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Lunes Octubre 21, 2019

Este lunes el senador Horacio Serpa publicó una columna en su portal Ola Política en la que dijo que el liberalismo podría salirse de la coalición de gobierno. Al día siguiente, el presidente Juan Manuel Santos posesionó a una de las figuras de ese partido, Rafael Pardo, como nuevo ministro del posconflicto. Aunque las dos cosas pueden parecer contradictorias, al final, por lo menos a los ojos de los rojos, están íntimamente ligadas.

La inconformidad liberal
El senador Horacio Serpa ha liderado las quejas de los liberales. Ayer se reunió brevemente con el presidente Santos para discutir el problema.
Hasta ahora la dirección liberal no ha hecho un pronunciamiento oficial, pero la Silla supo que su gran mayoría respalda la postura de Serpa.

“Yo soy amigo del presidente Santos y del Gobierno,” le dijo Serpa a La Silla. “Pero en el partido sí hay un inconformismo grande con estar en la Unidad Nacional”. Y la diferencia entre una cosa y otra se llama Germán Vargas Lleras.

Así lo dice en su columna: “Las actitudes oficiales del doctor Vargas Lleras, los desaires públicos a mucha gente, sus desapacibles comentarios políticos privados que transmiten sus interlocutores corregidos y aumentados, han causado desagrado entre los aliados del gobierno y están lesionando la integridad de la Unidad Nacional. En el Partido Liberal hay inconformismo y muchos nos preguntamos, ¿así, la Unidad Nacional, para qué?”,

Como Serpa escribió la columna a título personal pero es copresidente del partido y una de sus figuras más reconocidas, La Silla le preguntó a varios congresistas rojos si están de acuerdo. Y coinciden en que sí es una sensación extendida en toda la bancada, si no unánime.

“Creo que más que la salida del partido de la unidad, es una declaración de guerra a Vargas”, opina el representante liberal por Bogotá Juan Carlos Losada.

Según seis congresistas liberales consultados por la Silla, la situación ya era tensa, pero creció recientemente.  Primero, a raíz de los resultados electorales y luego con los choques entre los dos partidos por mostrarse más cercanos a los gobernadores, en Villavicencio hace dos semanas y luego en Barranquilla el día del partido contra Argentina.

“La cosa va muy en serio... Hay mucha molestia”, dice otro directivo del Partido.

Lo que quieren los rojos

Al final, las molestias son tres: Vargas y su partido tienen más representación, más puestos y más visibilidad en el gobierno, a pesar de que los liberales tienen más congresistas. Y encima, el Vicepresidente no le apuesta a la paz como ellos.

El ministro de la política, Juan Fernando Cristo, es una de los representantes del liberalismo en el gabinete, y el minsitro que la bancada roja siente como propio.
El director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, es visto por los rojos como uno de sus pocos representantes en el alto gobierno.

“Los bastiones de la política social del gobierno se los quedó Vargas con las 100.000 viviendas en el primer gobierno y ahora 4G”, es el resumen del caldense Mario Castaño.

“El liderazgo debe venir de la Presidencia y no de la vicepresidencia” opina el vallecaucano Fabio Arroyave. “Las inauguraciones no las debe hacer el vicepresidente sino el Presidente”, dice.

“El presidente debería ser quien disponga la ejecución del presupuesto nacional. Queremos que si el gobierno hace una carretera, todos nos sintamos partícipes. No como ahora, que si invitan a los parlamentarios, son un cero a la izquierda, y el vicepresidente es la estrella”, explica Serpa.

La molestia crece porque sienten que ellos deberían ser más importantes que Vargas. “Si lo mira por el número de congresistas el desequilibrio es peor”, dice Castaño, aludiendo a que el partido liberal tiene 18 senadores contra 9 de Cambio Radical, y 40 representantes contra 18.es decir, es poco más del doble.

