Menú principal

Lunes Octubre 21, 2019

Detrás del discurso del Presidente Santos de ayer, en el que pidió a los congresistas asistir a las sesiones extras que convocó para hoy y prometió asumir “toda la responsabilidad”, más que valentía lo que hay es muchos miedos. Por el lado de Santos, miedo a una constituyente o un referendo y miedo a que se cree un caos institucional que lo lleve a perder la reelección; por el de los congresistas, miedo a terminar investigados o revocados. Hoy y mañana se definirá finalmente cuál de los miedos gana el pulso.

Los miedos

Ayer se empezó a difundir entre los congresistas la idea de que asistir a las sesiones y votar podría llevarlos a cometer un prevaricato, lo que asustó a algunos congresistas. Uno de los que más lo argumentó, según pudo saber La Silla Vacía, fue el representante de La U Miguel Gómez, uno de los pocos congresistas uribistas. Otro que habló públicamente fue el senador Carlos Ferro, de La U.

También se rumora que habría algunos magistrados que, bajo cuerda, estarían impulsando esa idea, para evitar que la reforma no se hunda con los privilegios que les entrega. Y que otros congresistas aprovechan ese rumor para no hundir una reforma que los protege de perder la investidura y embolata procesos penales en su contra.

La Silla Vacía no pudo comprobar estos rumores de manera independiente. En todo caso, ese primer miedo tiene a las sesiones extras en la cuerda floja y obligó a Santos a salir con toda a defenderlas, a pesar de que el Gobierno no puede estar totalmente seguro de que la Corte Constitucional esté de acuerdo con su movida y su tesis jurídica.

El presidente Juan Manuel Santos está entre el miedo a que cojan fuerza las iniciativas de constituyente y referendo contra su reforma, y el miedo a cometer una ilegalidad con las sesiones extras. Ya eligió quedarse con el segundo y evitar el primero.
Foto: Juan Pablo Pino

Pero ése es apenas el primer miedo. El que le hace contrapeso es el miedo de quedar en la mira de la opinión pública, que se ha movilizado fuertemente contra la reforma. Aparecer como enemigo de hundirla, o por lo menos de modificarla, es casi suicida, sobre todo para los políticos que buscan voto de opinión.

Ese miedo es el que lleva a congresistas como Simón Gaviria, crucificado por los medios y por la opinión por haber confesado que pese a que nombró a los conciliadores de la Cámara firmó el texto de la conciliación sin leerlo, a aparecer ahora como enemigos jurados de la Reforma, o a nueve de los 12 conciliadores a emitir un comunicado para argumentar que no le metieron ningún mico y que el Ministro sí conocía el texto conciliado.

Además, los llamados a una posible revocatoria de los congresistas han calado, sobre todo si se tiene en cuenta que la Constituyente de 1991 efectivamente le revocó el mandato al Congreso de la época. Ese antecedente recuerda que la revocatoria no es un fantasma que solo asusta, sino que puede convertirse en realidad.

Ese mismo temor a perder imagen es el que impulsa al gobierno a pedir el hundimiento de la Reforma que impulsó durante más de un año. La alocución de Santos de anoche fue casi simultánea con la distribución del comunicado de los conciliadores, y fue una manera de mostrar a la opinión que está totalmente jugado contra la Reforma. Este miedo ya es conocido por episodios como el de la Reforma a la Educación, y es el que aprovecha la oposición para ponerle dificultades e inflar esta crisis.

No hundir la reforma significa, para el gobierno, que se pueden crecer las dos iniciativas que están andando para tumbarla, la de la Constituyente, impulsada por el uribismo, y el referendo derogatorio, impulsado por ciudadanos y apoyado por el Polo y algunos congresistas de otros partidos. Aunque en este momento son apenas proyectos pero que, si la Reforma sobrevive, la molestia de los ciudadanos puede crecer.

Mucha gente teme que la Reforma termine reforzando la impunidad y beneficiando a unos pocos, desde los magistrados que prolongan su período hasta los congresistas que no perderían la curul, pasando por el Procurador que tendría un nuevo fuero que lo haría casi imposible de juzgar. Esta indignación ha impulsado la movilización popular y las críticas de la gran mayoría de líderes de opinión, y es el que tiene al Gobierno y a los congresistas contra las cuerdas.

