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Martes Octubre 15, 2019

 

Antanas Mockus, finalmente, sí quería ser candidato. Como lo anticiparon sus ex compañeros del Partido Verde, después de abandonar el partido que había fundado con Enrique Peñalosa, Lucho Garzón y los del partido Verde Opción Centro, se dedicó a pensar cómo regresar a la Alcaldía de la ciudad. Mañana es el lanzamiento de su campaña. Una campaña que tendrá como símbolo una cinta autoadhesiva, que une, que demarca, que llama la atención, que corrige cosas.

El martes, cuando lo entrevisté, acababa de regresar de un evento con ediles de la Alianza Social Independiente, el partido que ahora lo avala, en el que le había puesto signos de exclamación a cada uno. Se veía feliz y más vital que en la campaña presidencial de hace un año.

Mockus es un llanero solitario, que convoca a mucha gente, pero alrededor de sí mismo. Ya liberado de las ataduras de un partido, ahora le apuesta de nuevo a Bogotá, una ciudad que conoce, con un programa que gira en torno a la cultura ciudadana de la autorregulación, la calidad en la educación, la construcción de confianza y la creación de herramientas para que los jóvenes pobres que se equivoquen en alguna de sus decisiones vitales tengan la oportunidad del ‘repechaje’. La Silla Vacía lo entrevistó sobre sus propuestas.

La Silla Vacía: ¿Por qué decidió lanzarse como candidato?

Mockus: Para alguna gente que viene de horizontes diversos, Bogotá cambió mucho a mediados y finales de los noventa y comienzos del 2000. Es una ciudad que cambia de ánimo, que se relaciona de una manera distinta con la ley y con los impuestos, que tiene la posibilidad de mejorar la infraestructura urbana y que sale de un cierto cinismo y fatalismo.

Para mí el gran descubrimiento es que cosas que parecían instaladas tanto en la mentalidad como en las prácticas burocráticas son frágiles. Uno puede dejar el mejor manual de contratación; puede rogarle a su sucesor que aproveche estos insumos de gestión pública admirable; en el empalme uno trata de explicarle cuánto trabajo hay acumulado ahí y la importancia de seguir ciertas pautas técnicas en la gestión; explicar por qué hay que contratar con diseños terminados, dar un período de preconstrucción a los contratistas para que luego ya no quepa el reclamo de que los diseños estaban mal hechos. Pero es doloroso descubrir que la administración puede desaprender velozmente.

Mi propósito, entonces, es retomar el mejoramiento administrativo, la gestión pública admirable, la cultura ciudadana y apuntarle a una mayor respuesta al tema de desigualdad. En los dos gobiernos anteriores combatí la desigualdad como ejecución del mandato constitucional. Ahora creo que hay que combatirla porque la desigualdad te indigna y hace sufrir.

Enrique Peñalosa y Gustavo Petro también tienen como bandera luchar contra la desigualdad. ¿En qué se diferencia su propuesta a la de ellos en ese punto?

Hay un rol clave de la autorregulación y la mutua regulación.

¿Cómo se aplicaría la autorregulación para reducir la desigualdad?

Por las circunstancias de desconfianza en la Administración es muy difícil, y no lo haré, pedir más impuestos. Lo primero es reestablecer confianza en la Alcaldía y luego sería ideal que ciertos sectores tomaran la delantera. En las últimas semanas hay un debate de gente muy rica en Estados Unidos y Europa a raíz de un artículo que publicó Warren Buffet exigiendo que el Congreso y la sociedad le quitaran los privilegios a los más ricos. Que ya era hora de no seguir siendo tratados como una especie de consentidos de la economía. De que, con tal de que inviertan, de que no se vayan, de que creen empleo, hay que darles exenciones. Yo creo en la redistribución cuando hay consenso sobre la intención altruista en el proceso. Si el que tiene quiere ceder por su propia voluntad, se facilitan mucho las tareas redistributivas.

¿Cómo sería un ejemplo ideal de eso en Colombia?

