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Martes Julio 07, 2020

 

 

Esta mañana, el presidente Juan Manuel Santos despidió a Rodrigo Rivera del Ministerio de Defensa y le presentó a Juan Carlos Pinzón, quien era el Secretario General de la Presidencia, como el nuevo Ministro.

Foto: Presidencia de la República

 

 

La salida de Rodrigo Rivera del Ministerio de Defensa estaba cantada. Era un hecho que el jefe de la cartera de la seguridad no generaba la confianza necesaria para el país porque, mientras que las cifras de violencia no dejan de crecer, su aparición en los medios era prácticamente nula y las respuestas a la ciudadanía no eran satisfactorias. Por eso, la movida de Santos es una victoria política y mediática.

Los opositores del Gobierno de Santos y los amigos del ex presidente Álvaro Uribe estaban utilizando el ‘súbito’ reencauche de las Farc en casi todo el país. La guerrilla lleva más de dos años cambiando su estrategia al volver a la guerra de guerrillas, desplazar el eje de sus operaciones hacia la Cordillera Central donde está alias 'Alfonso Cano' y comenzar a moverse de las selvas a los páramos. Su aparente reencauche propició editoriales y críticas que han atacado a la única ficha verdaderamente uribista que había en el gobierno de Santos, como señaló hoy Carlos Fernando Galán. Y con eso obtuvieron, finalmente, la cabeza de Rivera, quien estaba en la cuerda floja.

La cosa llegó a tal punto que la baja del “Mono Jojoy” quedó en el olvido con la presión de varios sectores. Y que hoy ningún partido haya reconocido a Rivera como uno de los suyos: Juan Lozano dijo que "Rivera no es del Partido de La U" y Rafael Pardo recordó que había sido muy criticado y afirmó que "estaba más cerca del uribismo" que del Partido Liberal.

Y por eso la decisión de Santos le generó apoyos de todos los sectores al Presidente. Desde el MIRA, cuya senadora Alexandra Moreno recordó que habían advertido las falencias en la seguridad, hasta Ernesto Samper, la salida de Rivera fue bien recibida.

La decisión también estaba apoyada por los militares, a quienes las peleas políticas y mediáticas estaban agravando la baja en la moral que existe entre la tropa. Un grupo de militares estaba dando la pelea interna para presionar su renuncia. Ese grupo considera que este Gobierno ha tenido grandes logros en materia de orden público, no solo la muerte de Jojoy, y que el distanciamiento de Rivera con el Gobierno y los medios hacía parecer que “no existieran”, según contó un oficial activo a La Silla Vacía.

Con el cambio en el Ministerio, Juan Manuel Santos pone a un hombre de confianza en un cargo de alto perfil y logra el aplauso de muchos sectores.
Aunque se ha dicho que Rivera era la cuota de Alvaro Uribe Vélez en el gabinete, el ex presidente ha sido crítico de su gestión.
Rodrigo Rivera será el nuevo embajador en Bruselas. Deberá atender no sólo las relaciones con Bélgica sino también con la Unión Europea.
El Ministro de Interior Germán Vargas Lleras era uno de los mencionados como posible reemplazo de Rivera.
La carta del uribismo para reemplazar a Rivera era el ex ministro de Hacienda Óscar Iván Zuluaga.
La gobernadora de Córdoba Marta Sáenz fue una de las más duras opositoras de Rivera. En las últimas semanas se transaron en una discusión sobre la situación de seguridad del departamento.
Yaneth Giha es la actual viceministra de Estrategia y Planeación. Giha ha trabajado en el pasado con el nuevo ministro, e incluso se rumora que pasaría a otro viceministerio.
Rafael Guarín es el actual Viceministro de Políticas. De los tres viceminsitros, Guarín era el único nombrado por Rivera, y se da por descontada su salida del cargo.

La presión también estaba en la esfera política. Los miembros de la Unidad Nacional le estaban exigiendo al presidente Santos un pronunciamiento efectivo en materia de seguridad. “Para nosotros era muy difícil lidiar con nuestra gente en plena campaña cuando los reclamos principales eran de seguridad y no había respuestas del MinDefensa”, dijo un político del Valle del Cauca quien recordó que hace un mes el ministro Rivera visitó el norte de su departamento y dijo que la seguridad estaba garantizada mientras que ese mismo día las bandas criminales estaban atacando en otros municipios y eso no ha parado.

Y para completar, en la gestión de Rivera se comenzó a hacer pública una situación que los militares querían mantener en máxima reserva. El Espectador publicó varias denuncias sobre contratos irregulares en varias oficinas del Ejército que no habían sido firmados bajo el gobierno de Santos, pero algunos sí tal vez bajo su administración como Ministro de Defensa.

Esa baja percepción de eficiencia que tenía Rivera no se dejó ver en el discurso de Santos, que le agradeció su “responsabilidad y entrega total” y le recordó al país destacó que bajo su mando fue que las Fuerzas Militares dieron de baja al “Mono Jojoy”.

