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Lunes Diciembre 09, 2019

Haber conseguido llegar a un acuerdo entre los negociadores del gobierno y los de la guerrilla de las Farc en el punto de participación política es un paso enorme en la posibilidad de lograr terminar el conflicto a través del diálogo. El contenido del acuerdo refleja varias cosas:

 

1. Lo duro que está negociando el gobierno

El texto del comunicado conjunto sorprendió al Procurador por lo poco que se le concede a la guerrilla. “No hay nada nuevo” dijo. Parece que hasta Ordóñez hubiera suscrito el acuerdo en este punto. Fortalecer la democracia participativa, dar garantías a la oposición y abrir nuevos espacios políticos para permitir  emerger nuevas fuerzas es un menú básico en una democracia. El Procurador hubiera querido que se anunciaran concesiones a las Farc para poder oponerse con fuerza. Se quedó con el discurso preparado.

Incluso el candidato Oscar Iván Zuluaga, que tenía listo el libreto, alcanzó a protestar porque “las garantías de la oposición no se discuten con la guerrilla”. No borró esa parte y la dijo sin percatarse que precisamente eso decía el acuerdo: que solo después de la desmovilización de la guerrilla y con participación de todas las fuerzas políticas se discutiría un nuevo estatuto de la oposición.

Eso mismo fue lo que se acordó en materia de modificaciones al sistema electoral.

Este punto ha pasado desapercibido pero constituye el mayor logro de los negociadores del gobierno. En el acuerdo marco se había convenido que esos puntos se discutirían en La Habana, pero eso generaba el enorme problema de legitimidad de negociar con las Farc lo que concierne a todos los sectores políticos, por lo que convencer a la guerrilla que se podían convenir unos enunciados pero que el contenido de las reformas solo podrá discutirse después no era tarea fácil.

La otra fórmula era permitir que voceros de los sectores políticos se sentasen en la mesa. Eso lo ha querido la guerrilla solo para alcanzar más reconocimiento simbólico, pero a todas luces es inconveniente. El aplazamiento del viaje de miembros del Congreso a participar en la mesa fue un logro importante para preservar la metodología de la negociación convenida desde el inicio.

Las 99 propuestas que pasaron por lo divino y lo humano y que tenían que ver con reformas al Banco de la República para solo citar un ejemplo tendrán que tenerlas ahí para que –esperemos pronto- entrados en el juego democrático se las propongan a los electores. El Gobierno no se ha movido una línea en que solo se negocia lo que directamente está relacionado con el fin del conflicto.

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2. Lo que la guerrilla entiende por democracia

Desde las primeras propuestas de las Farc era notoria la diferencia entre la expectativa de la mayoría de los ciudadanos y actores políticos sobre lo que se debía discutir en este punto y lo que los guerrilleros planteaban. Se esperaba que pidieran curules en el Congreso y llegaron pidiendo garantías para los movimientos sociales.

La guerrilla no cree en la democracia representativa, tiene una concepción un poco más corporativa de cuerpos colegiados en los que se hacen representar los intereses de sectores sociales. En eso se diferenció siempre de los paramilitares, que se metieron al Congreso y lograron el 35% de los escaños. Muchos reclaman la “Farc-política” y han encontrado poco porque esa no es la estrategia de la guerrilla.

En cambio, claro que influyen en movimientos sociales. Trabajan para infiltrar movimientos campesinos, sindicales, indígenas, estudiantiles, etc.

El acuerdo hace concesiones para quitar el monopolio de la política a los partidos. “Eso no es nuevo”, como diría el Procurador. Los elementos de democracia participativa que contiene la Constitución colombiana ha hecho que la política se juegue en escenarios distintos a los electorales y en otros espacios de los de la democracia representativa”.

Los partidos no han sido conscientes de eso, lo que explica que a la pregunta de si se siente afín a un partido cada vez más ciudadanos digan que no. Las causas se agencian de otra manera en el mundo contemporáneo y el desafío de los partidos es adecuarse a esas nuevas formas y esos nuevos espacios de la política.