En el tema educativo, por ejemplo. Si con el propósito de eliminar la doble jornada educativa cada gran empresario dijera el primer año: "ayudo con dos colegios, el segundo con cuatro", lograríamos dar el paso para la jornada única.

¿Cuál es la situación hoy? Hay 403 colegios, 800 jornadas, solo del sector oficial. En el sector privado hay doble jornada pero es solo del 15 o 20 por ciento. Hay que hacer una inversión impresionante en infraestructura. Nuestra meta es construir por lo menos 80 colegios, porque está probado que los estudiantes de la jornada completa tienen muchos mejores resultados que los de la jornada de la mañana y de la tarde.

La ciudad enfrenta la difícil decisión de escoger entre esa inversión en educación y, por ejemplo, algo igual de contundente que es invertir en educación precoz, desde que los niños tienen dos años. Recuperar la malla vial es otro megaproyecto.

En su programa usted dice que el Metro se debe hacer después de recuperar la malla vial y terminar el Transmilenio y los metrocables. Es decir, durante su administración no habrá metro.

Muy posiblemente no alcance a hacerlo. Si se cumplieran rápido las condiciones del último Conpes y la financiación estuviera disponible, me gustaría hacer la labor de ejecución, pero todavía no están. Cada vez veo más ese proyecto como un proyecto que funciona simbólicamente aislado. La Nación quiere hacerle un ‘regalito’ especial a la ciudad, o estaría dispuesta a darle un regalo de los 15 años, para que la ciudad cuelgue en una pared un sueño y para que viva la paradoja siguiente: uno de cada 20 pasajeros verá mejorado su viaje, pero los 19 restantes sabrán que para ellos existirá metro sólo en un futuro relativamente remoto

Ante una situación como la actual hay dos riesgos: que la gente piense 'esto no lo arregla nadie' o 'esto se arregla a las malas'. Yo creo que esta ciudad sí tiene arreglo y por una vía diferente a la represión, a recurrir exclusivamente a los instrumentos legales para perseguir a los corruptos, a quien incumple normas" .

Haremos pedagogía en cada acto de Gobierno: todos aprenden, todos enseñan y adquiere sentido el planteamiento de una nueva forma de hacer política”.

Para atacar efectivamente los problemas de la ciudad es determinante evitar que el cinismo le gane al civismo”.
 
La política social debe orientarse a que todas las personas puedan invertir más en sí mismas”.

La ciudad todavía no admira todo lo que tiene que admirar, ni rechaza todo lo que tiene que rechazar”.

Los dos problemas principales de Bogotá tienen raíces invisibles muy específicas: el regreso del cinismo clientelista y la falta de calidad educativa”.

El segundo obstáculo al progreso de Bogotá es que no está formando suficientemente bien a los jóvenes. Hay que formar gente honrada, que siga siendo honrada aunque pierda la fe”.

Hay que reemplazar la política social al menudeo, compuesta por muchos programas pequeños y frágiles por un portafolio de servicios sociales de acuerdo con los tipos de población que atienden. Para cada población identificar un 'combo vital' compuesto por salud”.

Daremos especial apoyo a las universidades y en particular a la U. Distrital para consolidar núcleos de investigación científica y tecnológica en coordinación con los sectores productivos”.

 

¿Cuál es su apuesta en movilidad entonces?

Mi apuesta es el Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp), es lo que vamos a estar viviendo y discutiendo.

También ha hablado de crear una tarjeta ciudadana, personalizada de transporte público.

La idea es que haya un solo medio de pago recargable, que sea personal y que tenga tarifas diferenciables. Alguna gente propone que sea el celular. La idea es facilitarle la vida al usuario dentro de una serie de definiciones que vienen de la ingeniería.

¿No es eso lo que ya propone el sistema integrado de recaudo (Sirci)?