Rivera, que entró al gobierno por la puerta grande, hoy sale por la de atrás. Con el sol a su espalda, criticado por santistas, uribistas y opositores, la soledad en la que estaba en el Ministerio se ahonda aún más. Aparte de Santos, nadie ha salido a defender su gestión. Más cuando su reemplazo sí parece gustarle a todos.

Por qué gusta tanto Pinzón

Así como estaba anunciada la salida de Rivera, también lo estaba el nombre de su reemplazo, como lo había publicado La Silla Vacía. Juan Carlos Pinzón es de la entraña de Santos, de familia de militares y conoce al dedillo el mundo militar. 

Santos conoce a Pinzón desde la época de la Universidad. El nuevo ministro tiene las mismas características del resto de su gabinete y posiciones más cercanas a las del Presidente. Es joven, tiene 39 años, y está formado en la universidad Johns Hopkins, donde se especializó en estudios estratégicos.

Pinzón trabajó con Santos en la Fundación Buen Gobierno, fue su Secretario Privado en el Ministerio de Hacienda y su Viceministro en el Ministerio de Defensa. Ahora estaba trabajando al lado del Presidente como su Secretario General de la Presidencia. Y, junto con el Alto Consejero Sergio Jaramillo, era quien le hablaba al oído en temas de seguridad.

Pinzón conoce el sector de la seguridad en profundidad y es más un técnico que un político como Rivera. No es militar, pero podría pasar como soldado, dijo una fuente del Ministerio de Defensa a La Silla Vacía. “Eso es un punto a favor para el nuevo Ministro, pero también es un gran reto. Los militares querrán verlo comportarse con disciplina y mística, como lo haría cualquiera de ellos”. “Su nombramiento sube la moral de la tropa. Y de los funcionarios también”, le dijo otro funcionario del Ministerio a La Silla Vacía.

Lo que dijo un político cercano a Santos es que el Presidente confía completamente en Pinzón y, con su nombramiento, podrá usar más su estilo, el de dar línea y dejar trabajar. Y Pinzón, que tiene muy buena aceptación entre los militares y conoce el Ministerio de Defensa por dentro, tendrá autonomía para decidir, con la confianza que le da ser tan cercano al Presidente.

Quienes no les gusta mucho el nombramiento de Pinzón como MinDefensa es porque creen que hará falta como Secretario General, desde donde puso en marcha una reestructuración de la Presidencia y estaba al tanto de la minucia del día a día que a Santos no le interesa. Esas condiciones, de las que no gozó Rivera, lo dejan muy bien parado para empezar su gestión. 

Pero Pinzón tendrá que mostrar resultados. Uno de sus primeras decisiones podría ser el cambio de cúpula, aunque no ha trascendido cuáles serían los cambios. Sin embargo, ese es solo uno de sus retos.

Los retos del nuevo Ministro

La primera misión de Pinzón será revisar la estrategia de seguridad, que está en el corazón de las críticas que recibió Rivera. Aún si fuera tan solo un tema de percepción, que no lo es, los ajustes a la estrategia son una señal fundamental para cambiar esa percepción. Y son necesarios para buscar mejores resultados y responder al cambio de estrategia de la guerrilla.

El primer problema es que la actual estrategia es muy reciente y aún no ha empezado a operar. La práctica es que en los primeros meses de cada cuatrenio se planea la estrategia para el período. Hace apenas tres meses se publicó el actual documento de seguridad, llamado “Política Integral de Defensa y Seguridad para la Prosperidad” y es improbable que el nuevo Ministro llegue a preparar una nueva orientación. Sobre todo porque algunos cercanos a Rivera dicen que Pinzón tuvo injerencia en ese documento. Por eso, lo más plausible es que Pinzón lidere la aplicación de la estrategia recientemente presentada, y en la que esencialmente se harán operaciones conjuntas en unidades más pequeñas y con objetivos más concretos.

Además, esta estrategia no la planea autónomamente el Ministro, sino que la prepara junto con la cúpula militar. Es improbable que la actual cúpula se le mida a cambiar aspectos sustanciales de su estrategia con tanta rapidez y es por eso que buena parte de las preguntas de analistas y periodistas están dirigidas a la posibilidad de que haya un remezón en la cúpula militar.

Pero ese remezón no parece muy probable en el corto plazo. Normalmente los cambios en la oficialidad se hacen a final de año y estamos a pocos meses de ese momento, en el que el remezón resulta más natural dentro de las filas. Pinzón tiene credibilidad dentro de las Fuerzas Militares, por ser hijo y nieto de militares y por haber trabajado muy cerca de ellos desde hace varios años, lo que le da margen para hacer los cambios.

