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Lunes Octubre 14, 2019

Esta semana arranca un nuevo ciclo del proceso de paz que tendrá como telón de fondo los resultados de la última encuesta Ipsos Napoleón Franco , una encuesta cuya principal conclusión podría ser el fracaso de la actual élite y la ausencia de otra que tenga hoy por hoy un chance de reemplazarla.

La encuesta de Ipsos Napoleón Franco fue realizada en 13 municipios de Colombia, entre encuestas telefónicas y personales, a 1008 personas mayores de 18 años.

Uno de los datos más preocupantes de esta encuesta publicada la semana pasada es la falta de confianza generalizada de los colombianos en todas las instituciones: siete de cada 10 colombianos no confían en el Gobierno, ni en las Cortes, ni en el Congreso ni en la justicia. Más de la mitad no confían en los organismos que los controlan. Y lo que es peor: la mitad no confían en las Fuerzas Armadas que supuestamente los cuidan y tampoco en los medios de comunicación que supuestamente les cuentan la verdad sobre el país en el que viven.

Esta crisis de confianza se hace extensiva a los partidos políticos de la Unidad Nacional. Ni los rojos, ni los azules, ni los verdes ni los de Cambio Radical tienen una imagen favorable superior al 30 por ciento, a excepción de la U, que la tiene en el 36 por ciento.

El margen de error de esta encuesta es de 3,04 por ciento y se realizó entre el 19 y el 22 de Septiembre.

Así como el hecho de que la guerrilla tenga un nivel de desaprobación del 86 por ciento es leído dede esta orilla como que está aniquilada “estratégicamente”, la lectura obvia que podrían hacer las Farc de esta encuesta es que el Establecimiento también está derrotado. La pregunta es qué decisión tomarán a partir de esta conclusión.

Un mundo que muere y otro que no se consolida
El Presidente Santos defendió el proceso de paz en la Asamblea de la ONU, pero su gente más cercana comienza a hablar de si llegó el momento de "romper" los diálogos como lo hizo en su columna de hoy su amigo e interlocultor de cabecera Gabriel Silva. . Foto: Presidencia
Clara López, la candidata presidencial del Polo Democrático, estaría seis puntos por debajo de Santos si se enfrentaran solo ellos dos hoy en las urnas. Foto: Juan Pablo Pino
Antonio Navarro, líder de Progresistas, estaría ligeramente en desventaja frente a Enrique Peñalosa en un eventual enfrentamiento frente a Juan Manuel SantosFoto: Juan Pablo Pino
Solo cuatro puntos por encima aparece el presidente Santos frente a su primo doble Francisco en un eventual enfrentamiento, según la Ipsos Napoleón FrancoFoto: Juan Pablo Pino

Cuando Álvaro Uribe fue elegido presidente, contrario a lo que parecía evidente para muchos, en las Farc predominó el optimismo. Como lo explicó Plotter, uno de los desmovilizados de las Farc de más alto perfil, en las Farc pensaron que un gobierno de derecha “agudizaría las contradicciones del régimen” y que eso a la postre las beneficiaría. “Las Farc van a pasar calmaditas el chaparrón de Uribe Vélez”, pronosticó Plotter hace casi diez años que sería la actitud de la guerrilla que acababa de abandonar.

Una década después –y replegadas a la fuerza al sur del país y devueltas a la estrategia de una guerra de guerrillas- se dieron cuenta de lo equivocada de su lectura. Uribe terminó su período con el 70 por ciento del país de su lado y convencido de que la guerrilla lo único que merecía era más bala.

Hoy, frente al nuevo escenario de la opinión pública, las Farc vuelven a calibrar al Establecimiento. Solo que esta vez su debilidad puede jugar en su contra.

La Silla supo que una de las grandes preocupaciones de los jefes guerrilleros y una de las razones para que la Mesa de la Habana haya entrado en cierta operación tortuga es con quién realmente llevarán a cabo la implementación de los acuerdos si firman la paz. La debilidad del presidente Santos en las encuestas muestra que, por lo menos, es derrotable.

