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Miércoles Abril 01, 2020

Haber conseguido llegar a un acuerdo entre los negociadores del gobierno y los de la guerrilla de las Farc en el punto de participación política es un paso enorme en la posibilidad de lograr terminar el conflicto a través del diálogo. El contenido del acuerdo refleja varias cosas:

 

1. Lo duro que está negociando el gobierno

El texto del comunicado conjunto sorprendió al Procurador por lo poco que se le concede a la guerrilla. “No hay nada nuevo” dijo. Parece que hasta Ordóñez hubiera suscrito el acuerdo en este punto. Fortalecer la democracia participativa, dar garantías a la oposición y abrir nuevos espacios políticos para permitir  emerger nuevas fuerzas es un menú básico en una democracia. El Procurador hubiera querido que se anunciaran concesiones a las Farc para poder oponerse con fuerza. Se quedó con el discurso preparado.

Incluso el candidato Oscar Iván Zuluaga, que tenía listo el libreto, alcanzó a protestar porque “las garantías de la oposición no se discuten con la guerrilla”. No borró esa parte y la dijo sin percatarse que precisamente eso decía el acuerdo: que solo después de la desmovilización de la guerrilla y con participación de todas las fuerzas políticas se discutiría un nuevo estatuto de la oposición.

Eso mismo fue lo que se acordó en materia de modificaciones al sistema electoral.

Este punto ha pasado desapercibido pero constituye el mayor logro de los negociadores del gobierno. En el acuerdo marco se había convenido que esos puntos se discutirían en La Habana, pero eso generaba el enorme problema de legitimidad de negociar con las Farc lo que concierne a todos los sectores políticos, por lo que convencer a la guerrilla que se podían convenir unos enunciados pero que el contenido de las reformas solo podrá discutirse después no era tarea fácil.

La otra fórmula era permitir que voceros de los sectores políticos se sentasen en la mesa. Eso lo ha querido la guerrilla solo para alcanzar más reconocimiento simbólico, pero a todas luces es inconveniente. El aplazamiento del viaje de miembros del Congreso a participar en la mesa fue un logro importante para preservar la metodología de la negociación convenida desde el inicio.

Las 99 propuestas que pasaron por lo divino y lo humano y que tenían que ver con reformas al Banco de la República para solo citar un ejemplo tendrán que tenerlas ahí para que –esperemos pronto- entrados en el juego democrático se las propongan a los electores. El Gobierno no se ha movido una línea en que solo se negocia lo que directamente está relacionado con el fin del conflicto.

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2. Lo que la guerrilla entiende por democracia

Desde las primeras propuestas de las Farc era notoria la diferencia entre la expectativa de la mayoría de los ciudadanos y actores políticos sobre lo que se debía discutir en este punto y lo que los guerrilleros planteaban. Se esperaba que pidieran curules en el Congreso y llegaron pidiendo garantías para los movimientos sociales.

La guerrilla no cree en la democracia representativa, tiene una concepción un poco más corporativa de cuerpos colegiados en los que se hacen representar los intereses de sectores sociales. En eso se diferenció siempre de los paramilitares, que se metieron al Congreso y lograron el 35% de los escaños. Muchos reclaman la “Farc-política” y han encontrado poco porque esa no es la estrategia de la guerrilla.

En cambio, claro que influyen en movimientos sociales. Trabajan para infiltrar movimientos campesinos, sindicales, indígenas, estudiantiles, etc.

El acuerdo hace concesiones para quitar el monopolio de la política a los partidos. “Eso no es nuevo”, como diría el Procurador. Los elementos de democracia participativa que contiene la Constitución colombiana ha hecho que la política se juegue en escenarios distintos a los electorales y en otros espacios de los de la democracia representativa”.

Los partidos no han sido conscientes de eso, lo que explica que a la pregunta de si se siente afín a un partido cada vez más ciudadanos digan que no. Las causas se agencian de otra manera en el mundo contemporáneo y el desafío de los partidos es adecuarse a esas nuevas formas y esos nuevos espacios de la política.

La guerrilla pretende meterse en esas causas sociales. Mientras lo haga en democracia y sin violencia bienvenida. Los partidos tendrán que competir ahí. Tarde que temprano tendrán que percatarse que las marchas en Bogotá no terminan mirando para el costado sur de la Plaza de Bolívar donde queda el Congreso sino para el norte donde queda la Corte Constitucional.

 

3. Salimos de “las causas” faltan las consecuencias

Las Farc justifican el uso de la violencia por dos razones: la injusticia en el modelo de desarrollo especialmente en el campo y los déficits de la democracia. Pues bien, eso fue lo que se convino en los dos primeros puntos de la agenda. Después de 50 años logramos saber a cambio de qué la guerrilla aceptaría dejar se ser guerrilla. Nunca lo habían dicho y menos puesto en un papel en el que aceptaran unos puntos realistas y posibles. Esa es la dimensión histórica de lo que se logró en La Habana.

