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Viernes Noviembre 15, 2019

A tres días de las elecciones, muchos de los columnistas de los principales medios nacionales han anunciado ya su voto para el próximo domingo. La Silla Vacía escogió 26 de ellos para saber cómo votarán y por qué. Encontró que Juan Manuel Santos es uno de sus favoritos, casi siempre por la paz, y que también abundan las columnas que despachan a Óscar Iván Zuluaga por ser uribista (el 'toconzu').

Antonio Caballero

voto: Clara López

 

El columnista de Semana anuncia su voto por Clara López, para él “la única de todos ellos que parece convencida de lo que dice”.

Caballero se despacha sobre todo contra Zuluaga, quien -según él- no aspira a ser sino la sombra dócil de Uribe. Una especie de Héctor Cámpora colombiano, como el político argentino que ganó las elecciones en 1973 y 49 días después renunciaba para que su jefe político -el general Perón- pudiera regresar al país del exilio y asumir por tercera vez la presidencia.

Y como ve muy poco probable que Clara pase a segunda anuncia su voto por Santos, que “tiene en su mano de poker la carta de las negociaciones de paz con la guerrilla, y la ha mantenido a pesar de sus idas y venidas, de sus vueltas y revueltas de presidente veleta en todos los demás asuntos del país”.

Cristina de la Torre

voto: Clara López

 
Para la profesora del Externado y columnista de El Espectador, Clara López es la única de las candidatas que puede lograr al mismo tiempo la paz y las profundas transformaciones que ésta implicará.

Con su énfasis en reactivar la industria nacional, en el pleno empleo y la inversión en el campo, para De la Torre la candidata polista está lejos del castro-chavismo que tan de moda está en la agenda pública y es más bien “un modelo de transformaciones de fondo matizado con elementos entresacados al experimento socialdemocrático del Estado promotor del desarrollo en la América Latina de los años 60” como Brasil, Chile o Uruguay.

De hecho, podría ser -para la académica- “uno entre otros puntos de convergencia en la constitución de un Frente Amplio de izquierda, centro y fuerzas sociales que sea pivote político de las reformas de posconflicto”.

Fanny Kertzman

voto: Enrique Peñalosa

 
La ex directora de la Dian y columnista de Dinero anunció su voto por Enrique Peñalosa, a quien está asesorando -como contó http://lasillavacia.com/historia/los-gregarios-de-penalosa-47303 La Silla- en temas programáticos.

Para Kertzman, que hace algunos meses era percibida como uribista, Zuluaga salió mal parado de un escándalo de espionaje que hicieron pasar por una infiltración y que Santos, aparte de la paz, “no ofrece nada, más de lo mismo”. Le cuestiona que de las cinco locomotoras sólo arrancó una -la de vivienda-, que tiene a la prensa de su lado, que se alía con personajes siniestros como Yahir Acuña o Ernesto Samper y que ha dejado de lado los temas claves como salud, educación y justicia. Al final, para la economista paisa, Peñalosa es “el único que tiene el carácter de acabar con la politiquería”.

Raúl Tamayo

voto: Marta Lucía Ramírez

 
El histórico columnista de El Colombiano es uno de los pocos que La Silla encontró a favor de Marta Lucía Ramírez.

Para Tamayo, a quienes muchos antioqueños ven como muy afín al uribismo, ve en Ramírez un "dama de hierro" que desde el Ministerio de Defensa sacó adelante la seguridad democrática de Uribe y a quien también ve como “una mujer que sabe para dónde va Colombia si dejamos que continúe este gobierno hacia la dictadura de otra revolución bolivariana del siglo XXI”.

Y la idónea para hacerlo es Ramírez, no Zuluaga. “Necesitamos a Marta Lucía que conoce todos los intríngulis de seguridad, economía, inversión extranjera y progreso nacional”, remata el cuñado de la senadora electa uribista Ana Mercedes Gómez y el ex ministro Juan Gómez Martínez.

Andrés Hoyos

voto: Enrique Peñalosa

 
Toda la última columna del fundador de El Malpensante, que anunció su voto por Enrique Peñalosa, gira en torno a pedirle la renuncia a Zuluaga.