El segundo motivo de desazón es que sienten que no tiene suficiente representación en el gobierno, mientras que Vargas maneja de forma casi directa dos carteras con presupuestos de inversión muy grandes. Como escribe Serpa en su columna, refiréndose al vicepresidente “Exitoso, claro, con la plata de todos y rompiendo las reglas de la igualdad política”.

En el fondo, la pelea -como suele suceder- es por puestos.

“El ministro de Interior y el Director de Planeación Nacional sí reflejan los intereses y preocupaciones del partido” dice Serpa “Pero la Canciller no tiene ingerencia en la vida nacional y el Ministro de Salud, aunque tiene buenos criterios con los que coincido, no nos representa”.

“Hay ministros que son liberales y otros que no son pero nos los achacan”, explica Arroyave. “Además nos han incumplido compromisos. Nos debían dar la Agencia Nacional de Metrología pero no nos han pedido candidatos ni nada”

Para sentar su inconformismo, la codirección liberal pidió una cita con Santos el lunes. La presidencia les dijo que les daría la cita el martes, pero sin hora definida porque la agenda de Santos ya estaba llena.

Al final se reunieron brevemente ayer, justo el mismo día de la posesión de Pardo, que para algunos puede ser el primer paso de una solución.

La tiene parda

(El problema de falta de representación) “se resolvió ya. Se van a hacer cuantiosas inversiones dedicadas al posconflicto que estarán a cargo de Pardo en el nuevo ministerio”, dice Mario Castaño.

Efectivamente, Pardo es un liberal de vieja data, llega a un ministerio que puede tener mucha importancia en un eventual posconflicto y por ello podrá tener una visibilidad muy grande. Además, consolidaría el tema de la paz en el partido liberal, pues Humberto de la Calle, el jefe negociador, también es liberal.

Pero todo lo anunciado hasta ahora indica que las expectativas de que su nombramiento equilibre la balanza burocrática y de inversión se verán frustradas.

En la posesión de Pardo ayer Santos no mencionó al Partido Liberal. Como hace poco más de un año, al anunciar el gabinete para el segundo período presidencial, explicó a qué partido representaba cada ministro, su silencio de ayer fue para algunos liberales prueba de que el nuevo ministro no llega como representante de ellos.

Eso coincide con lo que siente el representante Arroyave. “Yo no niego que Pardo sea liberal y de las mejores calidades, pero no nos consultaron. Siento que la bancada está siendo desconocida”, opina.

Por otro lado, aunque Pardo va a coordinar un presupuesto muy grande, su primera labor es ayudar a conseguirlo: va a manejar un fondo para el posconflicto, alimentado de cinco fondos más pequeños, para los que tiene que conseguir plata.

"La verdad es que hoy ese ministerio no es más que una oficina de 2x2. Falta muchisimo para construir un fondo de la paz y un presupuesto para un posconflicto sostenible", opina un asesor de confianza de otro congresista liberal.

Además, las inversiones se irán a regiones azotadas por el conflicto, muchas de ellas donde el liberalismo no tiene mucha fuerza y lejos de los centros de poder y de votación. Con la complicación para los liberales de que una parte significativa de la inversión en las zonas que serán priorizadas para la paz, las cuantiosas inversiones no se harán según los criterios tradicionales.

Por el contrario, como parte del objetivo es fortalecer la base social de las Farc, los presupuestos serán participativos, con alta injerencia de las organizaciones sociales y con poca intervención de las maquinarias políticas tradicionales, incluyendo las rojas.

