió a Correa como una juez, y con eso dejó claro el principal punto de su designación. “A quienes no la conocen, es una persona que le ha dedicado toda su vida a la Rama (judicial)”, fue como la presentó públicamente.

¿Por qué Correa?

Correa, además de ser mujer, liberal y magistrada, tiene varios puntos fuertes, que pueden explicar por qué resultó siendo elegida.

Primero, la nueva ministra es reconocida por sus capacidades. Esto ha sido así desde que llegó al Consejo con una medalla como la mejor juez del circuito de Risaralda. En parte gracias a la confianza de Daniel Suárez, quien en ese entonces era uno de los consejeros más poderosos y de quien Correa fue magistrada auxiliar, esa fama se extendió en el Consejo y entre los abogados que trabajan llevando procesos ante el Consejo.

Un litigante ante el Consejo de Estado subrayó así sus cualidades: “es seria, decente, fue buena consejera y es académica”.

Un profesor de Derecho Administrativo, y también litigante, tiene una imagen similar. “Es muy inteligente, una gran jurista, especialmente procesalista”, explicó. (Tampoco quiso que se revelara su nombre para no aparecer como aduladores).Y una fuente del Ministerio de Justicia que también habló bajo anonimato recordó que ha hecho una gran labor en el Consejo de Estado, especialmente unificando la jurisprudencia.

Ésa es, precisamente, la segunda ventaja de Correa. Como magistrada de la Sección Tercera del Consejo de Estado, que se encarga de las demandas de responsabilidad contra la Nación, conoce a fondo los problemas judiciales del Estado.

Como uno de los pilares de la política judicial del gobierno de Santos es mejorar la capacidad de defensa del Estado (misión de la que está encargado Fernando Carrillo, como contó La Silla Vacía), incluir en el equipo de gobierno a alguien que conoce a fondo este tema es una ganancia. Correa sabe cómo pierde y cómo gana el Estado los procesos, qué debilidades hay en las normas o en las argumentaciones de la Nación, y qué asuntos son los que más le cuestan al Estado.

Por otra parte, Correa es líder dentro del Consejo de Estado. Es una persona que tiene posiciones claras y que sabe tomar decisiones, según le dijeron a La Silla Vacía dos fuentes independientes que conocen su trabajo como consejera. Da peleas sin volverlas personales. Esas cualidades, por ejemplo, le sirvieron para ser uno de los pocos magistrados que llegaron a una Alta Corte en la primera elección a la que se presentó.

Además, aunque no tiene trayectoria política, Correa no ha sido enteramente ajena a ese mundo. Antes de llegar al Consejo de Estado fue Procuradora Delegada ante la Sección tercera de ese tribunal, nombrada por Jaime Bernal Cuéllar. En 2000 sonó como parte de la terna liberal para la Corte Constitucional de la que finalmente salió elegido Jaime Araújo. Y en 2003, como ciudadana, participó indirectamente en política electoral: demandó la elección de Jorge García Orjuela a la Gobernación de Tolima por una inhabilidad en la inscripción, un proceso que finalmente tumbó a García cuando ya Correa estaba en el Consejo de Estado. Esta familiaridad puede serle útil para relacionarse con los políticos, pero no necesariamente es suficiente.

Por último, frente a la Reforma a la Justicia, Correa fue uno de los magistrados que, 15 días antes de que estallara el escándalo y según La FM, protestaron por la decisión de alargarles los períodos a los actuales magistrados y se comprometieron a renunciar a este privilegio.

Ese último hecho le cae como anillo al dedo a Santos. Con el Ministerio ya en pleno funcionamiento (uno de los grandes retos de Esguerra cuando fue nombrado), encarga a una ministra que sirve para tener buena interlocución con las Altas Cortes, que conoce de forma directa los problemas que viven los jueces y que puede llevar la política de justicia a los juzgados, donde más se necesita.

El lado flaco

El lado flaco de la nueva ministra es su falta de experiencia en gestión y políticas públicas. Este nuevo ministerio define en parte la política criminal, es responsable de instituciones gigantescas y complejas como el Inpec y de un entramado organizacional grande como las Casas de la Justicia. Además, en coordinación con la Rama Judicial, tiene que encontrar fórmulas para incrementar el acceso a la justicia. 