Va en la misma dirección del Sirci. Durante mucho tiempo, mucha gente dijo: podemos tener un transporte mejor por la misma tarifa. Eso no es cierto. La evolución de la tarifa de Transmilenio versus la de una buseta muestra que la informalidad es económicamente racional. Si usted formaliza por razones de seguridad, de eficiencia, de velocidad, puede tener que pagar por eso. Pero que las familias más pobres paguen el 20 por ciento de sus ingresos en transporte es indignante, es una desigualdad protuberante. Eso lleva a la conclusión de que hay que crear tarifas diferenciales, a ciertas horas. O crear subsidios cruzados. El problema con esto es que disuadiría a gente de clase media de usar el Transmilenio. Por eso creo que la evolución va a ser hacia crear cargos de congestión. Que viajar en horas pico sea más caro. Hoy tenemos un sistema de uso de vías escasas por turnos que puede implicar demasiadas rigideces. Hay gente muy urgida en usar su carro que no lo puede hacer. O que económicamente sería muy costoso no usar el carro particular. La idea es sustituir la restricción arbitraria y absoluta del carro por una especie de moderación inducida económicamente.

¿O sea que acabaría con el pico y placa?

¡No! El pico y placa no lo acaba nadie. Eventualmente haría un experimento de uno o dos días para verificar si lo que dice la Secretaría de Movilidad de que todavía quedan unos picos es cierto. Lo que toca es interiorizar el fundamento del pico y placa. Para muchos es una restricción a la que hay que obedecer por miedo al comparendo sin que haya una adhesión moral al tema de fondo, el uso innecesario del carro particular. El objetivo es que más gente restrinja voluntariamente el uso del carro particular. Que la gente se pregunte: ¿en el último mes he hecho el intento de usar menos el carro? Decido caminar tres cuadras a la panadería, me merezco el signo de exclamación.

Pero si mantiene el pico y placa no entiendo cómo estaría sustituyendo la restricción…

No es sustituir, sino acompañar y gradualmente desplazar. Si más del 40 por ciento de la gente obedeciera la norma por consideraciones morales, se podría en un futuro levantar el pico y placa. Se trata de dejar el componente obligatorio y acompañarlo. Es como el impuesto voluntario. El 6 de agosto de 2002, el día antes de la posesión de Uribe, que fue un día de autorregulación, el 99,7 por ciento de los buses públicos respetaron la autorregulación. En carros particulares, el 70 por ciento. Tenemos una medida empírica de que la mayoría de la gente siguió respetando el pico y placa aunque sabían que no había multa.

¿Cuál va a ser el eslogan de su campaña?

No sé si el paraíso o el infierno en mi caso, tal vez ambos, consistan en ejercicios alrededor de la verdad. Detesto callar las cosas, vivo bajo un juramento de decir la verdad y nada más que la verdad. Pero evidentemente esto se opone a la lógica del llamado ‘lanzamiento de la campaña’. Pero le digo que estamos entre dos palabras que compiten entre sí. Tratamos de ser justos, prudentes, cuidadosos, en una decisión clave con una palabra clave.

¿Pero cuál es el mensaje que quiere enviar?

La gente tiene la opción entre dos regresos y entre dos progresos y no da lo mismo. El eslogan debe ayudar a comprender eso.

¿Y cómo es su regreso diferente al de Peñalosa? En la última entrevista usted me dijo que, en su opinión, el mejor alcalde para Bogotá era él.

Hay un tema que nos diferencia y es la capacidad de la ciudadanía de regularse ella misma y de regular al gobernante derivada de una especie de acuerdo claro de intenciones. Vamos a volver a cambiar a Bogotá y de nuevo el ‘software’ va a ser lo primero.

¿El software es la cultura?

Sí, el comportamiento, la cultura. No vamos a saltar a ‘Bogotá ponte linda’, sino a ‘portémonos bien’, ‘respetémonos’. Y, sobre todo, el gobierno tiene que pasar por una fase de reconstrucción de confianza. El éxito no es sobre cuán bella va a estar Bogotá en cuatro años, sino en cuánta confianza va a haber entre la gente de Bogotá y entre la gente y sus gobernantes.

