LA SILLA VACIA

Desde que salió del Palacio Amarillo, a Richard Aguilar Villa le empezaron a llover denuncias sobre presuntas irregularidades en su mandato. Solo en las últimas semanas la administración de Didier Tavera le ha sacado a relucir temas relacionados con obras, regalías y ejecución de proyectos por fallas en planeación y hasta sobrecostos.

Mientras esas denuncias están tomando fuerza en Santander, el exgobernador ha preferido guardar silencio y en su lugar sus entonces secretarios han salido a capotear los escándalos que ya están en manos de entes de control.

Con este telón de fondo, el nombre del exgobernador empezó a tomar fuerza en el sonajero para dirigir el Departamento de la Prosperidad Social, DPS, y aunque su llegada a ese cargo no ha sido confirmada, los simples rumores no han caído bien en algunos sectores del Congreso.

La Silla recopiló los nuevos hechos que tienen en entredicho a la administración de Aguilar  y encontró otros que están tejiendo la cola que ahora todos le quieren pisar.

 

Pavimentaron la vía que colinda con la finca de Hugo Aguilar

Aunque el Contrato Plan fue uno de los logros de la administración de Aguilar, su ejecución también está en entredicho. Concretamente se trata del tramo que se pagó para la pavimentación de la vía Socorro - Páramo.

En total la Gobernación destinó $13.348 millones para arreglarla, de los cuales ya se han pagado poco más de $3.400 millones.

La Silla visitó esa vía y se encontró con que el tramo intervenido es contiguo a la vía que conecta la finca del papá del exgobernador, el parapolítico Hugo Aguilar Naranjo.

De hecho, el principal avance de la obra, que contempla poco más 4 kilómetros, está en los linderos de la propiedad de Hugo Aguilar.

Según un experto un infraestructura consultado por La Silla, que además conoce de cerca el proyecto, la decisión de intervenir específicamente este tramo corresponde a una “decisión política porque lo lógico es que hubieran hecho la obra para continuar la pavimentación que ya estaba. Aquí lo que hicieron fue coger un tramo cuya ubicación estratégica se remite a la finca de Aguilar”.

 

Las víctimas

La Silla conoció que la Procuraduría Regional de Santander tiene abiertas dos indagaciones contra Richard Aguilar Villa por falta de atención a las víctimas en el departamento.

Por un lado está investigando presuntas irregularidades en un programa que adelantó la administración de Aguilar con el fin de entregarles becas a víctimas del conflicto en las Unidades Tecnológicas de Santander, y del que terminaron beneficiándose personas, que aunque estaban en condición de vulnerabilidad, no cumplían con esa condición.

La Procuraduría también está investigando si Aguilar no destinó presupuesto del departamento para atender a las víctimas del conflicto en su periodo.

 

El banco de maquinaria

Las denuncias fueron hechas por el secretario de Infraestructura actual, Mauricio Mejía, quien señaló que a precio de máquinas Caterpillar (las mejores en el mercado), se habían pagado máquinas chinas para que se mantuvieran transitables las vías del departamento.

Ese negocio (de $56 mil millones) vinculó a las empresas de los hermanos Valderrama, contratistas que se quedaron con la ejecución de miles de millones en contratos de infraestructura tanto en el departamento como en la Alcaldía de Bucaramanga, en medio de denuncias sobre presuntos direccionamientos.

Los cuestionamientos, que ahora están en manos de entes de control, también involucran los contratos de operación de ese banco de maquinaria. Según las denuncias de la administración de Didier Tavera, la Gobernación de Richard Aguilar contrató la operación de los equipos en condiciones tan inequitativas que representarían un daño fiscal para el departamento.

 

Los impuestos

Sobre el recaudo de impuestos también han recaído cuestionamientos. Esta semana la secretaria de Hacienda de Santander, Elsy Caballero, denunció que debido a que a no se tramitó un proyecto de ley en el Congreso con el fin de que se ampliara el término para recaudar la estampilla  ‘Pro UIS’, impuesto que asciende a los $34 mil millones anuales y que se destina a las universidades públicas de Santander (UIS, UTS y Unipaz), el departamento podría dejar de recaudar ese dinero. 

 

Las regalías

Los cuestionamientos contra Richard Aguilar contemplan la ejecución de las regalías. Esta semana la Dirección Nacional de Planeación dio a conocer que el departamento quedó en el lugar 27 de 31 posibles en lo que a ejecución de regalías se refiere. Según las cifras que entregó Simón Gaviria, director de esa entidad, de los 574 proyectos que han sido gestionados a través de los Ocad en Santander, solo el 54% están completamente ejecutados.

En días pasados también se prendieron las alarmas en el departamento por la suspensión de los giros a proyectos de regalías, debido a que uno de los programas financiados con esos recursos -transporte escolar- no se cumplió como estaba proyectado.

 

Las obras de Barrancabermeja

En otra salida de la administración de Didier Tavera, también se puso en entredicho la ejecución de varias obras en Barrancabermeja, entre esas el Parque del Agua de ese municipio. Obra que fue prometida por Aguilar desde que llegó al cargo en enero de 2012, y que tiene recursos de regalías. El contrato de la obra fue suscrito a pocas semanas del cierre de la administración de Aguilar por un valor que rodea los $10 mil millones y ya denunciaron fallas en la formulación del proyecto y en los estudios. Se estima que las adiciones a la obra rodearan los $3 mil millones.