Para Hoyos, el episodio del hacker ha mostrado la peor cara de Zuluaga. “Si todo un expresidente dice que la Fiscalía no da garantías, ¿por qué no va a argumentar lo mismo cualquier delincuente común? Si todo un candidato a la Presidencia con posibilidades de triunfo dice que lo blanco es negro y ni siquiera se despeina, ¿con qué argumentos le vamos a decir a la gente del común que las normas hay que respetarlas y que la ética es socialmente necesaria?”, pregunta en su columna en El Espectador.

Y, de paso, le está pasando cuenta de cobro al proceso de paz ya que “atacarlo a mansalva se ha vuelto un estribillo defensivo de quienes quieren tapar sus actos incalificables a como dé lugar”. Por eso su voto es para Peñalosa, que -según él- no está metido en “el mazacote” y “la cloaca” en que se convirtieron estas elecciones.

Eduardo Verano

voto: Juan Manuel Santos

 
El veterano político liberal, que coqueteó con la idea de ser candidato presidencial independiente hasta que la Registraduría le anuló la tercera parte de las firmas, al final escogió a Santos después de que varios partidos le hicieran ojitos.

Tras un acuerdo programático con Santos, su movimiento ‘Colombia, país de regiones’ adhirió al presidente-candidato a cambio de que éste tomara su bandera de la descentralización. Aunque el suyo no es un apoyo incondicional: no está de acuerdo con la reelección -le recuerda al presidente su promesa de eliminarla- y le sigue cobrando sobre todo su “tarea pendiente” y prometida de impulsar una región autónoma en el Caribe, que Verano impulsó hace cuatro años.
Salvados esos ‘peros’, el ex ministro y ex gobernador del Atlántico es firme en su santismo. “La paz solamente la podrán construir los ciudadanos en las regiones autónomas. Tengo confianza en que Juan Manuel Santos pueda ser el líder transformador que la sociedad democrática necesita en este momento tan crucial de nuestra vida republicana”, escribió en su columna en La República.

Enrique Santos Molano

voto: Juan Manuel Santos

 
Para el ex editor de El Tiempo e hijo del célebre 'Calibán' -es decir, tío de Juan Manuel y de Pacho- el voto de este domingo.

“Ningún gobierno había tenido el valor y el acierto de abordar un proceso de paz con miras a llevarlo hasta su conclusión, desafiando las furias de los negociantes de la guerra. Ese proceso de paz está a punto de concluir felizmente, aunque podría irse al caño si se le niega a Juan Manuel Santos el segundo tiempo que necesita para meterle a la guerra el gol olímpico de la victoria” escribe, siguiendo al pie de la letra el guión mundialista de su sobrino-presidente-candidato.

Defiende a Zuluaga como un hombre decente y que no es de ultraderecha como quieren hacer creer, aunque “no tan buen ministro de Hacienda como él quiere hacernos creer”. Pero dice que su problema es del orden del 'dime con quien andas y te diré quién eres': “anda rodeado de las peores compañías, la ultraderecha más inescrupulosa lo respalda, y será la ultraderecha, no el doctor Zuluaga, la que gobernará si su candidato gana las elecciones”.

Francisco Cajiao

voto: Juan Manuel Santos

 
El experto en educación es otro de los columnistas que Santos se ganó gracias al proceso de paz. “Yo apuesto por la esperanza de morir en un país sin guerra”, dice en su columna en El Tiempo, no sin antes resaltar que “tenemos tres opciones serias para votar por una causa que supera las ambiciones personales y apunta a un proceso de recomposición del país que requerirá décadas de trabajo colectivo”.

Pero, lo que para Cajiao separa a Santos de Clara y Peñalosa -los dos otros candidatos pro La Habana- es que lo puso en marcha y lo ha llevado bien. “Creo que darle continuidad al proceso iniciado, que muestra importantes avances y que ha sido guiado por el presidente Santos con inteligencia y serenidad, es una opción racional. He sido crítico de muchos aspectos de este gobierno, pero eso no me impide reconocer sus logros”, dice el Secretario de Educación bogotano y consultor de la Unesco en temas educativos.

Eso sí, no sin antes rematar que “muchas cosas buenas debe tener un gobernante si se ha ganado la enfermiza y mezquina enemistad de alguien que nunca se destacó por sus escrúpulos éticos”.

