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Domingo Octubre 25, 2020

Luis Carlos Retrepo era el Alto Comisionado para la Paz con las Autodefensas

Foto de: Jesús Abad Colorado ©    

Ayer el Centro de Memoria Histórica empezó la semana por la memoria con la presentación de cinco libros, entre ellos uno que analiza la forma en la que los medios cubrieron el proceso de Justicia y Paz. Más allá de recordar cómo se trató la reinserción de los paramilitares, el informe es una alerta para que los medios, que en cuestión de semanas empezarán a cubrir las negociaciones con las Farc, no cometan los mismos errores.

El informe sobre el cubrimiento de los medios hace parte del libro 'Justicia y Paz: ¿verdad judicial o verdad histórica?' escrito por Gina Cabarcas, Luis Carlos Sánchez, Maria Victoria Uribe e Iván Orozco. En él se abordan todas las fases del proceso de Justicia y Paz y se hace un análisis crítico de cómo los medios de comunicación tanto nacionales como regionales reaccionaron para cubrir un proceso de justicia transicional que el país nunca había vivido. 

Estos son los aciertos y desaciertos que no deben olvidarse del cubrimiento mediático del proceso de Justicia y Paz.

Los desaciertos

 

* Mostrar a los paramilitares como actores políticos

Cuando el Bloque Cacique Nutibara de Medellín se desmovilizó en 2003, el gobierno de Uribe defendía que los delitos que habían cometido los paramilitares tenían un carácter político.

Ante el discurso de los paramilitares, justificando las razones por las cuales habían 'tenido' que acudir a las armas, los medios adoptaron diferentes posturas. Entre los más críticos se destacó Semana que, un día después de la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara, publicó el artículo “10 preguntas para pensar” en el que cuestionó la veracidad de esta dejación de armas.

Otros medios fueron menos críticos. Días después de que Semana cuestionara la desmovilización, El Colombiano publicó los artículos 'BCN dice que nada esconde en La Ceja' y 'BCN concluyó su etapa de reeducación', que transcribían entrevistas a los voceros del Bloque para mostrar que la desmovilización había sido total y que todo indicaba que iban camino a la reinserción. 

El análisis de Memoria Histórica concluye que El Colombiano trató de posicionar a los paramilitares como actores políticos y, en algunos casos, llegó incluso a hacerles propaganda durante los primeros años del proceso de Justicia y Paz.

Escogió a la Corporación Democracia, ONG creada por un grupo de desmovilizados del Bloque, como una fuente principal para cubrir las desmovilizaciones y publicaba constantemente entrevistas y declaraciones de 'Adolfo Paz', el alias que eligió Don Berna para actuar como vocero político.

En 2007, El Colombiano informó sobre una protesta de un grupo de 50 personas que comenzó a caminar desde Caucasia 'con caretas y aletas de buzo, como una muestra de apoyo al desmovilizado jefe de las autodefensas, Carlos Mario Jiménez, alias 'Macaco', recluido en un buque de guerra'.

Pero un tiempo después, Semana publicó un artículo en el que denunciaba que estas manifestaciones no habían sido tan voluntarias. Reinsertados de las Autodefensas habían ido a los colegios a presionar a los jóvenes a que participaran en ellas.

Aunque a medida que el proceso de Justicia y Paz fue evolucionando, las posiciones de El Colombiano fueron adquiriendo un tinte crítico, el informe considera que su cubrimiento de la desmovilización del Bloque Cacique Nutibara fue un intento para posicionarlos como actores políticos y, como tal, fue un desacierto.

 

* Darle en exceso la voz a los jefes paramilitares 

Durante la etapa de las primeras versiones libres de los paramilitares desmovilizados, había muchas dificultades de acceso porque el Estado adoptó una política de reserva. Entonces, los medios se centraron en relatar una cara del proceso: la de los paramilitares.

