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Martes Octubre 22, 2019
Joaquín Villalobos, ex comandante de la guerrilla salvadoreña Fmln, fue uno de los artífices del proceso de paz en ese país. En Colombia, ha asesorado al gobierno en el proceso con las Farc. Fotos: Juan Pablo Pino

 

Joaquín Villalobos hizo la guerra en El Salvador durante 13 años. Luego, como jefe político y militar del Ejército Revolucionario del Pueblo, uno de los cinco grupos disidentes que integraron el Frente Farabundo Martí (Fmln) durante la guerra civil salvadoreña, firmó el acuerdo de paz con el Gobierno en enero de 1992. Desde entonces, ha sido asesor en temas de seguridad y de negociaciones de paz, incluido el actual de Colombia.

La Fundación Saldarriaga Concha, ONG dedicada a mejorar las condiciones de vida de las personas con discapacidad y a los adultos mayores lo trajo a Colombia para participar hoy en el Foro "Sociedad Civil y Postconflicto, una mirada a experiencisa internacionales". Villalobos hablará junto con el ex presidente sudafricano y premio Nobel de Paz Frederik de Klerk.

La Silla entrevistó a Villalobos, quien como ex combatiente y ex signatario de un proceso de paz está en una posición privilegiada para hablar sobre una negociación de paz.

¿Cómo fue su decisión de dejar las armas?

 El Fmln, incluida el ala más radical, era un grupo con una gran vocación política, entonces no fue traumático. En el caso de El Salvador, quien plantea la idea de una solución de política negociada es la insurgencia. El gobierno la rechazaba y hubo varios intentos que fueron saboteados por la derecha y el Ejército. Es muy distinto a lo que aquí se vive.  Teníamos dudas sobre nuestra seguridad pero confíabamos que habiamos hecho un buen acuerdo, que era lo fundamental.

¿En qué momento toman la decisión de que ya era el momento de dar el paso?

 Quizás la mejor manera de sintetizarlo fue una noche del 31 de diciembre de 1991, llevabamos un poco mas de un año negociando y estábamos en la fase del desenlance. El Secretario General de Onu nos hizo un resumen de lo logrado hasta ese momento y era demoledor. Nos dijo, han logrado una revolución negociada: reducción del ejército; depuración del ejército; la comisión de la verdad; reformas al sistema judicial; la disolución de las antiguas policías; la creación de una nueva policía; reforma del sistema electoral; ¿qué más? Daba como pena decir sigamos en la guerra.

¿Cómo lidió el Fmln con la idea de los “costos enterrados”, esa idea de que hemos estado tantos años en la lucha armada y todo para negociar antes de ganar la guerra?

De lo que se trata es de cuanta fe tienes de que al final de cuentas es la continuación de la guerra por la política. Y cuánta fe tienes en que por la vía politica puedes lograr muchas cosas. Colombia se ha transformado, el continente se ha reafirmado en la vida política mas que suficiente.  Es obvio que seguir en la lucha armada es una perdera de vida, de tiempo, para el pais y para la propia gente. No es tanto la duda lo que debe primar, sino la confianza de que pueden actuar políticamente. Mira Ecuador, Bolivia, en el Salvador el Fmln gobierna. ¿Dónde hay una correlación conservadora tal que la izquierda no sea importante?

En Colombia

Por las Farc. Las Farc es el principal factor de bloqueo a una hegemonía conservadora. En Paraguay, en Guatemala hay un gobierno de izquierda.

 

 

              Los procesos de paz son sobre el futuro, no sobre el pasado. En nuestro caso teníamos un conjunto de transformaciones que íban a resolver el tema de la democracia en el país”

– Joaquín Villalobos

Entonces usted realmente cree que es posible hacer la revolución sin las armas.