La oposición, de izquierda y de derecha, aprovecha este miedo para adelantar sus estrategias de referendo revocatorio y de asamblea constituyente, respectivamente. Como explicó La Silla Vacía, ya Miguel Gómez ha señalado que la Constituyente podría cerrarle las puertas a la reelección de Santos lo que, si el Presidente termina con el agua sucia de una Reforma impopular, se podría hacer cada vez más probable. Y las dos estrategias, además, llevarían a votaciones a fines de 2013 o principios de 2014, lo que sería un refuerzo electoral para sus promotores y un duro golpe para el santismo.

Por eso, estas jugadas crean más miedo en el santismo. 

El Gobierno, de la celebración al miedo

En menos de una semana, el pulso político por sacar adelante la Reforma a la Justicia, que el gobierno creyó que había ganado, se convirtió en una novela llena de argumentos jurídicos. Santos perdió un ministro confiable y que tenía buena imagen y el control indudable que tenía sobre el Congreso, y terminó metido en la mayor crisis política en lo que va de gobierno.

Cada paso que ha dado desde entonces ha llevado a nuevos problemas. Primero, la movilización contra la Reforma lo llevó a la movida desesperada de objetar partes de la Reforma. Luego, esa objeción hizo que chocara con algunos congresistas y magistrados, que estaban contentos con la Reforma y que sentían que el Gobierno les estaba cambiando el juego. El lunes, las estrategias de la oposición y la incesante crítica lo llevaron a objetar toda la reforma, con lo que definitivamente le dio la espalda al Congreso.

El representante Simón Gaviria, presidente del Partido Liberal, es uno de los grandes aliados del gobierno para hundir la Reforma.
El ex presidente Uribe, quien ha sido muy crítico de la Reforma, ha impulsado una constituyente para tumbarla, pero ese mecanismo podría convertirse en una caja de Pandora revertir muchas decisiones de Santos que molestan al uribismo y para bloquear la reelección.

Eso es en parte lo que ahora lo tiene distante de las bancadas de la Unidad Nacional, que están en la duda sobre qué hacer mañana.

El Partido Liberal es el único que parece ya estar definido y unido en su apoyo a las sesiones extras.

El Partido de La U se reunió ayer con algunos juristas y, según pudo saber La Silla Vacía por cuatro fuentes independientes, está dividido. Los congresistas más cercanos a Uribe defienden la tesis del prevaricato, los más santistas dicen que no hay problema y deben asistir, y otros están en el medio, dudando.

Cambio Radical se reune hoy y a las 10 de la mañana dará una rueda de prensa para anunciar su posición.

El Partido Verde tiene programada una reunión de bancada a las ocho de la mañana, pero parece que la mayoría se inclina por participar de las sesiones.

La bancada conservadora se va a reunir a la misma hora con Rodrigo Escobar Gil y Gustavo Cuello, y va a revisar conceptos escritos de otros abogados para tener tranquilidad jurídica y definir su posición.

Estas dudas porque el miedo al prevaricato, como tantos otros miedos, viene de enfrentarse a lo desconocido. Y la situación jurídica de la Reforma es algo nunca antes visto en el país.

El embrollo jurídico

Desde que el jueves Santos dijo que iba a devolver la Reforma al Congreso, escandalizado por la cantidad de “micos” que tenía, los expertos en derecho han tenido que releer la Constitución y revisar lo que ha dicho la Corte Constitucional.

Si el legislativo aprobó una reforma a la Constitución ¿cómo es posible que pueda el Presidente devolverla diciendo que la objeta por inconstitucional? Algunos expertos encontraron además que, según la Constitución y la Corte, el Presidente tiene la función de aprobar las leyes comunes y corrientes, pero no en las reformas a la Constitución. Y por eso, la objeción sería ilegal.