Gabriel Silva

voto: Juan Manuel Santos

 
La columna semanal del ex ministro en El Tiempo se ha convertido en uno de los espacios de defensa más férrea de Santos (y ataque a sus opositores), tanto que para muchos Gabriel Silva es el que lanza al ruedo muchas de las ideas del presidente-candidato para probar la temperatura del agua.

Aunque Silva niega ser el escudero y alter ego de su buen amigo Santos, semana tras semana se ha encargado de martillar la idea de que es mejor seguir por el camino santista y de la paz. O como dijo en su columna hace una semana, “tenemos la obligación moral y política de defender su obra de gobierno, desenmascarar la conspiración que se ha tejido en su contra y explicar a los colombianos el costo que tendría para el país permitir un salto al vacío”.

Para el ex embajador en Washington, Santos es el de http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13828998 “la agenda progresista de Santos” (que -según él- quiere desmontar Uribe), el de la inversión extranjera más alta en la historia, el de
menor desempleo. Siempre con el retrovisor puesto en el período de Uribe, a quien dedica buena parte de sus dardos.

Juan Daniel Jaramillo

voto: Juan Manuel Santos

 
El abogado internacionalista -que hasta el año pasado hizo parte del equipo jurídico en el pleito con Nicaragua en La Haya- no menciona a quién le da su voto una sola vez, pero toda su columna en El Nuevo Siglo está dedicada a pedir un “¡sí al voto libre conservador!”

Para Jaramillo, “la seguridad corre pareja a la paz” y “no puede existir la una sin la otra”. Es decir, en español, Santos y no Marta Lucía. Por lo tanto, “desde esta columna invito a mis lectores a ejercer su derecho a votar libremente. No es necesario temer sindicaciones de doble militancia, amenaza antidemocrática y totalitaria, que no puede doblegar el poder silencioso de nuestras conciencias”

María Isabel Rueda

voto: Juan Manuel Santos

 
Rueda es muy crítica de la alianza de Petro con Santos y dice que por eso, incluso, estuvo pensando en no votar por la reelección del presidente.

“El problema no es que sea de izquierda. Eso no me despeluca. Sino que el pacto sea con ese tipo sinuoso, tramposo, serpentario, retorcido y peligroso como se ha revelado Gustavo Petro en el poder”, escribió la columnista en El Tiempo y ex congresista.

Sin embargo, da dos razones por lo cual se mantiene en su voto a favor del presidente: que el gobierno de Santos ha sido bueno y que en esta elección se está jugando la paz y que el proceso de La Habana es una oportunidad real para conseguirla. Dice que Zuluaga, por las condiciones que impone a la negociación, llevaría a que la guerrilla prefiriera levantarse de la mesa y serían “cuatro años tirados por la borda para acabar con esta guerra fratricida”.

Rafael Orduz

voto: Juan Manuel Santos

 
El ex congresista mockusiano, que compara la política nacional con la célebre película La Gente de la Universal, cambió de decisión en una semana: si antes iba a votar por Santos en segunda, ahora también -“a pesar de todo”- en primera. A pesar de que, según él, la guerra sucia estuvo a la orden del día hace cuatro años contra Mockus.

“Quería hacerlo por otra persona en primera vuelta, pero me ha arrastrado la polarización”, escribe el ex gerente de la ETB. Sus razones: para que el proceso de paz en La Habana no se vaya al traste y para que las relaciones con los países vecinos sigan siendo no conflictivas. Y, sobre todo, por la “posibilidad de no ser acreedor de los títulos de ‘terrorista’ y de la agresión y persecución por pensar y actuar diferente”.

Ramiro Bejarano

voto: Juan Manuel Santos

 
El voto del columnista de El Espectador y ex director del DAS es más un voto “toconzu” -'todos contra Zuluaga'- que uno convencido por Santos.

O más bien, un “toconur”. Para Bejarano, Zuluaga no es más que un “hombre gris incapaz de tener brújula propia” que gobernaría en función de Uribe como lo hicieron los presidentes de bolsillo del general Rafael Trujillo en República Dominicana. Y además, con un deje autoritario que él bautiza como “laureano-uribismo”.

