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Lunes Mayo 25, 2020

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Hace poco más de un año se conocieron unas fotografías que confirmaron las denuncias que se venían escuchando desde hace años en el Magdalena: una barcaza al servicio de la Drummond -la segunda empresa carbonífera del país- cargada con más de dos mil toneladas de carbón aparecía vertiendo parte del material a las aguas del mar de Santa Marta. El asunto causó indignación nacional y que el Gobierno multara a la multinacional con la sanción más alta en la historia ambiental del país y frenara por un mes el cargue del mineral en esa ciudad. La denuncia fue inicialmente hecha por el periodista y abogado samario Alejandro Arias, quien las publicó en su blog el 30 de enero. Ya habían pasado 15 días desde el incidente que no fue reportado por la Drummond dentro del plazo legal que tenía para hacerlo que es de tres días.

Arias se convirtió en el abanderado de la denuncia a nivel nacional, tanto que tiempo después la revista Semana lo elogió en un artículo titulado ‘El periodista que puso en jaque a la Drummond’ en el que Arias asegura que él tomó las fotos desde una lancha.

Las imágenes tuvieron tal impacto que en octubre el premio Simón Bolívar galardonó a Arias en la categoría de fotografía en Internet, el más importante premio de periodismo en Colombia. Al postularse, Arias afirmó que las fotografías del mayor escándalo ambiental del año eran de su autoría y así lo asumió el jurado del concurso (del que Juanita León, la directora de La Silla Vacía, formaba parte). Las bases del Simón Bolívar son claras en que los otorgantes del Premio "asumen que la información presentada por los periodistas, en el formulario de inscripción, es veraz".

Sin embargo, La Silla estuvo de visita en Santa Marta hace unos días y ahí encontró varias pruebas que indican que el periodista no pudo haber tomado las fotos que dice haber hecho y por las cuales se ganó el prestigioso premio periodístico.

La historia

Las dudas sobre la autoría de las fotos de Alejandro Arias era un rumor que venía corriendo entre varios colegas samarios desde hace meses, pero que no se había concretado. El nombre del abogado bloguero volvió a cobrar protagonismo el pasado jueves, luego de que se conociera en la ciudad un audio en el que supuestamente el alcalde de Ciénaga (la segunda ciudad del Magdalena), Luis ‘Tete’ Samper, da unas declaraciones acusándolo de extorsión, y algunos recordararon lo del escándalo de la Drummond. El viernes, Arias anunció que denunció ante la Fiscalía por injuria y calumnia a Tete Samper, y a unos tuiteros sólo por haberle dado retuit al audio.

La primera evidencia de que Arias no tomó las fotos premiadas es que dos días antes de salir en su blog habían salido en el diario Opinión Caribe, un periódico pequeño que sale a circulación cada 15 días. El periodista Víctor Rodríguez, director de Opinión Caribe, le facilitó a La Silla un ejemplar impreso de su edición del 1 al 15 de febrero en la que, en primera página e incluso por encima del cabezote debido a la importancia de la noticia, aparecen las imágenes que pusieron en jaque a la Drummond con el título de ‘¡Carbón al agua!’. Son las mismas imágenes con las que Arias ganó el Simón Bolívar.

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Rodríguez también nos entregó copia de una certificación de la editorial en la que imprime el periódico, en la que consta que esa edición fue mandada a impresión el día 28 de enero de 2013. Es decir, dos días antes de que las fotos salieran en el blog de Arias, que las publicó el 30 de enero.

Rodríguez contó a La Silla que las fotos le llegaron días antes a través de la Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond, con quienes había entablado una buena relación después de que en noviembre de 2012 les había publicado en primera página una denuncia titulada ‘En Drummond, 11 mil accidentes en 17 años’.

Los trabajadores agrupados en la asociación le entregaron a Rodríguez además un comunicado en el que detallan todo sobre el derrame: que ocurrió el 13 de enero de 2013, que la barcaza era la número 115, que el tonelaje total era de 2.967, y aseguran que llevarán la denuncia a todos los medios de comunicación. En ese comunicado ponen copia de algunas de las fotos y el periódico les da el crédito de la denuncia a ellos.