Si se evalúa lo que se hizo en El Salvador a partir de lo que fueron los ideales, los sueños de una revolución radical que pertenece a una etapa constestataria, nosotros perdimos. Pero si se evalúa a la luz de toda la transformación democrática que le provocamos al país indiscutiblemente que ganamos. Es un problema de madurez. Era muy dificil entrar a un proceso gritando reforma o muerte. En el camino eso se transformó en una forma de hacer política que contribuyera a transformar el país.

Las Farc tienen como modelo e ilusión seguir los pasos de Chávez. ¿Se puede repetir “la revolución del siglo XXI” en América Latina?

Las Farc tienen derecho a pensarlo, tienen derecho a intentarlo porque si no no tiene sentido estar haciendo la paz con ellos. De que eso sea posible es otra cosa. Cuba viene de regreso. Y en Venezuela nunca ha habido una revolución. En Nicaragua, donde hubo una revolución, la economía de mercado está funcionando muy bien.

El tema de las víctimas es crucial en esta negociación. ¿Qué hizo el Fmln frente a sus víctimas? Qué se hace cuando los victimarios también han sido victimas como en el caso de Colombia y El Salvador?

 En el caso nuestro, el mecanismo fue la comisión de la verdad para todos. El resultado fue asimétrico porque así tenía que ser: el informe le atribuía mas del 85 por ciento de las violaciones, y al Fmln el 15 por ciento. La base de este proceso fue un empate y eso permitió que se llegara al otro componente, que fue la amnistía. Era otro momento y un contexto distinto al de ustedes.

¿En qué sentido era difernte?

 o había Corte Penal Internacional. Quien quería que no se hiciera nada era el gobierno, que estaba completamente a la defensiva. El asesinato de monseñor Romero, que detona la guerra, y el de los padres jesuítas, que detona el proceso de paz, dejaban al gobierno en una situación muy dificil. Yo jugué un papel muy importante, con resistencia de muchos compañeros del Fmln, para viabilizar la ley de amnistía y darle viabilidad al proceso. Estábamos disolviendo las policías, los batallones élite del Ejército, echando el 85 por ciento del Ejército, incluido todo el alto mando. Querer procesarlos solo se lograba si los hubieramos derrotado militarmente. Yo dije en televisión ‘No hemos ganado esta guerra y no podemos humillarlos.’

¿Cree que una lógica parecida pero a la inversa se debe aplicar en Colombia?

No se. Es un tema muy complicado. Solo diría que no conozco un proceso de paz en el que no haya que tragarse un poco de impunidad para poder viabilizarlo. Los proceso de paz son sobre el futuro.

¿Qué quiere decir con eso?

En nuestro caso teníamos un conjunto de transformaciones que íban a resolver el tema de la democracia en el país.  Esa transformación tenía tales implicaciones, el cambio de la justicia, el cambio de doctrina militar, la inclusión de la izquierda en la competencia electoral, incluso los programas de reinserción, tenían una impotancia tan vital que arriesgarlo por juzgar a los militares no valía la pena. Un proceso de paz tiene una relación directa con las correlación de fuerzas.  Tu puedes meter al otro en la cárcel cuando le has ganado completamente la guerra. Si no, no.

¿Qué significaría pensar en el futuro en Colombia?

Tienen que dimensionar lo que implica el proceso. Yo lo llamaría la reconciliación entre la Colombia rural salvaje y la Colombia sofisticada urbana. Tienen que valorar eso y diemensionar cuánto perdon necesitan de cara a ese futuro.

Hubo compañeros suyos que eran importantes en la guerrilla y que en la vida civil no lograron ningún protagonismo. ¿Era ese escenario un obstáculo para negociar?

Cuando se firmó la paz, había tal entusiasmo que nadie fue tan egoísta para pensar que iba a ser de él. Paradójicamente los dirigentes pedimos muy poco, no tuvimos ningún programa de reinserción, por ejemplo. Si negocias cosas para tí pierdes la capacidad de negociar políticamente.

¿Cree que hay una oportunidad ideal para hacer la paz que no se repite?

