Menú principal

Jueves Octubre 01, 2020

 

 

Arriba: Carlos Eduardo Caicedo.
Abajo: Trino Luna Correa.

Después de cuatro años y ocho meses de arresto domiciliario y de haber gastado buena parte de su patrimonio en su defensa legal, Carlos Eduardo Caicedo Omar, ex rector de la Universidad del Magdalena, fue absuelto de los cargos de corrupción por los que era acusado y fue declarado inocente.

A pesar de ser reconocido en buena parte del Magdalena como un funcionario ejemplar al frente de la universidad pública, su enfrentamiento con Trino Luna, el ex Gobernador del departamento condenado por parapolítica, lo tuvo privado de la libertad, dando vueltas por estrados y tribunales y respondiendo por acusaciones que, en la mayoría de los casos, se han probado que fueron falsas.

Caicedo, abogado de la Universidad Nacional, comenzó su carrera política dentro del movimiento ¡A Luchar!, el brazo político del ELN que surgió a finales de los 80.

Alcanzó mayor prominencia cuando se unió a la Corriente de Renovación Socialista, CRS y participó en el Movimiento Estudiantil por la Constituyente.

La CRS fue una división de ¡A Luchar! que, junto con otros sectores del movimiento -pero no todos- quiso participar en el proceso de la Asamblea Constituyente de 1991. Y como parte de la CRS, Caicedo integró la lista de candidatos de la Unión Patriótica.

Después pasó a ser uno de los líderes y voceros de las negociaciones de paz entre ciertos sectores del ELN y el Gobierno y se terminó desmovilizando, junto a León Valencia, en 1994.

Luego aspiró al Concejo de Santa Marta, pero no logró conseguir la curul. Entonces terminó en el gabinete del Gobernador Jorge Caballero, como su Consejero para el Desarrollo Social, cargo en el que se tuvo que enfrentar a la emergencia invernal de la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Sin embargo, unos años después, en 1997, llegó a la rectoría de la Universidad del Magdalena. Llegó por concurso, cuando se presentó para reemplazar al rector anterior Oswaldo Pérez Molina y terminó siendo elegido por el Consejo Superior, aunque en Santa Marta algunos creen que esto se dio gracias al apoyo de Caballero, que años después terminó siendo condenado por parapolítica.

Caicedo empezó como interino y luego ocupó el cargo por una década en la que comenzó un proceso de modernización y expansión de la universidad que, junto con un programa para sanear las finanzas de la institución, lograron evitar la intervención del gobierno nacional.

Pero también le quitó uno de sus más importantes bastiones a la clase política del Magdalena y ello le terminó por ganarse la enemistad de Trino Luna, con quien ya había tenido algunos roces públicos debido a la asociación que había tenido Caicedo con la guerrilla y los problemas que había tenido la familia de Luna con este grupo armado.

La universidad sale a flote

Cuando Caicedo asumió como rector, la Universidad del Magdalena estaba al borde de la quiebra y a punto de ser liquidada. Tenía un pasivo de 30 mil millones de pesos, contaba con apenas 1.900 estudiantes en sus 50 hectáreas de extensión, 12 programas de pregrado y tenía algunas de las peores calificaciones del país.

Con la gestión de Caicedo, la Universidad se salvó de la liquidación. Pasó a tener 9 mil estudiantes, 28 programas de pregrado (dos de los cuales fueron acreditados como de alta calidad), 11 de maestría en convenio con la Universidad Nacional (y cuatro propios), 34 grupos de investigación avalados y clasificados por Colciencias y un presupuesto de 42 mil millones de pesos. Así, la Universidad pasó a obtener varios reconocimientos y a tener algunas de las mejores calificaciones en el país.

Caicedo logró la aprobación de una estampilla (que tenía que ir en todos los contratos públicos del departamento) que le aportó 100 millones de pesos a la Universidad y comenzó con un proceso de remodelación de la infraestructura de la institución por lo que, en general, se ganó la simpatía de los estudiantes.

Sin embargo, algunos de sus detractores dentro de la universidad afirman que, aunque los programas y la infraestructura aumentaron, disminuyó la calidad académica y que los estudiantes que manifestaron su apoyo a Caicedo lo hicieron porque querían seguir disfrutando de las actividades festivas que el rector patrocinó dentro de la universidad.