La Silla se comunicó con la Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond y ahí aseguraron que las fotos se las hicieron llegar a ellos el 17 de enero de 2013 (cuatro días después del derrame) y que no saben a ciencia cierta quién las tomó pero que en todo caso no fue Alejandro Arias: “No fueron tomadas por Alejandro Arias, de pronto por pescadores de la zona que tienen mucho resentimiento con lo que hace la Drummond”, nos dijo una fuente de esa organización, cuyo nombre omitimos a su petición.

Según la Asociación, el mismo día 17 por la tarde le entregaron las fotos con la información sobre el derrame a Víctor Rodríguez, de Opinión Caribe, pero como vieron que su periódico es quincenal y podía tardar en salir, dos días después (el 19) se las pasaron a Alejandro Arias, quien los ha acompañado en varias de sus denuncias contra la Drummond.

Esa organización de trabajadores enfermos aclaró que aunque están seguros de que Arias no tomó las fotos ellos sí están muy agradecidos con él, quien fue el que movió el tema a nivel nacional.

“Aquí lo que vale es la valentía de la gente. Lo importante es la ayuda. El mérito se lo lleva quien haga la bulla y Colombia debe estar agradecida con Alejandro Arias”, añadió la fuente.

La Silla le preguntó a esa fuente de la Asociación si sabían que Arias se había ganado un premio por ser el supuesto autor de esas fotos y respondió: “Nunca se lo hemos reprochado ni se lo vamos a reprochar. Él habló con nosotros y le dijimos que no había problema con eso”.

Consultado al respecto, Alejandro Arias insistió en que sí tomó las fotos e incluso dio estos detalles: “Yo he venido haciendo denuncias contra la Drummond y en ese proceso hago el contacto con los trabajadores de la Asociación. En el instante en que ocurre el incidente, ellos avisan. Incluso el mismo tipo que estaba en la barcaza nos llama. Nos montamos en la lancha de un pescador, me monté con el presidente de la Asociación que se llama Aníbal Pérez Parra, y hacemos las fotos”.

Arias nos dijo que las hizo desde su celular porque no había oportunidad de una cámara en ese momento y que lo que pasó fue que las fotos fueron guardadas en dos computadores, uno de él y otro de la Asociación. “Yo no publico nada porque yo necesito que una autoridad valide que eso sí sucedió y no pase como en otras ocasiones que dicen que no ha habido derrame. Mientras yo contacto a la Dimar (la autoridad marítima nacional), los trabajadores vieron que yo no publicaba nada y se las dieron a Víctor (Rodríguez)”.

A pesar de que Arias dice que necesitaba una confirmación de las autoridades del derrame que estaba suficientemente comprobado con las imágenes, la historia en su blog del 30 de enero tiene apenas cinco líneas en las que no cita a ninguna autoridad marítima.

La Silla consultó a dos altos funcionarios de la Drummond sobre si era posible que estas fotos hubieran sido tomadas desde una lancha de un pescador. Ambos coincidieron en que no había "ninguna posibilidad" de que alguien externo a la empresa hubiera podido tomarlas, debido a que -por la distancia y la seguridad alrededor de las barcazas- “entrar ahí es tan imposible como entrar a la embajada americana”. Dos periodistas de la región que han cubierto temas del medio ambiente, por aparte, confirmaron que la seguridad de la Drummond es máxima y que alrededor de las barcazas, que están en mar abierto, suelen haber lanchas rápidas de la empresa cuidando que nadie se acerque. 

Un fotógrafo consultado al respecto añadió que no es posible haber hecho estas fotos con celular si se está a gran distancia o desde tierra.

Las fotos son verídicas

Arias dijo a La Silla que tiene claro que sus denuncias son verídicas (algo que nadie -ni siquiera la Drummond- ha puesto en duda) y que no va a entrar en ninguna discusión porque considera que La Silla investigó la historia “por ser afecta” al alcalde de Santa Marta Carlos Caicedo, a quien Arias ha denunciado de tener presuntos vínculos con paramilitares.

“No me voy a preocupar por darle explicaciones a nadie, pueden preguntarle a la Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond si lo que digo es cierto. Ellos saben que tomé las fotos”.