Quedan tres puntos y uno de abogados: el tema de las drogas, los derechos de las víctimas y la desmovilización y reintegración, que son todas consecuencias de la guerra. El de los abogados es el de la fase de implementación y formalización de los acuerdos.

En materia de drogas y de víctimas no hay mucho que negociar. El margen de maniobra es muy pequeño. Los derechos de las víctimas son innegociables simplemente hay que reconocerlos y garantizarlos. El debate será sobre la forma efectiva de hacerlo. Se sabe que tienen derecho a la verdad, a la justicia, a la reparación y a la garantía de no repetición. De ahí no hay como moverse. Dentro de eso habrá posibilidades.

Sobre los cultivos ilícitos tampoco hay mucho de qué hablar. La fórmula se sabe. Hay que dar alternativas a las personas que siembran. Es un problema de plata. Seguramente no habrá entrega de ruta u otras cosas similares porque las Farc dirán que su participación en el tema es estar en las zonas donde se cultiva y cobrar el “gramaje”.

Los temas duros son los de la justicia y la reincorporación. Ahí están centrados los debates de la oposición al proceso. Los slogan de “paz sin impunidad” y el nuevo de la “elegibilidad” serán usados hasta el cansancio.

Kafka tendría para todo un tomo si pudiera describir el absurdo escenario de haber logrado acordar con la guerrilla como superar lo que ellos llaman “las causas” de la guerra y en cambio los abogados no se hayan podido poner de acuerdo sobre cómo formalizar los acuerdos y garantizar su cumplimiento.

 

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Sáb, 2013-11-09 18:45

El pueblo colombiano que no es la opinión pública, fugaz en numerosas ocasiones y artificialmente en no pocos casos construida por los medios de comunicación y sin negar que en determinados momentos tiene cierto trasfondo real, la gente, apoyará abrumadoramente el acuerdo definitivo una vez se cerciore por la contundente evidencia de los hechos que el pacto que se hizo disminuirá ostensiblemente la violencia en campos y ciudades. De ello podemos estar seguro. La reprobación a la guerrilla reflejada en las encuestas obedece a que los colombianos objetan el que todavía no se haya llegado a un cese definitivo de las acciones armadas y que una serie de rondas de conversaciones en SAN VICENTE DEL CAGUAN, TLAXCALA y CARACAS concluyan en nada. A eso es que se opone la gente.

Sáb, 2013-11-09 20:21

Juan Manuel, podría por favor indicarme a cual contundente evidencia de los hechos se refiere? En que basa su opinión en que disminuirá ostensiblemente la violencia en los campos y ciudades?.
La derrota militar hubiese sido una mejor opción, Uribe peco por falta de decisión y santos por omisión. Ya estaban en su punto. ahora son héroes nacionales. Unos personajes siniestros que han hecho daño en muchas formas, ahora se presentan como santas ovejas- Y se unirán al clan de bandidos que manejan el país. Un voto de conciencia diría no a esta alternativa. Bueno, pero es mi pura opinión personal, lo que decidan los "medios", perdón, el clamor popular es lo que en definitiva se implementara.

Dom, 2013-11-10 08:17

Ciertamente don Gato. Yo quiero la paz , pero sin impunidad , yo quiero ver a los responsables pagando por sus crímenes. No podemos cerrar los ojos y hacer como si nada hubiera pasadpo. Si paso y fueron cosas grave. Cuando uno realmente se reconcilia asume la responsabilidad de sus actos, y al mismo tiempo asume las consecuencias de ellos. Al menos Pablo Escobar era coherente con sus actos, Prefería una tumba en Colombia que una cárcel fuera del país. Estos quieren de todo sin dar nada. Por eso hubiera sido preferible para ellos una tumba en Colombia o verlos como a Abimael Guzmán Reynoso en su hermoso traje de rayas a cien metros bajo tierra.
Pero bueno, se les esta dando una oportunidad de reflexionar, en la cárcel tendrían tiempo y espacio suficiente para hacerlo, si se disciplinan podrían encontrar el verdadero sentido de la vida y entenderían que lo mas valioso que tiene el ser humano es estar vivo, y que no respetar la vida equivale a perder la suya propia.