Pero Santos no podía quedarse con esa tesis. Reunió a todas sus cabezas jurídicas en Palacio y especialmente al defensor oficial del Gobierno, Fernando Carrillo. Allí, construyeron una tesis según la cual sí cabe una objeción del Presidente para cuando una reforma “sustituya” la Constitución, que es la misma tesis que alegaron algunos magistrados de la Corte Constitucional para tumbar el referendo reeleccionista. La idea es que no tiene sentido que una ley que cambie el sentido de la Constitución tenga que, necesariamente, estar vigente para luego poder ser demandada y que ahí sí la tumbe la Corte.

Si esto último fuera cierto, el Congreso tendría la autonomía para tomar decisiones como volver el país una monarquía o volver a la esclavitud, y la Corte sólo lo podría tumbar después de que empezara a regir. Es más, el Congreso podría decidir prohibir las demandas ante la Corte o eliminar la misma Corte, y no se podría hacer nada. Y eso no se parece al ideal de equilibrio de tres poderes que anuncia la Constitución.

A esa discusión de fondo le siguió la de la estrategia. La segunda medida desesperada de Santos fue convocar a sesiones extra del Congreso para hoy y mañana, para que se debatan las objeciones a la Reforma y salir del lío rápidamente.

Pero sobre la convocatoria vinieron las mismas críticas y el miedo de caer en la inconstitucionalidad y prevaricar, aunque no es claro si un voto de un congresista puede llevarlo a cometer ese delito. Ya en el caso de la absolución de Samper por la Cámara y de la votación del Referendo, las cortes defendieron la inviolabilidad del voto de los congresistas. En todo caso, Santos y sus asesores jurídicos se defendieron una vez más diciendo que no había inconstitucionalidad.

Tanto para el fondo como para la estrategia Santos no está solo. Aunque la explicación en derecho no es un tema fácil, con el tiempo y ante la inminencia de una hecatombe, aparecieron académicos, constitucionalistas y hasta el Fiscal dándole la razón.

En el blog de Dejusticia en La Silla, anoche Rodrigo Uprimny explicó que el Presidente podía objetar y que para que se pueda objetar, las sesiones extra son necesarias. El Fiscal Eduardo Montealegre también salió en defensa del tema y se pronunció ayer diciendo que Santos sí podía objetar la Reforma y hacerle un control de constitucionalidad.

El problema es que como todo son interpretaciones, por más elaboradas que sean, nada libera a los congresistas del miedo de que, por salvar la cara, terminen perdiendo no solo los descarados beneficios que legislaron en su favor sino que terminen investigados. La pregunta es si ese miedo es más grande que el temor a enemistarse con el gobierno y convertirse en el blanco de una revocatoria.

Perfiles relacionados: 
Juan Manuel Santos Calderón
Simón Gaviria Muñoz
Álvaro Uribe Vélez
Miguel Gómez Martínez
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2012-06-27 20:50

Sí, sí, acá todos hablando sobre el tema de la reforma, pero hoy yo estuve en el plantón en la Plaza de Bolívar que la gente del Observatorio de Justicia promovió desde las 9.00 am para hacer énfasis al tema de la Reforma.

http://www.obserjusticia.org/

Hoy. Eso fue HOY.

¿Y saben que ví?

Ví que ocho años de manipulación han funcionado. Porque todo olía a MIEDO.

Además, es que habían unos detalles que no se pueden dejar pasar...
para empezar, más ánimo tenía un sepulturero que las personas hablando en la plaza. ¿El representante de ASONAL? Triste, muy triste. ¿Los más jóvenes? Repitiendo una arenga -bastante *mamerta*, sincerómonos- con dos palabritas cambiadas para la ocasión: "Y no queremos/y no nos da la gana/ser una colonia norteamericana // Y si queremos / y si nos da la gana / ser una Colombia libre y soberana"; pero claro, ahora era lo mismo, pero cambien 'colonia norteamericana' por 'justicia privatizada' y 'Colombia' por 'justicia' y verán el tono que había.