Además, denuncian que los precios de la matrícula aumentaron exageradamente y sin explicación. Una pareja de hermanos -que presentaba exactamente los mismos documentos para pagar la matrícula- dice que mientras uno pagaba 1'200.000 pesos por estudiar Ingeniería Industrial en UniMagdalena, el otro tan sólo tenía que pagar 200 mil para estudiar en otra universidad pública, la de Cartagena.

Sin embargo, para las elecciones locales de 2003, cuando la mayoría de la clase política del Magdalena decidió apoyar la candidatura de Trino Luna a la Gobernación (candidatura que terminó siendo la única en el departamento), Caicedo decidió oponérsele.

Luna de todas maneras ganó las elecciones, con más del 80 por ciento de los votos. Caicedo no sólo fue uno de los pocos que no quisieron aliarse con Luna en la región, sino que su oposición le negó al Gobernador la posibilidad de acceder al presupuesto de la Universidad (que en ese entonces era una de las pocas entidades que contaba con dinero en la región) y la burocracia de más de 900 puestos para repartir.

Además, Caicedo estaba ganando gran popularidad desde la rectoría y no escondía sus intenciones de lanzarse algún día a algún cargo público. Por eso Luna y su grupo cercano sintieron que Caicedo era un enemigo político y una posible amenaza a su poder, por lo que decidieron atacarlo.

 

Los ataques

Luna comenzó a lanzar todo tipo de acusaciones desde 2004. Dijo, por ejemplo, que Caicedo hacía parte del PC3 (el brazo político de las Farc) y que, como parte del ELN, había participado en el secuestro de su madre, la ex congresista Nubia Correa, que perpetraron miembros del Frente José Solano Sepúlveda de esa guerrilla en 1982.

Sin embargo, Caicedo y sus defensores han dicho que para esa época ni se había graduado del colegio, por lo que las acusaciones fueron rápidamente desestimadas. Desde el secuestro de su mamá, Luna se había tomado personalmente los enfrentamientos contra personas ligadas a la guerrilla, así que, de todas maneras, los ataques continuaron.

En 2002, Caicedo había logrado llegar a un acuerdo con 47 profesores de la Universidad, quienes reclamaban las cesantías que se les debían desde antes de que comenzara su rectoría. Los profesores, representados por el laboralista Adalberto Carvajal, eran docentes de planta agrupados en la Asociación Sindical de Profesores Universitarios Aspu, que inicialmente pedían 19 mil millones de pesos. Los profesroes fueron progresivamente rebajando sus peticiones. Pasaron a 17 mil millones primero y, luego, a 6 mil millones. Pero, tras la conciliación, que se acordó con Carvajal, terminaron recibiendo 3.600 millones.

Aunque en ese entonces el Procurador Judicial Número 43 y el Tribunal Administrativo del Magdalena le dieron el visto bueno al acuerdo, en 2004 llegó una carta anónima a la Contraloría Departamental que denunciaba supuestas irregularidades en la "contratación" en ese acuerdo.

Desde 2003, Luna había denunciado en los medios de la región esas supuestas irregularidades, por lo que, para evitar un conflicto con alguien que se sabía era cercano a los paramilitares, Caicedo renunció en septiembre de 2003. Pero el Consejo Superior de la Universidad y los estudiantes no aceptaron su renuncia y recogieron más de 11 mil firmas de respaldo para que no abandonara el cargo. Entonces Caicedo decidió quedarse.

 

Los procesos

La Contraloría abrió una investigación pero, puesto que el acuerdo no era precisamente un proceso de contratación, la denuncia se cayó. Sin embargo, se le abrió otra investigación a Caicedo por el cargo de peculado por apropiación a favor de terceros.

El entonces contralor Departamental que llevó el proceso, Luis Edmundo Sanjuán Perdomo -que fue destituido por apropiarse de las cuotas de las auditorías y procesado por el delito de peculado-, era conocido en el Magdalena como una de las fichas claves de Luna. Entre las denuncias contra Caicedo de ellos dos y las de Pablo Beltrán, el Secretario de Despacho de Luna y su representante ante el Consejo Superior de la Universidad -acusado por la Fiscalía de haber calumniado e injuriado al rector-, Caicedo ha tenido que enfrentar 53 procesos disciplinarios, 36 penales y 15 fiscales.