No hay inversión más claramente orientada al software que la inversión educativa. Y de esa depende la economía futura de la ciudad. El regreso enfatizando la infraestructura o el urbanismo es posterior. Lo que se necesita es primero el regreso del software y la confianza de que el sofware es suficientemente compartido, de que corta de manera suficientemente clara con los fenómenos que nos tienen escandalizados. En cierto sentido muy crudo, hay que ver cuánto hay que devolver la película.

¿Cómo sería en concreto su apuesta a la educación?

El meollo de la actividad académica debe estar al alcance de cualquier joven. Es increíble que las maravillas de la lecto-escritura y de las matemáticas aplicadas al diario vivir existan a la escala que existen hoy. Pero con un millón cien mil estudiantes, que es la matrícula oficial, nos estamos engañando en cuanto que estamos diluyendo esa tradición. Hay que priorizar, hay que dejar de enseñar ciertas cosas para dedicar ese tiempo a desarrollar capacidades máximas. Es una cultura a la que uno adhiere. Yo crecí entre libros con la convicción que los libros tenían mas verdades que las conversaciones de todos los días.

Hay certificados de competencias laborales. Uno puede sacar 60 horas y convertirse en inspectora de gasodomésticos. Pero eso no funciona si uno no tiene una formación académica sólida. No es una formación académica por un lado y, para la vida, tiene que haber una convergencia. Es una iniciación en la cultura académica.

El TLC define cosas sobre competitividad. Pero el grado de dominio de las competencias básicas en lo académico incluye más. Si creamos una especie de élite académica pequeñita van a seguir migrando. Necesitamos hacerlo a una escala muy grande para que nos resuelva a la vez la productividad y la equidad.

¿Y cómo de diferente sería su ‘regreso’ al ‘progreso’ que ofrece Petro?

Suena inmodesto, pero durante dos períodos pude demostrar lo que era progresar. Que lo describiría como derechos previstos en la Constitución, instituciones locales y ciudadanías locales avanzando hacia el cumplimiento de esos derechos. Y por el lado de los deberes, el Estado hace su parte, pero la ciudadanía también hace su parte. Creo que durante mis dos gobiernos, la gente vivió un poquito mejor cada día o cada semana.

¿Cuál sería otro diferenciador entre su candidatura y las de los demás?

La justicia. El Alcalde de Bogotá no tiene casi nada que ver con la justicia, pero los procesos de la ciudad tienen un montón de cosas que ver con la justicia. Si las lesiones personales son centrales en la inseguridad de la ciudad, hay que ver cómo colaboramos -desde el juez, el legislador, el ejecutivo local- con una meta para que bajen las lesiones personales.

Parte de las coordinaciones se obtienen con argumentación y por una especie de denominador moral de la tarea. Es decir, dos servidores públicos pueden cooperar entre ellos porque hay un orden racional, explícito, un proyecto en común con recursos puestos en común que facilitan las gestiones. Bogotá pondría presupuesto para eso. Más allá de la camiseta de la Rama, se comparte el dolor o la indignación por las miles y miles de personas que sufren lesiones por cuenta de la violencia.

Cambiando de tema, su propuesta de vivienda parece más orientada al arrendamiento que a financiar nuevas casas

Está orientada al mejoramiento barrial entendido de manera amplia. Le confieso que presenté en un evento en Estados Unidos la fotografía de San Victorino invadido de vendedores ambulantes, luego demolido, nivelado con piedras, con cemento y luego la escultura de Negret. Y los siguientes expositores mostraron que lo nuevo incorporaba, realzándolo, aspectos de lo viejo. Quizás no cien vendedores de chucherías, sino tres o cuatro.

