Menú principal

Miércoles Diciembre 08, 2021

La captura de Giovanni Ustáriz fue presentada como un gran éxito. Ahora está cerca de quedar libre.

El famoso músico 'Poncho' Zuleta estuvo detenido por este proceso. Ahora se espera que quede definitivamente exonerado.

Ayer el Fiscal General Eduardo Montealegre alertó sobre una ola de falsos testigos. Aunque lo hizo como reacción a la reversa a la orden de captura contra Sigifredo López, precisamente un día antes había quedado claro que los procesos por bacrim en el Cesar también están a punto de hundirse por unos testigos falsos.

Este lunes se realizó en Valledupar la audiencia de un juicio por conformación de una banda criminal contra 30 personas, varios de ellos desmovilizados de las AUC. En la audiencia los defensores argumentaron que los testigos de la Fiscalía eran testigos montados. También dijeron que hay una decisión judicial que le da toda la credibilidad a la existencia del montaje.

Lo más grave es que el montaje lo habrían hecho las autoridades, y por ello una juez pidió que se investigara a tres fiscales y un oficial de la Policía.

El caso de Valledupar

En el proceso que sigue abierto está en juego el futuro de Giovanni Ustáriz, quien según la Policía era un alto miembro de Los Urabeños y está en poder de la justicia.

Ustáriz fue capturado en abril de 2011 y tenía tres órdenes de captura por concierto para delinquir y homicidio, y fue presentado por la Policía como el jefe de Los Urabeños en Cesar Magdalena, Atlántico y La Guajira. Ahora está siendo procesado junto con otras 29 personas por la posible conformación de una bacrim.

Ese proceso es parte de uno más amplio, que la Fiscalía inició contra 60 personas, incluyendo dos muy conocidas en el Cesar: el músico Alfonso ‘Poncho’ Zuleta y el comerciante Benjamín Calderón, socio de Apuestas Unidas, la empresa que tiene la concesión de chance en el departamento, y tío del ex candidato a la Gobernación Alberto Calderón.

El elemento central de ese proceso eran las declaraciones de tres desmovilizados: Manuel Guillermo Melo, alias Tatú; Jon Jairo Hernández Sánchez, alias Centella y Omar David Celedón Calderón, alias Cocoliso. Tatú, Centella y Cocoliso dijeron inicialmente que habían hecho parte de la conformación de una Bacrim (conocida por varios nombres), y acusaron a las otras 60 personas de ser sus compañeros en esa empresa.

Luego el proceso se partió en tres. El más sonado de los nuevos procesos es el que la Fiscalía adelanta únicamente contra los Zuleta y Calderón. A principios de 2010 la Fiscalía solicitó orden de captura contra ellos, como contó Verdad Abierta, y en noviembre de 2010 se negó a detenerlos de nuevo.

Con esa decisión, los conocedores del proceso dicen que el paso siguiente será archivar el proceso o precluir la investigación.

El segundo de los nuevos procesos es el de Ustáriz, en el que después de la audiencia ahora se espera el fallo. Y el tercero, contra otras 28 personas, ya tuvo sentencia de primera instancia en octubre de 2011.

En ese tercer proceso todos los procesados fueron absueltos. Además, la juez ordenó investigar a tres fiscales, al anterior subcomandante de la Sijín en Valledupar y a dos testigos. También le jaló las orejas a la Fiscalía y a los investigadores pues dijo que la forma en que se había desarrollado la investigación no era la mejor

Lo que ocurrió es que la investigación la desarrolló el teniente de la Policía Wilber Preciado, entonces subcomandante de la Sijín en Valledupar. Preciado buscó los testigos entre las bases de datos de desmovilizados de las AUC. En la cárcel consiguió tres que hablaron contra los procesados y se convirtieron en los testigos estrella de la Fiscalía, pero luego se echaron para atrás. En la audiencia de juicio dijeron que Preciado les había prometido beneficios como el cambio de cárcel, y que, como nos les había cumplido, pedían disculpas y aclaraban que sus testimonio habían sido falsos.

Los testigos cambian su versión

Finalmente, la juez exoneró a todos los procesados y pidió investigar penalmente a los testigos, a Preciado y a los Fiscales que llevaron la investigación.

Absolución y compulsa de copias

Como los testigos son exactamente los mismos de los casos contra Ustáriz, Zuleta y Calderón, lo más seguro es que esos procesos también terminen en nada, y que el trabajo de decenas de personas contra la formación de las bacrim en el Cesar tenga que empezar de cero. De 60 procesados, van a quedar sin ningún condenado, con lo que eso significa de menor legitimidad del Estado en una región donde las AUC reinaron.

Además, este caso le da la razón al Fiscal Montealegre sobre los carteles de testigos. Pero también prende las alarmas por los fiscales que adelantan investigaciones sin estudiar bien quiénes son los testigos y que terminan, como en el caso de Sigifredo López, tomando decisiones apresuradas.

Perfiles relacionados: 
Eduardo Montealegre
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2012-08-17 14:02

Estoy seguro que los testigos falsos siempre han existido,pero es una estrategia del señor Fiscal Montealegre por el caso Sigifredo.
Está tan corrompido éste país que los narcoparacos se apoderarón de todas las instituciones,hasta se dierón el lujo de poner presidente de la República y són tán descarados sinverguenzas asesinos que fundan el mal llamado Puro Centro Democrático y los medios lo publican con grandes titulares siendo los mafiosos más poderosos de todos los tiempos.

Vie, 2012-08-17 09:54

Es preocupante el cartel de testigos falsos porque se presta para burlar la justicia y para encarcelar inocentes lo cual conduce al desprestigio de la misma justicia y la incertidumbre para quienes aclamamos castigo a aquellos que quebrantan la Ley, al paso que avanzan nuestras instituciones judiciales e investigativas el pais se llenará de mentirosos testigos para incriminar inocentes mientras los verdaderos culpables pisotean nuestra justicia.

Vie, 2012-08-17 07:32

lo que pasa es que las leyes son las que estan hechas para eso para tejibersar y buscar que los proscesos se caigan por este tipo de sircunstancias,cuando un fiscal acude a un testigo el debe saber que si la version que va a dar es falsa el perjudicado es el fiscal igual debe ocurrir en la contraparte,ejemplo caso sigifredo,el fiscal no cotejo y no investigo,se enzaño con el hombre para despues hechar reversa y la que paga es la nacion,el nuevo sistema de justicia esta hecho esclusivamente para una justicia corrupta. Un exmagistrado habia dicho en charlas con Yamid amad que ese proceso se cai solo pero el inepto fiscal no penso igual,cuantos sigifredos estaran presos sin que nadie haga nada por ellos.

Vie, 2012-08-17 01:27

En el caso de Poncho Zuleta, quien carajos en el Cesar no sabe que Poncho Zuleta es un simpatizante activo y apoyador del paramilitarismo? Tanto lo es, que hasta le dedicó una canción a esos sanguinarios asesinos amigos de Uribe.....Pero ahí sí el fiscal de pacotilla y el procurador camandulero callan...Y Uribe feliz......

Añadir nuevo comentario