Hubo más ataques. El senador Luis Eduardo Vives, hoy condenado por parapolítica, le montó una fuerte oposición en el Congreso e intentó, sin éxito, desmontar, a través de un proyecto de ley, la estampilla.

Pero también hubo apoyo. Los estudiantes y los profesores sabían que la situación de Caicedo era precaria y por eso organizaron seis marchas pacíficas entre el 2003 y el 2006, algunas de las cuales se congregaron frente a la Gobernación, y a las que asistieron entre 10 mil y 20 mil personas para apoyar la causa del rector.

El proceso por peculado pasó a la Fiscalía en 2005 y la investigación fue precluida a favor de Caicedo. Germán Zamudio, el fiscal de la Unidad Anticorrupción que tomó la decisión, dijo que “estábamos ante una persecución politiquera y rastrera contra el rector que había hecho una gestión transparente y meritoria”.

Sin embargo, el Gobernador tenía influencias en todos los sectores del departamento. El Gobernador y el Contralor apelaron la decisión y la directora del DAS en el Magdalena en ese entonces, Gloria Bornacelly (que ahora ha aceptado cargos por peculado y ya está libre también), intentó convencer a Zamudio de que encarcelara cuanto antes a Caicedo. Por el momento de ese encuentro, justo antes de que se realizaran las elecciones para rector, y el tono con el que Bornacelly le habló, Zamudio se convenció de que había una persecución política orquestada en contra de Caicedo, lo que le hizo saber al director del DAS en ese entonces, Jorge Noguera.

Sin embargo, Bornacelly logró convencer al reemplazo de Zamudio en la Unidad Anticorrupción en la Fiscalía, Gabriel Ramón Jaimes, de que reabriera el caso. En agosto de 2006, Jaimes dictó medida de aseguramiento contra Caicedo, que fue arrestado durante un evento en la Universidad en la que se encotraba el vicepresidente Francisco Santos y varios medios estaban presentes.

En octubre de 2007, el Juez Tercero del Circuito de Santa Marta lo condenó a ocho años de cárcel, el pago de una multa de 1.500 millones de pesos y el reintegro de los dineros producto de las cesantías pagadas a los docentes. Le fue concedido el arresto domicilario, debido a una enfermedad que estaba sufriendo entonces.

Desde ese momento, Caicedo se dedicó prácticamente por completo a defenderse. No podía salir de su casa más que para atender diligencias judiciales o citas médicas. Y en eso se le fue casi todo su patrimonio. De todas maneras, los ataques continuaron por otros flancos.

El hermano de Luna, Juan Carlos Luna Correa, alias ‘El Cóndor’, un jefe paramilitar del sur del Magdalena, fue quien ayudó a que Trino lograra ser el candidato único en 2003.

En su ofensiva por el control de los centros del poder, los paramilitares también tenían sus ojos puestos en la Universidad del Magdalena. Declararon a los directivos objetivo militar. El 28 de mayo de 2000 asesinaron al activista estudiantil Hugo Elías Maduro; el 14 de mayo de 2001, al Vicerrector de Investigación Julio Otero, y el 5 de septiembre de 2002 a Roque Morelly, decano de la Facultad de Educación.

Aunque Caicedo denunció la persecución paramilitar, terminó siendo acusado de haber participado en estos tres asesinatos, sobre todo por el perfil de los asesinados. Maduro era un líder estudiantil que había denunciado irregularidades en la rectoría de Caicedo; por su parte Otero, que había sido el líder sindical de los empleados de la universidad antes de entrar a ser Vicerrector Académico y Vicerrector de Investigación de Caicedo y Morelly, que militó en varios sectores de izquierda y fue un líder estudiantil, aunque fueron en algún momento cercanos a Caicedo, también tuvieron diferencias con el rector y se llegó a decir que alguno de ellos podría reemplazarlo en el cargo.