Esta incertidumbre es uno de los factores que más enreda el proceso, sobre todo porque éste está diseñado para que la “construcción de la paz” venga después de firmado el Acuerdo.

Durante la fase actual, tanto Gobierno como guerrilla están acordando las condiciones necesarias para ponerle fin al conflicto armado: cómo sacar al campo del círculo vicioso actual para que la decisión más inteligente de un joven campesino no sea irse a un grupo armado; cómo evitar que para ganar poder político los contendores se apoyen en las armas; cómo garantizar que un proyecto de oposición –chavista, si se quiere- tenga una verdadera opción de poder en Colombia..

Pero una vez acordadas estas reformas y dejadas las armas por parte de las Farc, es en la tercera fase cuando se llevarán a cabo.

Los negociadores del gobierno han dicho que esta etapa de implementación podría durar 10 años. 

Para la guerrilla es entonces fundamental saber si pueden confiar en que lo que acuerden este año se cumplirá en los próximos dos. Y con una encuesta que muestra que solo uno de cada cinco colombianos mayores de 18 años están de acuerdo con reelegir a Santos, las probabilidades de que sea Santos el que les cumpla la palabra son inciertas. Sobre todo porque tal como está hoy “la foto”, la segunda vuelta se ve ineludible.

El problema es que tampoco es fácil predecir qué reemplazará esta élite si –como creen algunos en las Farc- la actual está a punto de implosionar.

Porque si bien es cierto que los partidos de la Unidad Nacional gozan de escasa popularidad, a los de la oposición no les va mejor. El Polo tiene una imagen aún más desfavorable que todos los partidos oficiales con el 56 por ciento en contra.

Entre los posibles rivales de Santos, es claro que hay un espacio para una “tercería” pero las movidas de los últimos días no auguran que habrá en ese campo la unión suficiente para presentar un liderazgo verdaderamente alternativo. La salida de Fajardo y Alonso Salazar, que se corrieron de la alianza en el último momento; las declaraciones del progresista Guillermo Asprilla, minutos después de crear el nuevo partido Alianza Verde, diciendo que no renunciarían al nombre de Progresistas; la insistencia de Enrique Peñalosa de que no le “endosará” su partido a Petro; y la carta de Antonio Navarro oponiéndose al mecanismo de consulta, han puesto en evidencia que todos ellos parecen más preocupados por resaltar lo que los separa que lo que los une.

La impopularidad del alcalde de Bogotá Gustavo Petro tampoco permiten anticipar que –por lo menos en el corto plazo- la nueva élite surgirá por el lado de una izquierda alineada con los otros gobiernos del continente. En realidad, a juzgar por la encuesta y la popularidad de la lista uribista del Uribe Centro Democrático, la mayoría de colombianos parecen más inclinados por apostarle de nuevo a la derecha, por lo menos en el Congreso. Un escenario que si se demora la negociación, jugaría totalmente en contra de las posibilidades de sacar adelante un Acuerdo con las Farc.

En cuanto a los medios la situación es similar. La desconfianza en los medios tradicionales es evidente: a juzgar por los comentarios en sus propios foros, mucha gente cree que que el Tiempo es solo funcional a los intereses de Luis Carlos Sarmiento; e incluso Semana, que durante muchos años fue vista como un contrapeso a los abusos del gobierno de Uribe, ahora es percibida por miembros de su propia audiencia como excesivamente cercana al presidente Santos; y sin embargo, medios nuevos como La Silla Vacía no logran alcanzar el millón de usuarios y tampoco asegurar la pauta de los grandes anunciantes.

Si se analiza por el lado de los gremios, su representatividad es cada vez menor -como lo contó hace poco La Silla-  pero las nuevas Dignidades tampoco logran la fuerza suficiente para garantizar el cumplimiento de lo que pactan con el gobierno.