Mié, 2012-06-27 20:57

Un chico joven intentando que llegara más gente, pero hablándoles con una voz cansina, vacía, sin fuerza... "pero qué pasa, que no los veo, llamando por celular a sus casitas para que les traigan el almuerzo y lleguen a la plaza... ¡dónde está mi Colombia!"... y uno pensaba 'no, este tipo no puede querer que alguien lo tome en serio'.
Y así, ad infinitum.
Olía a circo politizado. Nada que ver con la MANE, o con los corteros de caña, o la Guardia Guambiana del 2008. Nada. Solamente miedo, *muchísimo miedo* y muchísimas excusas para no estar.

El trabajo para desmembrar y asustar a la sociedad, les tengo el dato, FUNCIONA. Y nadie le va a hacer nada a los congresistas o al presidente o a nadie porque acá el temor a llamar a las cosas por su nombre, a verse en un espejo, les puede.

Así:
Santos = Manipulador megalómano
Corzo = Corruptos Inc.
Congreso = Mafiosos menores
Constituyente = Hecatombe
Uribe = Mafioso ENORME
Reforma Justicia = Impunidad e Hipocresía

Veámoslo ahora.

Mié, 2012-06-27 17:18

EL MIEDO NOS IMPIDE DISCREPAR EN VOZ ALTA… aún en lo más obvio. Decir por ejemplo “No, no es verdad Colombia no es pasión… al menos no todavía”, o “No, no es verdad que Colombia haya tenido un papel crucial en un evento internacional como el de Rio de Janeiro. Nooo el presidente no es el nuevo Lula del continente. Vale la pena darle una leída a Zygmunt Bauman en “Tiempos Líquidos” para entender como las acciones armadas del Estado, no solamente consiguen todo lo contrario a la paz, sino que elevan el miedo… y al elevar el miedo… Esta población ha sido más fácilmente dominable.
Pero, en el Congreso y en general en el gobierno, en este momento no es el miedo lo que los impulsa en sus reflexiones sobre la reforma a la Justicia, sino los cálculos políticos... y las posibilidades de impunidad. Las artimañas están allá, el miedo está es del otro lado. Solo esperemos para comprobarlo. Aunque en el fondo deseemos usted y yo estar equivocados.

Mié, 2012-06-27 17:08
Mié, 2012-06-27 15:29

Me parecen discutibles la afirmaciones sobre el miedo que puedan estar sintiendo los congresistas. Contaron con mucho tiempo de planificación y toda suerte de acuerdos abiertos u ocultos antes de moverse en la dirección en que lo hicieron. Y no parece ser una casualidad que la aprobación de la reforma se haya hecho a última hora del periodo legislativo ordinario. No se puede desestimar que tanta osadía para manipular el contenido de la reforma y la forma temeraria como se conluyó su trámite, tengan un propósito ulterior. Las palabras "hecatombe" y "constituyente" han surgido casi espontáneamente de manera muy inquietante. De otra parte, hay que evitar sobrevalorar la indignación ciudadana: una cosa es pronunciarse en espacios de opinión o recolectar firmas para una iniciativa popular; otra cosa es ganar una consulta nacional cuando una buena parte de los electores sigue estado bajo el dominio de los mismos gamonales que planearon la reforma y, tal vez también, la crisis institucional.

Mié, 2012-06-27 15:34

Hay un aspecto problemático de este artículo que no tiene que ver con mis impresiones u opiniones: la afirmación según la cual el referendo revocatorio es una propuesta de "izquierda". Creo que la mayor parte de la gente que se está pronunciando en tal sentido no lo hace desde esa postura ideológica ni como consecuencia de una afiliación partidista. A menos que la "encuesta" del gráfico interactivo pudiera llegar a demostrar eso.

Mié, 2012-06-27 13:39

Para neutralizar a los corruptos ediles, para bajar los salarios y dietas tan escandalosos, para castigar con cadena perpetua, trabajos forzados y extincion de TODO dominio a quien sea declarado culpable. LO QUE SEA CONSTITUYENTE, REFERENDUM o DESOBEDIENCIA CIVIL. Y que el SR Uribe ni piense que va a volver a ser elegido presidente.

