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Viernes Octubre 22, 2021

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Hace un par de semanas anticipe que votaré SÍ cuando nos convoquen a los ciudadanos a refrendar o rechazar el acuerdo final que suscriba el gobierno con la guerrilla de las Farc para la terminación de conflicto.

No importa cual sea el mecanismo que finalmente adopten las partes. No veo una manera distinta de hacerlo que a través de una especie de consulta –calificada como plebiscito- como la que ha sido objeto de discusión a propósito de la aprobación de unas reglas especiales que ha adoptado el Congreso. Pero –repito- cualquiera que sea el instrumento votaré por SÍ y espero que quienes estamos a favor tengamos las mismas reglas y las mismas garantías que quienes quieren rechazar el acuerdo.

Lo que se aprobó en el Congreso esta semana le da una ventaja injustificada a los del NO. Resulta que si, por ejemplo, salieran a votar ocho millones de personas y los votos se repartieran cuatro millones un voto por el NO y cuatro por el SÍ ganaría el NO y si fuese el revés, esto es, que el SÍ consiguiera un voto más que el NO también ganaría el NO.

A los del SÍ se nos impone la condición de conseguir al menos cuatro millones cuatrocientos mil votos, condición que no se les exige a quienes rechazan el acuerdo. El NO gana aún con un voto o incluso sin que nadie vote por el NO, basta que los del SÍ no consigamos movilizar los cuatro millones cuatrocientos mil votos.

La pregunta es por qué nadie propuso que la ley dijese algo como: “se entenderá que el acuerdo es rechazado por la ciudadanía siempre que el NO obtenga al menos un número de votos equivalente al 25% de los ciudadanos inscritos en el censo electoral”, o 13% o cualquier umbral. O, por ejemplo, se hubiese podido plantear la pregunta en sentido contrario y que se nos preguntara: “¿Rechaza usted el acuerdo suscrito entre el Gobierno y las FARC?” y que al SÍ se le hubiera impuesto el umbral que quisieran.

Me parece razonable el argumento de quienes se han opuesto a disminuir el umbral de aprobación en el sentido de que una decisión de la trascendencia histórica como la persistir en la solución armada al conflicto y rechazar la negociación no debería poder tomarla una minoría de ciudadanos. De lo que estamos hablando es de muerte, de dolor, como para que unos pocos ciudadanos nos impongan a los demás la decisión de insistir en ese camino.

En Chile, por ejemplo, en 1988 cuando la gente derrotó la dictadura, ganaba el que más votos sacara entre el sí y el no y ganó el NO en contra nada menos que del régimen de Pinochet.

En el Congreso los del SÍ no tuvimos defensores. Al contrario, nos hicieron sentir culpables como si quisiéramos imponer a la brava una decisión, cuando en realidad lo que permite la reglamentación que se aprobó es que los del NO nos impongan a la brava, sin umbral alguno, una decisión tan compleja como seguir en la confrontación.

Yo estoy dispuesto a aceptar y a defender que se acate la decisión de la mayoría de los ciudadanos de Colombia si es la de terminar el conflicto por la vía armada y no por la vía negociada, pero que nos ganen en franca lid, a voto limpio, a quienes defendemos la teoría contraria.

De pronto en la Corte Constitucional, en la revisión que debe hacer del proyecto de ley, nos protegen a los del SÍ y encuentre razonables los argumentos que se han esgrimido en contra de quitar el umbral para los del NO e imponernos uno del 13% a los del SÍ. En ese caso la Corte declararía la inexequibilidad del proyecto de ley estatutaria que se tramita en el Congreso y volvemos a las reglas generales que son:

  1. El mecanismo más adecuado es el plebiscito: porque el artículo 7 de la ley 134 de 1994 lo define como “el pronunciamiento del pueblo convocado por el Presidente de la República, mediante el cual apoya o rechaza una determinada decisión del Ejecutivo”. La decisión es la de suscribir el acuerdo con las FARC que es una decisión del fuero presidencial.
  2. Según la ley 1757 de 2015, la decisión del pueblo será obligatoria cuando en el plebiscito haya participado más del cincuenta por ciento (50%) del censo electoral vigente.

En ese momento estarían las cosas en su cauce normal y el Presidente, una vez suscriba el acuerdo, que esperemos sea pronto, convoca a un plebiscito para que los ciudadanos nos pronunciemos y digamos si rechazamos esa decisión. En este evento, si participa más de la mitad de las personas que están autorizadas para votar y la mayoría rechaza la decisión presidencial de suscribir el acuerdo, los que la apoyemos que ese caso votaríamos por el NO o nos quedaríamos en la casa esperando que los del SÍ saquen casi 17 millones de votos y demuestren que efectivamente la inmensa mayoría de los colombianos prefiere seguir en la confrontación a hacer concesiones a la guerrilla que les resultan inaceptables.

