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Domingo Septiembre 15, 2019

 

 

Alberto Santofimio y Pablo Escobar.

Foto tomada de pabloescobar.info

Luis Carlos Galán fue asesinado el 18 de agosto de 1989 en Soacha.
John Jairo Velásquez Vásquez, alias "Popeye" era el jefe de sicarios de Pablo Escobar. 

La Corte Suprema de Justicia condenó ayer a 24 años de prisión al político liberal tolimense Alberto Santofimio Botero, una decisión histórica que dejó clara la relación de la mafia con los políticos en los años 80.

En el fallo, los magistrados señalan a Pablo Escobar y a su socio Gonzálo Rodríguez Gacha de estar al frente del magnicidio de Luis Carlos Galán, pero aclaran que no lo hicieron solos, sino apoyados por políticos que se oponían a la extradición. Precisamente, la Corte cree que la posibilidad de que Galán llegara a ser elegido Presidente y que, una vez posesionado, pudiera reactivar el mecanismo de la extradición, fue el detonante de su asesinato.

Uno de esos políticos fue Alberto Santofimio Botero, quien tenía razones para planear el atentado contra Galán porque en 1989, cuando ocurrió el crimen, el líder del Nuevo Liberalismo era un obstáculo para sus aspiraciones presidenciales. Además ambos habían sostenido álgidos debates en el Senado, donde Galán había evidenciado las relaciones poco convenientes de Santofimio. Incluso Galán había advertido a su familia que cualquier atentado contra él podía venir del político tolimense.

La Sala de Casación Penal que tomó la decisión revivió el fallo de octubre de 2007 por el cual un Juzgado Especializado de Cundinamarca había condenado a 24 años de prisión a Santofimio basado en varios testimonios y, sobre todo, en las motivaciones del acusado y su capacidad para “acudir a mecanismos con el fin de obtener sus propósitos, en particular con los entonces activos carteles del narcotráfico”.  

Con esa decisión, la Corte anuló el fallo posterior del Tribunal de Cundinamarca que había dejado libre al político con el argumento de que los testimonios principales habían llegado tarde al proceso y estaban plagados de contradicciones. La Corte encontró que el Tribunal tuvo “ostensibles inconsistencias y errores de apreciación probatoria”.  

Uno de esos testimonios, el principal, fue el de John Jairo Velásquez Vásquez, conocido con el alias de "Popeye", quien era el líder de los sicarios de Pablo Escobar. Para la Corte, ni la personalidad del confeso sicario, ni su incriminación tardía contra Santofimio y menos las inconsistencias que consideró leves en sus testimonios, son motivo suficiente para negar su credibilidad. Además, la Corte sostiene que ese testimonio estaba apoyado en otras declaraciones.

La validez del testimonio de 'Popeye'

Jhon Jairo Velásquez Vásquez, "Popeye" es el testigo principal del caso Santofimio. De su declaración surgió la frase que le habría dicho Santofimio a Escobar en una reunión en el Tolima: "Pablo, mátalo".

La declaración de "Popeye" sobre la participación de Santofimio en el homicidio apareció en el caso mucho tiempo después de iniciada la investigación -16 años después del magnicidio- y cuando él mismo ya había sido condenado por su participación en el crimen. Cuando le preguntaron por qué razón había esperado tantos años para contar dijo que temía por su vida y que ahora que sus enemigos habían muerto y que Santofimio había perdido poder, sí podía hablar.

Precisamente ese fue uno de los argumentos de la defensa, que posteriormente retomó el Tribunal. Decían que "Popeye" era uno de los mayores delincuentes del país y que por lo tanto carecería de credibilidad. Pero "Popeye" no sólo contó de la reunión donde Santofimio pidió a Escobar matar a Galán, sino que confesó que él mismo buscó a los sicarios que fallaron el primer intento de asesinato y supervisó parte del crimen, además de asegurar que la relación entre Santofimio y Escobar era de vieja data.

El Tribunal también había desvirtuado la versión de 'Popeye' por su demora en hablar. Dijo que el recorrido criminal de  una persona la hacía inmune al miedo. La Corte dice que ese argumento es inadmisible porque eso de no sentir miedo parece más bien una especulación. "No parece admitir discusión que todo ser humano, con conciencia y voluntad, tiene arraigado ese sentimiento, en mayor o menor escala, según las condiciones de cada cual, pero existente", dice el fallo que tuvo ponencia del magistrado José Luis Barceló.

