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Sábado Diciembre 07, 2019

Esta mañana el Directorio Conservador ungió por unanimidad como su jefe al representante cordobés David Barguil Assís. Y esta tarde, uno de los más seguros candidatos a ser elegido por el Congreso como magistrado del Consejo Nacional Electoral es el primo de David, Carlos Camargo Assís, postulado por la colectividad azul. La gran triunfadora con esas dos importantes movidas políticas es la senadora cordobesa Nora García Burgos, quien con un perfil poco mediático viene acumulando cada vez más poder en su partido a pesar de no haber votado por el presidente Juan Manuel Santos.

Nora García es uno de los estandartes del Partido Conservador en Córdoba y la jefa política del movimiento que ha puesto los dos más recientes alcaldes de Montería (uno de ellos, su hijo Marcos Daniel Pineda García, que en su momento La Silla bautizó como “el Peñalosa de Montería”) y que tiene además las alcaldías de San Carlos y Planeta Rica y a Barguil en la Cámara.

Después de hacerle campaña junto a Barguil en el Congreso, logró también que Carlos Camargo Assís -quien viene de ser secretario general de la Registraduría- fuera postulado por los godos al CNE. Camargo Assís, además de ser primo segundo de David Barguil Assís, es el yerno de Nora García.

“Hoy lo tiene todo”, le dijo a La Silla sobre ella un senador conservador santista que habló off the récord. “Tener la jefatura del partido la deja en una posición preponderante frente al resto de congresistas, tener un magistrado en el CNE es clave ad portas de las elecciones regionales, y como si fuera poco, ella es bien considerada en la bancada uribista porque votó por ellos a la Presidencia”, agregó la fuente.

Esa, precisamente, es la paradoja de esta senadora que engorda su estructura política con dos dignidades determinantes, pese a haber votado de frente -ella y su fórmula Barguil- por el uribista Óscar Iván Zuluaga.

Herencia familiar
David Barguil, luego de su triunfo esta mañana. Foto cortesia de El Espectador
Marta Lucía Ramírez, otra ganadora con Barguil. Foto: Juan Pablo Pino.

Nora García Burgos viene de una familia de tradición política. Como lo contó La Silla, su padre es el asesinado líder conservador Amaury García, exministro de Salud, excongresista y exgobernador de Córdoba que hizo reparos al supuesto manejo irregular de las regalías de Cerro Matoso.

Diecisiete años después de su muerte, siendo ya senadora conservadora, Nora tomó sus banderas y también denunció la liquidación de las regalías que de manera poco transparente hacen multinacionales como Cerro Matoso.

Antes, en sus inicios en la política, Nora García había sido en 2002 parte de la lista al Congreso de Miguel de la Espriella (excongresista de Sahagún, condenado por parapolítica). De la Espriella es de origen liberal, pero ese año se lanzó al Legislativo por el Movimiento Popular Unido.

No tuvo éxito y en 2006 García lo volvió a intentar, esa vez, desde su partido azul como una de las candidatas a la Cámara del cereteano Julio Manzur Abdala, curtido político conservador cordobés que duró más de 20 años en el Congreso y es uno de los símbolos de la política tradicional en ese departamento.

Nora no salió tampoco en esa ocasión, pero tuvo una palomita cuando el representante de Manzur que sí llegó, José de los Santos Negrete, cayó preso por parapolítica (aunque posteriormente fue absuelto y regresó al Congreso).

Un año después, en las elecciones de 2007, al burguismo (como se le llama al grupo de Nora García Burgos) comienza a iluminársele el camino cuando el grupo de Manzur, entonces el gran barón conservador del departamento, pierde el control del partido y el hijo de Nora gana la Alcaldía de Montería.

Ese fue el gran capital político que en 2010 permitió a García y a su pupilo David Barguil llegar al Congreso en fórmula.

García y Barguil se conocieron porque el representante nacido en Cereté estudió con Natalia Ariza, la esposa de Marcos Daniel Pineda, y ha sido allegado a esa familia desde niño.

Un año después de la llegada de la Senadora al Congreso, El Espectador publicó unas declaraciones del paramilitar Ernesto Báez según las cuales ella tuvo apoyo de las autodefensas en su carrera política.

La Corte Suprema le tiene una investigación abierta por parapolítica a Nora García, un asunto sobre el que a ella no le gusta referirse pues dice que respeta a los investigadores y a la justicia y confía plenamente en que se demostrará su inocencia.

Hoy el burguismo maneja el Partido Conservador en Córdoba. El exalcalde Pineda, hijo de Nora, es el presidente de la colectividad en el departamento.