Ante tan abrumador pronunciamiento tendremos que aceptar y sumarnos a la decisión –ahora colectiva- de invertir en la modernización del armamento de la fuerza pública, pedir cooperación internacional para ser más efectivos en el accionar militar y ampliar el presupuesto de atención a las víctimas para que cubra no solo a las seis millones que tenemos ahora sino a las que se sumen por el recrudecimiento de la confrontación. Ahora lo que si no nos pueden pedir es que semejante decisión nos la imponga una minoría. ¡Si van a rechazar el acuerdo que sea con el pronunciamiento de la mayoría de los ciudadanos como hoy lo exige la ley!.

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Mar, 2015-12-08 20:14

3999999 + 4000001 = 8000000 . Hector, le garantizo más de 10000000 de votos por el SI. Mi deseo es que el NO tenga cero votos para que por fin se le caiga este castillo al señor uribe, es que un solo voto por el No este señor lo tomará como caballito de batalla y seguirá atacando al proceso

Mar, 2015-12-08 07:50

El plebiscito es el instrumento más adecuado para decidir si se está o no de acuerdo con los diálogos de paz; pero lo que rechazan un buen porcentaje de los colombianos, es el cinismo y prepotencia con que miembros de las FARC exigen prebendas, políticas, jurídicas y justifican sus delitos en el concepto de rebelión, no es lógico que el narcotrafico, las minas antipersona sembradas en los campos, caminos y carreteras, el desplazamiento forzado, el genocidio de sus propios integrantes; mediante el ajusticiamiento, el aborto inducido a las guerrilleras, el reclutamiento de menores, el secuestro y los ataques terroristas; en ciudades y pueblos, y las miles de víctimas causadas en la población civil y en la Fuerza Pública, CRIMENES; algunos de lesa humanidad. Les recuerdo que por su sevicia, y ante la debilidad del estado, surgieron los grupos de autodefensa, las bandas criminales y los narcotraficantes, que hoy con el microtrafico contaminan nuestras ciudades, NO ROTUNDO POR LAS VICTIMAS

Vie, 2015-12-11 01:38

Decir que es un NO por las víctimas implicaría que ud conoce la posición de ellas... Pero si ud les pregunta, la mayoría estarían a favor del sí porque han vivido lo que es la guerra y no quieren que otros sufran de ese modo.
Entonces ud dice que piensa en las víctimas que ha habido (eso sí, de lejitos, sin escucharlos, sin tomar en cuenta su opinión) en vez de en las que puede haber si se mantiene el conflicto. Han cometido crímenes, eso es cierto, pero mantener el conflicto sólo hará que cometan más, y después de más de 50 años dándoles bala, no parece que vaya a ser una solución muy rápida.

Un adagio dice "La estupidez es hacer muchas veces lo mismo y esperar resultados distintos", y ya llevamos un buen tiempo haciendo lo que ud dice... ¿y le cuento algo? no ha servido.

Mar, 2015-12-08 09:50

Al Contrario d Ud., no veo a las Farc queriendo eludir ni exigiendo prebendas especiales + allá d las q en toda negociación d este tipo son factibles y entendibles a la luz dl derecho internacional. Al contrario Sr. Morales, las Farc restan exigiendo q si ellos son culpables y, como lo son en muchos aspectos, q la contra parte q también hizo, y ES PARTE dl conflicto, también responda en igualdad d proporción.

La sociedad y el pais en Gral., no puede desconocer q esta guerra es SUI GENERIS, x los diferentes actores el estamento militar, político y CIVIL q han participado x acción y/ u omisión, directa y/ o indirectamente; así q pretender q unos vayan a la cama y otros al suelo, NO PIERDAN TIEMPO.

Si la famosa comisión d la verdad logra destapar x lo menos un 5% d toda la podredumbre, la verdad, será más q vergüenza q la sociedad sienta x el estado en cabeza d TODOS los gbnos. d turno q han existido. Yo la verdad no creó q esa realidad se logre y, El BORRON Y CUENTA NUEVA YA LLEGA.