La Corte Suprema consideró que el hecho de que 'Popeye' fuera un delincuente no quería decir que fuera mentiroso, sobre todo cuando sus propios testimonios habían servido para acusarlo en otros casos, como la explosión del avión de Avianca y el secuestro de Andrés Pastrana. Dijeron los magistrados que, al contrario, los hechos de "Popeye" ya había admitido su responsabilidad en el crimen y había aceptado ser parte de la organización delincuencial "deben ser  apreciados con un mayor rigor, por cuanto la sindicación de terceros puede estar motivada en sentimientos de animadversión, deseo de venganza o hacerse acreedor a un beneficio".

Otra razón por la que el Tribunal había descartado el testimonio de 'Popeye' era que utilizaba términos demasiado jurídicos, no usuales en un delincuente, y expresamente descalificó el uso de la palabra "determinó" cuando habló de la responsabilidad de Santofimio en el crimen de Galán. La Corte dijo que en un proceso como éste donde se trata un magnicidio no es para nada exótico que un criminal de la talla de ‘Popeye’ utilizara términos jurídicos, mas aún cuando llevaba tanto tiempo atendiendo procesos en su contra y en declaraciones anteriores había usado también términos jurídicos.

Y finalmente, el Tribunal había aceptado el argumento de la defensa de que supuestamente 'Popeye' había caído en varias contradicciones. La Corte dijo que eso no era así porque "la credibilidad del testimonio de quien ha entregado varias versiones no deriva de la exactitud de todo su contenido". Es decir, que los detalles de una declaración entregada varias veces durante muchos años no debía ser exacta sino simplemente debía concordar en los aspectos esenciales.

La idea de "Popeye" de contar lo que sabía sobre la relación de Santofimio con el magnicidio surgió de él mismo y se lo hizo saber a la Fiscalía por un fax.

Lo que contó 'Popeye'

Lo que contó el sicario es que el asesinato de Galán se gestó desde que el inmolado dirigente expulsó a Pablo Escobar del Nuevo Liberalismo, que es la misma época en que el narcotraficante fue recibido en el movimiento Alternativa Popular, de Santofimio.

Escobar y Santofimio se reunían con frecuencia e incluso el político era el asesor legal de los extraditables, por lo que recibía un pago de hasta 500 mil dólares. Una de esas citas se dio en la finca Marionetas, a 10 kilómetros de la famosa hacienda Nápoles y allí fue donde Santofimio le dijo a Escobar que Galán iba muy seguro hacia la Presidencia, que tenía el apoyo de la Embajada de Estados Unidos y que sin duda reviviría la extradición.

Y ahí fue cuando, dice "Popeye", Santofimio le dijo al capo: "Pablo, mátalo".

Aparentemente, el jefe del Cartel no estaba convencido y por eso discutieron. Santofimio le daba argumentos para cometer el asesinato y le decía que solo podría hacerlo mientras era candidato, porque ya como Presidente sería imposible matarlo. Agregó que después de discutir delante de él sobre las consecuencias del asesianto, Santofimio le dijo a Pablo Escobar: “Galán te va a cobrar la muerte de Rodrigo Lara Bonilla”. Luego de un intercambio de opiniones, “Pablo se quedó en silencio por espacio de cinco minutos… cuando el patrón pensaba Alberto Santofimio lo miraba y le decía ‘Pablo Mátalo."

"Popeye" relató con detalles la escena siguiente. Dijo que en esos instantes todos estaban muy nerviosos y en medio de la duda de su jefe, Santofimio repitió: "Pablo, mátalo".

"Escobar rompe el silencio y me ordena que busque a Ricardo Prisco Lopera...", uno de los sicarios más temidos del cartel. Se vieron y se sentaron a planear el crimen con Escobar. El lugar escogido inicialmente era la Universidad de Medellín, donde Galán daría una conferencia.

La idea era usar un rocket. "Popeye" recibió la orden de comprar una camioneta Mazda, con el fin de trasladar las armas, a nombre de Élmer Pacho Herrera, del cartel de Cali, para incriminar a los enemigos de Escobar. La Policía tiene registros del fracaso de ese atentado porque una mujer vio a un hombre escondido con el rocket y llamó a la Policía. El sicario fue abordado por la Policía pero simuló que estaba haciendo otra cosa y fue dejado libre.