En conclusión, el viejo mundo que Juan Manuel Santos representa está en crisis pero no es claro todavía que el nuevo logre consolidarse. Y es en ese abismo entre el uno y el otro que pende el futuro de esta negociación de paz

Perfiles relacionados: 
Juan Manuel Santos Calderón
Álvaro Uribe Vélez
Gustavo Francisco Petro Urrego
Clara Eugenia López Obregón
Antonio Navarro Wolff
Enrique Peñalosa Londoño
Francisco Santos Calderón
Sergio Fajardo
Guillermo Asprilla
Luis Carlos Sarmiento Angulo
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Mar, 2013-10-01 10:58

Nosotros vivimos tiempos generalizados en los que se nos ponen dos opciones claras, tajantes y limpias de relación humana: Genghis Khan o Zorba El Griego. Sócrates o Torquemada.

Y la polarización tiene que ver con una implosión generalizada de la sociedad capitalista salvaje (llamada "occidental") sobre nuestras cabezas, de un solo totazo. Ahora bien, los colombianxs lo negaron durante años, pero ese problema existe y no se va a ningún lado. Elabora, chico, elabora.

Pensé en tres escenarios para el desenlace de esta situación, pero creo que el #3 es el más cercano y contundente.

3. Una crisis alimentaria y de servicios generalizada que lleve a la destrucción del tejido institucional y social por el exceso de demanda y la insuficiencia de recursos (invertidos en la corrupción) para cubrir las mismas.

¿Qué está pasando en la Costa? ¿En Santander? ¿Meta? ¿Vaupés? ¿Mocoa?

Mar, 2013-10-01 11:07

@GMolano no está muy lejano. Está surgiendo.
Algunas personas llevamos mucho tiempo afirmando con tajantes palabras que la manguala es muy sórdida y contundente en su propósito: más para ellos, menos para los demás. Acúerdense, una clase media en una democracia colombiana solamente es útil mientras se sostenga y expanda para irse de compras al centro comercial, los restaurantes, las iglesias y los prostíbulos. ¿Pruebas? La calidad educativa decreciente, la corporativización absoluta de nuestras vidas, la centralización y acumulación de recursos, la xenofobia y machismo, la casi nula existencia de derechos sexuales de las mujeres (cada día bajo constante filo de muerte), el racismo fermentado que amarra a los mismos rechazados y el alza de políticos de ultraderecha.

Para todo lo demás, está el ESMAD de tu papá. :)

De paso, el #ParoNalAgrario Va A Regresar. Pronto.
 

Lun, 2013-09-30 17:40

En Colombia parece mucho más importante que las ideas y los programas de gobierno o el cumplimiento de los planes de desarrollo para la solución de los grandes problemas de la sociedad, el CARNAVAL ELECTORAL DONDE LA MAYORÍA DE LOS POLÍTICOS Y REPRESENTANTES DE LOS PARTIDOS UNIPERSONALES, NO CONOCEN EL PAÍS NI SABEN DE CIENCIA ,NI TECNOLOGÍA NI DE POLÍTICAS PÚBLICAS, ECONÓMICAS Y SOCIALES PRIORITARIAS Y ESENCIALES.HEMOS REDUCIDO LA INSTITUCIONALIDAD A LAS REGALÍAS , LOS GRANDES NEGOCIOS CORPORATIVOS EXTRACTIVOS Y FINANCIEROS Y AL PARTIDO DE LAS CONTRATACIONES OFICIALES PARA UNA ÉLITE ECONÓMICAMENTE PRIVILEGIADA.

Lun, 2013-09-30 12:55

Como se nota que el ataque de los medios desde que salió Uribe al procurador Ordoñez, si han surtido su efecto, pese a que la procuraduría que llevaba años de ser adorno paso a ser un control real de las actuaciones indebidas de muchos funcionarios públicos.

Lun, 2013-09-30 11:53

"Nosotros somos aquellos a los que hemos estado esperando", ha dicho Slavoj Žižek recordando una profecía Hopi. Vale decir que nosotros haremos el cambio. Hace unos días me atreví a hacer aquí un vaticinio: quizá en 1928 o 1929, al final de la República Conservadora, Alfonso López Pumarejo le escribió a un reconocido dirigente liberal, algo así como "María Cano nos ha desairado..." afirmando luego que el Partido Liberal debía prepararse para asumir el poder. La figura de transición fue un liberal aceptado por los conservadores, Enrique Olaya Herrera, quien hizo la transición a la República Liberal. Es un momento parecido de la historia: un frente amplio democrático de centro izquierda que ya cristaliza con el Polo, Marcha Patriótica, Alianza Verde, los campesinos y otras fuerzas, debe prepararse para asumir el poder, dado el desgaste de los partidos tradicionales. Nuestro Olaya Herrera, el tibio de la transición, podría ser Navarro o incluso Peñalosa.

