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Domingo Septiembre 22, 2019

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Está por terminar el primer período de sesiones del Congreso elegido en marzo pasado. Su conformación y su dinámica de actuación es la mayor novedad de la política colombiana en el 2014. Nada tan parecido a la sociedad colombiana y por tanto nada tan representativo como este Congreso.

La imagen que los medios construyen del legislativo colombiano es una imagen frívola que resumen en “mermelada” para significar las prebendas que el ejecutivo distribuye para asegurar las mayorías; en “pupitrazo” para decir que lo que allí se aprueba se hace sin discusión ni análisis; en corrupción y un largo etcétera de calificativos negativos.

Aportaría mucho a entender el sistema político colombiano superar la frivolidad y profundizar el análisis de un órgano conformado por personas de los más disímiles orígenes sociales, culturales, regionales y provenientes de todas las aristas ideológicas, que como en pocas ocasiones ha ocurrido en la historia de Colombia, han coincidido para tratar de buscar consensos sobre temas muy heterogéneos.

Me atrevería a decir que con la actual composición del Congreso, ese cuerpo recuperó su posición de centro de la política colombiana por encima del ejecutivo como no ocurría desde la mitad del siglo pasado. Ha ocurrido un verdadero “reequilibrio de poderes”.

En el actual Congreso está dibujado con precisión el espectro de las tendencias ideológicas de nuestro país. El Centro Democrático representa la genuina derecha que no le gusta que amplíen los derechos de los ciudadanos (se opone a la legalización de la marihuana medicinal, al reconocimiento de los derechos de la comunidad LGTI, etc) que promueven exenciones tributarias para las empresas –especialmente para las extranjeras-, que quiere todo tipo de normas para garantizar impunidad para los militares que hayan cometido delitos en el marco del conflicto armado, que asimila proceso de paz a rendición. Una parte del Polo atribuye todos los males a la apertura económica y a los Tratados de Libre Comercio que Uribe y su grupo defienden con vehemencia.

Entre esos dos extremos hay una variopinta mezcla de posiciones y de intereses que en su dinámica interna se ha ido amoldando en forma constructiva para promover decisiones con apoyos de vertientes muy distantes en lo ideológico. No en pocas ocasiones han coincidido las propuestas de la senadora de la Alianza Verde Claudia López con las del Centro Democrático en aspectos como las listas cerradas o la paridad en la conformación de las listas para corporaciones públicas, para citar solo uno de varios ejemplos.

De alguna manera el ambiente que se vive al interior del Congreso se asemeja al de la Constituyente de 1991 en la que personajes de antípodas políticas como Navarro y Álvaro Gómez se juntaron con frecuencia.

Algunos análisis han destacado el trabajo de esa especie de “bancada de mujeres” de la que además de López forman parte las senadoras Viviane Morales, Sofía Gaviria, Paloma Valencia y las representantes Angélica Lozano y Ángela Robledo entre otras. A ellas se les debe en buena parte que los temas de los derechos de las mujeres hayan estado en el primer punto de la agenda y que –cualquiera sea la fórmula final que se adopte en el proyecto de equilibrio de poderes- la representación femenina en el Senado pase de 18 por ciento a al menos el 33 por ciento.

Varias de las iniciativas de los congresistas han impuesto la agenda pública, como la propuesta de reglamentar el uso de la marihuana medicinal del senador Juan Manuel Galán que volvió a poner dentro de los temas prioritarios de discusión el de la legalización de las drogas.

Ha habido revelaciones como el representante liberal Juan Carlos Lozada, que lidera temas ambientales, es un activista animalista y se suma a los temas progresistas en favor de mujeres, lgtbi y de derechos humanos. El senador Eugenio Prieto hace una eficaz labor en favor de la educación superior asegurando recursos a través del CREE y liderando la defensa de los derechos de los estudiantes de la Fundación San Martin.

La mayoría de las bancadas tienen “jefes” y eso les da una cohesión interesante. Serpa y Navarro son unos decanos reconocidos por todos por lo que su intervención resulta determinante para momentos decisivos. Barguil en la Cámara comanda su grupo conservador.

Los temas del Pacífico los mueve el senador Edison Delgado y los de los departamentos petroleros y mineros la senadora Maritza Martínez y cada uno va logrando construir mayorías para hacerse aprobar sus iniciativas.  Pero, además, podría mencionar ejemplos de los de las zonas de frontera, o los de San Andrés.