Pero Escobar no se quedó quieto, sino que se reunió en una finca con los demás socios de “Los Extraditables”, entre ellos Gonzalo Rodríguez Gacha. Entonces los planes cambiaron y decidieron que los hombres de "El Mexicano" ejecutaran el crimen. 'Popeye' contó que los hombres de Gacha consiguieron la información sobre el itinerario de Galán con hombres del DAS y que contrataron a Jaime Rueda Rocha para realizar el homicidio. Le ofrecieron 200 millones de pesos, pero él pidió más y entonces le prometieron que le iban a dar una parte de un cargamento de coca.

Llegó el día del atentado, el 18 de agosto de 1989. Ese día, el jefe del cartel de Medellín, Pablo Escobar, estuvo pendiente por radio todo el tiempo de la noticia sobre el asesinato de Luis Carlos Galán, al punto que cuando los periodistas dijeron que estaba herido se disgustó, pues ese no era su objetivo.

John Jairo Velásquez, "Popeye", su hombre de confianza, dijo a los investigadores que nunca antes lo había visto así. Hasta que anunciaron finalmente la muerte. Dijo que lo peor estaba por venir y que no hizo fiesta, ni nada en particular.

Según "Popeye" Santofimio volvió a aparecer sólo diez días después del asesinato. Ya con César Gaviria como candidato presidencial, hablaron sobre las próximas elecciones. El sicario contó a la Fiscalía que Pablo Escobar intentó matar a Gaviria pero no lo logró. Hubo dos atentados fallidos, uno de ellos la explosión de un avión de Avianca en que el político iba a viajar pero que canceló al final por recomendación de su jefe de seguridad.

Ese testimonio, que fue entregado en varias partes y tuvo algunas contradicciones, finalmente empató perfectamente con los otros con que contaba la Fiscalía. Ante todo, probó la relación que existía entre Pablo Escobar y Santofimio desde que el primero era congresista, que fue la base de la acusación contra Santofimio. Y también de su condena.

Sin embargo, con esta decisión no queda del todo resuelto el magnicidio. La Fiscalía sigue investigando la presunta participación del General Miguel Alfredo Maza Márquez, entonces director del DAS. Hay otros personajes que la familia Galán ha dicho que siguen sin ser investigados. Pero así sea cojeando, la justicia comienza a llegar.

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Juan Manuel Galán Pachón
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Vie, 2011-09-02 13:01

Increible lo que pasa en nuestro país, Santofimio es actor intelectual de la muerte de Galan, TODOS LO SABIAMOS, pasaron 20 años en los que Santofimio siguio disfrutando de su vida y haciendo de las suyas como cacique liberal y para acabar de completar, la policia no le dio captura como a un delincuente, sino que el se entrogó. Por favor... , que verguenza la justicia colombiana, eso comprueba que los que hacen las leyes o sea los "senadores" las hacen pensando en que no haya justicia a tiempo sino cuando el delincuente o sus complices desiden sapiar, y como los mismos senadores, TODOS, tienen rabo de paja, entonces hacen las leyes para protegerse y los fiscales, procuradores y contralores no pueden hacer mucho, pues VIOLARIAN LA LEY Y LA CONSTITUCION.

Vie, 2011-09-02 06:33

A la Corte Suprema de Justicia le cabe el mérito de, en recurso de casación, haber confirmado la sentencia sobre un cádaver politico.

Vie, 2011-09-02 04:33

Barrabas.Eso ha sido para ciertos medios Santofimio. El se ha ganado ese nombre a pulso:corrupción,politquería,clientelismo,oportunismo, todo vale para llegar al poder, cercania estrechisima con el poder derivado del narcotráfico. Todos males colectivos a erradicar,un poco del ethos. Pero Santofimio es el más más de todo eso. La Corte ha aplicado la sana critica a lo dicho por Popeye, que no dijo nada durante largo tiempo, luego dijo, luego no, luego otra vez. Pero la Sana crítica es solo un chiste o un embeleco jurídico, eso no existe, un neurolinguistica ante eso diría: plop. Lo han condenado por si acaso, o por todo lo que no le han pillado. Justicia divina, digamos, pero no racional. Un sistema penal debe dejar de condenar a mil culpables si con ello se exonera a un inocente. Pero en el circo el exorcismo es colectivo y hoy sentimos todos que hemos cumplido aunque nada de lo escrito logre la contundencia de que "mátalo Pablo" haya sido sinónimo de disparos en Soacha.