La guerrilla pretende meterse en esas causas sociales. Mientras lo haga en democracia y sin violencia bienvenida. Los partidos tendrán que competir ahí. Tarde que temprano tendrán que percatarse que las marchas en Bogotá no terminan mirando para el costado sur de la Plaza de Bolívar donde queda el Congreso sino para el norte donde queda la Corte Constitucional.

 

3. Salimos de “las causas” faltan las consecuencias

Las Farc justifican el uso de la violencia por dos razones: la injusticia en el modelo de desarrollo especialmente en el campo y los déficits de la democracia. Pues bien, eso fue lo que se convino en los dos primeros puntos de la agenda. Después de 50 años logramos saber a cambio de qué la guerrilla aceptaría dejar se ser guerrilla. Nunca lo habían dicho y menos puesto en un papel en el que aceptaran unos puntos realistas y posibles. Esa es la dimensión histórica de lo que se logró en La Habana.

Quedan tres puntos y uno de abogados: el tema de las drogas, los derechos de las víctimas y la desmovilización y reintegración, que son todas consecuencias de la guerra. El de los abogados es el de la fase de implementación y formalización de los acuerdos.

En materia de drogas y de víctimas no hay mucho que negociar. El margen de maniobra es muy pequeño. Los derechos de las víctimas son innegociables simplemente hay que reconocerlos y garantizarlos. El debate será sobre la forma efectiva de hacerlo. Se sabe que tienen derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la garantía de no repetición. De ahí no hay como moverse. Dentro de eso habrá posibilidades.

Sobre los cultivos ilícitos tampoco hay mucho de qué hablar. La fórmula se sabe. Hay que dar alternativas a las personas que siembran. Es un problema de plata. Seguramente no habrá entrega de ruta u otras cosas similares porque las Farc dirán que su participación en el tema es estar en las zonas donde se cultiva y cobrar el “gramaje”.

Los temas duros son los de la justicia y la reincorporación. Ahí están centrados los debates de la oposición al proceso. Los slogan de “paz sin impunidad” y el nuevo de la “elegibilidad” serán usados hasta el cansancio.

Kafka tendría para todo un tomo si pudiera describir el absurdo escenario de haber logrado acordar con la guerrilla como superar lo que ellos llaman “las causas” de la guerra y en cambio los abogados no se hayan podido poner de acuerdo sobre cómo formalizar los acuerdos y garantizar su cumplimiento.

 

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Mié, 2013-11-13 00:06

Para refrendar los acuerdos hay que esperar el contenido de las negociaciones, ya que es diferente validar lo que hasta el momento se ha aprobado en los acuerdos parciales, los cuales superarían cualquier examen de constitucionalidad en la corte; a validar un acuerdo, por ejemplo, de legalización de las drogas o de amnistía absoluta para las FARC, los cuales nos enfrentarían a miles de demandas ante la Corte IDH, y nos obligarían a pensar incluso en la denuncia de los tratados de DDHH. Ese es el lío de los abogados, esperar a las resultas de la negociación para decidir cómo implementar la vaina.

Dom, 2013-11-10 10:56

Me intriga mucho el argumento de quienes alegan que "por respeto a las víctimas, NO a la impunidad", sumado a que "no se puede premiar a los victimarios con poder político".

Siento un profundo respeto y empatía por todas las víctimas de cualquier tipo de poder apabullante, sea armado, político, económico, religioso, social o intelectual; y tambien clamo porque sus victimarios fuesen castigados.

Pero queda un dilema por resolver: Si la impunidad fuere un imperativo para que no hubiere más víctimas, ¿Qué valor le daríamos a las víctimas que todavía no han sido, pero que serán? Porque quien se opone a finalizar un conflicto, por respeto a sus víctimas actuales, debe responsabilizarse también por sus víctimas futuras. Y como en todo dilema, cualquier solución sería dolorosa: Impunidad, o, más víctimas.

En cuanto al poder, sería un trueque, no una concesión: Renuncien al poder armado a cambio de poder político. En todas las negociaciones se hacen negocios, sin aflojar el pulso.