“Ahora que por fin parece estar cerca la paz, hay que entender la dimensión de lo que está en juego”, escribe http://www.elespectador.com/opinion/no-al-odio-columna-492951 Bejarano. “Hay que votar por Santos ahora y en la segunda vuelta, por la misma razón que antes no lo hicimos: para detener la maldad, el rencor y la impunidad del universo de Uribe y sus muchachos”.

Alberto Bernal-León

voto: Óscar Iván Zuluaga

 
Este economista y columnista de La República, que es uno de los defensores más acérrimos de Uribe en Twitter, anunció su voto por Zuluaga, a quien describe como “ un coequipero orgánico del proceso político y económico que vivimos durante los años de la administración Uribe, proceso que sacó de la lista de países fallidos a Colombia”.

Ese voto es también -para Bernal-León- uno de castigo a Santos, a quien señala de haber cambiado y de trinar, hace cuatro años, “exactamente lo mismo que yo trino hoy” sobre las Farc, sobre Venezuela, sobre los inamovibles para un proceso de paz. “Yo no voto ‘por la guerra’ como se me acusa, presidente Santos, porque usted no es el dueño de la ‘paz’”, remata.

Fernando Londoño

voto: Óscar Iván Zuluaga

 
Aunque el ex ministro perdió su columna en El Tiempo hace dos semanas, tiene su voto claro por Zuluaga y lo sigue expresando en su programa radial La hora de la verdad. Casi siempre se centra en atacar al presidente-candidato, más que en defender al candidato uribista, y precisamente una de éstas columnas -titulada ‘El ochomil de Santos’- le costó el espacio.

En ella Londoño, cuenta cómo -a su juicio- el de Santos siempra ha sido “el sueño de una América comunista” y “castro-chavista” lograda mediante un proceso de paz que no es más que “un plan de negociación con la mafia disfrazada de política”, para el cual tendría primero que “matar a Álvaro Uribe” y “asesinar a Fernando Londoño para advertir a cualquiera imprudente el costo de oponerse”.

Para Londoño, Zuluaga llegaría respaldado por la ‘Generación del 14’, la recién electa bancada uribista que -según él- es la “revolución femenina” que llega a la política “para transformarla y para abrirla a los vientos de la modernidad”

Ana Cristina Restrepo

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
La popular columnista de El Colombiano no reveló su preferencia electoral, pero dejó claras las razones por las que nunca votaría por Óscar Iván Zuluaga. Y esas razones son que, para ella, todos los caminos terminan conduciendo de nuevo al ex presidente Álvaro Uribe.

“Uno de los papeles fundamentales del Legislativo es ejercer control sobre el Ejecutivo: equilibrar. Con Zuluaga en la presidencia y Uribe en el Senado asistiríamos a la restauración del régimen que este último quiso perpetuar desde la Casa de Nariño”, dice Restrepo, señalando que su publicidad ni siquiera disimula y presenta al candidato uribista como “un binomio” en vez de un individuo.

Sobre todo le reclama su pasividad ante lo que viene sucediendo en las últimas semanas: elude dar respuestas concretas a temas como su posición sobre el posible regreso de la ex directora del DAS María del Pilar Hurtado (asilada en Panamá y prófuga en la investigación de las chuzadas) y permanece impasible ante “los intentos de desestabilización del país” de su mentor. Por eso para Restrepo no quedan dudas que “el político caldense ha demostrado su fidelidad cómplice: la furia de su jefe llevará las riendas”.

César Rodríguez Garavito

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
Para el investigador de DeJusticia y columnista de El Espectador el video que agarra a Oscar Iván Zuluaga en la mentira no sería suficiente para que evitar que el uribisimo vuelva al poder, ya que al final lo que se necesita es movilizar el “voto demócrata” para impedirlo.

Para ilustrar su teoría, Rodríguez Garavito pone el ejemplo de cómo los peruanos decidieron decirle ‘no’ a Alberto Fujimori y votaron contra su hija Keiko. “Como para el fujimorismo hace tres años, la salvación del uribismo es el regreso al poder por interpuesta persona, para abonar el retorno del caudillo. Lo que está en juego aquí es lo mismo que en ese entonces en Perú: la paz, las instituciones y el Estado de derecho”, dice, comparando también los videos incriminadores de soborno de Vladimiro Montesinos -mano derecha de Fujimori- con el de Zuluaga.