Claro que hay congresistas tramposos, algunos con vínculos con organizaciones criminales, muchos elegidos con reglas clientelistas. Ese es el país que tenemos y que ellos representan.

Nuestro sistema político es la síntesis de un conjunto de reglas formales e informales que hemos venido construyendo a lo largo de la historia, que se superpone con economías legales e ilegales, que se desenvuelve en el marco de una economía mayoritariamente informal, en el que se expresan agendas contemporáneas y algunas francamente decimonónicas. Todo eso es lo que se expresa en nuestro Congreso.

El desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación permite que se ejerza un control social sobre la labor del Congreso literalmente en tiempo real. Quién cambió de posición, quién no llegó a la sesión, quién puede estar presionando al Gobierno, quien está tratando de meter un “mico”, todo eso se sabe al instante y la opinión reacciona y los medios replican y el congresista tiene que explicar o recular.

Se que algunos idealizan con un Congreso compuesto por “ángeles” que no representan intereses sino que en forma aséptica y sin prejuicios ideológicos se encierran en una burbuja a legislar por “los altos intereses de la patria”.  Pero ese Congreso no existe ni aquí ni en ninguna parte del mundo. Por fortuna, digo yo, porque la sociedad no es así, porque ninguno de nosotros somos así, todos nos movemos por pasiones, prejuicios, preconcepciones y lo verdaderamente democrático es aceptar que hay otros que, con los mismos móviles, pueden legítimamente llegar a conclusiones diferentes a las nuestras.

Por representativo, por innovador (nos tienen hablando de las listas paritarias y de la marihuana medicinal, por ejemplo), por heterogéneo, porque constructiva y pacíficamente conviven las diferentes tendencias, por eso mi personaje del año 2014 en política –que es de los que se escribe en La Silla- es el Congreso.  

James es fuera de serie pero de fútbol no me dejan escribir aquí.

Perfiles relacionados: 
Viviane Aleyda Morales Hoyos
Ángela María Robledo
Claudia López
Álvaro Uribe Vélez
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2014-12-15 15:21

EeeeeHector, cuando leí el titular pensé que se venía un análisis de algún país del continente, pero mi sorpresa fue tal, que resolví tenerlo en mi agenda para publicarlo en FB el 28 de diciembre.
En este periodo de sesiones no ha pasado nada y, nada es, nada.

Lun, 2014-12-15 10:31

Parece un analisis del dia de los Inocentes que esta proximo a celebrarse.

Dom, 2014-12-14 10:55

Estoy de acuerdo solo en que el congreso de Colombia y todo congreso es el mayor espacio de representación real de la diversidad del país, democracia y congreso son dos palabras íntimamente ligadas. Pero sobre el reequilibrio de poderes tengo serias dudas, no es sino leer aqui mismos la nota sobre el presidente de la ANDI para darse cuenta que buena parte de las decisiones trascendentales no pasan por allí, están lejos de tener una influencia determinante en materia económica, ni en la aprobación del presupuesto ni la reforma tributaria hay un Congreso interesante, sin contar con que le ha limitado seriamente sus poderes en eos sectores que son clave. Resumo, en todo caso, mejor con un congreso mediocre, lentejo, clientelista etc que un país sin congreso, es mil veces mas democrático el cogreso que la redacción de la Silla Vacia.

Sáb, 2014-12-13 18:47

Yo veo a Riveros atrapado, identificado con los reflejos que le propone la sala de espejos de la política nacional. No logra desprenderse de estos moldes, pero aún peor: identificado y entregado a la ilusión. No le hagan caso: así nunca Colombia podrá trascender la pobreza política que la caracteriza. Hay que mirar lo que está pasando afuera. Nuevos paradigmas ondean por el mundo y Riveros lo únuico que hace es mirarse el ombligo.

Lun, 2014-12-15 08:28

A mi también me parecería un chiste si me hubiera referido a los paradigmas que mencionas. Nada que ver.

Me refería a algo mejor: al nuevo modelo de gobernanza basado en la construcción de resiliencia que aparce más como una visión científica del gobierno y los sistemas socio-ecológicos. El modelo de Etiopía es un buen esbozo. También me refería al cambio gradual de percepción de la importancia que tiene involucrarse en política y no dejársela a los caudillos. En este sentido, lo que sucede ahora mismo en Espanha es un fenómeno a tener en cuenta.