Mié, 2012-06-27 12:02

Yo pienso que el entuerto aprobado por los perversos congresitas atenta gravemente con nuestra Constitución y ese oprobio no puede ser permitido, el congreso no puede ser una rueda suelta que cambie la normatividad constitucional a su acomodo sin que exista quien pueda objetarlo, en este caso actual preguntémonos quien está violentando la Constitución, ellos, los congresistas,o el desesperado Santos (ojo no soy santista)tratando de enmendar el acto repudiante aprobado?. Que sería mas constitucional o inconstitucional, defender la Constitución de los criminales o adaptarla a un beneficio personal?.

Mié, 2012-06-27 10:50

Apreciados Martha y Juán Esteban, muchas gracias por su análisis. Un favor: ¿podrían revisar la gramática de sus textos antes de publicarlos? Algunas de las líneas que requieren revisión:
- "Por el de los congresistas, miedo por terminar investigados o revocados." En esta oración no va 'miedo por' sino 'miedo a'.
- "Ese mismo temor a perder imagen es el que impulsa al gobierno a pedir hundir la Reforma que impulsó durante más de un año". Cambie por 'perdir el hundimiento'
- "La oposición de izquierda y de derecha aprovechan este miedo para adelantar sus estrategias de referendo revocatorio y de asamblea constituyente, respectivamente." Si es verbo plural, el sujeto también es plural: "las oposiciones de izquierda y derecha aprovechan..."
- "se podría hacer cada vez más posible" Una posibilidad no se aumenta: es o no es. Lo que si aumenta es la probabilidad.
Consejo final: no incluyan entre comas, cláusulas tan largas, pues eso dificulta la comprensión de lo que quieren decir. Saludo

Jue, 2012-06-28 04:34

(Gracias, de acuerdo. Yo hice una sugerencia similar por 'correo interno'.)

Mié, 2012-06-27 10:43

Pais de "leguleyos",por eso estamos como estamos;apliquemos el principio de "Igualdad",como en Canada;no pensemos en nuestros beneficios personales,sino en el de la comunidad,esa es la poltica.Por lo tanto estoy con Santos.

Mié, 2012-06-27 09:42

Tema de costo beneficio. Prefiero bancarme todos esos pésimos argumentos jurídicos, a que en un intento de reforma aparezca el fantasma de Uribe, que aún tiene bastante poder en la opinión pública, y en un intento de salvaguardar la Constitución del 91 terminemos reescribiendo la del 86.

Así que voy a apoyar en este momento a Santos. Luego, se le cobra en las urnas este intento de tiranía constitucional.

Repito: OJO con Uribe. Que no se crezca el enano.

Jue, 2012-06-28 23:02

En Colombia siempre toca escoger entre el cáncer o el sida. Entre Santos II y Uribe III, me quedo con Santos.

Mié, 2012-06-27 02:29

El artículo es claro y objetivo...excepto en la parte que dice que la gente "tiene miedo y por eso estan dispuestos a firmar por un referendo". Con el perdón del Sr. Lewin y la Sra Maya, no creo que la palabra "miedo" es la más acertada para describir el sentimiento de rabia que tiene la gente por este esperpento jurídico que nos quisieron meter...y que de paso, está todavía vivo, aunque Santos y sus áulicos digan que no....Creo que por primera vez estamos siendo testigos de un refrescante viento de indignación, que ha aglutinado a un buen número de Colombianos, y que se lo debemos en parte a ese bendito invento llamado Internet...Una cosa más....No me sorprende para nada que Uribe esté proponiendo una Asamblea Constituyente. Ese fascineroso protector de narcos y paramilitares sabe que su único chance para tratar de ser reelegido otra vez, es a través de un cambio de la Constitución...De manera que no caigamos en su maldita trampa....Que viva Uribe, pero en una cárcel norteamericana!!

Mié, 2012-06-27 08:38

Dreyfus, mil gracias por el comentario. Ya cambiamos esa parte. Saludos,

Mié, 2012-06-27 02:27

Uribe jugando a dos bandas, es su especialidad. Mientras los del partido de la U votan la reforma, uribe con cinismo la califica de "clientelista", él que es un experto.

Añadir nuevo comentario