Menú principal

Miércoles Noviembre 20, 2019

Fernando Carrillo es el encargado de manejar la Unidad Nacional en el Congreso.

Foto: Andrés Piscov - SIG

Fernando Carrillo lleva menos de un mes en su puesto como Ministro del Interior y aunque llegó tarde al comienzo de la legislatura y llevaba años alejado de la movida política fue bien recibido en el Congreso. Pero más allá de las buenas formas que él maneja y de los proyectos de ley que anunció que impulsaría, el primer reto de Carrillo será manejar las tensiones que ha generado la reelección del Procurador y asegurar que Santos le gane el pulso a Ordoñez.

Como contó La Silla en su perfil, Carrillo, abogado de la Universidad Javeriana, fue una ‘revelación política’ cuando joven: con menos de 30 años, fue uno de los líderes de la Séptima Papeleta y miembro de la Asamblea Constituyente que creó la Constitución de 1991 y también fue parte del kínder de Gaviria, primero como su asesor en campaña y luego como Ministro de Justicia.

Pero después de ese cargo y de un debate político que le armaron en el Congreso por la fuga de Pablo Escobar (que ocurrió un mes después de la salida de Carrillo del Ministerio que ocupó hasta 1992), se fue del país durante 18 años y solo volvió después de que Santos lo invitó al Gobierno como director de la nueva Agencia de Defensa Jurídica del Estado.

Carrillo es un jurista de muchos quilates, antes que un político. Pero tiene carisma, lo que ayuda en las relaciones con los congresistas.

Foto: Juan Pablo Pino

La reelección de Alejandro Ordóñez como Procurador General es el asunto político más caliente en este momento.

Foto: Juan Pablo Pino

La negociación con las FARC va a articular todo el debate político en los próximos meses.

Hace 20 días, en el revolcón ministerial, Carrillo pasó a asumir el Ministerio de Gobierno. Lo primero que llegó a hacer el nuevo Ministro fue corregir los errores de su antecesor, Federico Renjifo, quien tuvo un paso desafortunado por el ministerio porque le tocó lidiar con la debacle de la Reforma a la Justicia y con el conflicto entre los indígenas del Cauca y el Ejército y en ambos casos demostró muy poca destreza política.

A diferencia de Renjifo, Carrillo tiene carisma, un discurso muy elocuente, un conocimiento profundo del derecho, ganas de estar en ese cargo y sobre todo el tema de la negociación de paz, que le devuelve al Gobierno la iniciativa frente al Congreso.

Desde que llegó, Carillo comenzó a relacionarse con los políticos. La semana pasada se reunió con todas las bancadas de la Unidad Nacional para discutir la agenda legislativa de este semestre. Con el Partido Conservador y con la U, acordó tener unos ‘enlaces’ de alto nivel: su viceministro Aníbal Fernández, que es conservador, será la línea directa con los azules. Y su otro viceministro Juan Camilo Restrepo, que era el Secretario General de La U, será el enlace con su partido. Carrillo, que es liberal gavirista, maneja una relación fluida con los rojos.

Carrillo también se comprometió a impulsar los proyectos en los que están más interesadas las principales bancadas de la Unidad Nacional: el proyecto de fuero militar ya va para quinto debate y habrá una ley estatutaria de salud. La exministra de Salud Beatriz Londoño había dicho que el Gobierno no presentaría esa ley pero, ante la presión de los congresistas, ahora sí se tramitará. Se acordó que el Gobierno será quien presente la iniciativa, articulándola con las de los congresistas, que ya estaban andando.

Aunque sólo se ha reunido formalmente con las bancadas de la Unidad Nacional, Carrillo también ha sido receptivo con los partidos que están fuera de ella. La semana pasada, el MIRA se quejó de haber sido excluído de las reuniones con el ministro y de que no se le presentara la agenda legislativa del gobierno. Pero obtuvo una respuesta rápida y el gobierno se comprometió a reunirse con el MIRA en el transcurso de esta semana.

El Polo Democrático tampoco ha sido relegado. Aunque los senadores Jorge Enrique Robledo y Mauricio Ospina, vocero del partido, manifestaron no tener conocimiento de ningún acercamiento con el ministro, Clara López, presidenta del Polo Democrático, le contó a La Silla que la semana pasada almorzó con el Ministro para discutir el proyecto del Estatuto de la Oposición.