El grupo además cuenta con el Meridiano de Córdoba, el periódico más importante de esa región, pues una hija de William Salleg, el dueño del medio (llamada María Victoria Salleg), es la esposa del actual alcalde de Montería Carlos Eduardo Correa, elegido por el burguismo. Y desde entonces, el diario ha tenido un cubrimiento abiertamente a favor de Correa (ver foto). Un hecho clave especialmente a las puertas de las elecciones regionales de 2015 en las que ese movimiento aspira a seguir con ese cargo.

Correa y Marcos Daniel tuvieron un desencuentro, pero según fuentes regionales luego se reconciliaron y ese mandato sigue siendo de la cuerda del burguismo.

Antes de reelegirse en marzo de este año, Nora García hizo una alianza política con el polémico representante sucreño Yahir Acuña, quien le puso votos en Sucre y gestionó junto a ella un millonario proyecto para recuperar la zona costanera de ese departamento, puntualmente dos pueblos cuyas alcaldías son de Yahir: las de Tolú y Coveñas. La iniciativa ya fue aprobada vía Ocad (el órgano que decide el destino de las regalías) por 16 mil millones de pesos aunque en total vale 38 mil millones.

En Santos I, Nora García fue muy cercana y tuvo muy buena relación con el Presidente, pero -como ella misma explica- decidió respetar la institucionalidad de su partido y apoyó primero a Marta Lucía Ramírez y luego al uribista Óscar Iván Zuluaga.

Eso le costó que después de la reelección de Santos, un sector de la Unidad Nacional pidiera para ella (y para todos los que se fueron con el uribismo en esas elecciones) un castigo en términos de burocracia, como lo contó La Silla.

El mensaje de los conservadores
Efraín Cepeda, uno de los senadores más votados entre los conservadores, es santista y quería poner otro jefe azul. Foto: Juan Pablo Pino
Primera página del sábado pasado de El Meridiano de Córdoba, que evidencia su militancia con el Alcalde.

Ahora que eligieron a Barguil jefe en el conservatismo, y que está a punto de ser elegido su yerno en el CNE, Nora García dice que no puede estar menos que feliz: “Me siento muy contenta, orgullosa de mi partido y de que hayamos logrado un éxito con esas dos dignidades”, le dijo a La Silla.

Nora agregó que en su familia aprendió que a la política y al poder “se llega a servir a los demás” y que este es el resultado de ocho años fortaleciendo a su equipo.

El triunfo de Barguil, no obstante, no se debe únicamente a ella sino que -según dos fuentes de esa colectividad- fue el resultado del esfuerzo que hizo el representante de 33 años por ganarse las mayorías en el directorio.

Con su elección, y la de Camargo Assís en alianza con el uribismo como lo contó La Silla, ese partido manda un mensaje de independencia frente al Gobierno pues terminaron eligiendo como cabeza a un político que votó con Zuluaga. En eso coinciden tanto gobiernistas como independientes de la colectividad.

“Yo estoy muy emocionada de que un muchacho de 33 años haya luchado por llegar a ser director en el partido… estoy súper esperanzada con Barguil… esto de hoy reivindica el derecho a la autonomía del Partido Conservador y deja el mensaje de que somos independientes y tenemos historia”, le dijo a La Silla Ángela Ospina, pastranista elegida coequipera de Barguil en la dirección azul y quien trabajó en la campaña de Marta Lucía Ramírez.

“El mensaje que queda (con la elección de Barguil) es que sí tenemos independencia, agenda propia e ideología”, agregó por aparte el senador santista conservador consultado.

Otra fuente nos explicó que la idea ahora es que Barguil se reúna con el Presidente Santos y que la interlocución con el mandatario deje de ser congresista por congresista y se lleve a un nivel institucional.

Los conservadores anunciaron que no harán oposición a Santos y que lo apoyarán en las iniciativas que consideren.

En cuanto a las cuotas políticas, el Senador santista dijo que esperan que se las respeten a quienes votaron por la reelección.

Además de Nora García, otra de las ganadoras con lo del Representante es la excandidata presidencial Marta Lucía Ramírez, quien siempre ha abogado por la independencia de la colectividad. Ella fue clave para que Barguil saliera elegido al declinar la aspiración que tenía de ser jefa del directorio.

Esta movida, como ha dicho La Silla, podría abonar el camino para que más adelante, en una convención, Ramírez pueda convertirse en jefa única de los godos.

En la esquina de las mujeres azules súper poderosas está ella. Y, al lado, Nora García Burgos.

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