Jue, 2011-09-01 23:53

Sería absurdo y deshonesto dejar reconocer que Luis C. Galán quería quitar de por medio a Pablo Escobar y sus compinches, a como diera lugar. Pero de ahí a que Galán iba a ser el "salvador " de Colombia, hay un trecho larguísimo. Galán fué un individuo que nació en cuna de oro. Una persona que jamás tuvo necesidades y que toda su vida estuvo rodeado de la clase politiquera colombiana. En una ocasión leí un artículo hace muchísimos años de alguien que decía que Galán encarnaba la clásica oligarquía tradicional, explotadora y esclavista, pero que veían con profundo odio a la nueva clase emergente de narcos porque estos conseguían con su dinero malhabido abrir las mismas puertas que el poder político le abría a los oligarcas. En otras palabras, el no aceptar a los narcos "en sociedad", no era por moralidad, sino por orgullo y por defender su propio "establishment". Como me gustaría ver si Popeye tiene algo que decir de Uribe. Pero a lo mejor él sabe que Uribe si lo manda al otro mundo

Jue, 2011-09-01 21:59

"ÁLVARO, EXTRADÍTALOS"

¿Alguien quisiera apostar que José Obdulio Gaviria, primo de Pablo Escobar Gaviria, hubiera sido capaz de hacer una afirmacíón de este tamaño?
Antes de que balbuceen algo, les recuerdo que Ernesto Yamhure no está para sostener una tesis contraria -y como él, más de un miquito se está cuidando la cola-... así que miremos las cosas con cabeza fría.

Quién lo diría. ¿Existiría la posibilidad de eliminar el clan y la herencia total de Pablo Escobar del mapa de Colombia bajo UN solo Gobierno? La única pregunta es cuál intentaría reemplazarlo y cómo.

Pero de mi parte, no me ha quedado duda de que a Galán lo mató la mafia desde que tengo memoria, y de que han ocurrido verdaderas cosas muy oscuras -¿alguien recuerda los relatos de canibalismo en las guerras paramilitares, narradas por desmovilizados?...- que han moldeado la psique permeable colombiana.

Ya estuvo. Tal vez es hora, para que una sentencia de estas pese, de no llevar un traqueto en el <3.

Jue, 2011-09-01 21:59

Vale llamar la atención sobre la estrechisma relación entre Santofimio y Alvaro Uribe desde los tiempos en los cuales ambos atacaban la extradición contra sus amigos del Cartel de Medellin (Pablo Escobar, los Ochoa, etc). El hijo de Santofimio estuvo de consul en Paris en el periodo Uribe 1, como muestra del inmenso cariño que todavía se tienen y al no poder Uribe ser públicamente generoso con Santofimio senior. Dios los crea y ellos se juntan.

Vie, 2011-09-02 08:30

Qué buen dato Matarife.Tiene una memoria prodigiosa.
Creo que santofimio no fue el único que quería ver desaparecer del escenario político a Galán.
Y esta Justicia da grima,es lenta,insolente,inclemente,tardía,violadora de todo derecho humano-

Vie, 2011-09-02 08:27

Y lo de Alvaro Gomez Leocrator?
Sus hijos que no han intentado acercarse al poder,merecen que la Justicia Funcione.

Jue, 2011-09-01 21:42

Me llama la atención que la expresión de Popeye es "matalo Pablo", y no mátalo pablo como dice en este articulo, Santofimio pudo haber tenido deseos que galán se muriera pero comprobar su real participación en el magnicidio es mucho mas complejo que esas argumentaciones. Pablo escobar si tenía motivos personales segun los acontecimientos anteriores al asesinato sobre todo por la expulsión del nuevo liberalismo despues de seguramente haber aportado dineros a ese partido, la propia posición de ese hombre tan valientemente importante como lo fue galan en su verticalidad ante el asedio de las mafias a la democracia, pero el solo dinero por muy honorable que sea la procedencia enloda el espiritu de la propia sociedad, la extradixion ademas, ella sola justificaría una intención mas que personal para atentar contra galan de parte del capo

Jue, 2011-09-01 14:36

PRESIDENTE SANTOS: A ESOS VALEROSOS INTEGRANTES DEL PODER JUDICIAL QUE TOMAN ESAS DECISIONES SE LES DEBE PROTEGER SI SE QUIERE QUE ESE EJEMPLO SE IRRIGUE EN TODAS LAS INSTANCIAS Y CUANDO SE DICE "PROTEGERLOS" NO ES NECESARIAMENTE QUE LES PONGAN UN ESCOLTA PUES A LA LARGA PUEDE SER UN MUERTO MÁS SINO QUE SE LES PROVEA DEL TOTAL RESPALDO DEL EJECUTIVO Y LEGISLATIVO DESPOLITIZANDO LA RAMA JUDICIAL Y RESPETANDO SUS DECISIONES EN DERECHO PARA QUE EL MAL EJEMPLO ANTERIOR NO VUELVA A HACER CARRERA EN NUESTRO PAÍS.