Con estos gestos y pequeños detalles como que se sabe el nombre de los congresistas y los recibe en su oficina cuando se lo piden, Carrillo ha caído bien entre las bancadas. Con un elemento adicional: la negociación de paz.

La negociación se ha convertido en el hilo conductor del Gobierno y como este tema depende exclusivamente del Presidente, el Congreso termina siguiendo la línea de Carrillo en cuanto a los proyectos de ley que se necesitan para que avance ese proceso.

Mientras avanza la mesa de negociación y el Gobierno comienza a presentar estas iniciativas, Carrillo ha dicho que el Gobierno impulsará 16 proyectos. Como lo contó La Silla, tres de los más importantes dependen de la consulta previa con los indígenas. Y esta consulta, a su vez, estará ligada a la consulta previa sobre el proyecto de ley de consulta previa, que será una de las prioridades del Ministerio del Interior.

El jueves pasado, Santos se reunió con la Mesa Permanente de Concertación Indígena, y les pidió a las autoridades indígenas que le ayudaran con la consulta previa del Código de Minas, de la Reforma a las Car y, sobre todo, del Estatuto de Desarrollo Rural, que será clave para la paz. Como los indígenas quieren tener más juego en la negociación, cuando se llegue a la fase de implementación del Acuerdo de Paz (si es que éste se consigue) muy probablemente habrá un espacio para que la consulta avance a la par con espacios de incidencia de los indígenas.

Lo caliente

Pero en realidad, lo de menos este semestre en el Congreso serán los proyectos que Carrillo dijo que presentaría. Dos temas definirán la relación del Gobierno con el Congreso. Por un lado, los proyectos que desarrollen el Marco para la Paz dominarán la agenda legislativa, pero en ese campo, la cosa todavía está cruda y su ritmo lo marcará la mesa de negociación en Oslo y la Habana.

El otro tema más inmediato es la reelección del Procurador, que ha ido creando en el Congreso un ambiente de alta tensión con el Ejecutivo.

Carrillo se reunió con los liberales (izquierda), los conservadores (centro), y La U (derecha).

Fotos: Ministerio del Interior

En la reunión de Carrillo y Santos con todos los voceros de la Unidad Nacional, el Partido Conservador le manifestó al Presidente su inconformidad con su demora en haber nominado a Ordóñez a la reelección. Ya antes, en la reunión de los azules con Carrillo, habían recordado que Santos se había comprometido a hacerlo, e incluso algunos senadores dijeron que Santos se había comprometido personalmente con ellos a hacerlo. Se sentían maltratados.

Con el Partido de la U, el que se siente maltratado es el Gobierno pues se entiende que el que ese partido haya manifestado públicamente su apoyo a la reelección del Procurador sin que el Presidente haya nominado su candidato, deja a Santos como un pintado en la pared, algo que no no le gusta.

Según supo La Silla, varios senadores de la U están nerviosos porque no anticiparon que Santos reaccionaría de esta manera y como ese partido es más una confederación de caciques que otra cosa, este tema está generando todo tipo de fraccionamientos internos. Máximo ahora que parece claro que la decisión en Palacio es darle la pelea a Alejandro Ordoñez para evitar que con su reelección se convierta en una piedra en el zapato del proceso de paz.

Si el Gobierno quiere boicotear la elección de Ordóñez tiene que nominar a un candidato que rompa el consenso en la U y que logre voltear a esa bancada. Por eso el nombre de Aurelio Iragorri, Alto Consejero Político, era tan atractivo: su papá es uno de los caciques de La U y, además, es quien maneja el ‘computador de Palacio’, por lo que su relación con los políticos es muy fluida.

Pero ya hoy la W dijo que Iragorri no estaba interesado en enfrentarse al Procurador y que así se lo había hecho saber tanto al Presidente como a Ordóñez. Así las cosas, la búsqueda del candidato ideal continúa.

Mientras tanto, la estrategia del Gobierno será apostarle a que pase el tiempo y el Procurador se desgaste con las denuncias periodísticas sobre manzanilla, y seguramente también forzando un proceso de ideologización que haga más evidente lo ultraconservador que es Ordóñez.

