Menú principal

Miércoles Noviembre 13, 2019

?

En los últimos días se han visto varios movimientos en la izquierda en los que el eje ha sido el proceso de paz de La Habana.

Por un lado, el senador del Polo Iván Cepeda, la ex candidata a la alcaldía Clara López y el ex alcalde Gustavo Petro se reunieron en Bogotá con líderes de otros sectores como la Unión Patriótica y la Marcha Patriótica para discutir la posibilidad de crear un frente común por la paz y las posibilidades de hacer una estrategia electoral común para las presidenciales del 2018.

El pasado fin de semana, Cepeda viajó con varios de los asistentes a la primera reunión -aunque sin Petro y sin López - a La Habana para reunirse con las Farc para hablar de esos mismos puntos.

Un día después, Petro llegó a La Habana para reunirse -él solo- con la delegación de la guerrilla y hablar sobre la posibilidad de hacer una constituyente.

Los que se quedaron por fuera de ambos encuentros fueron el senador del Polo Jorge Enrique Robledo y el senador verde, Antonio Navarro, ambas figuras claves de la izquierda.

La seguidilla de eventos recuerda que la vieja discusión en la izquierda frente a su futuro una vez se firma el Acuerdo Final en La Habana es cada vez menos teórica. Y que tendrán que tomar una decisión pronto.

“Es un año decisivo por la firma del acuerdo de paz con las Farc que va a traer un cambio político y hay que prepararse”, le dijo Cepeda a La Silla.

Las reuniones
El sábado, Petro se reunión con la delegación de las Farc en La Habana y se sumó al grupo de los que apoya una Asamblea Constituyente. 

La primera reunión de los líderes de izquierda se hizo el 22 de enero en la cafetería La Florida, en el centro de Bogotá.

En la reunión estuvieron, además de Petro, López y Cepeda, los representantes verdes Ángela Robledo e Inti Asprilla, el concejal Hollman Morris, la ex candidata vicepresidencial Aída Avella de la UP, entre otros. Ese grupo que fue convocado por el senador Cepeda y su intención es hacer un frente común frente a la paz. 

La conversación giró en torno a tres temas: la estrategia electoral para las elecciones del 2018, la implementación de los acuerdos de La Habana y la actitud frente a la movilización social que planean ante las privatizaciones de empresas por parte del gobierno como Isagén y las que ha insinuado Peñalosa en Bogotá.

Luego, el pasado fin de semana algunos de ellos como Cepeda, Alirio Uribe, Ángela Robledo y Hollman Morris viajaron a la Habana para reunirse con la delegación de las Farc. Allí volvieron a mencionar los dos puntos de la primera reunión y la creación del frente amplio. 

“No se ha hablado de candidaturas o precandidaturas, sino de cómo generar un ambiente propicio para que las aspiraciones tengan iguales posibilidades y opciones”, dice Cepeda.

La intención de esta convergencia de fuerzas de izquierda es crear una estrategia electoral común entre sectores favorables al proceso de paz para tener un candidato fuerte en el 2018 que pueda desarrollar los acuerdos de paz.

Frente la aplicación de los acuerdos de La Habana una vez se firmen, están preocupados sobre todo porque se implemente con celeridad el segundo punto sobre participación política, que garantiza cambios en el sistema electoral y una reforma política en el que se debe incluir el estatuto de la oposición.

“Hoy no creemos que haya garantías para la participación nuestra ni de nadie”, le dijo Cepeda a La Silla.

También hablaron de la posibilidad de que tras el acuerdo con las Farc se haga una Constituyente, aunque por ahora no hay acuerdo sobre ese punto porque un sector (el petrismo) apoya que éste sea el mecanismo de refrendación de los acuerdos y el otro sector, está a favor de que se haga la constituyente pero después del plebiscito, para implementar los acuerdos. Así se lo explicó a La Silla uno de los asistentes a la reunión. 