Entonces La Silla habló de nuevo con la Asociación. Allí nos reiteraron que Arias no tomó las fotos, pero también aclararon que no quieren romper lazos con él pues el abogado los ha ayudado en sus denuncias y también en que los 23 casos que llevan por cáncer de pulmón en trabajadores, supuestamente afectados por el carbón de la Drummond, lleguen a los estrados judiciales.

La veracidad de las fotos no está en duda. El derrame es tan real y grave que el Gobierno multó a la Drummond con 6.965 millones de pesos por la contaminación de carbón en la bahía de Santa Marta. En un evento en la Casa de Nariño, el presidente Juan Manuel Santos dijo por su parte que la Drummond incumple la ley y contamina. Y  los trabajadores enfermos de la Drummond dicen que 23 de sus 800 afiliados tienen cáncer de pulmón y otros 100, problemas pulmonares. Según esa asociación, hace una semana apenas se registró una mortandad de peces en Santa Marta debido al carbón que yace en el mar. Sin embargo, ese dato no lo pudo confirmar La Silla.

Lo que sí está en duda es que Alejandro Arias haya tomado las fotos que sirvieron como prueba de este escándalo.

Actualización:  después de publicada esta historia, el periodista Alejandro Arias publicó en su blog un comunicado de la Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond, firmado por su presidente Aníbal José Pérez Parra, en el que se asegura que la información de esta nota es "absolutamente falsa y carente de verdad" y que la periodista Laura Ardila Arrieta "manipuló y editó las informaciones entregadas".

Al respecto, La Silla Vacía se ratifica en todo lo aquí publicado y revela que la fuente anónima con la que habló fue precisamente el presidente de la Asociación Aníbal José Pérez Parra, quien inicialmente nos habló on the récord y aseguró que Alejandro Arias no había tomado las fotos de la denuncia y que el primer medio al que ellos le dieron las imágenes fue a Opinión Caribe. Toda la información que aquí publicamos atribuida a la Asociación de Trabajadores Enfermos de Drummond nos la dijo Aníbal José Pérez Parra. 

Sin embargo (pocos minutos después de que La Silla había llamado a Alejandro Arias para consultarlo por esta historia), nos llamó Aníbal José Pérez Parra para pedirnos que por favor no lo citáramos en la historia porque lo acababa de llamar Arias y él no quería que la Asociación rompiera relaciones con Arias, debido a que según él Arias les ha colaborado mucho. En esa conversación, no obstante, Pérez ratificó que Arias no era el autor de las fotos y nos dijo que ni siquiera él sabe quién las tomó. Esa conversación la tenemos grabada.

Entonces La Silla decidió publicar lo dicho por Pérez Parra sin citarlo con nombre propio, tal y como él nos lo pidió. Lamentamos ahora revelar el nombre de esa fuente, pero lo hacemos en respuesta a su comunicado y nos ratificamos en lo publicado aquí. 

Actualización 2: El lunes 24 de febrero, un día después de publicada esta historia, La Silla obtuvo nueva información en la que se comprueba que Alejandro Arias no tomó las fotografías de barcazas de la Drummond arrojando carbón al mar de Santa Marta. Para conocer el nuevo capítulo de la historia haga click aquí.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Dom, 2014-02-23 10:25

Hola, javciv, como dice la historia: las bases del Simón Bolívar son claras en que los otorgantes del Premio "asumen que la información presentada por los periodistas, en el formulario de inscripción, es veraz". Es decir, juanita ni el resto de jurados tenían que investigar la veracidad de todas las postulaciones. Pero aún así, a Arias se le llamó en ese momento para preguntarle y él insistió en que sí eran fotos hechas por él. Saludos

Dom, 2014-02-23 09:50

Desde mi óptica lo que el abogado Alejandro Arias, cometió con las fotos tomadas por la Asociación de
Trabajadores de la
Drummond, fue una
INDELIDECADEZA que
contó con el apoyo de la asociación y que de
ninguna manera afecta la gravedad y responsabilidad de la Drummond en el desastre ambiental que provocó.
Todo se pudo solucionar si el abogado Arias hubiese colocado en las
imagenes una simple frase, "foto suministrada", que tal
vez no hizo para proteger la identidad del autor de las fotos y evitarle una retaliación por parte de la carbonera. Itero, el
caso no pasa de una indelicadeza.