No es casualidad que a los pocos días de que la Corte Constitucional haya obligado al Procurador a rectificar su posición frente al aborto, la Ministra de Justicia Ruth Stella Correa propusiera abrir una discusión sobre “la despenalización amplia” del aborto.

Este tema -como contó La Silla - fue propuesto por la Comisión de Política Criminal desde julio. Por eso es interesante que solo ahora se reviva.

Si tanto las denuncias como la polarización ideológica terminan alimentando la indignación ciudadana que ya está creciendo contra la reelección del Procurador -voz pública y avaaz están impulsando campañas en su contra-, y ésta comienza a dolerle a un Congreso que apenas se recupera del golpe de la Reforma a la Justicia en su ya deteriorada imagen, el Gobierno podría terminar evitando una reelección que parece inevitable.

Para ello, el Partido Liberal seguramente jugará de su lado, aunque la presión de los congresistas santandereanos a favor de que el partido ya cante su respaldo a Ordóñez es grande.

Es en este contexto que Carrillo tendrá que moverse. Por eso, mientras habla de la reforma al Código Electoral y del proyecto para crear igualdad de oportunidades para los afrocolombianos, los verdaderos hilos del poder estarán girando alrededor de ganarle el pulso al Procurador.

Perfiles relacionados: 
Alejandro Ordóñez
Fernando Carrillo
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2012-09-25 17:10

Ministro Carrillo,ud.puede y debe darle a Colombia un Procurador Digno.

Lun, 2012-09-24 23:16

Al Ministro Carrillo le tocó torear el toro mas bravo de la temporada. O sale en hombros o muy revolcado. Hoy el tema del Proceso de Paz se vuelve transversal y repercute en la mayoría de las tareas del Estado. En la Agenda Legislativa, además de los "gruesos" de la Paz y de la elección de Procurador, todo lo concerniente al Proyecto de Ley sobre Consulta Previa se valoriza excepcionalmente. Este tema, dentro de las conversaciones con la guerrilla, adquiere un valor estratégico muy grande ya que, dentro de los espacios de poder a los que querrán y podrán acceder los guerrilleros desmovilizados en sus zonas de influencia, este será uno "de primer piso". De aquí en adelante el seguimiento a los puntos de acuerdo para la desmovilización tendrá que ir acompañado del seguimiento a la actividad Legislativa que le dará piso a lo negociado.

Lun, 2012-09-24 22:54

Juanita, no es Ministerio de Gobierno. Es del Interior.
"Hace 20 días, en el revolcón ministerial, Carrillo pasó a asumir el Ministerio de Gobierno."

Mar, 2012-09-25 12:57

Gracias.

Lun, 2012-09-24 20:56

Tal vez los colombianos del común en razón a que el recien nombrado Ministro del Interior, FERNANDO CARRILLO, no ha utilizado como otros los medios masivos de comunicación, ignorábamos sus primeras y acertadas salidas, más concretamente en el ámbito de las relaciones con las distintas bancadas de los diferentes partidos políticos, como lo sugiere JUANITA en su escrito. Indiscutiblemente el tema de la escogencia del Procurador General de la Nación por el Senado de la República torna enredadas por lo complejas esas relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo, donde la reelección de ORDOÑEZ hasta ahora parece tener el carácter de irreversible. El caso es diferente al de la fracasada reforma de la justicia. Pero cuál interés podría tener SANTOS en evitar la reelección del actual titular de la Procuraduría ?. Los probables acuerdos de paz entre las FARC y el gobierno son de tal trascendencia que no alcanzarían a ser perturbados por la posible acción cerrada de un único personaje.

Lun, 2012-09-24 16:26

No podemos bajar la guardia para evitar la reelección del Procurador corrupto! Al presidente lo podemos defender exigiendole que coloque un candidato de altura y que obligue a todos esos pillos que lo acompañan en la repartición de los contratos; los Plinios,Barrerss, Pedrazas, spindolas,Andrades,Cepedas;Corzos y amayas para que sus respectivas bancadas voten por una persona decente.
El presidente tiene todas las herramientas y por primera vez aceptamos que utilice toda su maquinaria para frenar esta reelección, que dañaria al país y a la justicia.

Añadir nuevo comentario