Menú principal

Jueves Octubre 17, 2019

???

Las cartas están sobre la mesa. Ya sabemos en detalle de qué estamos hablando y sin embargo muchos repiten para oponerse: “no sabemos lo que se está negociando en La Habana”. Sí sabemos. Hay tres acuerdos que son públicos y los temas que más dividen a los colombianos están en discusión allá y acá pero las posibilidades son claras: justicia con cárcel o sin cárcel y representación política con qué condiciones.

El tema de justicia es un componente del capítulo de víctimas cuyos derechos en materia de verdad, reparación, garantías de no repetición no son negociables. La guerrilla insiste en que no acepta condenas porque sigue sosteniendo que la “rebelión” es un derecho y que responde por los crímenes de guerra o las violaciones del derecho internacional humanitario en el marco de una comisión de la verdad a la que deban acudir todos los que han sido – en ese entendido- victimarios en el conflicto.

El planteamiento de la guerrilla es un punto de fondo que resulta inaceptable para el Gobierno, por lo que el debate – si se le quiere encontrar una salida- se concentrará en el tipo de penas y la manera de cumplirlas que se le impondrán a los miembros de la guerrilla, agentes del estado y no combatientes que participaron en crímenes durante el conflicto. Para la mayoría de los colombianos se resume en si cárcel o no.

En materia de representación política el tema parece un poco más fácil porque hay una inmensa mayoría que acepta que quienes no cometieron delitos de lesa humanidad queden habilitados para hacer política y por tanto la discusión se concentra en que se hace con los “máximos responsables”. Seguramente ahí saldrán otros temas como si se le concede transitoriamente a las FARC curules automáticas en el Congreso y cuántas o si deberán someterse a las reglas democráticas en las próximas elecciones.

Los presidentes solían tener facultades para decidir estos dos aspectos con los grupos armados ilegales con los que se han hechos acuerdos en Colombia. La facultad presidencial de conceder indultos ha estado en todas nuestras constituciones. Se usó, por ejemplo, para los acuerdos con el M 19 y el EPL. Ahí sigue en el texto constitucional pero se ha interpretado que es restringida y casi inútil por inaplicable para los jefes de la guerrilla que han incurrido en crímenes que si bien no han sido aún calificados como delitos de lesa humanidad, tienen ese carácter, respecto de los cuales el derecho internacional no admite hoy perdones del tipo indulto y amnistías.

El Fiscal había dicho que el Presidente tenía suficientes facultades para suscribir un acuerdo de paz y que no debería siquiera someterlo a refrendación popular como ha sido el compromiso del Presidente Santos. Ahora, por fortuna, rectifica y propone que se convoque un referendo para facultar al Gobierno para definir las reglas de justicia que se aplicarán a la guerrilla.

En materia de representación política en cambio el Presidente requiere de facultades especiales para obligarse a desarrollar circunscripciones especiales o para dar directamente curules a miembros de la guerrilla.

Todos los presidentes o las han tenido o las han buscado. Virgilio Barco propuso las circunscripciones especiales de paz que no se aprobaron pero se incluyeron dentro de un acuerdo político que eventualmente se sometería a referendo aunque para esa época no estaba regulada esa figura. César Gaviria pudo nombrar directamente a miembros de guerrillas desmovilizadas en la Constituyente, que si bien no fueron los del M 19 que se las ganaron electoralmente sí las de otros grupos como el EPL, el Quintin Lame y la Corriente de Renovación socialista. El propio Gaviria fue habilitado por la Constituyente para nombrar un número plural de miembros de la guerrilla en el Congreso, facultad que no usó porque no hubo acuerdo con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar.

Samper incluyó una norma similar en la denominada ley de orden público que estuvo vigente desde 1997 hasta el 2001, ya en el período de Andrés Pastrana, hasta que la Corte la declaró inconstitucional porque –con razón- consideró que esa facultad debería ser de rango constitucional y no legal. Uribe la incluyó en su referendo de 2003 pero la Corte la declaró inexequible y no se sometió a votación porque debía plantearse por separado y estaba incluida en una pregunta más grande sobre la forma de elección del Congreso.

Santos no tiene facultades ni para definir las reglas de justicia, mantiene las del indulto restringido por las interpretaciones actuales y no tiene facultades para conceder beneficios en materia de representación política. Es decir que no puede hacer concesiones y no tiene un marco para negociarlas con las FARC. El esquema que adoptamos es un poco absurdo: estamos esperando a ver que acuerdan en esa materia para que ahí sí nos pregunten si estamos de acuerdo o no.

Los negociadores convienen, por ejemplo, unas penas alternativas que no signifique privación de la libertad en establecimiento carcelario y después a la mayoría nos parece que eso no es aceptable o conviene darle, por decir cualquier cosa, cinco curules en el Senado y a la mayoría nos parece que son muchas que debían haber sido solo tres. Pero además para que decidamos deberán pasar al menos seis meses, porque el acuerdo lo incorporan en una ley, lo revisa la Corte Constitucional y nos convocan a una votación. Es un esquema completamente inviable.