Eso es muy importante. Si lo dejas pasar es dificil que se vuelva a repetir. Voy a señalar solo un elemento contingencial: si la situación en Venezuela se altera, este proceso puede alterarse. Una inestabilidad sostenida en Venezuela deja huérfano el proceso en el entorno regional que lo hace viable.

¿Por qué Venezuela sigue siendo tan vital para el proceso de paz?

Por la relación con las Farc. Voy a ejemplificarte en El Salvador cómo era el alineamiento: La correlación militar estaba definida por la ofensiva de la guerrilla que entra a la capital y sienta la base de que no estaba derrotada sino que era fuerte. La respuesta del Ejército, que fue el asesinato de los jesuítas, le quitó el apoyo de sus soportes, como era Estados Unidos. Los presidentes centroamericanos habían suscrito una serie de acuerdos entre insurgencia y gobiernos. Acababa de terminar su período Reagan y ahora había un presidente pragmático en Estados Unidos que era George Bush padre; había un presidente conservador con poder en El Salvador, lo cual era muy importante porque la Democracia Cristiana era un gobierno débil y el sabotaje de la derecha lo impedía. Nosotros estábamos en mejor momento. Y se cae el muro de Berlin y borra la parte ideológica: la guerra fría nos colocaba como un apéndice e impedía ver las causas internas del conflicto. Cuando se cae nos ven como lo que eramos. A esto súmale que en Nicaragua pierde el sandinismo las elecciones. Este conjunto de elementos crearon una oportunidad. Solo de imaginarme que por un trasnochamiento ideológico nuestro o una cerrazón de la derecha hubieramos perdido esa oportunidad.

¿Qué habría pasado?

No estaría platicando contigo. Es posible que al final nos hubiéramos desmovilizado, pero no hubiéramos obtenido ninguna de las transformaciones que logramos. Las cosas tienen su momento.  El ejemplo más patético es el de Sendero Luminoso en Perú. Abimael Guzmán, ya preso, le manda una carta a Fujimori, que ahora sí hablaran. La concesión que obtuvo fue un pastel de cumpleaños y una mejor celda.

¿Cree que en Colombia están dadas las condiciones para que este sea el momento?

Hay una oportunidad. Y la oportunidad es o se negocia la paz o las Farc cae en un bandidismo con bandera política.

¿Lo dice por la penetración del narcotráfico?

No creo que las Farc tengan futuro como guerrilla. El futuro de las Farc es hacerse bandidos con el cambio generacional, porque cada vez van a estar en una desventaja estrategica mas seria, estarán más débiles. La única oportunidad es hacerse bandidos. Es un absurdo continuar por ese lado, perderían la oportunidad extraordinaria de hacer políica con la bandera que mas les guste.

 

Una vez el proceso entra en la tercera fase, cuando la negociación se toma por completo el escenario mediático, se hace difícil justificiar la acción de guerra. La guerra se devalúa".

– Villalobos

¿Cómo fue la dinámica de la negociación en El Salvador?

Tiene gres fases. En la primera etapa la guerra está en el primer plano. En la segunda, comienzas a hacer la guerra para apoyar la negociación. Ya sabes que no vas a ganar y lo que buscas es cómo mejorar la posición en la mesa. La tercera fase es cuando la negociación toma por completo el escenario mediático,  y se hace difícil justificar la acción de guerra, la guerra se devalúa.

¿En cuál fase estamos nosotros?

Es difícil tomarlo en el sentido de un mecanimo. Me atrevo a pensar que estan entrando en ese proceso en el que la negociación está cobrando vida propia.

Hablando del proceso de paz actual, ¿cree que tiene sentido que sea tan confidencial?

No puedo responder eso.

¿Tiene sentido que nada esté acordado hasta que todo esté acordado?

Esa es una regla básica para negociar. Porque no hay resultado parcial.

¿Tiene sentido que dejen las armas antes de hacer los cambios? ¿Ustedes lo hicieron?

En el caso nuestro fueron acciones simultáneas.

¿Cómo pueden ser simultáneas la dejación de las armas que dura una hora y cambios que pueden tomar diez años?