Lun, 2015-12-07 10:57

Es curioso que por un exceso de leguleyismo la propuesta adoptada para el plebiscito logre todo lo contrario de lo que decía buscar: favorece el NO a lo acordado para acabar con una de nuestras guerras. La esperanza es que la mayoría de la gente muestre en público sus íntimos deseos de paz, conciliación, respeto, perdón, diálogo y construcción de una mejor vida para todos. Es bueno resaltar que en el fondo de todo odio y deseo de venganza hay algún miedo escondido y alguna inseguridad que vale la pena sanar.

Lun, 2015-12-07 07:37

Solo a un enfermo mental paranoico como el señor Uribe, se le ocurre fomentar el no a la paz. Cualquier ciudadano del mundo se asombra de tamaño despropósito, del señor expresidente empecinado en venganzas Y ODIOS personales; torpedear a como de lugar un proceso que beneficiará aún a los pobres, solo sucede en este país rico y desigual como pocos. Solo hasta que ALGUNOS RIQUITOS TREMENDAMENTE INFLUYENTES SE HAN DECIDIDO, vamos A LOGRAR UN ACUERDO QUE LOS HA DE BENEFICIAR EN GRADO SUPERLATIVO. De manera que a pesar del acérrimo expresidente, por más que se oponga el "centro democrático", no les daremos gusto y aspiramos a empezar el próximo 2016 como un país civilizado y progresista, con guerrilleros en el congreso y con Uribe libres de cadenas, que se las merecería más que cualquiera. A él le conviene la impunidad más que a nadie...

Sáb, 2015-12-05 19:03

Este es el único país el mundo donde escoger entre la VIDA y la muerte se convierte en trauma d estado.

A Santis le hace falta más riesgo, demostrar el xq' y para q' es q se hizo presidente, a cuenta gotas no funciona. El carácter imperativo d proteger la Vida x encima d cualquier otro derecho, no tiene xq' verse sometido a vaivenes emocionales d una oposición totalmente irreflexiva y egoísta; q el pueblo se coma el cuento manipulador d las entrega dl país a la guerrilla, vale, pero q el mismo Santis CEDA a las presiones dl exjefe a sabiendas d, las patrañas q se tejen al interior el poder es inentendible.

El concepto d Vida es Supremo a cualquier otro derecho, es la escencia primaria d la existencia humana. Defender ese derecho es una obligación d estado en cabeza el Gbno d turno, así sea en contra el mismo pueblo.

Parece q lo q se quiere institucionalizar es el derecho a la muerte .... y ni siquiera digna.

Sáb, 2015-12-05 11:35

¡Si van a rechazar el acuerdo que sea la mayoría! (La pregunta: "¿Rechaza usted el acuerdo?")
¡Si van a permitir el acuerdo que sea la mayoría! (La pregunta: "¿Permite usted el acuerdo?")

Que al invertir la pregunta los mismos resultados se puedan interpretar diametralmente opuestos es señal de que algo no está bien en el mecanismo.

Realmente hay tres grupos: Acepto, Rechazo, No-me-importa. Y se acordó que si los No-me-importa superan un umbral, la consulta sería no concluyente. Lo que aseguran varios, como HR, es que si la votación fuera no concluyente, la decisión debería adoptarse ¡gramaticalmente! ¡Plop! ¿Por qué no, mejor, lanzar una moneda?

Como la decisión no puede ser "Ninguna", una solución sería que si la consulta fuera no concluyente, se hiciera una segunda consulta sin umbral. El indiferente consumado no puede alegar que "le impusieron" una decisión. Los trucos gramaticales para decidir una guerra me parecen el colmo de la estupidez democrática (¡qué vergüenza!).

Sáb, 2015-12-05 11:08

Ad portas de ultimar el Acuerdo Final del gobierno SANTOS con las FARC y porque en esta negociación se ha avanzado como no había ocurrido en alguna de las conversaciones anteriores, acompañado este avance de un cese al fuego unilateral por parte de esa guerrilla que ha disminuido significativamente las distintas acciones de perturbación que este grupo armado está en condiciones de llevar a cabo, es impensable por lo irracional que los ciudadanos voten contra lo que se ha pactado y se vuelva a la confrontación que ya todos los colombianos conocen o se retorne a una eventual revisión de lo hasta ahora pactado, seguramente incorporando los elementos sustanciales de quienes objetan el Acuerdo. No creo que eso ocurra y veo esta especulación como un ejercicio interesante para desentrañar las probabilidades de ocurrencia de los actos irracionales en cabeza de la extrema derecha, partidaria del crímen acompañado de la corrupción que ejecutaron los paramilitares.

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