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Viernes Junio 18, 2021

La última vez que la la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane) se movilizó con todo, en 2011, logró que el gobierno echara para atrás su reforma a la educación superior y dejó a la Ministra de Educación, María Fernanda Campo, con un pie fuera del gabinete. Pero hoy el movimiento estudiantil llega fracturado a la movilización y por eso lo más probable es que las protestas pasen relativamente desapercibidas.

La Mane saldrá hoy a marchar como forma de darle inicio a un paro nacional estudiantil (habrá de nuevo marchas el 24 y el 31 de octubre) para exigirle al gobierno que se comprometa con financiar el déficit de las unviersidades públicas, que calculan en 11,3 billones de pesos, además de otras exigencias económicas como la condonación parcial de la deuda del Icetex.

La Mane surgió en agosto de 2011 en medio de la creciente oposición de los estudiantes universitarios al proyecto del gobierno de reformar la ley de educación superior. La Mane se organizó para tomar la vocería de ese movimiento, en alianza con decenas de organizaciones que ya existían, especialmente las cinco más grandes, (la FEU, ACEU, FUN, Identidad y la OCE).

A punta de movilizaciones pacíficas y creativas, que lograron despertar el apoyo de buena parte de la opinión, llevaron a Juan Manuel Santos a retirar su proyecto de reforma y con eso se anotaron el mayor éxito del movimiento estudiantil en décadas.

Pero desde entonces esa fuerza se ha ido esfumando. Primero la Mane se demoró en elegir a sus directivas, con lo que desperdiciaron un momento en el que la opinión estaba alineada con sus reivindicaciones. Luego la Mane se quedó preparando un proyecto alternativo de reforma que nada que ve la luz a pesar de que lo han anunciado en varias ocasiones.

En septiembre de 2012, casi un año después de las grandes movilizaciones, solo tenían lista su exposición de motivos, a pesar de que inicialmente dijeron que estaría listo en octubre de ese año. Tardaron nueve meses, hasta junio pasado, para definir las líneas gruesas de la reforma, lo que si bien le permite empezar el debate no deja que éste avance. Solo anoche publicaron un borrador del proyecto al que llamaron "elementos preliminares de articulado".

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Sergio Fernández es uno de los voceros de la Mane y miembro del Comité Ejecutivo del Polo. Foto: Juan Pablo Pino
 
Jairo Rivera es vocero de la Mane y miembro de la Junta Patriótica Nacional, el órgano supremo de la Marcha Patriótica. Foto: Juan Pablo Pino 

Esa lentitud ha hecho que el tema se enfríe mucho y que la legitimidad que ganaron en las movilizaciones del 2011 se haya ido diluyendo. Por ejemplo, las movilizaciones que han convocado recientemente no tienen la fuerza de las exitosas marchas del 2011. Sus marchas en apoyo del paro nacional en agosto (que si bien estaban definidas desde antes, coincidieron con los movimientos campesinos y buscaban también impulsarlas) no tuvieron ningún impacto. Como explicó nuestro bloguero experto en educación Jorge Mahecha, la Mane se quedó defendiendo un interés demasiado sectorial y desvinculado de las grandes reivindicaciones del momento.

Además, la cercanía de las elecciones empieza a hacer mella. Como lo había advertido una de nuestras fuentes cuando incluimos a la Mane entre los 10 Super Poderosos de la movilizacion social,  el paso de ser una expresión coyuntural a una permanente no iba a ser fácil, y menos cuando sus votos empezaran a pesar.

De hecho, dos de los principales voceros de la Mane tienen una clara pertenencia partidista. Sergio Fernández, quien viene de la universidad pública, es del Moir y forma parte del Comité Ejecutivo del Polo; Jairo Rivera, que viene de la universidad pública, milita en Marcha Patriótica.

Otros también están en otras vertientes de la izquierda: Boris Duarte es del Congreso de los Pueblos; Andrés Rincón de otra expresión de izquierda, el Movimiento por la Defensa de los Derechos del Pueblo (Modep); Paola Galindo es cercana al candidato presidencial y líder indígena Feliciano Valencia; y Álvaro Forero pertenece a las Juventudes Comunistas.

Como explicó el mismo Rivera en una entrevista en Confidencial Colombia “Dentro de la Mane hay múltiples sectores. Hay unos vinculados al Polo Democrático, otros a Causa Común, a Progresistas, a Marcha Patriótica, al Congreso de los Pueblos, y hay sectores que no tienen filiación política”.

Esa filiación, si bien no es nueva, ha ido creciendo en importancia.