Lun, 2013-09-30 16:45

Dentro de se sancocho que armaste,creo que no cuadra Peñalosa.

Lun, 2013-09-30 13:17

Tus expectativas no se corresponden con los hábitos de la izq. tradicional, que se caracteriza porque no cambia. Hay gente con visiones muy interesantes, pero el grueso del accionar de la izq. tradicional es pesado y predecible.

Fueron Semana, El Tiempo y Caracol, quienes sacaron a volar que la tercería la definían entre Navarro y Penaloza: pan comido para Santos. La cuartería tiene que surgir de otra gente.

Lun, 2013-09-30 14:47

Gracias por la indulgencia, más que la deferencia. Es el pueblo colombiano, costeño para más señas, que implícitamente desprecia este comentario, quien le enseñó realismo mágico a Gabo. Por otra parte, quizá para la filosofía de la ciencia, la historia de la ciencia o la sociología de la ciencia, el método científico es una suerte de antigualla en desuso, aun ahora que asistimos al periclitar a Occidente.

Lun, 2013-09-30 10:55

Los medios de comunicación son los grandes perjudicados. En lugar de convertirse en el cuarto poder, que es el lugar que les corresponde. Ni siquiera han tenido los pantalones de decir como van las investigaciones de sus muertos. Estos periodistas que dieron su vida por la libertad y el 4to poder, se revuelcan en su tumba, al ver como el medio se vende al mejor postor, creyendo que la mejor oferta es la de "Julito no me cuelgues". Y los demás que? Estan pintados?

Lun, 2013-09-30 10:27

Mis queridos Gato y Misifú ¿felinos ambos? Creo que el tonito descalificador que utilizan no contribuye al debate de las ideas. Los invito a guardar sus uñas, agitar la cola de contento y mover suavemente las pezuñas para argumentar como ustedes saben, en la certeza de que al escuchar razones diferentes a las propias podrán aprender y cambiar, complementar o reforzar el pensamiento. La verdad no existe más allá de los acuerdos entre las personas.

Lun, 2013-09-30 09:30

1-Una gran conclusión general, y la más importante: hay un problema de fondo que atañe a todos, pero de los cuales sacaran réditos los mismos de siempre que saben salir avante en estas crisis, al final un sofisma de distracción aparecerá para dar inicio a la etapa de olvido que fácilmente caemos.

2-siendo un buen artículo, como siempre la parcialidad: “En realidad, a juzgar por la encuesta y la popularidad de la lista Uribista del Uribe Centro Democrático, la mayoría de colombianos parecen más inclinados por apostarle de nuevo a la derecha, por lo menos en el Congreso.”

3. Totalmente cierto la referencia de los medios, desafortunadamente es un realidad a la que no se está escapando ninguno. La imparcialidad haciendo perder cada vez más el análisis objetivo.

Lun, 2013-09-30 16:34

don javciv y don gato ,veo en uds un cierto cambio en sus discurso,de un día para otro se han,mmmmm.....democratizado un poco,son menos radicales y por lo menos no están siendo groseros;se puede saber cual es la razon, causa,motivo o circunstancia que origino esta "hecatombe".

Lun, 2013-09-30 11:16

Renovación de nombres en la nómina del congreso, pero no de caras, pues es la misma lista de des-cara-dos de años anteriores. Estadista es aquel que piensa en las próximas generaciones, político el que piensa en las próximas elecciones. Lo mas criticable de Uribe, es que no se jugo la popularidad para hacer los cambios que el país requiere. La popularidad es para eso, para hcaer historia, pero la esta haciendo de la forma incorrecta, la corrupcion no es el camino.

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