“Los peruanos demócratas, alentados por el cambio de opinión de Vargas Llosa y su apoyo a Humala, terminaron por ver la diferencia y votaron contra el fujimorismo. Y salvaron al país del autoritarismo. Ojalá aquí sepamos hacer lo mismo”, concluye.

Guillermo Perry

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
El ex ministro de Hacienda y de Minas deja claro en su columna de El Tiempo que no vota por Zuluaga.

Cuestiona que el candidato uribista desconoció la autonomía de la Superintendencia Financiera cuando, siendo Ministro de Hacienda, le pidió la renuncia a Augusto Acosta, quien se oponía a la fusión de Interbolsa con Inversionistas de Colombia, y después a César Prado, cuando estalló el escándalo de DMG.

Perry también apunta al escándalo del ‘hacker’ y dice que, aunque la campaña de Zuluaga pudo haber servido de “simple idiota útil de la extrema derecha”, no se puede “elegir a alguien a quien le ocurren estas cosas a sus espaldas”. En la columna además apunta que el expresidente Álvaro Uribe, “el padrino de la candidatura de Zuluaga”, ha demostrado “poco apego por la ley y por las buenas costumbres”.

Héctor Abad Faciolince

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
El escritor antioqueño es otro de los que no revela su voto, pero sí su ‘no voto’: Zuluaga.

Para el autor de El olvido que seremos, “si el CD, la Compacta Derecha, regresa al poder, volverán la crispación, el abuso de la ley, la arbitrariedad, el desconocimiento de cualquier institución que no siga las órdenes de U, el CaUdillo”. Y haciendo un parangón con la realidad política de Europa hace casi un siglo, Abad Faciolince compara la eventual “subida de los zorros” -sobre todo “si Z deja que U se le encarame”- con el nacimiento del fascismo en Italia.

El novelista no revela por quién votará, pero defiende el proceso de paz y dice que “la posición liberal de verdadero centro, hoy representada por el gobierno Santos, es la más difícil de sostener” por los ataques y paros que le llueven desde todos los lados. Y remata pinchando el globo del blanco, diciendo que “los puros que votan en blanco con tal de no votar por un socialdemócrata, ayudan a que la extrema derecha vuelva al poder”.

Juan Gabriel Vásquez

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
Uribe es el tema central de la campaña para el escritor de El ruido de las cosas al caer y columnista de El Espectador. En una dura columna titulada “Otra vez el todo vale”, Vásquez compara a Uribe con el intrigante Don Bazile en El barbero de Sevilla de Rossini, que decía “la calumnia, siempre hay que llegar a la calumnia”.

“La verdad no importa, y menos en época de elecciones, y menos aún cuando el Centro Democrático iba perdiéndolas irremediablemente”, escribe sobre la denuncia -no documentada- de los 2 millones de dólares de la mafia que habrían llegado -según Uribe- a la pasada campaña santista.

A Zuluaga ni siquiera lo menciona, cerrando con un lapidario “mientras tanto, yo escribo toda una columna sobre el Centro Democrático y no he tenido que mencionar ni una vez al candidato”.

María Elvira Samper

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
La veterana periodista no ha anunciado su voto aún, pero ya descartó a Zuluaga. O más bien a Uribe y su denuncia -hasta ahora sin fundamentos- del pago de 2 millones de dólares del narco a la última campaña de Santos, a quienes les dedicó toda su última columna -titulada “Le tengo miedo a Uribe”- en El Espectador.

“El odio visceral por Santos —no los intereses superiores del país— es el combustible de sus actuaciones incendiarias. Poco le importa si un acuerdo con las Farc puede evitar en el futuro cientos de muertos, desplazados, viudas y huérfanos, comunidades deshechas, atraso”, dice la ex directora de la Revista Cambio.

Eso la lleva a rechazar de plano la idea de votar por -según ella- el Dimitri Medvédev criollo, afín a las decisiones del real jefe Putin. “A mí, lo confieso, Uribe me produce miedo y me horroriza la idea de volver al pasado con Zuluaga como mascarón de proa”, dice.