Entonces, por ese lado, los rojos podrían quedarse con los crespos hechos.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2015-11-25 19:23

He formulado una apuesta en la que Vargas Lleras es el candidato a la presidencia y Uribe, junto con un ala conservadora, serán sus aliados. Lo afirmo porque el péndulo se moverá hacia la derecha exigiendo que los acuerdos de paz sean dirigidos por Vargas Lleras para evitar que la guerrilla (que no entregarán las armas) cumplan lo pactado y que no se les conceda una línea más de lo concertado en La Habana. Algo así como un hombre fuerte que no se acobarde ante las exigencias y amenazas de los desmovilizados y que combata a los no desmovilizados. Lo afirmo porque el partido de la U y el Liberalismo intentarán ganar la presidencia para manejar los fondos nacionales y extranjeros a su gusto. Lo reafirmo, porque nos quedará el sabor amargo de haber cedido en exceso para encontrar la paz de lo cual se culpará a Santos y a los delegados. Lo reafirmo porque Vargas se proyecta como un ejecutor y no simple promesero y porque ha ganado como adalides a los más reconocidos alcaldes y gobernadores

Mié, 2015-11-25 23:47

Mr. Gerardino, y q’ hay d nuevo en esa apuesta q amablemente expone como el mejor d los pitonisos?. NI el presidenciable ni los aliados son novedad y , menos q la U y los Liberales buscaran la presidencia.

Le faltó la alianza d PeñalosaRota q para esa época habrá partido cobijas con Claudi y x decisión d la china , al ver q fue traicionada y solo hasta cercanías dl 2018 se dará cuenta. Ahora, el único q está totalmente jugado desde ya es Varguis y Santis q x fin cayo en la nota d poner freno al Sr d los 3 dedos; d otro lado, entregaría ud las armas si su enemigo-vecino sigue armado?.

Santos la tiene bien difícil ante la exigencia d las Farc sobre los Paras, pero d ahí a q el péndulo se inclinará x la derecha extrema y recalcitrante….. MAMOLAS.

Mié, 2015-11-25 20:36

Completamente de acuerdo con usted. Porque me parece una hipótesis plenamente válida la posible alianza para las elecciones presidenciales de 2018 entre VARGAS LLERAS y el gran refundador de Colombia, blindado ante la mayoría de los tribunales, jueces, organismos de control y ante la Fiscalía. Es hora de que la Corte Penal Internacional actúe. Porque aquí la justicia, descontajas las excepciones, es para hacerle montajes y armarle calumnias con falsos testigos a los pobres e integrantes de la clase media que no tienen amigos o influencia alguna ante las autoridades judiciales.

El resto de sus hipótesis corren el riesgo de no ser muy válidas. Solo el tiempo lo dirá. Y en ese contexto estamos abocados a que la futura historia reciente dé el veredicto.

Mié, 2015-11-25 14:46

Por fín, la silla me informa algo nuevo. no sabía que estos políticos corruptos estuvieran tan interesados en Metrología, no sé si será por ignorancia o por brutalidad que quieran meter sen en un tema que no admite burocracia rapaz.

Mié, 2015-11-25 12:55

EL PROBLEMA ES UNA MERMELADA MAL ESPARCIDA

Mié, 2015-11-25 09:29

Y el postconflicto se hizo Ministerio y la Paz se transformó en cinco fondos de inversión... Esa es Colombia.

Mié, 2015-11-25 06:00

Una gran pelea burocrática por repartirse el ponqué, pero en realidad no hay que perder de vista que VARGAS LLERAS es un personaje de extrema derecha que por sus principios y afinidades ideológicas se identifica bastante con URIBE VÉLEZ. Sólo que tienen diferencias personales: en sus ambiciones políticas y en los modelos de liderazgo para materializar las posiciones fascistoides criollas.
VARGAS LLERAS se alía sin empacho con los parapolíticos, siendo CAMBIO RADICAL el gran clan de los violentos más criminales en la historia de Colombia

Dentro de su acendrado pragmatismo sin escrúpulos, SANTOS agasajó con puestos a VARGAS LLERAS una vez fue elegido en 2010, calculando fríamente desde ese momento el distanciamiento con URIBE VÉLEZ que se veía venir y estimulando, claro está, el ego de VARGAS LLERAS que había peleado con quien fue más tarde el Director del CENTRO DEMOCRÁTICO.

RAFAEL PARDO no es de la cuerda de SERPA, sino de la de CÉSAR GAVIRIA.

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