La mayoría de ellos utilizaban pocas veces fuentes distintas a las versiones de los desmovilizados para confrontar la verdad de lo que publicaban. Según el Informe de Memoria Histórica, en varias ocasiones se reprodujo 'la voz de los victimarios directamente, sin edición y sin contrastarla con la voz de las víctimas, con la de otras organizaciones sociales refractarias a sus discursos, ni siquiera con la voz del Gobierno que tiene su propia versión del por qué de la violencia'.

La investigación muestra resultados interesantes: en el 60 por ciento de los casos se usó como fuente a los paramilitares que rendían la versión libre, en un poco más del 15 por ciento se usó como fuente a las víctimas, en un 13 por ciento a la Fiscalía y en un 10 por ciento a representantes de ONG de derechos humanos. 'Muy pocas veces se citó a los defensores de los postulados y a otros funcionarios públicos, como el procurador o miembros de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, aunque fueran actores permanentes en las audiencias.'

Construir una verdad en torno a las confesiones de los paramilitares fue un desacierto.

 

* Demasiada atención a las noticias escandalosas y muy poca a la violencia cotidiana

En el momento en que comenzaron las versiones libres de los jefes de los paramilitares la lupa mediática se centró en las noticias más escandalosas.

Aunque el fenómeno de la parapolítica no era nuevo y ya se habían publicado los polémicos hallazgos del computador de 'Jorge 40', las versiones libres de los paramilitares contra políticos, empresarios y militares se convirtieron en una caja de Pandora que evidenciaba la infiltración del paramilitarismo en el Estado.

Entonces en los medios se vieron titulares como 'Versiones libres de paramilitares dejan cerca de 223 investigaciones' o '33 exparamilitares de 16 Bloques distintos han denunciado a políticos, militares y miembros de agencias del Estado'.

Los medios también se enfocaron en relatar detalladamente los actos de barbarie mas seviciosos. Entre muchos, el artículo de Semana 'Viaje a las tinieblas' da cuenta de cómo los medios se centraron en cubrir las prácticas más crueles de los paramilitares. 

Viaje a las tinieblas

Aunque este cubrimiento mediático era necesario, dejó por fuera debates como el fenómeno de la autodefensa como actividad antisubversiva de los paramilitares. Según el informe 'la sobre-exposición que han tenido las delaciones y la barbarie (…) ha favorecido, sin embargo, la minimización de la actividad antisubversiva de las autodefensas, reconocida como una de las fuentes principales del origen del paramilitarismo.'

Además, se dejó de cubrir con profundidad los avances en justicia, verdad y reparación, que eran los objetivos principales del proceso. 'Los medios se centraron en relatar los excesos de los paramilitares: sus crímenes más atroces y sus relaciones con los actores políticos y económicos del país', le dijo Gina Cabarcas, una de las autoras del libro, a La Silla. 'Pero no le dieron la importancia al drama de la violencia cotidiana que es el que más ha dejado víctimas en el país.'
 

* Se fueron los protagonistas y se acabó la historia

Como el proceso de paz se había centrado en las declaraciones de los jefes paramilitares, en el momento en el que los extraditaron masivamente, se creó la percepción de que se estaba extraditando la verdad.

Después de que en mayo de 2008 la mayoría de los jefes paramilitares fue extraditada a los Estados Unidos, entre ellos alias 'Jorge 40', 'Macaco', Salvatore Mancuso y alias 'Don Berna', los medios se quedaron sin los personajes principales de sus historias.

Esta medida llevó a que el cubrimiento del proceso de Justicia y Paz disminuyera radicalmente. En esta tabla, publicada en el informe de Memoria Histórica se muesta cómo a partir de las extradiciones se redujo la producción de artículos. Por ejemplo, según el informe, el 78 por ciento de las noticias en Eltiempo.com sobre las versiones de los jefes paramilitares se publicaron antes de las extradiciones, así como el 89 por ciento de las noticias de El Colombiano.

Lo interesante es que este abandono de los medios del tema tuvo lugar precisamente cuando se abandonó la política de reserva del proceso y se facilitó el acceso a los periodistas.