Por otro lado, si bien con ella Santos tiende puentes con los magistrados que se sienten traicionados después del fiasco de la Reforma a la Justicia, el riesgo es que termine subyugada a las cortes y no creando los incentivos y los controles para que haya mayor transparencia y rendición de cuentas en la Rama Judicial, algo que se necesita con urgencia. 

 

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Sáb, 2012-07-07 12:02

-¿Cumpliendo 'cuota' de mujeres? Ok, válido... pero, como ha demostrado hasta la saciedad el caso de Vivian Morales o el Concepción Araujo, el hecho de ser mujer no te garantiza nada... excepto serlo. Es un ser humano. Se puede ser igual de corrupta, igual de cruel, igual de déspota, igual de manipuladora.
-Me agrada que no sea rolocentrista, ni uniandina, ni tecnócrata pro. Eso es un buen cambio de perfil de lo que venía ocurriendo.

*Totalmente de acuerdo con lo de conocer mejor su entorno... porque con la exFiscal Morales dijeron que nada que ver su matrimonio con A. Lucio, que eso era su vida privada, etc. babosadas, pero se vió y desde lejos que a todos nos creyeron pendejos con la influencia de ese señor.
*Mientras el Procurador sea, las mujeres en Colombia no van a ser vistas más que incubadoras que le generan dinero al Estado y a determinadas empresas. Lamento ser así de crudo. Yo quiero ver a esta MinJusticia haciendo algo +de peso+ con los femicidios en el país, ¿y ud?

Sáb, 2012-07-07 05:27

bueno el artículo, pero me gustaría saber más de ella: ¿edad? ¿con quién está casada y qué hace su esposo? lo digo por lo que pasó con Vivian.¿hermanos, padres, qué hacen, qué vínculos tienen con la clase política y empresarial? sé que parece meterse en la vida privada, pero de quien acepta un cargo público debe conocerse todos sus posibles motivadores e intereses.

Sáb, 2012-07-07 04:12

Tiene cara de ser una nueva cara y de alejarse un poco, no del todo, de los estándares de siempre (leguleyismo, ). Vamos a ver cómo le va y cómo sale. Algunos dicen que es relacioanda con el samperismo y la critican por eso...Ese es otro tema: si los samperistas son "sucios" por tener vínculos presuntos con narcotraficantes, entonces el uribismo, que tiene vínculos PROBADOS con esa clase de gente, es una cloaca. Una cloaca de "puro centro democrático".

Vie, 2012-07-06 19:30

Siempre que hay una novedad en el gabinete ministerial, los colombianos(as) tanto en este como en otros temas solemos expresarnos más con el deseo que con un ejercicio de análisis racional cuidadoso. De ahí que pululen los juicios ligeros en nuestras aseveraciones. Quién dijo que por el solo hecho de ser mujer o haber desempeñado un cargo en una de las altas Cortes está asegurada una buena gestión en el Ministerio de Justicia de la nueva funcionaria; no por el hecho de descollar como un personaje no político puede descartarse la politización de la justicia y los probables deslices hacia las componendas o las laxitudes frente a las prácticas corruptas. Todo está por verse. El cumplimiento de la ley de cuotas nada tiene que ver con la violencia intrafamiliar y callejera contra las mujeres y el rescate de la dignidad. No es la cuestión de género el meollo del asunto. Son las estructuras absurdas e injustas, superexplotadoras y criminales de dominación la causa del problema.

Vie, 2012-07-06 17:42

que mal... mejor hubiera nombrado a Ernesto Yamhure

Vie, 2012-07-06 18:38

Estoy completamente de acuerdo con usted, y difícilmente lo hubiera podido escribir mejor, sendos aplausos!

Vie, 2012-07-06 14:57

Esperemos que con la trayectoria que se le promulga a correa se viertan cambios necesarios para una mejoría en la política de este país que tan enfermo mantiene a causa de este flagelo publico y legal

Vie, 2012-07-06 14:45

Por fin acerto Santos. ahora que la gavilla uribista quiere ocultar los lios que tiene (Santoyo, sobrina, cuñada, Valencia Cossio, etc) atacando al gobierno y a Vargas Lleras (no muy de mi gusto), se requería una Ministra de ese talante. Uribe y sus aúlicos, incluyendo al Ministro de Transporte, no podran colocar ninguna cortina de humo a los problemas que se les viene pierna arriba.

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