Dom, 2014-02-23 10:21

Hola sionix, la historia destaca que el tema de la autoría de las fotos no tiene nada que ver con la veracidad de las mismas ni con los graves hechos denunciados por Arias, que antes que ser desmentidos han sido comprobados por el Gobierno que multó a la Drummond. El asunto es presentarse a un premio, que además de prestigio entrega varios millones a los ganadores, asegurando que se es el autor de una obra. Creo que podría ser más que indelicadeza

Dom, 2014-02-23 16:58

Es decir que no todo lo que brilla es oro, puede ser puro carbón

Dom, 2014-02-23 10:52

Laura, cordial saludo. Si el abogado Alejandro Arias, recibió el beneplàcito parte de la Asociación de Trabajadores Enfermos de la Drummond para que las asumiera como propias, ¿podemos sostener de manera clara, precisa y contundente que el abogado Arias actuó con dolo? distinto seria donde la Asociación manifestara que Arias en efecto no contó con el aval y apoyo de ellos.

Dom, 2014-02-23 17:26

Para mí, si él tiene el aval de los eventuales afectados, no hay ningún problema. Si alguien se gana un premio con una foto, o un texto, o un invento que alguien le donó, le regaló, le obsequió o le cedió, no hay ningún problema. Me parece que hay más ruido que nueces.

Dom, 2014-02-23 22:18

Tengo a Gabo en la otra línea. Me va a obsequiar una crónica para el próximo concurso.

Dom, 2014-02-23 22:29

Los concursos tiene reglamentos, organizadores, jurados, muchos trabajos presentados por aspirantes al premio. Y cada quien tiene un papel y unas responsabilidades definidas de antemano.

Por otro lado, cuando yo presento una declaración juramentada, para cualquier cosa, quien la recibe no me investiga, porque esas son las reglas del juego. Pero me expongo al castigo pertinente si lo jurado resulta falso. Así son las reglas del juego, y tienen fundamentos.

¿Qué tal un jurado haciéndole investigación a cada trabajo presentado a su consideración? ¿Cuántos trabajos evaluaron los jurados? ¿Cuántos detectives tienen a su disposición para rastrear cada trabajo?

Y no se puede soslayar este "detalle" solo para rajar de alguien.

Dom, 2014-02-23 09:06

¿Ese señor no es el mismo que está asesorando la campaña del Polo Democrático?

Dom, 2014-02-23 09:10

Hola Jomiarias, así es, es el mismo

Dom, 2014-02-23 04:56

Sin palabras. Si bien la denuncia fue valida, la ética lo es todo. No se puede a cualquier costo lograr los objetivos, no podemos colocarnos al mismo nivel de quienes denunciamos. NO todo vale.

Dom, 2014-02-23 09:59

Tampoco creo que el caso del abogado Alejandro Arias, sea como para botarse al piso y tener una rabieta arropada con dignidad.

Dom, 2014-02-23 13:15

Abra los ojos, hay intereses de estos periodistas en dañar la imagen de Arias , http://alejandroaria2.blogspot.com.es/2014/02/informacion-de-la-silla-va...

Dom, 2014-02-23 12:11

Digna, la interpretación que hace es equívoca y sesgada, porque Alejandro no se adjudicó el título de periodista, esa distintinción se la otorgó usted, vaya a saber con qué autoridad.

Dom, 2014-02-23 01:39

Ya estaba haciendo falta que se despertara el parasito de la envidia típica de los colombianos. Haya tomado las fotos Alejandro Arias o no, el acercamiento a esa zona por extraños es bastante difícil, pero lo más probable es que el que realmente las tomó no quiera o no pueda asumir el riesgo y haya renunciado a los créditos voluntariamente (no está interesado en tener su cuarto de hora de fama), y el periódico tampoco aclara mucho al respecto. Otra cosa sería que el autor de la fotografía esté demandando a Arias por apropiación, plagio o por lo que se le de la gana. La envida mata, pero el Carbón más y Alejandro Arias le hizo un favor a muchos futuros cadaveres. Con esto no quiero decir que todo se valga, pero si el que las toomó no está molesto, ni pone una denuncia, a los demás que les importa.

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