El hardware, también, en algun momento intenta hacer borrón y cuenta nueva. Tal vez lo que nos mostró la ciudad es que no es posible hacer borrón y cuenta nueva. He trabajado como una cosa colateral un ejercicio con los chicles en el piso uniendo con la cinta una mancha negra con otra. La paradoja es que mi manera de señalizar los chicles con la cinta uniendo dos manchitas negras vuelve el chicle bonito. Cuando pienso en la cantidad de dudas morales que tenenos los bogotanos frente a los bogotanos pienso que casi todos tenemos derecho a pensar que tenemos remedio y me gustaría que, al mirar el piso y ver los chicles, uno viera ahí constelaciones y en el marco de las constelaciones una especie de curación, redención, sanación. Esas palabras no me gustan, pero debe haber una posiblidad de recuperación, de repechaje.

Hablando de repechaje, ¿usted también está buscando uno? ¿Cómo le explica a la gente que se ilusionó con usted que no hubiera hecho nada con esa cantidad de votos y que el Partido Verde hubiera resultado tal fiasco?

Hay una especie de justificación que hay que evaluar, pero yo sentí en un momento una división muy fuerte entre la colectividad, que era la Ola Verde, y una instancia que se volvió muy importante, que fue la dirección del Partido Verde, y no logré reconciliar ambas instancias. Yo sabía que en el interior de una organización se consumen energías tremendas para definir roles, luchando por quién se apropia de ciertos roles. Terminé metido en la película que no era. Desatendí el público amplio, el respaldo amplio de los ciudadanos, por estar tratando de atender y entender y acomodarme en cierto sentido a las dinámicas internas del partido.

Se me ocurre una película sobre Nueva York, en la que hay bullying con la puerta trancada en el metro. "Venga y nos maltratamos, pero fresca que el tren va a parar en la estación y no se va poder bajar". Se sobreestimó la capacidad de colocarme. Creían que yo iba a aceptar a Uribe por conveniencia del partido, o por disciplina del partido. Y no.

¿Por qué le pareció tan dramático que Uribe apoyara a Peñalosa?

Lea el primer principio del partido. Por encima de la vida es sagrada estaba un enunciado de no ser cómplices de cómplices de ilegalidad. La relación de complicidad es anuencia. Yo le había pedido la renuncia a Uribe con la yidispolítica.

También fue a decirle que le iba a cuidar sus huevitos…

Fui a decirle que me dijera en la cara que no era capaz de cuidárselos. Y fui a pedirle que se pronunciara sobre cómo entendía la neutralidad en las elecciones. Fue la reacción al comportamiento de él en esos días.

¿Cuál es el diagnóstico de su enfermedad en este momento?

Según lo que he podido reconstruir con el neurólogo, es una enfermedad de vieja data que evoluciona a un ritmo lento. La dosis es la misma que empecé a usar hace dos años. Por el lado de la medicación, no hay señal de que esté empeorando. Está ahí. La enfermedad se las arregla para mandar pequeñas señales.

¿Tendría algún impedimento para estar sometido a situaciones de estrés?

Al revés. Cuando tengo tareas exigentes lo olvido. Hace dos años estaba infinitamente peor que ahora. Y con cero medicación me las arreglaba para dar conferencias internacionales. A veces digo, "señor parkinsoncito siéntese, hablemos de usted".

Radicalizándolo, si fuera a interferir, interferiría de manera constructiva. En cualquier momento de la vida podría dejar caer los brazos, pero ahora es cuando menos. En parte me gano la vida hablando de lo que ya he hecho. De pronto me doy cuenta de que, si me quedan diez años de vida, sería mucho pendejo si no la dedico intensamente al servicio notable de los demás haciendo lo que más me interesa.

Un año después de su campaña presidencial, ¿qué aprendió del fracaso para no repetir esta vez?

Uno escoge con qué hace parangones. Yo hago un parangón con mi primera campaña del 94. Creo que la ciudad supo identificarme como alguien distinto, claramente entendió que no daba lo mismo. Nadie se atrevió a decir que daba lo mismo, ni para la ciudad, ni para mí. Entonces, me la juego. En el 94, cuando hice la pirinola, al salir de siete caras dos caras para arriba, era un juego de azar y de moral. Puede escoger poner dos. Cuando en los hoteles lleno la tarjeta, en la casilla de ocupación sigo poniendo muchas veces profesor.