Por eso es que los acuerdos tienen que ser cosas bien concretas. En temas con impacto social, el inicio del programa o la constitución de una institucion o la participación en una institucion es la prueba de que cumplió. No es lograr la meta. Si no es así es una carta al niño dios.  El inicio de esos procesos es el cumplimiento del acuerdo. En definitiva, lo importante es si toman la apuesta política de actuar en política. Si hay una agenda de transformación agraria de Colombia en la cual vas a tener que ver, yo consideraría que eso para un grupo insurgente es una buena plataforma para hacer trabajo político. Si yo fuera ellos, estaría con prisa de dejar las armas y actuar políticamente.

El genocidio de la UP es un fantasma que ronda a los guerrilleros, entre otros temores de que al final les hagan ‘conejo’. ¿Qué garantías tuvieron ustedes para que les cumplieran?

Por eso fue que los acuerdos fueron cosas muy concretas.  Lo que no se podía medir no existía. Cuando se firmó el acuerdo en Guatemala decían que era superior al salvadoreño. Pero el Fmln ya gobernó y va a seguir siendo un poder real en mi país. En cambio en Guatemala tienen tres diputados y no van a llegar al gobierno nunca. Tenian muchas cosas pretensiosas en su acuerdo.

¿Cuál es la diferencia entre una vida sin armas y una con armas?

Te doy un ejemplo: yo tenía en mi casa cuando llegamos a San Salvador, apróximadnamente 15 mil cartuchos, 12 armas largas y una seguridad de 10 combatientes. Mi casa era un cuartel. Andaba armado con dos pistolas, una en el zapato. Durante toda la guerra yo era el principal blanco del ejército y me buscaba la CIA.

En la medida en que lo que habíamos teorizado que políticamente iba a ocurrir comenzó a ocurrir, las armas se volvieron un estorbo, porque no hay peor cosa que tener un arma y platicar con una persona.

¿Qué sentido tuvo el proceso de paz para El Salvador?

El Salvador desgraciadamente tuvo un proceso de paz exitoso pero transitó de una violencia espontánea en los 70 a una organizada que fue la guerra, a una anárquica criminal de gran escala que estamos viviendo ahora.

¿Esa violencia que viven ahora es una consecuencia de la guerra?

No son hijos de la guerra. Las pandillas se generan por la migración a Estados Unidos, las deportaciones, a que migró la tercera parte de la población lo que generó una catástrofe. No se le puso ninguna atención y se le aplicaron medidas represivas. Esto multiplicó el problema. Ahora se aplica mano blanda con esto de la tregua.

¿O sea que la sociedad todavía no ha visto  los beneficios del acuerdo de paz?

La violencia producto del deterioro social es otra cosas. No quiere decir que el proceso no haya valido la pena. No hay peor cosa que matarse por las ideas.

 

             No hay peor cosa que matarse por ideas. Solo por eso el proceso en El Salvador valió la pena”

– Villalobos

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2015-04-20 22:47

el tipo es un oportunista...

Fue uno de los autores intelectuales de la muerte de un integrante de la guerrilla de la que supuestamente hacía parte, y luego, cuando volvió de estudiar en Usa, fue una suerte de asesor de Uribe...

Además, hay que rescatar son sus malas apreciaciones, como por ejemplo:

"En Nicaragua, donde hubo una revolución, la economía de mercado está funcionando muy bien."

Mié, 2013-05-29 11:30

El proceso de paz en Colombia necesita pensadores como el señor Villalobos,su experiencia es muy valiosa.

Jue, 2013-05-30 01:31

Pensadores que por ejemplo, obvien que las mujeres del Salvador siguen siendo defendidas solo en el papel después de años de guerra y están sometidas a un proceso machista bastante displicente de reconocimiento de derechos humanos.

¡Ah, pero cómo? ¿No habló de eso?