Un nuevo proceso se le abrió a Caicedo en la Fiscalía, que sigue abierto a pesar de que en audiencias de Justicia y Paz de Barranquilla, en junio de 2007, Hernán Giraldo, comandante de Frente Tayrona de las autodefensas, reconoció que él y alias “Jorge 40” fueron autores intelectuales de estos crímenes y que el año pasado el “clan de los Rojas” hizo lo mismo. Los Rojas también declararon que “el rector de la universidad Carlos Eduardo Caicedo se encontraba en una lista negra para ser ejecutado por presuntos vínculos con la guerrilla”.

 

La libertad

 

Caicedo apeló la decisión del Juez que lo condenó por peculado, pero su caso sólo se movió 18 meses después. Por ese entonces aparecieron por Santa Marta pasquines -al parecer promovidos por Luna- en los que se aseguraba que Caicedo le había ofrecido 200 millones de pesos a cada uno de los tres magistrados de la Sala Penal del Tribunal Superior de Santa Marta que tendrían que revisar su caso, en un intento por desprestigiarlo.

Pero la jugada les salió al revés a quienes la hayan hecho, pues los magistrados se tuvieron que declarar impedidos y el proceso pasó al Tribunal Superior de Bogotá. Allí fue aceptada la ponencia del magistrado Fernando León Bolaños que declaró inocente a Caicedo del cargo de peculado y le devolvió la libertad después de casi cinco años de confinamiento.

Por su parte, Trino Luna fue condenado en octubre de 2007 por concierto para delinquir agravado por sus nexos con los paramilitares. Luna dejó la Gobernación del Magdalena el 13 de marzo de 2007 y, ese mismo día, se entregó a la Fiscalía después de enterarse de que habían dictado orden de captura en su contra. Sin embargo, pasó menos de tres años en la cárcel y hoy está libre de nuevo, aunque ahora enfrenta cargos por el asesinato del ex congresista Fernando Pisciotti.

Pero el proceso de renovación de la Universidad se ha frenado y Luna y su grupo político están volviendo a ejercer su poder político en las elecciones del Magdalena. Caicedo dice estar buscando ayuda entre sus conocidos, pues no tiene recursos, aunque algunos dicen haberlo visto viviendo en El Rodadero y con sus hijos matriculados en los colegios más exclusivos de Santa Marta. Pero el ex rector responde a esto diciendo que Simón Solano, el dueño del Colegio Bureche donde estudian sus dos hijos mayores ha entendido su situación y le ha concedido tiempo para ponerse al día y que no pudo matricular a su hijo menor por las deudas con el preescolar en el que estudiaba.

En cualquier caso, ahora Caicedo tendrá que enfrentar las denuncias de otros grupos (ajenos a Luna y al paramilitarismo) que lo acusan de haber exterminado el movimiento estudiantil de la Universidad del Magdalena, de haber sido responsable de despidos masivos injustificados y de haber sido él quien permitió la infiltración paramilitar en la universidad.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2011-05-17 11:03

Sinceramente me da un sentimiento de rabia leer articulos como este, como es posible que a un ser humano con tantos deseos de servirle a la comunidad, sea aniquilado con tanta bajeza. Casos como estos existen varios en el pais, y los responsables siempre son los grandes caciques politicos que no quiren darle paso a la gente honesta y comprometida con su gente. El pueblo del Magdalena no debiera apoyar a politico con olor a Trino Luna.

Lun, 2011-05-16 10:45

Tengo la fortuna de tener un hijo estudiando en la Universidad del Magdalena,el legado que dejo el Doctor Caicedo antes de que fuera detenido por algo que nunca hizo,una Universidad consolidada entre las mejores del pais,el nivel academico el mas alto en los ultimos tiempos,y lo mas importante la excelente preparacion profesional que recibio mi hijo ,listo para competir en un pais del exterior,me gustaria mucho que el Doctor Caicedo leyera "LA SILLA VACIA".Soy Bogotana de nacimiento pero de corazon samario y se con seguridad que mi hijo esta muy agradecido tambien con èl.............