Dom, 2013-11-10 11:14

Mi amigo Nuevo. hay mucha razón en su argumento, sin embargo en un entendimiento mas amplio, Una de las grandes conclusiones de la física cuántica, es que tanto el pasado como el futuro no existen, todo coexiste en un eterno presente. Es la ilusión del tiempo lo que nos limita. Entiendo su preocupación por la victimas futuras. En realidad ellas no existen. pero supongamos que existan, cree usted a caso que con la firma del acuerdo ya se terminaron las victimas?.
Yo recuerdo que mi abuela decía que al mal hay que arrancarlo de raíz, por que hay victimas? por que hay victimarios... en ausencia de ellos solo queda un camino por explorar.
En ultimas, la cuestión no debe ser moral, el universo como tal es amoral, no le importa lo que suceda en ningún rincón de si mismo , solo se limita a ser. La cuestión es de valores, quien no valora la vida no la merece.

Dom, 2013-11-10 15:50

Por supuesto que me refiero a las víctimas, pasadas y futuras, directas o indirectas, del victimario FARC. A ninguna otra.

Y Perogrullo diría que si se acabaran las FARC, ya no habrían más víctimas de las FARC. Y entiendo que el propósito de las negociaciones de La Habana es que las FARC se acaben. Víctimas de otros victimarios, han existido y seguirán existiendo; pero sería necio insistir en que no vale la pena acabar con ESTE conflicto porque quedarían otros, y otros, y otros.

Podríamos tratar de analizar el asunto como un problema de costo-beneficio, otro ángulo de visión ampliada más pertinente que la física cuántica para este tema, creo. Las preguntas serían entonces:

1. ¿El costo de la impunidad justificaría el beneficio de la desmovilización?
2. ¿El costo de más víctimas futuras justificaría el beneficio de hacer valer los derechos de las víctimas actuales?

Proponer que se pudieran obtener estos beneficios sin aquellos costos ¿no sería pensar con el deseo?.

Dom, 2013-11-10 16:15

No hay inconveniente mi amigo Nuevo, Aunque humildemente permita me decirle que un punto de visión mas amplio que la física cuántica, tendríamos que buscarlo en una dimensión diferente, por que inclusive sus postulados son aplicables a la política, por que en mi entender la política no esta fura de esta realidad física, y la física no es aplicable solo a bolas en movimiento ni cuerpos en caída libre. no se si usted lo sienta asi?. La fisica explica tanto el mundo físico como el mundo de las ideas, y nunca ha estado mas cerca de la verdadera realidad como ahora.pero bueno limitémonos entonces al costo beneficio:
1 -El beneficio de la impunidad, justifica el costo de la desmovilizacion?
2 - el beneficio de no tener victimas futuras justifica el costo de no hacer valer los derechos de las victimas actuales?
Es cuestión retorica. No critico su posición, ni defiendo la mía, mis ideas solamente son el resultado de mis experiencias, y supongo que sus ideas son el reflejo de las suyas.

Dom, 2013-11-10 16:32

Bueno pude haberlo dicho mejor, mis experiencias son el resultado de mis pensamientos que se transforman en ideas, Justamente eso, es el observador el que crea la realidad. y depende como usted la mire ( la realidad) ella aparecerá frente a usted de esa y no de otra manera. ( que pena que haga referencia a otro postulado de la fisica cuantica) lo que pasa es que me apasiona!!!

Dom, 2013-11-10 17:20

No tengo una posición que se pueda criticar, aún. Como puede observar, solo tengo preguntas. No son retóricas porque no persiguen ningún propósito disuasivo ni estético. Son solo eso, preguntas, sin respuesta sugerida. Para quienes ya han adoptado una posición, a quienes envidio, pueden resultarles incómodas, si no se han tomado el trabajo de analizar integralmente su postura.

Últimamente nos han tratado de enseñar que ciertas posiciones es necesario defenderlas sin importar lo que cueste esa defensa. Respeto esa pasión, pero sería bueno, cuando menos, tener una noción de lo que se está apostando, sobre todo si lo que está en juego es una parte del destino de otros, además del propio. Por honestidad intelectual, por consistencia, sin lemas prefabricados.

Y si este nudo puede desatarse con la ayuda de la física cuántica, pues bienvenida, solo que yo me declaro incompetente para participar en ese proyecto.