 

Fotografías por Santiago Mateus

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Antanas Mockus
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Vie, 2011-09-09 12:02
Jue, 2011-09-08 17:26

Soy Petrista a morir, siempre sere un Hombre de la izquierda, pero no por ello soy radicalizado en temas u Hombres, por que tenemos este ejemplo el Profesor Antanas Mockus, el Hombre Honesto, el Hombre sincero, el Hombre educador, el Hombre soñador y el Hombre integro y creo que asi es el Doc. Gustavo Petro, que fue guerrllero??? y eso que importa, ahora es un Hombre integro, sabio, y lo bueno es que sabe de la pobreza, sabe que este maremagnun Politico se mueve es por conveniencias de dinero, de poder, nunca pensando en la sociedad en común. O sea que estos dos Hombres juntos harían de este Pais o de la Capital de la Republica un santuario de Gente de bien, con Educacion, Etica y Moral, para que sintamos nuestro Pais como nuestro y no que cada uno hale para donde no hay futuro, piensenlo antes de hacer una votacion...

Jue, 2011-09-08 11:22

En resumen las políticas de Mockus son la imitación de las ideas de los demás candidatos, embellecidas por un aura espiritual que le da la cultura sosegada y transpiraste, Katy Porto engalanada ....
Que al fin de cuentas se queda en el papel, porque el señor Mockus no confronta a nadie, es como Cantinflas, un sí pero no, si se hace pero de a poquitos mientras se mira a ver que pasa con lo demás... así nos tuvo en los primeros cuatro años de su alcaldía y en lo que duró de su segunda solo contemplo lo que le dejo Peñalosa y corto cintas.
Ahora improvisando campaña a punta de las propuestas de los demás, pero con "cultura"

Mar, 2011-09-06 18:38

Kathy, aunque tiene razón en todo su planteamiento, no falta decir que al no contestar como se acostumbra -la mayoría-, Mockus está quedando como un cobarde.

Tanto, que hasta su imagen de honestidad se está diluyendo.

A veces me gustaría ver un Mockus más energético. Más vivo. Que no se la deje montar tanto.
Y no tiene que "clamar diatribas difamatorias de expresiones mediocres" para serlo.

A Mockus le destrozaron la imagen por no responder como debía.

Mié, 2011-09-07 20:28

Yo no intento cegarme ante la realidad de este país, ni las prácticas políticas que nos tocó vivir.

Aunque su punto se enfoque en la dimensión humana de Mockus, que es extraordinaria, por no decir menos, yo hablo de Política.

Donde la imagen es todo. Lo que sucede, aunque inconscientemente, es que al tratar pedir un tipo más carismático, con símbolos diferentes, mis palabras se llevan al otro extremo.

Así que me dio un discurso del porqué Mockus sí es valiente. Entendiendo que yo pido un tipo más -común-.

Valentía se entiende como ir en contra de los imaginarios de la sociedad, para luego ser señalado, y de pronto dejar una enseñanza. Para mí no lo es.

Yo quiero a un Mockus más frentero, que desnude la falta de argumentos de los políticos da antaño, que de muestras de como ser diferente siguiendo una actitud más activa.

Pd: leyendo su post me acorde del dialogo de Critón. Las cosas de la vida.

Jue, 2011-09-08 14:59

Gracias kathy.

Cuando la ética de una persona sobrepasa una moral corrompida como la de esta sociedad, se crea esperanza.

Eso fue lo que movió al P.verde.

Ojalá me toque volverlo a ver.

Mié, 2011-09-07 17:14

Mwak!.

+1

Lun, 2011-09-05 21:57

Porqué cuando están en la alcaldia,no hacen lo que proponen ahora?