Dom, 2011-05-15 16:24

infamia! este montaje criminal es esto una infamia! contra un hombre transparente,más carlos caicedo son los hombres que necesita este país! que hombre tan honesto, tan transparente. la justicia se demora pero llega, y demuestra que todos los que lo acusaron son unos criminales, todos o están en la carcel por paramilitares o con cargos en la fiscalia, mientras que carlos es declarado inocente!

Sáb, 2011-05-14 21:14

Porque los medios no han realizado el mismo despliegue ahora que han declarado inocente a Carlos Caicedo Omar.
Con esta aptitud lo que dan a demostrar es prestan sus servicios a la delicuencia y la corrupcion.

Que Caicedo no se quede en el anonimato que salga al frente que el pueblo del magdalena lo necesita.

Dom, 2011-05-15 16:26

SI EL MAGDALENA QUIERE TENER POR PRIMERA VEZ UN GOBERNADOR DECENTE Y HONESTO! Debería unirse para lanzar la candidatura de Carlos Caicedo, es un sueño pensar todo lo que haría por los sectores menos favorecidos de ese golpeado departamento.

Lun, 2011-05-16 10:52

Hombres como el Doctor Caicedo, es lo que necesita el Departamento del Magdalena o porque no la Ciudad de Santa Marta para salir de ese desarrollo TAN LENTO........

Sáb, 2011-05-14 18:46

y al final quienes seràn los que tendremos que pagar los errores y horrores cometidos por el sistema ? a èste señor ademàs de dejarlo en libertad, para compensar el inmenso daño material y moral que le hicieron, deberìan de haberlo reintegrado al cargo que tenìa. eso serìa obrar en justicia.

Sáb, 2011-05-14 12:40

Pues ganar es una forma de decir, porque todos los años y dinero que ha perdido durante la pelea con Luna, están perdidos. Lo que hubiera podido hacer en la universidad este durante este tiempo, está perdido. Ojalá le queden alientos y tenga la oportunidad de seguir trabajando... Por otra parte, me pregunto si habrá alguna vez alguna repercusión contra Luna, uno puede acusara alguien, robarle años de su vida y seguir tan campante? sus acusaciones son otro de sus actos delictivos.

Sáb, 2011-05-14 10:59

Carlos Eduardo Caicedo Omar es vivo ejemplo de valor personal, tenacidad en la defensa de sus derechos fundamentales y funcionario eficaz. La nota permite analizar elementos positivos y duraderos de su gestión al frente de la Universidad del Magdalena, que ojalá pudiera verse replicado en otras esferas de la vida nacional. En estas circunstancias, sería deseable que mantuviera su presencia en la vida pública, y que la ciudadanía de su departamento, bien informada de los hechos, y víctima como ha sido de duras actuaciones paramilitares, tomara conciencia de su papel protagónico para sacudirse lastres delincuenciales que le han impedido el desarrollo social al que tiene derecho. - Ricardo Rodríguez Asensio

Sáb, 2011-05-14 08:58

Como no soy de alla, me hubiera gustado saber cual fue el papel de la prensa local durante todos esos años: El Informador, Hoy Diario del Magdalena, la radio, etc. Tal vez algun forista pueda contar.

Sáb, 2011-05-14 22:11

Gracias Juan Carlos por su respuesta que me orienta mucho. Segun eso, es un milagro que Caicedo haya sobrevivido. En Santa Marta siguen pasando muchas cosas todavia, solamente por mencionar: el chance.

Segun el articulo, todo esto ocurrio cuando el Fiscal General de la Nacion era el siniestro Luis Camilo Osorio (2001-2005) encubridor de responsables de masacres, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones. El mismo que Uribe dijo que lo queria 'clonar'.

Sáb, 2011-05-14 08:44

El uribismo en todo su esplendor: el buen muchacho Jorge Noguera, Trino Luna libre en corto tiempo (ahora corre el riesgo que le den una embajada), gente honesta macartizada y encarcelada con cargos falsos por ser miembros del PC3, captura del estado y corrupcion rampante jamas vista en la historia del pais.

Y para mantener todo esto era el afan y angustia de su 'encrucijada del alma' y como no se pudo, entonces su carta era el Pincher Arias.

Páginas

Añadir nuevo comentario