Pero a pesar de que las puertas estaban abiertas, los medios se desinteresaron por la falta de grandes protagonistas y empezaron a cubrir superficialmente un proceso que estaba afectando a miles de víctimas en el país. 

El estudio solo contempló a los medios masivos de comunicación y no incorporó en su análisis a Verdadabierta.com, que ha seguido cubriendo juiciosamente todas las audiencias de Justicia y Paz.

Los aciertos

* Abrieron la discusión sobre el delito político

Cuando el gobierno de Uribe empezó las negociaciones con los paramilitares sostuvo la tesis de que serían juzgados y amnistiados de facto por sus delitos políticos.

Esta postura era controversial y los medios jugaron un papel fundamental al abrir la discusión sobre la viabilidad de darle status de delincuentes políticos a los paramilitares.

Con el cubrimiento de los medios, las denuncias de varios congresistas y la sentencia de la Corte Constitucional sobre la constitucionalidad de la ley de Justicia y Paz se determinó que los paramilitares tendrían que ser juzgados por la comisión de delitos ordinarios y se tumbó la teoría del delito político.

Aunque esta medida afectó el proceso porque los paramilitares al ser criminalizados por sus actos se sintieron traicionados por el gobierno, era un debate que tenía que darse en su momento y los medios fueron fundamentales en propiciarlo.
 

* Contribuyeron a deslegitimar a los paramilitares

Durante la etapa de las primeras versiones libres, Semana publicó una encuesta que revelaba la percepción de la opinión pública sobre el proceso con los paramilitares y el fenómeno que dio origen a las Autodefensas.

La encuesta reveló que había una aceptación amplia de la opinión pública sobre los paramilitares: 55 por ciento de los encuestados respondieron 'no' a la pregunta sobre si el paramilitarismo era justificado, pero el 25 por ciento respondió 'sí' y un 20 por ciento dijo 'no estar seguro'. Más de la mitad justificó que los políticos, militares y ganaderos hubieran apoyado a los paramilitares y un 80 por ciento de los encuestados manifestó que sí conocía de las masacres y delitos cometidos por los paramilitares.

Con el paso del tiempo y luego de que se han conocido los testimonios de Justicia y Paz, la opinión pública sobre el fenómeno del paramilitarismo ha cambiado significativamente. En una encuesta contratada por el Grupo de Memoria Histórica, la Fundación Social y la Universidad de los Andes y realizada por Ipsos Napoleón Franco, que será publicada el próximo lunes, se registraron resultados muy diferentes a aquella publicada por Semana cinco años atrás. 

En esta encuesta se encontró que 'el 72 por ciento de la población general no cree que el paramilitarismo haya sido necesario para combatir la guerrilla.'

Además, el 71 por ciento de los encuestados dijeron que habían oído hablar de la Ley de Justicia y Paz y un 17 por ciento dijo que conocía un poco sobre su contenido. Esta conquista parece ser mayoritariamente de los medios pues el 78 por ciento de los encuestados dijo que su fuente principal de información de la Ley de Justicia y Paz habían sido los medios de comunicación.

Haber logrado deslegitimar a los paramilitares quienes en sus inicios del proceso eran vistos en el imaginario colectivo como 'un mal necesario' fue uno de los grandes aciertos mediáticos del cubrimiento de Justicia y Paz.

Los obstáculos de un proceso de principiantes

Los obstáculos de un proceso de principiantes 

 

El proceso de Justicia y Paz fue un proceso de principiantes donde el gobierno y las autoridades judiciales nunca tuvieron una posición clara sobre la política de publicidad o reserva.

La mayor parte de las versiones fueron reservadas, lo que les impidió a los medios hacer un cubrimiento más minucioso pues sus fuentes de información terminaban siendo las personas que habían asistido a las audiencias.