“Pinzón no es una persona de sacar gente. No va a llegar a botar a medio Ministerio”, le dijo a La Silla Vacía un funcionario que ha trabajado cerca del nuevo Ministro. “Él cree en la institucionalidad y le gusta la continuidad”, afirmó un experto en seguridad que ha trabajado con él. Por eso es improbable que con el nombramiento lleguen cambios grandes y repentinos a la cúpula militar. Y los ajustes a la estrategia serán puntuales.

Pero el cambio que parece fijo, según todas las fuentes consultadas, es algunosde los viceministros. Además, está directamente relacionado con el segundo gran reto de Pinzón, que es impulsar las reformas de gestión del sector Defensa, que vienen de hace algunos años y que Pinzón lideró como viceministro. Entre ellas están las iniciativas público-privadas y los diferentes proyectos que buscan transferencia de tecnología para el país.

El Ministerio de Defensa tiene tres viceministros: el de Políticas, el de Estrategia y Planeación y el que maneja el Grupo Empresarial de la Seguridad y Defensa, Gsed.

La viceministra de Planeación, Yaneth Giha, es cercana a Pinzón y a Santos y conoce muy bien el Ministerio y el sector, por lo que es candidata a quedarse en su cargo o a pasar al Viceministerio de Gsed, que es el encargado de coordinar casi veinte entidades como Indumil, los astilleros de Cotecmar, la Universidad Militar y la Defensa Civil. Estas entidades manejan un gran presupuesto y la posibilidad de reforzar enclaves de industria con alta tecnología, fundamentales para el conflicto interno, pero también con alto potencial económico.

El actual viceministro de ese sector, Luis Guillermo Jaramillo, es un empresario antioqueño que pasó de dirigir Findeter a este cargo hace poco más de un año, en reemplazo del general retirado Fernando Tapias. En este tiempo, Jaramillo ha aportado experiencia gerencial, pero no conoce a profundidad el sector. Por eso se rumora que podría salir, para darle paso a alguien con más conocimiento del área.

El único viceministro que llevó Rivera es el de Políticas y el que se da por hecho que saldría de su cargo en los próximos días. Se trata de Rafael Guarín, ex columnista de Semana.com y quien ha sido objeto de las más fuertes críticas. En el sector, Guarín ha tenido desencuentros con militares y con otros civiles que trabajan en el Ministerio. En su reemplazo se menciona a Paola Buendía, la segunda de Pinzón en la Presidencia y quien trabajó con él en el Ministerio de Defensa, aunque también se anuncia que Buendía podría llegar al Viceministerio de Estrategia.

La salida de Guarín podría facilitar los ajustes a la estrategia de seguridad. La llegada de nuevos viceministros es clave para oxigenar el Ministerio y darle un nuevo aire a las reformas administrativas. Pero, sobre todo, la salida de Rivera y el nombramiento de Pinzón marcan el fin de una situación en la que el Ministro parecía tener más responsabilidades que autonomía para cumplirlas.

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2011-08-31 19:13

Katty, Federico Renjifo es de las personas más cercanas a Santos desde hace tiempo. Fue su ViceMinsitro de Hacienda y ha estado vinculado a Buen Gobierno desde su fundación. Actualmente es el Presidente de la asociación de entidades fiduciarias. Es caleño e hijo de Marino Renjifo, (q.p.d) ex-senador probo y exalcalde de Cali de los Juegos Panamericanos. Ha sido también ViceMinsitro de Minas.

Yamhure, Guarin, Rivera y faltan muchos más. Pero van cayendo. Estos no merecen ni guante blanco ni daga de plata. Son baratos. Para ellos un vulgar puñal callejero.

Jue, 2011-09-01 18:27

Katty, no soy mago poruqe el nombramiento era bastante obvio a sabiendas de la relación estrechisima que había entre los dos y algunos otros detalles de información privada. Esta mañana estaba sonando para el cargo su novia Catalina Carne quien es la Consejera Presidencial para la admisntración pública o algo parecido. Mi contundencia está relacionada con el nombre que me puse: MATARIFE. No tengo alternativa. Dicen que también caerán la MinVivienda por su asociación con Arias y sus delitos de campaña y Rodado quien por la edad parece que no tiene fuerzas para empujar la locomotora de Minas y por otros pecadillos. Esos son los que más suenan a quedar sin carros oficiales.

Mié, 2011-08-31 17:23

Se imponen de nuevo los peladitos, muy parecido paso aquí en la gobernación del tolima, yo creo que será un fiasco como Andrés Felipe arias, este cargo requiere de gente madura con sapiencia y sentido a su 100%, lo mejor seria dárselos a un militar de alto rango y experiencia, que entienda que las guerras actuales no se ganan a plomo, sino con trabajo, obediencia, lealtad, ejemplo, honestidad y respeto, no a lo cafre como proponía el impoluto de Uribe, que resulto ser peor el remedio que la enfermedad.ojala me equivoque por el bien del país.

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