Te sucede lo que a Riveros: quieres continuar mirándote el ombligo, y estás seguro que tu ombligo es mejor que el de los vecinos. Y si te dicen que hay más ombligos por mirar, te da igual: ya estás hecho y completo. Eso se llama vejez.

Lun, 2014-12-15 11:10

No me refería a ese hecho, que es más bien casual, sino a que alguna gente tiene el mundo resuelto y no le da cabida a nada nuevo, por más que moren en cuerpos más jóvenes. Es difícil interactuar con gente que sólo ve el mundo entre dos polos: cada insumo lo transforman en algo viejo. P.e., no me refería a los indignados, sino a la nueva formación PODEMOS: gente mentalmente joven que ha asumido la responsabilidad de hacer política. Y con el tema de la resiliencia, no me refería a un extremismo, sino a una concepción del crecimiento basado en la mitigación de las incertidumbres (medioambientales, sociales y económicas) y la adaptación a nuevas incertidumbres. Esto no tiene nada de extremismo. Muy al contrario: reducir incertidumbres significa reducir conflictos. Aún más: te cuento que se refiere justo a la comprensión del rol de la gobernanza en el apocalipsis que mencionas -generado también por la incapacidad de reinterpretar el mundo (la incapacidad para adaptarse).

Lun, 2014-12-15 15:31

De acuerdo. Para mi la partida sigue abierta y creo en la capacidad del Hombre para rehacerse. No es lo que uno podría esperar del hombre consumido y cínico, sino del hombre que desea sobrevivir al holocausto ambiental que viene- ni tú ni Riveros.

Dom, 2014-12-14 08:15

Cierto. Atrapado y rendido. El mensaje se puede resumir en que este congreso es lo mejor que podríamos esperar y, como tal, merece una medalla al mérito.

Y, se pregunta, ¿acaso qué esperaban?
¿Gente honesta? (Ángeles, les dice él).
¿Personas decentes? ("Asépticos" le sonó mejor).
¿Ideologías? (Prejuicios indeseables, como los llama HR).
¿Independencia? (Burbuja de cristal ilusoria, comenta).

Pero en algo tiene razón, creo: La política no está para esas tonterías. Está para tramitar intereses, principalmente económicos, primordialmente de los políticos y sus patrocinadores (¿dueños?).

Y yo estoy tentado también a aceptarlo y rendirme, pero sin unirme al coro que glorifica al congreso. A fin de cuentas es solamente el centro de negocios de la democracia, como bien lo describe HR. Porque los congresistas no llegan al congreso para alcanzar la gloria ni para ser ensalzados. Están negociando. No debemos distraerlos. (Algo he aprendido de Gato después de todo).

Lun, 2014-12-15 11:18

Falta una generación que decida cambiar todo eso.

Sáb, 2014-12-13 16:10

Pss yo si no alabo el congreso como un todo x su pluaralidad ideológica q es lo q mas resalta Riveros. Resalto congresistas y así como se nombró a varios, se dejó de nombrar los de caracter obligatorio como Robledo y Cepeda; así como es de obligatorio conocimiento quien es Mandela. Aun con el variopinto ideológico q ha llegado a consensos difíciles, no clasifican para mi como un todo.

James es un Excelente jugador q nos ha llenado de muchas alegrias, pero igualmente Para Mi si le falta para ser fuera de serie.

Entonces DDD decide q una vez mas el personaje del año tiene que buscarse x el lado de los deportistas y en este campo lo hecho por la Katerine Ibargüen supera y d lejos a Yeíms y los demás q en ultimas son mas resualtado del mediatismo extremo al q se someten x los grandes marcas y capitales q se manejan.

Lo de la IBARGÜEN fue una lucha cuerpo a cuerpo con lo mejor d su área a nivel mundial durante TODOOO el añol. Los demás tienen demasiado "farándula" a su alrededor.

Sáb, 2014-12-13 13:57

Por estar igual de podrido que el país que representa, por ser tan sucio como todos los congresos del mundo, este congreso colombiano merece la medalla del personaje del año, por seguir la corriente. Porque es el congreso que nos merecemos.

Tan curioso el argumento.

Por otro lado, James es un futbolista fuera de serie porque juega al fútbol mejor que la mayoría, no porque se confunda con los demás, sino porque se destaca, porque es diferente; no porque represente a los jugadores de fútbol de fin de semana, sino porque es superior a ellos ... muy superior.

¿Los tramposos son la excepción en el congreso?

Los ángeles no existen, ilusos.

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