Este fue uno de los grandes retos para los medios pues, además de no estar preparados para cubrir un proceso de justicia transicional, tuvieron que construir sus historias con la información, muchas veces incompleta, que les proporcionaban fuentes de segunda mano.

El proceso de paz que se avecina ya cuenta con esa experiencia. Cuando empiecen las negociaciones en dos semanas tanto el gobierno como los medios de comunicación podrán recordar la experiencia de Justicia y Paz para no cometer los mismos errores del pasado.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2012-10-04 17:07

CODA:

No se me olvida las amenazas *vigentes* en la ASAB y en el Museo Nacional por parte de las Águilas Negras como forma de 'legitimación' de lo que ha tenido que sufrir como metamorfosis por parte de la cultura paraca estos últimos 8 años el campo artístico. No se confundan, los medios apoyaron y censuraron obras, performancias y todo tipo de eventos, así como taparon cómodamente obras que no fueran 'amables' al establecimiento político en su abrazo de oso con determinado modelo de exclusión civil y social.

Al investigar eso veremos por qué es que hoy ponen como 'reinvindicación' los derechos de indígenas y afros alrededor de los temas de Paz en la prensa, pero sin realmente comprender cómo sus manifestaciones culturales no son folclóricas e inocuas sino parte de un modo de vida que el paramilitarismo desarticuló y destruyó, castrándolo hasta en sus manifestaciones emigrantes al desplazarse a la ciudad.

Se abogó por el racismo, machismo, xenofobia y clasismo. ¿Revisión?...

Jue, 2012-10-04 16:46

Eso es mediáticamente, si nos pusiéramos a hablar de la validación en el campo de las artes al modelo paramilitar y revisáramos sus errores entenderíamos por qué tenemos una población joven hoy analfabeta políticamente (1), analfabeta y sesgada en su educación histórica (2), con fuertes tendencias al derechismo (3) y con un afán identitario que confunde el uso del marketing político de la Marca País con el desarrollo de un tejido social identitario amplio (4).

Estos cuatro puntos son muy importantes para comprender el cómo y de qué manera se van a dejar manipular muchas masas jóvenes y en 'edad de adultez y seriedad' hoy por hoy. Hubo manipulación de lenguaje personalista -apunto directamente a Jose Obdulio Gaviria y Fernando Londoño y Francisco 'Rayden' Santos, por mencionar los más notables- y mediática -muerte de CAMBIO, surgimiento de CEET como caja de resonancia sin máscaras, influencias de El Colombiano y RCN-Caracol TV-. Una generación que no comprende bien lo que lee...

Jue, 2012-10-04 16:59

...reduce todo lo que le pasa a 'Me Gusta' ['Like]. No tiene la capacidad mental de digerir lo que pasa alrededor suyo. No es capaz de adueñarse de sus procesos mentales y emocionales adecuadamente.

Y ese es un caldo de cultivo terrible, porque justifica, en la parte de atrás de la mente, 'ordéneme la casa, así sea matando al gato, pero ordénemela'.

¿Exageración? ¿Cómo va Uribe en su Colombian Tour por colegios? ¿Cómo van sus asesores con sus talleres y seminarios, todos probélicos?

La responsabilidad es enorme y hasta que el país no asuma de frente que malogró y malcrió a otras personas con sus paranoias y miedos, no va a poder abandonar la adicción al paramilitarismo. Que es, en el fondo, de lo cual se trata, de dejar ir un modo de viviencia y vista militarizada y castrante -como lo propone Ordoñez a su manera, como lo afirma Uribe&Co directamente-.

Obras para policías y militares, censura rampante, 'los héroes de colombia son los militares'.

Con semejante campo de cultura...