Dom, 2013-11-10 17:58

Jajajaj mi amigo nuevo. su ultimo comentario me pareció muy divertido !!! se lo digo en serio me hizo reír mucho. "Y si este nudo puede desatarse con la ayuda de la física cuántica, pues bienvenida, solo que yo me declaro incompetente para participar en ese proyecto "
Ninguna ciencia, ninguna ley, ningún partido, ningún tratado , hará que la gente cambie. Eso es cuestión personal, solamente cambiando nuestra conciencia, que se logra modificando nuestros pensamientos que en ultimas definen nuestros valores, es como lograremos que esta humanidad de un paso adelante.

Dom, 2013-11-10 16:36

Vale. Y lo tengo muy claro para los ladrones de celulares, los contratistas ladrones, los maltratadores, los evasores de impuestos, ... : La posibilidad de un perdón futuro es una invitación a beneficiarse sin medir atrocidades. Y sin ir tan lejos, entiendo a quienes esperan la amnistía de intereses, porque es casi seguro que la habrá, antes de pagar sus obligaciones atrasadas (Aunque sigue siendo una apuesta arriesgada).

Pero en el caso de la guerrilla no lo tengo tan claro, y es necesario reconocer su caracter excepcional para no meterlos en el mismo costal de otros enemigos de la sociedad. Sería necesaria una ceguera inimaginable para que una persona sintiera algún tipo de alivio o aliciente para arriesgarse a militar en una guerrilla existente o a crear una nueva, como consecuencia de lo que sea que resulte del proceso de La Habana. Creo que son más alentadores e inmediatos los beneficios individuales por deserción, y no escucho la algarabía contra ellos.

Dom, 2013-11-10 17:35

El punto no es si es fácil o difícil conformar un grupo armado en Colombia. El punto es si el proceso de La Habana, en el caso en que termine en impunidad de los victimarios, puede ser combustible para más violencia, en cuyo caso debería ser rechazado.

Si existen los insumos, como usted lo asegura, y si el país está lleno de gente dispuesta a arriesgar su pellejo hasta la muerte, ¿qué agrega o quita a esa situación la probable impunidad resultante de las negociaciones de La Habana?

Y lo que veo de excepcional es que 30 años de intentos de negociación no son propiamente un estímulo para que se vuelva a intentar en Colombia un proyecto guerrillero con la expectativa de impunidad al final.

Lun, 2013-11-11 08:02

Don gato ante ese panorama tan obscuro, quizá hay una pequeña luz en el camino. Si animo de ofender a los moralistas, si estos grupos no tiene financiación, no hay como funcionar. y lo mas sensato que le he escuchado a Santos es que se atrevió a hablar de la legalización de la droga. Sin el negocio ilícito de la droga se matarían varios pájaros de un tiro, Narcotrafico, guerrilla, bacrims y con la ventaja que bajaría el desempleo informal, se beneficiaria el ICBF,el sena y las cajas de compensación familiar, imagine una agroindustria al rededor de esto, siembra , cosecha , postcosecha y finalmente industria que trasforme la hoja de coca en clorohidrato de cocaina. y luego se exporta. para eso esta el TLC!! Cuénteme Don Gato cual de los actuales actores del conflicto quedaría? .... que ideal le quedaría a la guerrilla?

Dom, 2013-11-10 15:22

Mi apreciada Tana, si alguien necesita de armas, para hacer valer sus ideas, creo que ni siquiera el esta muy convencido de las mismas, y Solo bajo el poder de la intimidación es capaz de respaldarlas. Así que lo que dices de "desligitimar el uso de armas" podría entenderlo, como que tu legitimas el uso actual de ellas; aunque se que no es a eso a lo que te refieres. y se de tu verdadera y profunda preocupación de que las cosas cambien.

Dom, 2013-11-10 08:58

Acuerdo histórico y fundamental

La vieja exclusión política que ha permitido la concentración de poderes y dentro de estos la tierra rural, son ya dos puntos causantes y de motivación permanente del conflicto en Colombia en los que se llega a un acuerdo primario en los diálogos de Paz de la Habana.

Quienes hemos dependido o contribuido y vivido directamente del campo, pedimos en forma vehemente a los demócratas de Colombia apoyar con generosidad esta vía de acuerdo, superando la forma guerrerista de quienes concentran en latifundios el dominio de la ruralidad, enfocándola a formas extensivas de explotación o de plusvalía que han generado desplazamiento de la gente del campo a la ciudad o a la ilegalidad.