Ricardo Silva Romero

voto: No Óscar Iván Zuluaga

 
Para el escritor y columnista de El Tiempo todas las elecciones giran en torno a Uribe, a quien describe como “un caudillo de manual o un genio de la propaganda (como un lector feroz, mejor, de Psicología de las masas) [que] sabe bien que se nos ha vuelto un vicio y una fe”.

Tanto que, según Silva, “Uribe sabe, porque va unas páginas delante de nosotros, que todo lo que él diga, sea la barbaridad que sea, será tomado por hecho por la gran mayoría” y que no hay que apelar a la inteligencia de los votantes, sino a sus mayores temores.

“Quedan nueve días para las elecciones: ese es el lío. Y yo cumplo doce años de votar en vano contra Uribe”, concluye.

Carlos Alfonso Velásquez

voto: Blanco

 
El coronel retirado del Ejército es conservador hasta la médula. Tanto que fue precandidato presidencial de los azules hace un par de meses, pero no votará
por Marta Lucía Ramírez sino en blanco.

“La polarización ha llevado al país a la falsa disyuntiva entre paz o guerra nublando la mirada para terminar bien el conflicto armado y continuar con el proceso pacificante”, dice Velásquez, que jugó un papel clave en desmantelar el Cartel de Cali como líder del Bloque de Búsqueda y que denunció los vínculos del general Rito Alejo del Río con los paras. Esa misma polarización ha hecho, según él, que las otras tres candidaturas se ahogaron.

Por eso dice que prefiere blanco, que no es un salto al vacío sino “un hecho político contundente”.

Cecilia López Montaño

voto: Blanco

 
La ex ministra de Agricultura y ex congresista no lo dice literalmente, pero toda su última columna en El Heraldo es una defensa del voto en blanco.

En momentos en que -para la veterana política liberal- la contienda electoral es “una página negra” en la que “la gran perdedora es la verdad”, la verdadera tragedia es que no hay ninguna alternativa real. “Lo que está viviendo el país no es solamente la situación de decidir entre la paz o la guerra sino una profunda crisis de liderazgo que mancha la imagen del país de una manera dolorosa”, dice, haciendo énfasis en que “hasta los más informados no saben por quién votar”.

“Lo fundamental es que los ciudadanos salgan a votar para demostrar que esta democracia está viva. El voto en blanco expresa rechazo a esta forma absurda de liderar esta vieja e imperfecta democracia”, concluye, haciéndole un guiño tácito a Mr. Blanco.

Rudolf Hommes

voto: Peñalosa o Santos

 
El ex ministro no reveló a ciencia cierta su voto este domingo, pero en una de sus últimas columnas contó cuál sería el escenario que más le tranquilizaría.

Y ese sería uno donde ganara el presidente-candidato o el verde, uno donde el uribismo no ganara. “Si la pugna es entre él [Santos] y Peñalosa, podemos dormir tranquilos después de mayo porque el país queda en buenas manos y la oposición, en minoría”, dice.

Para Hommes, el dilema es esencialmente el del proceso de paz, con tres candidatos a favor de una y dos -en la práctica- en contra de éste. Y ahí pesa su experiencia personal: “yo fui también víctima en 1994 de un bombazo atribuido al Eln, del que salí aturdido pero vivo, de milagro. Como Germán Vargas y algunas otras víctimas, estoy inequívocamente a favor del perdón y de la paz, mas no del olvido. Y voy a votar en ese sentido”, escribió 1 en otra columna.

Salud Hernández-Mora

voto: Blanco

 
En su última columna, la periodista colombo-española se dedica más que todo a contar por qué para ella ni Santos ni Zuluaga merecen el voto.

“Si dura una semana más la campaña, el Presidente raspa la olla”, dice aludiendo a todo lo que Santos está prometiendo y regalando, en medio de la angustia electoral, a “sus ñoños y musas”. Y que resultan un impedimento moral para votar por él, entre otras porque le parece imposible que un presidente formado en Estados Unidos e Inglaterra sea quien “perpetúe unas costumbres bananeras detestables”

Zuluaga no sale mejor librado tampoco. Para Hernández-Mora formó parte de un gobierno de Uribe en el que “prefirieron, como Santos, la repartija para reelegirse antes que cortar de raíz la maldita corrupción que corroe al país”. Y a sus preferidos, Peñalosa y Ramírez, no los ve repartiendo mermelada pero “no cuentan con un partido sólido de ideas claras”. Por eso, anuncia su derrota anticipada con el blanco.

Maria Teresa Ronderos

voto: Peñalosa

 
Para la veterana periodista, el tema central de las elecciones es el miedo. Se refiere al miedo y el alarmismo al que le han apostado como estrategia los dos candidatos punteros, que juegan a generar temor con ideas como la de “entregar el país a las Farc” o los deseos de otros “por destruir la paz”.

En el fondo el mayor problema de Zuluaga -a quien Ronderos bautiza Zuribe- es que le apuesta a la misma fórmula que Uribe. Y esta tiene fallas: “era un remedio que atacaba los síntomas y la fiebre bajó, pero no resolvió los males de fondo: la falta de carreteras, la desigualdad enorme, la falta de tierra, de crédito, de fe en el campesino, a quien quisieron condenar a la suerte de peón, y cuya tragedia sólo quisieron ver en clave de daño colateral de la necesaria guerra contrainsurgente”, escribe la fundadora y hasta hace poco directora de Verdad Abierta.

Y, para ella, el mejor es Peñalosa, a quien describe como alguien que “sabe liderar y lo ha probado como alcalde de Bogotá. No mete miedo sino que pinta sueños. Sabe defender el interés público, lo hemos visto hacerlo, y su bandera es el desarrollo y la protección del talento colombiano”.

Laura Gil

voto: Juan Manuel Santos

 
Para la internacionalista colombo-uruguaya, la prioridad es la paz y -consecuente con ello- su voto es por Santos, aun cuando no lo menciona una sola vez en su columna.

“Colombia bien podría beneficiarse de la renovación. Pero este no es el momento. Hoy toca elegir entre el retorno de la práctica de la tierra arrasada y la política de la reconciliación, la paz y las víctimas”, dice Gil en su columna de hace dos semanas. Aunque aclara que esa reconciliación pasa también por los partidos políticos y por bajarle el tono a los enfrentamientos porque “no tenemos futuro de reconciliación sin Uribe y sus seguidores, así como tampoco lo habrá sin la Marcha Patriótica”.

“Este Gobierno está en deuda, pero nos devolvió la civilidad en la palabra y, con ello, nos entregó la esperanza de la paz, la reparación de las víctimas y un camino incierto pero ya esbozado de reconciliación”, remata.

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Vie, 2014-05-23 18:56

santos, si¡ santos en minúscula porque es indigno de llevar la investidura de Presidente de la República, ayer en el debate su única preocupación fue la de lanzar bocanadas de odio contra el Presidente Uribe, atreverse a afirmar, sin vergüenza alguna; que el Presidente Uribe lo atacaba porque este poca cosa no le había querido servir de titere, un tipo con una preparación en las más grandes universidades del mundo proveniente de una de las familias más acomodadas de este país y expresarse de esa manera? se le olvida que fue por el Presidente Uribe que llego a la Presidencia, si votamos por él fue apoyando al presidente Uribe y en agradecimiento se desjeta de esa manera (PERDÓN POR ESTA EXPRESIÓN PERO NO HAY OTRA PALABRA QUE MEJOR LO CALIFIQUE), que vergüenza y no deja más que un sentimiento de pena ajena ... NO REELECCIÓN

Vie, 2014-05-23 18:11

La política es dinámica, y esta campaña nos ha demostrado q al voto de opinión también le llegó su dinamismo, x supervivencia y en defensa propia,

Vie, 2014-05-23 17:21

Muy interesante el ejercicio. Se aprecia que los columnistas más serios y ecuánimes están con López, Santos o Peñalosa. Muy pocos con Ramirez. Y solo los más extremistas con uribe (zuluaga). Faltó Juanita León, de LSV. Por lo que percibo, Juanita está con Zuluaga. Algo sorprendente, pero que salta a la vista. Estoy equivocado? Gracias por la respuesta.

Vie, 2014-05-23 16:07

Santos, Santos porque es indigno de la investidura de Presidente de Colombia tocó fondo, un tipo que piso las mas grandes universidades del mundo que viene de una de las familias más ricas de Colombia y en el debate su única preocupación fue soltar bocanadas de odio contra Presidente Uribe. Decir que el Presidente Uribe no lo quiere por no haber querido ser su títere lo dejo mas mal parado que antes, si el es presidente se lo debe a que el Presidente Uribe lo apoyo y por esa razón la gente salió en masa a votar no tanto por el sino por el Presidente Uribe, este tipo es de la peor calaña, que hasta en los ricos se da. Produce azco y vergüenza ajena

Vie, 2014-05-23 08:32

Votar por Santos es ayudar al "regreso de Uribe". Así como lo oyen. El voto por Santos entregará el país a la total corruptela, clientelismo y politiqueria y al debilitamiento y fraccionamiento de esa camarilla corrupta (que hoy se denomina santista). Si el proceso de paz salta en mil pedazos en medio de las contradicciones de Santos, entonces el país hastiado terminará dándole "carta blanca" a algún redentor populista (y ahi estará Uribe listico después de 4 años como senador combativo)... en cambio si gana cualquier otro, incluso Zuluaga, la oposición santista quedará fuera y medianamente unida, y el fin del proceso de paz se lo achacarán a Zuluaga y a Uribe y no a Santos. La futurología es una ciencia compleja... Tomar nota.

Vie, 2014-05-23 13:20

Santis y Furibes estan mas q disgustados, la actitud de Santos anoche ahondo mas la herida. Q se amiguis again es posible pero en Otro tiempo No cercano. Santos fue directo a la cabeza donde mas duele, y Creo salio ganancioso, mas cuando en Una entrevista reconocio Los vinculos de Furibes con Los paras.

Sera q abra luz al final del tunel y aparecera el " Botero" de Furibe?. La pelea es a muerte de cualquier tipo, x lo menos asi lo veo yo.

Vie, 2014-05-23 08:45

Votar "en contra de" o "por el menos peor de los 2" (de manera anticipada además, porque aún no sabemos cómo ha cambiado la opinión en las últimas semanas) es condenar a Colombia a un pésimo gobierno. Y los pésimos gobiernos engendran pésimas soluciones. Creer que Santos es un "socialdemócrata" como lo asegura algún columnista es pecar gravemente de ingenuidad. Una "democracia" construída con mermelada y votos compradas nada bueno puede producir. Si escogemos entre Sa - Zu nos enfrentamos a 4 años de deterioro y luego al populismo (se acuerdan como se hace énfasis en que ninguno de los candidatos tiene "carisma"?) pues ya viene el carismático, ya viene de la mano del desgobierno. No al voto útil, no al voto amarrado y amañado, sí al voto libre y a conciencia. Si los columnistas que hoy tanto se quejan (Uribe sale en el 80% de las columnas y ni siquiera es candidato) hubieran ayudado al triunfo de Antanas Mockus hoy no estaríamos en esa disyuntiva... aún se puede hacer algo.

Jue, 2014-05-22 23:55

La conclusión final de esta medición es lo mas interesante, el NO Zorrillo s impone.

Las encuestadoras deben estar acomodando sus daticos pero que Zuluaga se quema,se quema,

Mal presagio para los UCD

A Clarita le fue muy bien, aplomada ,serena y muy segura, se libró muy bien de la Vicky Dávila, igual q a Santos al q vi sereno y seguro y hasta un favor le hizo al Zorrillo cuando le recomendó q se calmara, xq iba de verdad desbocado como el Papá FU.

Peñalosa inseguro, mucho movimiento d las manos, nervioso, me pareció estar viendo el mismo comercial de siempre solo q esta vez en vivo.

Martha la vi bien mientras se concentro en hablar de propuestas, está bien dateada y fue muy consecuente, pero pretendió sacar los cueritos al sol de Clara y Santos y ahí la cagó, ella solita se enterró.

Y Zuluaga, … pobre Zuluaga, nervioso, rabioso, tembloroso y hasta hizo el oso cuando pretendió: ‘’a mí me respeta’’ Jajaja Poechito pero nada q hacer.

Mar, 2014-06-03 16:08

Jajaja, el mejor chiste que he leido en muchos días.

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