Cepeda aclara que en esas reuniones no se ha discutido la entrada en política de las Farc una vez se firme el Acuerdo Final de la Habana, precisamente porque hoy todavía siguen siendo un movimiento armado ilegal.

Sin embargo, sí se plantea la posibilidad de que una vez las Farc firmen el acuerdo, dejen las armas y se vuelvan un movimiento político, el Frente Común estudie la posibilidad de incluirlos en la convergencia de izquierda.

“Una vez las Farc dejen las armas discutir con ellas también es una hipótesis. Pero para eso falta”, dijo Cepeda. Agregó además que el espectro de estas reuniones no se reducen a la participación de la guerrilla en política sino a las transformaciones que va a traer el proceso de paz. 

Lo que hay en el fondo
El senador Jorge Enrique Robledo ya ha anunciado su intención de ser candidato presidencial en el 2018 por el Polo. Por eso, si el frente de convergencias de izquierda logra hacerse, le tocaría competir con otros precandidatos que no sean del Polo para poder aspirar. 

Aún si el tema de la incursión de las Farc en la política legal no se ha discutido con ellos, esta posibilidad de que ellos se conviertan en un partido fuerte que se concretará en muy poco tiempo, comienza a rebarajar las posiciones y las alianzas y divisiones en la izquierda.

“Simplemente unos están dispuestos a hacer política con las Farc desarmadas y otros no, al menos inicialmente”, le dijo a La Silla una fuente que ha estado al tanto de esas reuniones.  

Entre los primeros estaría el ‘combo’ de la izquierda “política” más preocupada tradicionalmente por la reivindicación de los derechos humanos entre los que están los miembros del Frente Amplio por la Paz como Iván Cepeda y Alirio Uribe del Polo, la representante Verde Ángela María Robledo, Marcha Patriótica y la UP.

Para ellos que las Farc dejen las armas y entren a la política abre una oportunidad de que se acabe la estigmatización de la izquierda y puedan hacer finalmente política con garantías y aspirar a tener algún día el poder presidencial.

En el otro lado está el ala “económica” de la izquierda, cuyas banderas tienen más que ver con el modelo económico al que se oponen, y que está más representado por el senador Jorge Enrique Robledo y el Moir.

Este sector siempre se ha diferenciado del resto de la izquierda en su rechazo público y frontal a la combinación de las formas de lucha aceptada durante años por el Partido Comunista y en su rechazo al accionar de la guerrilla.

Este sector apoya el proceso de paz con las Farc pero no solo no quiere hacer política bajo la misma sombrilla sino que temen que su incursión como partido político con unos umbrales mucho más bajos los termine llevando a desaparecer del paisaje político. Y Robledo es uno de los que ya ha puesto sobre la mesa su intención de aspirar a las presidenciales del 2018.

Por ahora, nada de lo que se ha hablado en esas reuniones se ha discutido oficialmente al interior del Polo ni de la Alianza Verde. Por eso, y porque ninguna de las dos orillas tiene un dominio obvio sobre ninguno de esos partidos, la posibilidad de que el frente común salga adelante no se ve cercana, al menos por ahora.  

“Lo que hacen miembros del Polo en esas reuniones es por fuera de los acuerdos o la política del partido”, le dijo a La Silla un político de ese partido que prefirió guardar su nombre. “Lo que se plantea es una gran convergencia de sectores sociales, de combos de izquierda con ellos (las Farc). En eso anda una gente, los que mantienen en La Habana”.

“El Polo no lo define Cepeda. Nosotros no estamos en candidaturas presidenciales. Estamos esperando que se decanten las aspiraciones: de Petro por un lado, de las Farc por su lado, y de nosotros. Y después hablamos”, agregó el ex senador Jaime Dussán del comité Ejecutivo del Polo. “No se puede hablar de acuerdos de la izquierda alrededor de la paz”.