Dom, 2013-11-10 08:37

y para evitar malos entendidos, la Violencia es violencia no importa de donde venga, ya sea por paramilitares, militares, guerrilleros, políticos, religiosos etc. pero todos se escudan detrás de sus títulos y sus jerarquías, para no responder legalmente por sus actos. "no podemos cambiar el pensamiento a a partir de la materia, debemos cambiar el pensamiento a partir de si mismo" no son los colores de una bandera o de un partido o de una posición lo que cambia a las persona, es su pensamiento profundo, cuando logremos entender que la nada es mucho mas valioso que todos los tesoros del mundo, entonces vendrá un pensamiento nuevo una actitud nueva.

Sáb, 2013-11-09 13:09

Dice JAIME CAYCEDO, Secretario General del Partido Comunista de Colombia.

"El acuerdo es una carta de intención con consecuencias políticas que necesitan ser materializadas y convertidas en normas y medidas funcionales. Dos elementos discutibles deben señalarse:
- uno, aunque deja en claro que la situación de inequidad y ausencia de garantías es la situación del momento actual pospone las decisiones que tienen que ver con la vulneración en curso de las libertades y derechos de todos los ciudadanos para después de que sean suscritos los acuerdos definitivos de paz;
- dos… omite el hecho de que el país está en vísperas de unas elecciones …”

Sáb, 2013-11-09 14:22

Lo sustancial todavía no se ha negociado.

Sáb, 2013-11-09 12:49

Más que las FARC, importantes logros para mostrar ha conseguido el gobierno y el propio JUAN MANUEL SANTOS en estas conversaciones en LA HABANA, Cuba. Estoy de acuerdo con HÉCTOR RIVEROS, lo conocido hasta ahora por los interesados en el estudio y seguimiento del tema de la paz, se refiere a asuntos muy inherentes a lo que es el esquema de democracia de tipo occidental. No hay nada sobresaliente ni raro. Del punto 1 también se ha dicho que lo acordado recoge la característica situación problemática del campo.

Conclusión. Es el gobierno quien hasta ahora ha ganado las mejores partidas en el juego de la paz

Sáb, 2013-11-09 14:20

De acuerdo. Pero tenga en cuenta que todos los discursos que se quedaron preparados, según HR, también pretendían gastar pólvora en gallinazos; solo que les mojaron la pólvora, o los gallinazos no aparecieron. Aún así, a algunos parece que se les salieron unos tiros al aire.

Pero los peores discursos, los más inútiles, son aquellos sobre los puntos no acordados aún; que vendría a ser como gastar pólvora en gallinazos ... inexistentes. A menos que el orador tenga una bola de cristal, claro.

Sáb, 2013-11-09 17:53

Me atengo a su recomendación, con la que estoy de acuerdo: Hablar de un acuerdo parcial es inutil.

Sáb, 2013-11-09 11:18

VOTO DE CONFIANZA A LSV PORFA, NO SE OLVIDEN

See u the next tuesday, I'm going in the cortege-retinue of the ugly Miss valleyjijijjiiii

Sáb, 2013-11-09 11:04

Riveros, gracias x no dejarme esperando como el sábado aquel.

1-Totalmente de acuerdo, el libreto fue repetido sin consideración alguna, sin previo repaso y lo peor de todo con el mismo guion mexicanista de armar alharaca x todo. Yo si espero que el aplazamiento del que habla se levante y todos los representantes políticos participen en la mesa, eso sí sería pluralista.

2-Igualmente Riveros, los partidos están en mora de adaptarse a las exigencias que han estado siempre ahí, pero de la que no se percatan, por considerar que en definitiva esos sectores sociales que en última son el campo, no tienen más relevancia que sentarse a discutir en los clubes de Bogotá al calor de un añejo Wsk. En el ala sur de la plaza de Bolívar, además está la otra Colombia, la mayoría, la real, y en el ala norte también esta otra Colombia también real, pero no mayoría y que debe armarse de valor cívico para entender que sus necesidades nunca serán por supervivencia como son las del otro extremo.

Sáb, 2013-11-09 11:04

3-Sabe que me gusta de este punto que en definitiva recalca que los 3 faltantes son prácticamente pan comido, lo que nos acerca más, y eso viniendo de usted es más que llamativo, es darle un voto de confianza por fin al proceso, empiezo a ver en usted una disposición más real de querer que este conflicto social-económico-político en el que llevamos 50 años termine, y que un copartidario suyo quiere eternizar.

Realmente importante lo de la justicia con sus arandelas, es ahí donde el país político-económico -social tiene que ponerse una mano en el pecho u otra en la cabeza, y sopesar el interés general a futuro inmediato, así evitar que esto se reactive. Es ahí donde la posicione egoístas y mal intencionados de actores del conflicto como la recalcitrante oposición de los UCD y del procurador, piensen por una vez en la vida, en intereses más allá de los propios, movidos unos por venganza y otros por fanatismo.

PD: Riveros quiero hacerle un pregunta solo a usted, me la contestar?.

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