Lun, 2011-09-05 20:11

normalmente haria caso omiso a lo que dice esta momia http://www.4shared.com/audio/oktTJ_TT/EDITORIAL__05__SEPT___DEL__201.html pero valdria la pena que alguien con credibilidad investigara esto. al señor petro no hay que juzgarlo por su pasado sino por su presente progresista liberal y no debe ser alcalde de bogota por ello. pero deja ahi la duda y para mi inhabilita mas la irresponsabilidad de peñalozas en la primera fase de trasmilleno que esto si llega a ser verdad.

Lun, 2011-09-05 21:51

De verdad no puedo creer que alguien del PDA, primero, otorgue credibilidad a un señor como este exministro Londoño, quien salió de la política por la puerta de atrás y no precisamente por sus ideas, sino por sus prácticas corruptas. Y segundo, que alguien que milita en un partido que se define como "democrático" pueda validar un proceso militar para juzgar a un civil, que por más que en esas oscuras épocas fuese legal en Colombia, a todas luces está en contra de todo el Derecho Internacional Humanitario. Más aún, el delito que llevó a la cárcel a Petro está tipificado como político, así que muy traído de los cabellos el argumento de la supuesta inhabilidad. Uno puede estar en contra de un candidato, pero se esperaría, de gente del PDA, que contrapongan ideas, planteamientos, y no que actúen al estilo de ya sabemos quién, buscando cualquier pendejada para enlodar, macartizar y calumniar a un oponente. Eso no es serio. Es una actitud desesperada que sólo refleja falta de ideas.

Mar, 2011-09-06 08:33

primero que todo no le creo al señor londoño solo digo que se debe investigar y quien mejor que la silla vacia para hacerlo. Y no estoy validando ningun proceso militar que debio ser civil en eso tambien estamos de acuerdo. el señor petro lo reitero debe ser derrotado por sus ideas porque no tiene ni idea lo que es bogota pero no por su pasado. Y no es ninguna actitud desesperada sino que el episodio deberia ser aclarado por el propio gustavo petro eso es lo que esperamos y espera la democracia.

Mar, 2011-09-06 16:11

No es la primera vez que alguien esgrime esos episodios contra Petro. Y creo que una de sus mejores respuestas está aquí: http://www.youtube.com/watch?v=tiefX0aQxH0&feature=player_embedded

Lun, 2011-09-05 17:14

Una pregunta, cómo desestimular el uso del carro si el transporte publico (léase transmilenio) tiene un pasaje tan caro? Imagínese un personaje de clase media con carro pero que, por ej: en un dia de pico y placa, tiene que tomar un transporte para llegar al transmilenio y tomar este último para llegar a su lugar de trabajo. Se gastaría, como así le sucede a mucha gentre, al menos $5.400 pesos diarios, lo que daría al mes (20 dias habiles)unos $108.000 pesos mensuales. Si a eso le sumamos algún otro pasaje diario que tiene que tomar un miembro de su familia, tendría que utilizar al menos $200.000 mensuales en tranposrte. Eso con toda seguridad que es más de lo que gastaría utilizando su propio vehículo. Entonces que insentivo tiene para dejar de usarlo?

Mar, 2011-09-06 10:57

Solo ver ejemplos de otras ciudades de Latinoamérica: las mas bajas, Ciudad de México costo pasaje Metro MX$3 = $403 Monterrey MX$ 4,50 = $605
De las mas altas,Santiago de Chile (hora pico) CH$630 =$2.292,78 (hora valle) CH$ 520 =1.892,45
Medellín $1.450 con tarifas diferenciales.
Transmilenio $1700
La diferencia es que mientras en México y otros países, se subsidia la tarifa para el público, en Colombia el público subsidia a los dueños de Transmilenio, el distrito le otorga la infraestructura, la vigila y le da mantenimiento, osea que la inversión de los dueños de TM es redondita y aún así el servicio es pesimo, el tiempo de viaje aumenta con el tiempo de espera y de transbordo y el manejo de las rutas paso de los 3 minutos que prometieron a mas de 15, sin contar la imposibilidad de acceder por el sobre cupo de los buses.