Por ahora, lo único que se ha discutido al interior del Polo fue una propuesta de Iván Cepeda y Alirio Uribe para hacer una declaración pública del partido en la que dijeran que estaban discutiendo la posibilidad de la constituyente.

Esa propuesta se presentó la semana pasada ante el comité ejecutivo nacional del partido que la estudió y que tras un álgido debate decidió no incluirla porque el partido aún no se pone de acuerdo sobre ese punto. Por ahora, en lo único que sí coinciden es que apoyan el proceso de paz.

El primer round para discutir futuras candidaturas presidenciales dentro del Polo será en marzo, cuando el partido haga la Junta Nacional en Bogotá. Allí, según tres fuentes de ese partido la posibilidad de hacer una convergencia entre varias fuerzas se pondrá sobre la mesa.

Puede que ese día no salga humo blanco. Pero a medida que se acerquen las elecciones y sea más real la posibilidad de un Acuerdo Final en La Habana, la decisión se hará más urgente. Por eso, en las próximas semanas seguramente habrá más reuniones, más declaraciones y más tensión.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2016-02-05 09:50

La "división" de la llamada izquierda es un elemento ideológico de su esencia: en efecto el término mismo es una falacia que viene de una casualidad histórica francesa, la Asamblea Nacional Constituyente en la cual los radicales estaban situados a la izquierda de la misma; por ello, si miramos el espacio político de esos movimientos, encontraremos siempre esas divergencias dentro del mismo nombre. El campo de la izquierda es un "sofisma ideológico-político" ( "el sofisma ideológico-político del izquierdizmo"- ulises casas). En Colombia hay otro elemento: los movimientos de la izquierda han dependido, siempre, de las corrientes extranjeras: ha habido vaticanos: Moscú, Pekín, Albania, Cuba; a esos centros se han afiliado las diversas corrientes de la llamada izquierda; incluso sus contradicciones internas son más violentas que las que poseen con los partidos tradicionales, liberal y conservador y comunista.

Jue, 2016-02-04 21:45

La firma del Acuerdo Final del gobierno SANTOS con las FARC es un hecho que entrará a jugar un rol importante en las decisiones políticas que se anuncian en 2016, pero que en definitiva se tomarán en 2017. Lo novedoso, a diferencia de las negociaciones y acuerdos habidos con otros grupos guerrilleros en el pasado es que el papel de las FARC, por el desgaste histórico, no trascenderá más allá de los espacios donde siempre ha tenido su influencia.

La izquierda debe recomponerse. Sin embargo debe tener claro que las elecciones presidenciales de 2018 no serán un nuevo momento. Hablando de candidaturas presidenciales, si no se presentan mayores tropiezos en las negociaciones, el turno si él decide lanzarse será para HUMBERTO DE LA CALLE. El Uribismo apoyará a GERMÁN VARGAS LLERAS. La izquierda si actúa inteligentemente debe apoyar a esas personalidades que han sido claves en el actual Proceso de paz.

Jue, 2016-02-04 20:27

Combo con las FARC, interesante expresión no se me recuerda el fascinante proceso de Medellin, para enfrentar la violencia, como le ha servido esa política a la ciudad, esa jerga de Bandas Criminales esta muy estigmatizada, aun no se observan las ventajas en indicadores, porque la gente es muy prejuiciosa.

Si uno hiciera memoria, proceso inútil en este país y mirara quien del secretariado compartió curul con el padre de que senador, que claramente no puede hablar de política con las FARC porque eso es ilegal, de pronto podria entender en que vamos. A mi lo del combo me parece muy moderno, si uno al populismo le mete sindicalismo, chavismo, pañoleta y le da de ñapa un actor armado beligerante e impune, eso queda de rechupete.

Si un perro muerde a un hombre no es noticia, sino si el hombre muerde al perro, no sera que estamos esperando es que la izquierda deje de hacer política con las FARC, eso podria ser mejor para la democracia y la ciudadanía podria valorar ese honesto acto.

Añadir nuevo comentario