De los estudiantes a los estudiantes de izquierda

Esas adscripciones partidistas le han ido quitando fuerza al movimiento. Aunque Juan Sebastián López, uno de los lídres del movimiento, le dijo a La Silla “La Mane sí es política y tiene una fuerte carga política pero no es partidaria ni pertenece a ningún partido”, es clara su tendencia de izquierda.

De hecho, cuando en marzo de 2012 la Mane eligió a sus 24 voceros, ya era clara la primacía de las tendencias de izquierda (y, por cierto, de las universidades públicas de Bogotá).

Precisamente las primeras discusiones empezaron en esa época, como contó Semana.com , y aunque no eran tan fuertes sí señalaban las dificultades para mantener la unidad del movimiento estudiantil. En ese entonces surgió la Red Nacional de Estudiantes Independientes, que criticó que la Mane quedara en mano de cinco grupos de izquierda, pero no llegó más allá y desapareció.

Sinmebargo, en la Mane creció la debilidad interna después del surgimiento oficial de la Marcha Patriótica y la elección de sus directivas, en abril de 2012. En la Marcha entraron a participar algunos miembros de la Mane y una de las organizaciones estudiantiles que impuslaron la Mane, la Federación de Estudiantes Universitarios. Mientras tanto, otros grupos se quedaron en el Polo.

De los dos lados se fortalecieron los vínculos con los partidos: Sergio Fernández fue elegido al Congreso del Polo de octubre de 2012 en la lista del Moir y desde entonces está en el Comité Ejecutivo del Polo; Jairo Rivera es miembro de la Junta Patriótica Nacional, el órgano directivo de Marcha Patriótica, desde marzo de 2012. Eso, sumado a la ruptura de Marcha patriótica con el Polo he hecho que parte del debate político se haya ido metiendo al de la Mane, un poco como ha ocurrido históricamente en los sindicatos.

María Fernanda Campo ha salido victoriosa de la división del movimiento estudiantil, pues su gran dolor de cabeza del inicio de su ministerio ya no es tan poderoso. Foto: Juan Pablo Pino
Johanna Pacateque es la vocera de Fenares y es cercana a las juventudes del Partido Verde. 

Además de esos efectos de la división hacia adentro, la identificación de la Mane con movimientos de izquierda le ha ido quitando representatividad en el movimiento estudiantil que no es todo de esa línea política, especialmente cuando voceros de la Mane se dedicaron por asuntos como movilizarse contra la represa del Quimbo o rechazar el TLCEse espacio que ha ido dejando la Mane lo tratan de colonizar otras expresiones, especialmente La Federación Colombiana de Representantes Estudiantiles de Educación Superior, Fenares.

Ese movimiento, que es anterior a la Mane (tiene una docena de años) y agrupa a los representantes estudiantiles en los Consejos Superiores y Académicos de las Universidades, participó también en las movilizaciones de 2011. Aunque tuvo mucha menos visibilidad que la Mane fue un apoyo clave en las regiones donde es fuerte (como Boyacá, el Eje Cafetero, la Costa o Norte de Santander), aunque desde entonces las dos organziaciones han tenido diferencias de tiempo atrás.

Esencialmente, Fenares reivindica los mismos objetivos que la Mane pero su estrategia es participar en los espacios de interlocución con el gobierno. Por ejemplo, el delegado de los estudiantes en el Consejo Nacional de Educación Superior (el Cesu, un organismo colegiado en el que hay rectores, estudiantes, académicos, delegados de gremios y altos funcionarios del gobierno) es su vocera, Johanna Pacateque.

En cambio, la Mane busca espacios para negociar directamente con el gobierno, subraya que la suya es la única propuesta construida de manera participativa y que es la que realmente busca transformar la educación superior.

Esas posiciones encontradas tienen a las dos organizaciones en pelea y al movimiento estudiantil dividido.

“Fenares nunca ha salido. Que no marchen no significa nada porque en siete años no les conozco ninguna movilización social masiva,” le dijo a La Silla Juan Sebastián López.

“Hoy en día es imposible estar en Fenares y en la Mane a la vez” explica Pacateque; quien hace algunos meses dijo claramente que "La Mane no representa a todos los estudiantes".

Y Álvaro Forero, de la Mane, mostró en una entrevista el tamaño de la distancia: “Johanna Pacateque habla como Johanna Pacateque y no más. Jamás va a hablar por los estudiantes de Colombia”.