Jue, 2012-10-04 10:49

Recordemos que el artículo 71 de la ley 975 de 2005 que adicionó a la ley 599 de 2000 el articulo 468 inciso 2, normas que fueron declaradas inexequibles por la Corte Costitucional mediante sentencia C-370 de 2006, pero ojo no por que los paramilitares no hayan sido sediciosos y menos por que el legislador no haya tenido la potestad de crear dicho delito y de esa entidad sino por vicios en su formacion y tramite. Ademas la referida sentencia de constitucionalidad no otorgo efectos retroactivos a dicha sentencia, sino a inmediatos y a futuro por regla general, ello singnifica que quienes se desmovilizaron antes de marzo de 2006 siguen siendo sediciosos, no podemos caer en el error de decir que los rebeldes cometen delitos altruistas contra la poblacion civil indefensa, mientras que los sediciones o concertados para delinquir cometenen los mismos delitos pero de mas grave entidad que los anteriores por el hecho de ser amigos del Estado. En resumen este juego de palabras no avivan la paz.

Jue, 2012-10-04 10:41

Es tan rebelde el guerrillero que se alza en armas para exigir del Estado cambios sociales, como es sedicioso el paramilitar que se arma en contra de los excesos de la guerrilla y el abandono del Estado; los primeros pretenden derrocar el Estado mediante el uso de las armas, mientras que los segundos usurparon el uso de la fuerza legitima del Estado sustituyendo al mismo Estado en las regiones donde hicieron presencia y por lo tanto interfieron ilegalmente el orden constitucional vigente.

Mié, 2012-10-03 23:19

Otra cosa que se debe tener en cuenta es que, el proceso con los paramilitares fue relativamente sencillo pues se estaba adelantando entre "amigos, socios y conocidos". El proceso iniciado con las FARC, si bien es cierto que es entre conocidos, no se puede negar que son enemigos y contradictores totales y saturados de prevenciones mutuas. Otra cosa es que las FARC ya tuvieron su cuarto de hora (mas de tres años) de enorme cobertura mediática, que derrocharon absurdamente. Hoy las FARC cuentan con una carga de publicidad negativa acumulada durante 8 largos años en que un gobierno logró mantener su altísima popularidad sobre la base de alimentar el odio a esa guerrilla. Y la guerrilla contribuyó "generosamente" a este propósito.

Mié, 2012-10-03 23:05

Es un gran acierto proponer este tema y aportar la información y las opiniones que contiene la Historia. El papel de los medios es vital y creo que debemos recordar algunos hechos anteriores a lo referido aquí. Claudia Gurisatti fue la encargada de presentar en sociedad al líder paramilitar Carlos Castaño, en un proceso de "limpieza de imagen" y de justificación de sus acciones, verdaderamente grotesco pero efectivo. Recuerden a Castaño, de suéter blanco y discurso libertario. Ya Álvaro Uribe era el inspirador candidato que simbolizaba el ideario de estos grupos pero su favorabilidad no era ni del 2%. Es allí donde se gesta el propósito de disfrazar de "políticos" a los desplazadores descuartizadores. En medio de estas acciones de campaña nacen los primeros borradores de lo que después se convirtió en la ley de Justicia y Paz. La campaña mediática se mantuvo y con el rompimiento de las conversaciones del Caguan se intensificó en una forma desaforada. Se les apareció la virgen.

Mié, 2012-10-03 21:26

Pues con todos los errores que tuvo creo que al final resulto más exitoso de lo que muchos esperabamos, las AUC fueron desarticuladas como organización, muchos cabecillas pagaron sus crimenes y se descubrieron los nexos de muchos políticos con la mafía. aunque se que quisieramos mucho más ese proceso presento avances, si el proceso con las FARC terminará por lo menos igual sería otro paso hacia la verdadera paz.

Mié, 2012-10-03 11:08

Me gustó el Artículo aunque tenga una que otra imprecisión. Así es que debería ser más seguido y no tan esprádica la silla vacía.

Mié, 2012-10-03 11:17

Hola Iván. Me gustaría que me dijeras cuáles son las imprecisiones sobre el artículo de las cuales hablas, para que en ese caso las podamos corregir. Gracias

Mié, 2012-10-03 21:23

Carolina yo también observe algunas imprecisiones, por ejemplo lo de la actividad antisuversiva, no se a que se refieren con eso ni si intentan decir que era por si misma un delito.