De esta forma el campesino, el trabajador del campo, los pequeños y medianos agricultores podremos ser nuevamente el soporte de la paz en la ruralidad y de la seguridad y soberanía alimentaria del País.

Sáb, 2013-11-09 21:55

Yo le diría a este señor Miguel Galvis, que es mejor dejar la propaganda, que si bien es un proceso importante, y que como él afirma, las cusas de la violencia aparecen en la agenda negociadora: Primero, ni exclusión política y productiva se agotan en la visión que tienen ambos "bandos" por un lado; ni vale afirmar que la generosidad debe ser un mandamiento: eso sería olvidar que las farc no parecen haber dejado de lado esa táctica de hablar de paz, y por otra parte mantener activa su capacidad terrorista. Esa "generosidad" me suena a guardar silencio frente a todo lo que sigan haciendo militarmente las farc. Y en este caso solo "los "democratas" serían los únicos generosos a diferencia de las mismas farc. El proceso debe estar abierto a crítica constante, y suspenderlo si los guerrilleros rompen las condiciones iniciales.

Sáb, 2013-11-09 18:50

Un poco cándida la imagen de una guerrilla que solo le da por infiltrar movimientos sociales inconformes y las más de las veces incoherentes. Como si no tuvieran la capacidad de establecer alianzas con militares, empresarios, multinacionales y por supuesto políticos allí en donde controla territorios. Todo es posible, pero las minorías no dan poder, y por si fuera poco ya conocemos antecedentes de estos últimos vínculos. ¿Desarrollar una empresa narcotraficante en base a cocaleros esporádicos, indígenas y negros sin poder? Eso no suena creíble.

Sáb, 2013-11-09 21:34

Le agradezco...lo que sea que haya escrito ahí. Me hubiera gustado de todas formas que tuviera sentido, alguna clase de relación con mi comentario. Saludos.

Sáb, 2013-11-09 21:54

Así es, mi comentario no se refería eso, por cuanto estaría haciendo eco de una estrategia paramilitar.

Sáb, 2013-11-09 22:09

Así es, el paramilitarismo es quien insiste con demasiada frecuencia en vincular sin pruebas a las minorías con las farc. Especialmente si el asunto trata de tierras, de la concentración de la propiedad o su democratización. Los de abajo en dicha estructura paramilitar, con sus salidas en falso, le hacen una mala propaganda dicho sea de paso, ni siquiera parecen saber de qué hablan.

Sáb, 2013-11-09 22:18

Sí, como le digo, el paramilitarismo (independiente de qué escalón ocupe en la estructura) divaga y divaga, pero jamás ofrece un caso concreto.

Sáb, 2013-11-09 23:28

Sí, como lloran los paracos, como resultaron siendo las víctimas después todo!

Sáb, 2013-11-09 18:23

Si bien no comparto aspectos de una columna reciente de Gustavo Duncan, la farc política "no ha sido" porque la guerrilla no se ha desmovilizado y no ha entrado en un proceso como el de justicia y paz. Las exigencias en torno a las garantías electorales por parte de la guerrilla no dejan de ser propuestas a la carrera, algo con lo que se topó referente a los debates actuales. Y la Corte Constitucional no es el faro que va a resolver los problemas de los grupos sociales, pues hasta ya viene dando cambios abruptos en materia doctrinaria. Resulta absurdo pensar que los gobernantes no hubieran advertido el papel que iba a desempeñar la Corte, razón por la cual, y como lo ha registrado este propio medio, hace rato la andan acomodando a la visión más conservadora del país.

Sáb, 2013-11-09 17:24

Una pregunta inocente, y que pasa si se llega a un acuerdo y cuando se haga el referendo el resultado sea que el pueblo colombiano no esta de acuerdo con lo pactado? que vendría después de eso?
Ya veo, sendos comerciales en todos los medios impulsando una respuesta afirmativa, A mi la verdad me gustaría ver la respuesta del pueblo colombiano sin ningún tipo de presión externa , solo la que le dicte la conciencia, creo que nos llevaríamos grandes sorpresas!!!!

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