Me sigo haciendo la pregunta: ¿a alguien realmente le importan las mujeres posconflicto, o es pura joda y moda presidencial?
Solo por aclarar. Porque hablamos mucho de paz pero el impacto de la guerra o las soluciones a las mismas desarrolladas por las mujeres las pasamos pero de laaaaaaaaaaaaaaargo... ni ejemplos internacionales buscamos. Digo. Ya que estamos viajando tanto para ello.

Curioso, que es uno.

Mié, 2013-05-29 11:06

Hay dos cosas que, lo siento, yo no me trago.

1. El reconocimiento a la impunidad como única vía de conseguir una paz.
En todo el continente -sobre todo ahora en Brasil y Argentina que se está develando el ENORME tamaño del Plan Cóndor- se están dando cuenta de que los militares nunca perdieron el poder realmente, solamente lo maquillaron como si lo hubieran perdido.
Y eso no es poca monta.

2. Su respuesta frente a la violencia en El Salvador.
Salvador no solo tiene esos hijos de generaciones regresadas de EEUU como causantes del nacimiento de sus problemas. ¿Acaso podemos desconocer que Los Maras, el brazo armado militar más poderoso de toda América, son hijos directos de los paramilitares entrenados por la Escuela de las Américas y bendecidos por gran parte del Episcopado? ¿Acaso vamos a ignorar, también, la influencia directa de México como proveedor de armas y pautas para la red de trata de blancas más poderosa de América Latina entera?

Está cojo su relato.

Mié, 2013-05-29 11:15

Hay un detalle extra que es de política interna y que es muy importante.

Acá no hay democracia: hay hegemonía conservadora. Una vez más, para que quede claro: hay hegemonía conservadora.
Entonces no hablemos de que cuando las FARC se desmovilicen (porque, claro, el proceso de paz curiosamente solo las mira a ellas...) los conservadores van a respetar las reglas del juego, si no lo han hecho. No lo hacen. ¡Si Turbay Ayala o Belisario Betancur nunca han respondido por sus crímenes de estado, cómo va hacerlo la bancada conservadora de este país por el NEGOCIO MILITAR? Dos dedos de frente señores, esto no es Hollywood.

No es por polarizar de más. Es para que entendamos que desde el Gobierno *nunca* va a llegar un acuerdo que se necesite, sino un acuerdo pensando en elecciones, en dinero. Eso le corresponde a los civiles exigirlo como realidades.

Y si condicionan un proceso de paz a un presidente, esto no es más que *falacias*. Don't believe the hype.

Mié, 2013-05-29 10:55

Me gusta investigar así sea por internet un poco más sobre los personajes que desconozco, aparte de la introducción que hacen al comienzo de la entrevista. Encuentro que este señor fue guerrillero en épocas aciagas para centroamérica.

Parece que el señor es un Roy Barreras internacional, dice lo que todo el mundo quiere escuchar, inclusive fue consultor en temas de paz para nuestro venerado AUV, lo cual deja mucho que desear para cualquier persona que haya trabajado para el señor expresidente.

Y con esta frase deja mucho que decir de su conocimiento actual de política internacional

"En Paraguay, en Guatemala hay un gobierno de izquierda." En Paraguay hubo un golpe de estado institucional y en Guatemala digamos que Otto Pérez Molina no es el más izquierdista que digamos junto con su "partido patriota", así que cualquier cosa que diga este señor pueden ser puros embustes.

Mié, 2013-05-29 19:20

Si, en lo de Paraguay si se fue un poco mucho al carajo...

Mié, 2013-05-29 09:46

No sé si sea peor, pero por lo menos es igual de malo: negociar las instituciones con quienes asesinan para modificarlas.