Mar, 2011-09-06 08:36

la unica solucion es metro por la caracas publico y subsidiado como lo ha propuesto @AurelioAlcalde los demas esta al servicio de las 12 familias y 3 multinacionales dueñas del trasporte en bogota. y la propuesta la refuerza mucho mas el accidente de ayer en el sistema http://www.elespectador.com/noticias/bogota/video-297041-accidente-trans... y a es hora de acabar con este sistema ineficiete, costoso y hasta donde se arriesga la vida.

Lun, 2011-09-05 19:07

Armando, no sé cómo se puede ser candidato sin aval, salvo que sea por firmas. Pero un candidato no inscrito no es un candidato.

Lun, 2011-09-05 15:10

Indiscutiblemente, el principal mérito de MOCKUS es el de no ser ladrón. Y eso en Colombia en el momento actual tiene una trascendencia de alto significado, ya que la corrupción no ha dejado títere con cabeza que se pueda escapar de sus perversos y repudiables fines. Pero si uno analiza otras facetas de MOCKUS, halla que sus modelos de gestión administrativa y sus políticas públicas están insertas en el consenso capitalista. Con tecnocracia a bordo y la libertad de mercado incrustada en el mástil del barco.
Y como la mala educación que recibimos los colombianos no nos da para pasar de la certeza sensible a la razón, entonces creamos mitos, alrededor de un personaje, porque se bajó los pantalones y le mostró el trasero a unos estudiantes y orinó desde un balcón para que los demás lo vieran y se prepararan para su espectáculo circense cuando se casó con ADRIANA CORDOBA. El resto es incomprensible, contradictorio y de mala comunicación en plaza pública y en medio televisivo.

Lun, 2011-09-05 15:40

Mockus ha hecho muchísimo más por la cultura de este país en un sentido positivo que los miles de políticos que han rodado por los capitolios. El tipo sabe que desde los símbolos se mueve el piso de un país soterrado y asolapado como este, con baja autoestima y exacerbado machismo -reflejo fiel es la política de esto-. Y él y muchos como él no han tenido miedo a abrirse y verlo de frente. Ahora, que es probable que se enceguezcan y busquen el poder por el poder, no lo niego: se es humano y lo político solo saca al pequeño Darth Vader que llevamos adentro. Pero ya.

¿Cuál es el rollo con que sea capitalista? ¿Acaso para hacer algo no se necesita siempre capital? Marx por algo lo estudió tanto y a fondo.
Además, todo político es solo una puerta, el desarrollo de la situación la pone la persona que se suma a esta iniciativa u otra en el tiempo que en su cargo -o no-.

No ser ladrón no es su principal mérito. Es el ver que se puede vivir Colombia de una forma diferente.

Lun, 2011-09-05 17:31

Creo que lo que llama "la cultura" es más bien un proceso de aculturación, es decir de crear condiciones para que el ciudadano no proteste, que se comporte bien, que sea educado, que trate bien el mobiliario urbano, que acate las normas de convivencia, que camine por el lado derecho, que no pi, etc. Pero lo que va de transforndo es que los criterios en que se fundan son para favorecer la "libre empresa" llamada democracia, para favorecer la llegada de empresarios, la mobilidad de mercancías, las condiciones de ciudad bonita para que "el turista" vuelva. Pero lo que esconde es que a sus ciudadanos se les retribuye con salarios bajísimos, con un transporte de regular categoría y además costoso, con servicios de salud esquivos y costosos, con pocas facilidades para estudiar una carrera profesional y sí más bien técnicas de un año, con costos de vivienda cada vez más elevados, con servicios con costos de estrato seis para los estratos 3 y 4, con gasolina bien cara, etc...

Lun, 2011-09-05 20:07

jalule un ejemplo del porque ser neoliberal no capitalista porque el sistema es capitalista a servicio de las trasnacionales ese es el capitalismo malo. http://www.youtube.com/watch?v=6WW1zdeXMs8&feature=related seguimos esperando la respuesta a la pregunta. lo que necesita este pais es un capitalismo nacional y no regalar nuestra economia a las transnacionales.

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