Jue, 2011-09-01 08:01

A la frase "la justicia cojea pero llega", hay que agregarle otra: "a veces". En el caso del asesinato del jefe del NUEVO LIBERALISMO, concurren toda una serie de hechos, circunstancias, situaciones, desenlaces, generación de nuevas realidades, la desaparición de ciertos grupos, así como de poderosos carteles de la mafia del narcotráfico. Y especialmente, la probabilidad de que dando vueltas el disco con toda suerte de pesos, hay un momento en que las estructurales relaciones del subsistema supraestructural del engranaje capitalista necesitan cambiar las piezas de la maquina, hacer reajustes y volverlas a sintonizar con las necesidades del proceso de afianzamiento y recomposición de un conjunto de realidades caracterizadas por el oprobio, la injusticia, el atropello, la violencia, la degradación de la dignidad humana y las complejidades propias de la crisis que hacen el llamado a recomponer la armazón de la naturaleza misma de la sociedad colombiana.

Jue, 2011-09-01 08:16

22 años después se toma esta importante decisión judicial, precisamente porque ya no existen los poderosos carteles de las mafias del narcotráfico en Cali y Medellín. En consecuencia, existe bastante seguridad de que no se van a replicar hechos criminales como el que le quitó la vida al Juez o Magistrado TULIO MANUEL CASTRO GIL o al Jefe antinarcóticos, JAIME RAMÍREZ GÓMEZ. Quienes compran funcionarios y los que han creado hoy la poderosa y amenazante estela de corrupción, ya no son esos carteles; en estos tiempos, ya SANTOFIMIO dejó de ser aquel político locuaz con fuerza de incontenible verbo y con el arrollador y aplastante poder electoral, principalmente en el Tolima; las transformaciones de las conductas, artes y mecanismos de la delincuencia de cuello blanco en estos momentos no apela a la violencia terrorista de los años 80. Hoy está enquistada en el Estado, y en los partidos políticos, ligados a las bandas criminales que no atentan contra las élites, sino contra los pobres.

Jue, 2011-09-01 08:57

lo más obsceno de la corrupción en Colombia hoy en día es que, si bien en los días de Pablo Escobar la consigna era "plata o plomo" y los carteles se imponían a través de la intimidación, ahora se entiende que robando las arcas de la nación, la plata de todos, no hay límite de plata ... "plata y plata". Y en términos de justicia, debería entenderse que si bien la corrupción producto de la intimidación (que no es caso de Santofimio, clamarente) es dañina, la corrupción rampante actual es expresamente motivada por el robo y el daño directo y voluntario a todos los colombianos. Lo que haya hecho Santofimio o no, realmente como ud lo dice, 22 años después ya no es paño de agua tibia sino triste testigo de la realidad. A la justicia en Colombia la mataron hace años, pero ahora se robaron el velorio.

Jue, 2011-09-01 13:01

Algunos hemos llamado a las decisiones que ha tomado la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA desde 2006, especialmente con los casos de la no muy apropiadamente denominada PARAPOLÍTICA, "chispazos de justicia que se dan en Colombia", queriendo significar con ello que en un ambiente en el que resulta muy cuestionado afirmar la existencia de una verdadera Justicia de la rama judicial en el país. La misma decisión del Tribunal de Cundinamarca es bastante diciente y confirma realmente que en Colombia es bastante arriesgado, sino una falacia, dar por sentado que hay una auténtica justicia. El mismo hecho de demorar 22 años para proferir un fallo definitivo sobre un caso tan sonado, mentado, abordado y comentado como en el que en esta oportunidad nos convoca a comentar, nos dice a las claras lo dudosa que es la democracia colombiana, la carencia significativa, aunque no absoluta, de derechos, la falta de garantías para el ejercicio político y la condena insoluble a padecer atropellos.

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