Mié, 2013-05-29 08:30

Contrario a lo que ocurrió en Colombia con la negociación con el EPL y con el M-19, lo que logró el FRENTE FARABUNDO MARTÍ PARA LA LIBERACIÓN NACIONAL(FMLN) tiene una connotación estructural en lo que se negoció. La principal institución de confrontación con la guerrilla, el Ejército salvadoreño, fue depurado; sus organismos de inteligencia disueltos; también se disolvió la policía y se creó una nueva; hubo reformas en el sistema judicial, lo mismo que en el sistema electoral. Aquí estamos muy lejos de ello. Quienes pudieron escuchar y ver por TV a mediados de Mayo de 2.013 el enfrentamiento verbal del General(r) del Ejército, JAIME RUIZ con IVÁN CEPEDA, un civil y representante a la Cámara, además de vocero de las víctimas de crímenes de Estado, a las claras se percataron de cuál es el grado de civilidad y tolerancia de los militares. Por supuesto, ello es observable no solo en ese caso.

Mié, 2013-05-29 14:06

Interesante entrevista. Por las preguntas que le hace JUANITA al entrevistado y por las respuestas de JOAQUÍN VILLALOBOS. Pero la posición de este personaje nada tiene que ver con la contundencia de los acuerdos de paz firmados entre el Frente FARABUNDO MARTÍ y el gobierno de EL SALVADOR. Se modificaron los principios doctrinarios de la Fuerza Armada y se reformó su sistema educativo, es decir, el sistema educativo de la Fuerza Armada. Se creó una Comisión ad hoc para la depuración de los oficiales implicados en violaciones a los Derechos Humanos. Los efectivos de la Fuerza Armada se redujeron; fueron dados de baja un total de 21.000 soldados, a los cuales se les pagó su respectiva indemnización, finalizando el proceso un año antes de lo previsto, el 28 de febrero de 1993. Se acordó Superar la impunidad con la Creación de una Comisión de la Verdad que investigaría los más graves hechos de violencia de la guerra civil; la cesación de oficiales inició el 31 de diciembre de 1992. Se disolvieron los 3 cuerpos de seguridad pública que dependían de la Fuerza Armada: Guardia Nacional, Policía Nacional y Policía de Hacienda. Se plasmó en los textos de los acuerdos la disolución de los servicios de inteligencia militar y la creación de un servicio de inteligencia civil: el Organismo de Inteligencia del Estado (OIE). Los antiguos cuerpos de inteligencia fueron suprimidos en su totalidad el 9 de junio de 1992, dando paso a los nuevos que estaban ya funcionando desde el 28 de abril del mismo año. Se disolvieron los Batallones de Infantería de Reacción Inmediata (BIRI). El batallón "Gral. Eusebio Bracamonte" fue disuelto el 16 de agosto de 1992, el batallón "Atlacatl" el 8 de diciembre de 1992 y el batallón "Gral. Manuel José Arce" se extinguió el 6 de febrero de 1993; aportando un total de desmovilizaciones que alcanzaron los 10.000 efectivos. La Constitución Política se reformó para definir claramente la subordinación de la Fuerza Armada al Poder Civil. Se suprimieron las entidades paramilitares (Patrullas de defensa civil) que a diferencia de los mal llamados grupos de autodefensa en Colombia eran legitimados por el Ejército y la policía de EL SALVADOR. También hubo suspensión de las actividades de reclutamiento forzoso. Ese fue el Primer Capítulo, sólo el primr capítulo de los Acuerdos que se firmaron en Enero de 1992 en Chapultepec, Méjico.

Mié, 2013-05-29 05:42

Me gustan el tono, lo concreto de sus afirmaciones y que no deje la sensación de estar dando lecciones a los demás sobre como hacer las cosas.Volvió el Villalobos sencillo.
En alguna declaración cuando era asesor del Gobierno de Alvaro Uribe, se notaba un aire de presunción y de desprecio a las posibilidades de paz.
Esta es una entrevista respetuosa, deja aprender.Es un llamado al realismo a la sociedad colombiana incluida en ella la guerrilla.
Me falta su reconocimiento a que el FMLN tomó de referencia los acuerdos de paz del 90 con el M19 en Colombia.
Igual, me pregunto ¿porque el afán de valorar sólo las experiencias de paz internacionales? ¿Que es lo que estorba?

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