Mié, 2012-10-03 21:39

Hola Gustavo. Sobre la actividad anti-subversiva me refiero a la "actividad de autodefensa". Según el informe, el foco en los "excesos" de los paramilitares ya sea por sus crímenes atroces o por sus nexos con los actores políticos y económicos del país, dejó de lado el debate sobre el origen del paramilitarismo y la actividad de autodefensa.
Ya lo explique más claro en el artículo. Espero que se entienda mejor esa parte. Si tienes alguna duda escríbeme. Mañana pongo el link al informe para que los que quieran lo puedan leer.

Mié, 2012-10-03 08:49

Es deber de los grandes medios lograr el cubrimiento de aquellos escenarios y acontecimientos que se desenvuelvan en el marco de las negociaciones con la guerrilla. Claro que desde tiempo atrás se ha mantenido el sesgo para mostrar y enfocarse en las acciones militares que son catalogadas (con razón) de lesa humanidad, por parte de las FARC que lo que en su momento (y más atroces aún) llevaban a cabo los Paramilitares. Incluso, sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en las que se comprueba el vínculo entre agentes del Estado y el paramilitarismo han pasado poco referenciados, sino nulos, a través de los medios masivos de comunicación. Afortunadamente en la era digital que tenemos, muchos de las mentiras o medias verdades no quedarán tanto tiempo ocultas.

Mié, 2012-10-03 06:47

Como los medios, todo el país ha aprendido un par de lecciones en los últimos años. Esta revisión, en todos los ámbitos de la realidad nacional (medios, industria, comercio, academia, etc.) es bien importante. Afortunadamente hay gente trabajando en ello.
Queda claro que la extradición de los jefes paramilitares surtió el efecto deseado; y no sobraría profundizar en la responsabilidad de algunos medios, como El Colombiano, en la construcción de ciertos imaginarios.

Mié, 2012-10-03 06:32

SE DICE EN EL ARTÌCULO: "Construir una verdad en torno a las confesiones de los paramilitares fue un desacierto." Esto fuè un error de alguno de los medios que cubrieron el proceso o un eje constitutivo de la ley de JUSTICIA Y PAZ? Despues de todo hay que decir que las victimas no han participado de manera significativa en la construcciòn de "verdad històrica";, y sus versiones en los informes de la CNRR parecieran ser un asunto de registrar sus "percepciones", a las que se les da significativa importancia, pero no al punto de ser fuente discursiva constructora de "verdad històrica"; piensese en los casos en que las victimas señalan la responsabilidad de la fuerza pùblica en las masacres.La pregunta es: ¿Cuanta de esta verdad de la victimas es hoy "memoria històrica"?, ¿esta "verdad" al tomarse como simple "percepciòn de los hechos" no se soslayó en los informes de la CNRR?; ¿el "derecho a la verdad" de las vìctimas en LA LEY 975 no supuso acaso que las victimas no tenian su verdad?

Mié, 2012-10-03 06:03

Para informar objetivamente, como dice JUANITA LEÓN, Directora de LA SILLA VACÍA, deben contrastarse las versiones. Las versiones de los guerrilleros con las del gobierno y teniendo siempre presente lo que dicen las víctimas sobre las acciones armadas de quienes participan en la mesa de conversaciones y negociación. Es más, como la justificación de las acciones criminales de los paramilitares mencionaba la existencia de la guerrilla a quien nunca le importó ni tomó posición frente a las arrasadoras prácticas de genocidio llevadas a cabo por esos mercenarios o cuadrillas de matones a sueldo, en este caso también deben contrastarse las versiones de las víctimas de los paramilitares con las versiones de las víctimas de la guerrilla. Son dos líneas de violencia que se entrecruzan.

La imparcialidad y el sigilo; la verificación a la que contribuye en grado sumo la contrastación, ojalá sean las líneas de la información y el análisis para lograr la objetividad.

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