Si queremos darle certeza a la negociación y salidas políticas y jurídicas al proceso que se sigue con las FARC debemos resolver este pleito ya. Que se convoque el referendo, que nos pregunten qué es lo que creemos que el Presidente le puede conceder a la guerrilla, que la Corte Constitucional resuelva de una vez por todas si esas concesiones son jurídicamente posibles o no.

Hay unas discusiones si se puede o no convocar ese referendo para que coincida con las elecciones de Octubre, hay algunas salidas a esas dudas. Que se resuelva todo de una vez y que si no le vamos a autorizar al Presidente a hacer unas determinadas concesiones pues que lo digamos de una vez y no le hagamos perder más tiempo a De la Calle y Jaramillo.

Uribe ya propuso un referendo para que lo “habilitaran” para nombrar un número ilimitado guerrilleros en el Congreso, ahora se escandaliza y a la misma propuesta la califica de ley habilitante para invocar el fantasma de Chávez que no lo deja dormir. Todos los Presidente han tenido facultades para negociar con las guerrillas y el que más ha avanzado no podrá siquiera, una vez firmado el acuerdo final, convenir unos lugares para que se concentren como lo pide el uribismo, porque las pocas atribuciones que tiene so para el proceso y respecto de los negociadores pero no respecto de la tropa. ¡Habrase visto¡. Claro que hay que definirle las facultades al Presidente y rápido.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2015-04-27 13:52

Estamos en un imposible, por un lado no se puede confiar en las Far porque no aceptan sus crímenes y los siguen cometiendo, además piden y quieren tomar decisiones que son deberes del congreso, quieren cambiar la constitución a su favor y de Santos, del cual también se desconfía porque quien traiciona una vez y repite no es confiable... entonces no le hagan perder el tiempo a los colombianos, sean claros, digan que quieren negociar y por cuanto, porque lo que dicen sobre la mesa no lo sostienen fuera de ella.
De acuerdo con algunos foristas, la negociación es con los colombianos, no solamente con Santos, presidente no es Rey, negociadores no es congreso ni constituyente, Far no es estado no gobernante, sus estatus es de criminales que deben negociar el dejar de delinquir... Las cabecillas son los máximos responsables de los crímenes de lesa humanidad, entonces quien irá al congreso?
El run run de la compra de armas por droga coge mas fuerza tras sus crímenes en el Cauca

Lun, 2015-04-27 14:45

Harriar, póngale la 'c' q las Far son d Colombia, d todos, x lo tanto es FARC.

Quien lo creyera que sea precisamente Ud quien se coma el cuento q la negociación es con todos y q todos influimos en las decisiones d Santis jeje, ok, en esos términos diría q entonces el "'colombianos" se reduce a Furibe, al único q verdaderamente Santis le teme, mucho + q a una tal CPI. No cae en cuenta q cada vez q Furibe habla tiene eco?, al punto q ya no hay necesidad d enojo, todo viento en popa, hasta No suspender los diálogos es la nueva posición y la posibilidad el cese bilateral supeditado a la concentración d las FARC en puntos vigilados ya le suena al Gbno. Yo veo al Furibe 3 hace rato. Así q señor-a Harriar las opiniones dl colombiano promedio no cuentan para nada.

Pd: si hay alguien q no perderá el tiempo es precisamente De la Calle. D resultar la firmita q es altamente probable, será ÉL, el + beneficiado para el 2018; x lo menos así lo veo yo hace muchooooo rato.

Lun, 2015-04-27 15:33

Fuerzas Armadas revolucionarias de... Colombia? Venezuela?, Cuba...
Cuando de habla de referendo implica a los colombianos, Uribe vota por el y muchos por sus ideas... yo voto por mi y por mis ideas, desde la campaña del Santos II, el candidato presidente hablo de este referendo,Uribe y Zuluaga planteaban el desarme antes de las negociaciones, una agenda clara, con temas abiertos a la opinión pública y no informes de ya pactamos esto...
Eso de los superpoderes es malo para todo mandatario y malo para la democracia, si lo utilizaron antes demuestra que ya se erró y no debemos repetir los mismos errores, menos con alguien poco fiable.
Entonces en lo que atañe a este tema el colombiano promedio es el que decide, el tema importante es quien y como le hacen la pregunta... DDD

Sáb, 2015-04-25 21:51

Aparte de la falta de voluntad política de las Farc, el proceso del Caguán fracasó por la improvisación: muchas manos metidas hablando sobre todo lo divino y lo humano, falta de una hoja de ruta, y la exposición mediática. En La Habana, se corrigió y con la complejidad propia de estos procesos, va por buen camino, excepto por su aprobación. Santos, puesto contra las cuerdas por Uribe, se obligó a legitimarlo por una casi imposible refrendación popular.
Así las cosas, a la imprudencia de los micrófonos y los sinuosos trinos de Uribe, se agregan no saber quién concreta lo pactado ni cómo hacerlo. Lo práctico es que se le den amplias facultades al jefe del Estado para llevarlo a cabo, pero políticamente es inviable. ¿Un gran acuerdo nacional? ