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Miércoles Octubre 23, 2019

 

Entre 2007 y 2011, mientras Medellín mantuvo un modelo de ciudad exitoso que quiere continuar, Bogotá terminó sumida en el caos y sin un norte claro.

Una forma de ver qué tanto contribuyen las alcaldías a mejorar la calidad de vida de las personas tiene que ver con cuánto se gastan las ciudades en inversión, en proporción a su número de habitantes. Según el informe final de gestión de Alonso Salazar, entre 2008 y 2010 Medellín invirtió casi 3 millones de pesos por habitante, mientras Bogotá lo hizo en poco más de dos millones. Y eso se reflejó en algunos indicadores.

 
Sergio Fajardo, actual gobernador de Antioquia, dejó las bases de un modelo de ciudad que mantuvo Alonso Salazar. Como alcalde de Bogotá, Lucho Garzón mantuvo el modelo de Peñalosa y Mockus, aunque reforzó los aspectos sociales. Clara López, alcaldesa encargada luego de la salida de Samuel Moreno, ha enfocado su gestión en sobreaguar la crisis que dejó la administración de Moreno.

En su síntesis de los resultados de  Medellín Cómo Vamos, un programa de varias instituciones que hace seguimiento a la calidad de vida en la capital antioqueña, señaló que “la ciudad mostró avances en la mayoría de los sectores analizados que evidencian un nivel más alto de calidad de vida para la ciudadanía”.

Eso redundó, por ejemplo, en que la tasa de cobertura bruta total de la educación en Medellín aumentó del 100,2 al 108,8 por ciento; que la velocidad promedio del transporte público se mantuvo por encima de los 20 kilómetros por hora, o que la población bajo la línea de pobreza se redujo del 25 al 20,1 por ciento.

En cambio, Bogotá Cómo Vamos, el equivalente en la capital, señaló en su informe que la ciudad "no tuvo mayores avances durante los últimos años" y que "algunos sectores como movilidad y seguridad se encuentran en cuidados intensivos".

Aunque la administración de Samuel Moreno logró buenos resultados en algunas áreas, como la pobreza, medida por hogares con necesidades básicas instatisfechas, que bajó del 5 al 3,8 por ciento, según el informe de rendición de cuentas que presentó la Veedora Distrital, hubo dificultades para lograr metas importantes.

Por ejemplo, el índice de homicios pasó de 18,7 por cada 100 mil habitantes en 2007 a 20,9 en 2011, o la velocidad promedio del transporte público que pasó de 22,75 kilómetros por hora en 2007 a 19,35 en 2011. Y algunos puntos específicos del plan de desarrollo sencillamente no se hicieron, como la megabiblioteca propuesta para el suroriente, la atención gratuita de todas las personas con discapacidad severa de estratos 1 y 2 en el Sisbén, o la ejecución de los planes de manejo ambiental en todos los humedales de la ciudad.

Los lunares negros

En general, Salazar logró avanzar en obras físicas y en política social. Pero tuvo serios lunares en seguridad, de movilidad y las dificultades de un estilo que lo llevó a casar muchas peleas.

Salazar tuvo que enfrentar el resurgimiento de la violencia urbana en las comunas por la ruptura de los acuerdos entre las bandas criminales que dominan diferentes sectores de los barrios más pobres de la ciudad. Eso llevó a que las metas del Plan de Desarrollo, de llevar la tasa de homicidios a 17 por cada 100 mil habitantes de 34 en 2007, y de delitos de alto impacto a 229 por 100 mil habitantes, fracasaran: actualmente las tasas son de 86 y 367, respectivamente.

También se ha demorado la construcción de Metroplús, el sistema estilo Transmilenio que complementa el metro y que aún no ha empezado a operar, a pesar de que debía estar listo hace meses.

Salazar tampoco tuvo una buena relación con el Concejo, especialmente en los últimos meses cuando se alejó del concejal liberal Bernardo Alejandro Guerra. La situación llegó hasta el punto de que, cuando presentó su informe final de gestión, solo estuvieron presentes cuatro de los 21 concejales de la ciudad.

Sin embargo, nada de esto alcanzó a frenar a la ciudad.

Las causas de las diferencias
 
 
Anibal Gaviria electo alcalde de Medellin, tiene como reto mantener los avances logrados por Fajardo y Salazar y recuperar la seguridad en la ciudad. En cambio Gustavo Petro ganador de los comicios pasado para la alcaldía de Bogotá, deberá recuperar el tiempo perdido en los últimos cuatro años y replantear hacia dónde va la ciudad..
La pregunta es qué llevó a las dos ciudades a situaciones tan diferentes, cuando hace cuatro años parecían estar en situaciones similares. La respuesta está en el liderazgo de los alcaldes.
 
Aunque dejó detrás una estela de contradictores y varias tareas pendientes, Salazar pasó la materia. Moreno no.

La favorabilidad de Alonso Salazar se mantuvo en cifras altas y cerró 2011 con un 74 por ciento, según la encuesta de percepción ciudadana de Medellín Cómo Vamos, y su aprobación en un 58 por ciento según la última encuesta Gallup. Eso se debió, en buena medida, a que mantuvo parte del equipo del exitoso equipo de trabajo de Fajardo.

El estilo del suspendido alcalde Samuel Moreno fue conciliador y titubeante: desde un principio llegó a acuerdos con la mayoría de los partidos que le podrían haber hecho oposición en el Concejo. Con eso acalló las críticas, se aseguró la gobernabilidad y, en lugar de aprovechar esa situación para llevar la ciudad adelante, se enredó en escándalos de corrupción.

Aunque mantuvo técnicos en algunas áreas, sobre todo en las que podían significar ingresos para el Distrito como Planeación, Catastro o Hacienda, otros aspectos fueron realmente desastrosos. La Empresa de Renovación Urbana no salió con nada, el IDU se convirtió en una máquina de repartir contratos y la seguridad decayó.

Pero el principal problema es que mientras Salazar tuvo un liderazgo -así fuera confrontacional-, Moreno careció de mando. Sus grandes apuestas como el metro se enredaron, la creciente percepción de inseguridad y, sobre todo, el escándalo del 'cartel de la contratación', dejaron a la ciudad con una sensación de haber tenido un pésimo alcalde. Avances que sí obtuvo, como la vacunación de menores, eran de menor calado. 

Como consecuencia de eso, la percepción de la ciudadanía en Bogotá tiene un gran contraste con la de Medellín. En la última medición de su aprobación antes de ser suspendido por el Procurador, la desaprobación a la gestión de Moreno era del 84 por ciento, según Gallup.

Todos estos resultados se reflejan en cómo ve la gente las dos ciudades. En la encuesta de percepción ciudadana que hace Napoleón Franco para Medellín Cómo Vamos, la gente mostró que está contenta con la ciudad. Un 71 por ciento cree que las cosas van por buen camino, mientras que en 2010 sólo lo pensaba el 63 por ciento; el 83 por ciento dijeron que están satisfechos de vivir en la ciudad y, en promedio, calificaron su nivel de satisfacción en 4,3 sobre 5. Aunque los medellinenses son conocidos por su amor a la ciudad y las buenas notas que entregan a sus gobernantes y a su situación, estas cifras refrendan el buen momento por el que está pasando la ciudad, en el sentir de la mayoría de sus habitantes.

En cambio en Bogotá, la misma Encuesta de Percepción Ciudadana de 2011 señala que sólo el 32 por ciento de las personas creen que la ciudad va por buen camino, el porcentaje más bajo desde 1999 y una gran caída del 66 por ciento que lo creía en 2008. El nivel de satisfacción con la vida en Bogotá era de 3,5 sobre 5 y sólo el 56 por ciento de los encuestados dijo que estaba satisfecho de vivir en la ciudad, mientras que en 2008 esta proporción ascendía al 72 por ciento.

Pero no son sólo las encuestas de Medellín y Bogotá Cómo Vamos las que muestran ese contraste entre lo que sienten medellinenses y bogotanos. Según la última encuesta Gallup, en Bogotá el 50 por ciento de los encuestados cree que las cosas están empeorando, mientras el 38 que están mejorando. Y eso que esas cifras mejoraron desde que llegó Clara López: en la última encuesta que se hizo con Samuel Moreno de alcalde, en mayo de este año, las cifras eran 72 y 20. En contraste, en Medellín  el 57 por ciento cree que las cosas están mejorando y el 36 por ciento que están empeorando.

Ése es el panorama al que se enfrentan los alcaldes entrantes, Aníbal Gaviria y Gustavo Petro. El primero fue elegido con un claro mensaje de continuismo, el segundo como una señal de protesta a lo que hay.

Perfiles relacionados: 
Aníbal Gaviria Correa
Gustavo Francisco Petro Urrego
Alonso Salazar Jaramillo
Samuel Gustavo Moreno Rojas
Clara Eugenia López Obregón
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2011-12-21 11:38

Si vemos a fondo, a mi parecer Medellín no retrocedió en movilidad como si lo hizo Bogota, o quisiera escuchar su argumento. Una ciudad como Medellin tiene Metro, Metroplus (trasmilenio), metrocable y tranvía a punto de inciar obra, mientras Bogota no ha podido manejar el trasmilenio y del metro aun no se tiene ni un proyecto avalado.

Mié, 2011-12-21 22:02

Si vemos como, cuando y porqué, Medellín ha desarrollado su infraestructura en los últimos años, debemos ver quien era el presidente, y quienes eran los funcionarios en las entidades del estado, en estos ocho años de gobierno de Uribe, buena parte de los funcionarios eran paisas, es lógico pensar que hacia esa región,se han priorizado los recursos... es hay donde se ve la viveza de los paisas, en pro del desarrollo de su región, lo único malo de la rosca es no estar en ella.
Bogotá por el contrario, cuenta con funcionarios de todas las regiones cuyo primer pensamiento es como se roban los recursos, puede sonar a xenofobia pero la desidia para con Bogotá de los que no son de acá es evidente.

Mié, 2011-12-28 18:15

Cierto, AUV lo que le interesó en su gobierno fue asegurarse negocios para los paisas y plata para medellin, que no tanto para antioquia y ese es su afán de volver a la presidencia...seguir echándole platica a sus coterráneos, amigotes y paracos. Para colomo el metro de medellin nos costo a todos "colombianos" el doble o el triple. El metro para Bogotá, uribe de dientes para afuera lo apoyo, pero en la práctica le puso todas las trabas posibles. Ahora con Petro en la ALcaldía, ya se oyen a aquellos que no tienen interés en que Bogotá tenga metro...porque los paisas quieres ser los únicos, además porque el metro para bogotá, sí sera un señor metro, supermoderno, rapido y con mucha área para expandirse.

Mar, 2011-12-20 21:51

Faltan datos claves para entender las cifras, como por ejemplo el crecimiento de las ciudades, un dato no solamente medido en los nacimientos de colombianos en la capital sino como se comentaba por ahí el desplazamiento forzado, 80 familias diarias llegan a la capital (100 mil personas anuales), lo cual hace que crear condiciones dignas de vida independientemente del gobernante lo hace más y más difícil, porque al principio de tu mandato estás gobernando para 1 millón y a los 4 años perfectamente puedes tener 2 millones de personas en la ciudad.
Bogotá siempre será el mejor destino para conseguir trabajo dentro del país, o un trabajo mejor remunerado. ¿Qué bogotano no conoce a gente de otras regiones con los que ha estudiado en la universidad o comparten puestos de trabajo?
No se trata de comparar ciudades y en eso falla el artículo, se trata de entender cada ciudad como un todo dentro del país.

Mar, 2011-12-20 18:42

Sería bueno comprara cómo fue la negociación entre alcaldía y Concejo. ¿Salazar negoció? Moreno sí negoció, hoy los medios y Ustedes lo han denunciado o informado. Creo que eso estamos claros. ¿Negociará Petro. Por ejemplo, negociará con Roger Carrillo quien fue despedido del ISS Pensiones y presenta una serie de investigaciones en la Procuraduría mientras su campaña la basó en el chantaje a cientos de empleados del ISS Pensiones? He ahí la pregunta. hasta ahora, todos los alcaldes de Bogotá han negociado con los diferentes Concejos. ¿Negocoará Petro con Severo Correa?

Mar, 2011-12-20 18:55

Aunque se debe profundizar en las complejidades que son inherentes o que dimanan de la cuestión urbana, analizando los temas desde la perspectiva del periodismo investigativo, son obvias las diferencias existentes entre Bogotá Y Medellín en cuanto hace a la respectiva gestión de sus dos últimas Administraciones. Advir-
tiendo que desde este o aquel Gobierno nacional a la capital paisa se le ha apoyado en sus proyectos de gestión urbana. Por eso fue la primera Ciudad colombiana en construir el metro.
Otros factores son esenciales, entre los cuales se cuenta la fuerte identidad de los paisas; Bogotá, por el contrario, aunque es la Capital de Colombia, recibe todos los problemas sociales del país, expresos en desempleo, en ser receptora del desplazamiento forzado y en la fuerte migración de los colombianos que lo hacen no hacia Medellín sino y principalmente hacia Bogotá.
Medellín enfrentó la violencia del narcotráfico y la existente en las comunas no es de poca monta.

Mar, 2011-12-20 17:50

No es buena la comparación de las ciudades, cuando se distrae en la comparación de las administraciones, que es cosa distinta.
Las últimas dos administraciones han fracasado en el manejo, concepción y desarrollo de la ciudad, confundiendo entre lo social y lo material, dandole prioridad "lo Social", descuidaron la infraestructura de la cuidad, cuando debe haber un equilibrio entre las dos cosas, no se puede decir que los programas sociales son malos, pero el enfoque que le han dado es en mi opinión erroneo, la infraestructura no solo genera la obra para su uso final, genera sinergia económica, genera empleos y el empleo es el programa social mas efectivo.

Mié, 2011-12-21 01:15

La comparación de los modelos de administración pueden ser obvios si las ciudades fuesen similares, pero comparar una ciudad como Bogotá, con Medellín que es casi la cuarta parte de esta, que tienen características culturales y económicas diferentes, que tienen por esto una problemática diferente en forma y dimensiones.

Mié, 2011-12-21 11:31

Dos ciudades pueden ser comparables indiferente de su tamaño si establece proporción. Ahora lo que hay que ver es en que sentido Medellín no es siquiera la cuarta parte de Bogota. Mi comentario no se genera por regionalismos ni mucho menos, es mas, soy de Bogota, pero creo que hace rato esta ciudad perdió el rumbo y lo que los Bogotanos sentimos como Capital nos es mas que una ciudad intermedia al cual se le implanto ese titulo.

Mié, 2011-12-21 19:03

Si claro la comparación es que una es grande y la otra mas pequeña, el análisis es otro...
La cuarta parte es en tamaño, Medellín urbana ocupa una cuarta parte del territorio que ocupa Bogotá, por este motivo no es comparable el problema de movilidad por distancias, son muy diferentes.
El argumento de ciudad intermedia es muy flojo... Una centralidad como Bogotá no se puede considerar como intermedia, término que se refiere a cascos urbanos con densidad y tamaño mediano con infraestructura de segundo orden, se aplica a ciudades pequeñas que tienen una dependencia de ciudades de primer orden como Bogotá o Medellín

Mar, 2011-12-20 17:00

Esteban Lewin trata de hacer una comparación de "avances" entre ciudades de diferentes tamaños, apelando a criterios cuantitativos llega a conclusiones de tipo cualitativo, las diferencias resultan del "liderazgo de los alcaldes". el problema de tal interpretación es suponer que la gobernabilidad deriva de una suerte de legitimidad carismática detentada por un sujeto y no de una capacidad institucional que para el caso de Bogotá tiene una relación directa con las dinámicas nacionales (migración, desplazamiento, aporte en términos de PIB, cantidad de vehículos, poder de grupos de interés y medios de comunicación, cohesión social). Eso sí..Lewin deja entrever que las políticas públicas actualmente requieren formas de visibilidad para mantener buenos niveles de aceptación en la opinión pública algo que no se ve en Bogotá desde la administración de Mockus.

Mar, 2011-12-20 15:56

Una pregunta, cómo se interpreta que la educación en Medellín aumentó del 100,2 al 108,8 por ciento? Cómo pueden estar cubiertos más del 100 por ciento de los niños?

Mar, 2011-12-20 16:03

Cris, la cobertura bruta es un indicador que resulta de dividir los matriculados sobre la población en edad de estar en la educación elegida. Por ejemplo, a cobertura bruta de primaria es la cantidad de niños matriculados en primaria dividida por los niños entre 7 y 11 años. Si supera el 100 por ciento, es porque hay niños menores o mayores que están matriculados. Por eso muchas veces se prefiere la cobertura neta (que sólo toma a los matriculados de la edad indicada), pero no encontré ese dato para Bogotá.

Saludos!

Vie, 2011-12-23 09:42

Gracias Juanes!

Mar, 2011-12-20 15:35

Por esa razón era que una propuesta política diferente era ganadora en Bogotá, Petro puede no haber hecho propuestas concretas pero si envió un mensaje muy claro de cambio de concepto, de una nueva visión, y en una ciudad donde hay tal nivel de inconformidad esa era la propuesta ganadora.

Mar, 2011-12-20 15:35

Ah, y ese dichito de "Bogotá es Bogotá y lo demás paradero de Bolivariano" ya pierde validez, y se hace muy estúpido y comentario de puro resentido. Hay que curarse de ese regionalismo que a la final es lo que hace que los colombianos seamos la epítome de la mediocridad en lo que a ciudades se refiere.

Mar, 2011-12-20 15:33

Sin caer en apasionamientos y regionalismos imbéciles y siendo lo más objetivo posible, ha de reconocerse que Medellín es un verdadero ejemplo de lo que es tener clara una visión de ciudad, y da una oportunidad al país de hacer algo en lo que está en mora hace mucho tiempo, es decir, posicionar ciudades distintas a Bogotá frente al mundo.

Bogotá se descuidó demasiado y se dejó tomar delantera de una manera muy fácil. Aunque eso sí, no se trata de determinar cuál es la mejor ciudad, sino que en lo posible las ciudades del país sean mejores para por consiguiente construir un mejor país.

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