De Fenares viene el representante a la Cámara de Boyacá por el Partido Verde Carlos Andrés Amaya, quien ha mantenido vínculos con esa organización (de la que fue presidente) y representa la única vocería estudiantil en el Congreso. De hecho, el Partido Verde tiene incidencia en Fenares, incluyendo a Pacateque quien forma parte de las juventudes de ese partido.

Por esa relación, Fenares ha sido acusada por estudiantes vinculados a la Mane de ser cercana al gobierno y parte de la Unidad Nacional, lo que han rechazado sus líderes, encabezados por Pacateque.

El gobierno pescando en río revuelto y la Mane debilitada

Eso lo ha aprovechado la ministra María Fernanda Campo. Primero, le dio relevancia e interlocución a Fenares: ante ellos hizo la primera presentación de la reforma en 2011.

Y en junio le cedió al Cesu, en el que está Fenares pero no la Mane, la formulación de una nueva política educativa - es decir, de la reforma. Eso le permitió a Campo quitarse parte de la presión por la reforma, darle más poder a Fenares y debilitar la exigencia de la Mane de negociar cabeza a cabeza con el gobierno.

Por el lado de Fenares la situación tampoco es pacífica. En agosto, tras una dura reunión en la Universidad del Tolima, estalló una división interna porque algunos de los miembros de Fenares han señalado a otro grupo, liderado por Pacateque, de apoyar al Ministerio y no las reivindicaciones de los estudiantes. 

En todo caso, Fenares le ganó a la Mane en la elección del representante estudiantil en el Cesu en septiembre de 2012. En la votación, en la que participaban los representantes estudiantiles de los Consejos Superiores de diferentes unviersidades, Pacateque tuvo 22 de los 44 votos mientras que Juan Sebastián López, de la Mane, se quedó con 16. Y eso ya fue una muestra de que la Mane no tenía el control del movimiento estudiantil.

Esos roces internos del movimiento estudiantil también afectan su capacidad de convocatoria. “Cualquier comparación con 2011 es equivocada e injusta. Una cosa es movilizar estudiantes contra una amenaza inminente y otra para reivindicar una propuesta estratégica,” le dijo López a La Silla. Si bien es cierto que el momento es muy diferente al de las grandes movilizaciones de 2011, también lo es que el movimiento buscaba consolidarse más allá de esas coyunturas favorables.

Todo indica que ese no fue el caso de la Mane: anoche, a pocas horas de su anunciada movilización, los estudiantes de la Universidad de Caldas, que llevaban tres semanas en asamblea permanente y con bloqueos, en vez de sumarse a las protestas levantaron esa movilización. Es decir, la Mane no logró que los estudiantes en Manizales postergaran esa decisión por un día para darle más fuerza a sus protestas de hoy, lo que muestra que su capacidad de convocatoria es bastante baja. 

Por eso, mientas en 2011 alcanzaron a marchar más de 100 mil personas, pararon las 32 universidades públicas y había unos 600 mil estudiantes en paro, para hoy calculan movilizaciones en unas veinte ciudades, con unos 10 mil estudiantes.

Vea a continuación un resumen fotográfico de la jornada de marcha de la Mane:

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    Estudiantes discutieron en el edificio de la Facultad de derecho de la Universidad Nacional la viabilidad del paro nacional propuesto por la Mane. Foto: Juan Pablo Pino
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    Con este tipo de avisos estaba adornada la Universidad Nacional en la mañana de hoy antes de iniciar la movilización estudiantil. Foto: Juan Pablo Pino
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    Estudiantes de varios edificios de la Universidad Nacional cerraron las puertas para que no se dictaran clases y los estudiantes salieran a marchar. Foto: Juan Pablo Pino
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    Por más de dos horas se extendió la invitación a estudiantes y profesores para que salieran a marchar. La convocatoria no fue tan exitosa como en ocasiones anteriores. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los pocos estudiantes que acudieron al llamado hecho por la Mane dedicaron toda la mañana a hacer pancartas y avisos para la marcha. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los que no marcharon y tampoco pudieron ver clase, dedicaron su tiempo a actividades de esparcimiento. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los llamados al paro y a mantenerlo vivo se vieron por toda la Universidad Nacional. Foto: Juan Pablo Pino
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    Algunos edificios como el de Veterinaria dieron su aviso sobre la marcha: no hubo reunión, por lo cual no se pudo llegar a acuerdos. Foto: Juan Pablo Pino
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    Lo llamativo de la marcha de hoy fue lo que la Mane llamó la ¨desnudatón¨. En el bloque de Ciencias Humanas los estudiantes dieron se prepararon para marchar sin ropa. Foto: Juan Pablo Pino
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    En sus cuerpos los estudiantes escribieron mensajes dirigidos al gobierno nacional exigiendo calidad y mejores recursos para la educación. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los estudiantes exigieron mejoras en la calidad de la educación, mejores recursos y gritaron fuertes consignas contra Juan Manuel Santos y la ministra María Fernanda Campo. Foto: Juan Pablo Pino
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    Cerca de las once de la mañana arrancó la marcha desde la Universidad Nacional por la calle 45. Pocos estudiantes asistieron. Foto: Juan Pablo Pino
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    La marcha avanzó sin contratiempos. Al llegar a la Universidada Distrital se esperaba que se unieran más estudiantes. Realmente muy pocos se unieron. Foto: Juan Pablo Pino
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    Mientras la marcha avanzaba empezó a llover, lo que hizo que muchos de los estudiantes no siguieran marchando. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los pocos estudiantes que siguieron nunca llegaron a la Plaza de Bolívar, desviaron su camino para llegar al edificio del Icetex. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los estudiantes se tomaron de forma pacífica el edificio del Icetex impidiendo la entrada de funcionarios de esa entidad. Foto: Juan Pablo Pino
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    La llegada de los estudiantes al sector de Las Aguas en el centro de Bogotá obligó al cierra de las estaciones de Transmilenio. Foto: Juan Pablo Pino
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    Los estudiantes le pedían al Icetex la condonación de los créditos que muchos estudiantes tienen que pagar cuando terminan sus estudios profesionales. Foto: Juan Pablo Pino
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    Hasta entrada la tarde los estudiantes estuvieron en el edificio del Icetex. La lluvia y el fuerte frío hizo que muchos no siguieran adelante con la marcha. Foto: Juan Pablo Pino
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María Fernanda Campo Saavedra
Sergio Fernández Granados
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2013-10-16 09:49

Me parece que en política TODOS quieren manipular la verdad, y la gente se da cuenta de eso, pero de manera sesgada.

Es triste que hayamos llegado a un punto en el cual se considere a la política como un "contaminante" y a las ideologías como dañinas. Por otro lado, no soy capaz de imaginar a un estudiante sin ideología (política), porque uno de los efectos (perverso para muchos) de estudiar es que la gente también aprende a pensar y eso conduce, inevitablemente, a estar de acuerdo o en desacuerdo con el estado de las cosas y procurar cambiarlo o perpetuarlo, con fundamentos y por sí mismo, es decir, a adoptar una ideología (política).

Tener una ideología no es matricularse en la izquierda o en la derecha, sino seleccionar un camino para buscarle explicaciones a un mundo muy complejo e intentar actuar en consecuencia con las ideas (acertadas o erradas para otros) que se van afianzando en el camino.

Mié, 2013-10-16 00:03

Creo que ese debilitamiento es similar a las contradicciones históricas de la izquierda en nuestro país. Esa imposibilidad sectorial de ponerse de acuerdo en lo fundamental y el constante partidismo de los que están en las organizaciones quiebran un movimiento social tan importante para nuestro país. En el momento de dar las discusiones todos son MANE, pero con apellido (la FEU, ACEU, FUN, Identidad y la OCE) de una forma decente se pueden mostrar sus discrepancias, pero entre líneas y discusiones se notan lo lejos que esta cada uno de un asunto estructuralmente metodológico para seguir el norte de la necesidad colectiva del estudiantado. Igual la falta de representación política, sin mencionar la satanización de muchos colectivos de izquierda es lo que lleva a que estos procesos se den de esta manera. Me parece curioso que existieran corrientes que no se consideran de izquierda, pero seguro alguna fuerza política estudiantil permio esta iniciativa.

Mar, 2013-10-15 23:53

¿Será que los colombianos de la derecha defienden los derechos o será que defienden los negocios, como el de la salud y la educación? ¿Será que los estudiantes de derecha hubieran movilizado a todo el país universitario ante una reforma que EPSizaba la educación superior? Por ejemplo, al principio, los indignos representantes estudiantiles de la de Cartagena iban salón por salón diciendo a los estudiantes que no salieran a marchar, que lo que había que hacer era estudiar la reforma de Santos, rescatar lo mejorcito y proponer un diálogo, sin manifestaciones ni marchas. Luego, ante la presión de los líderes estudiantiles (prácticamente todos de izquierda, de diversas tentencias), terminaron uniéndose a la protesta de forma "oportuna"...

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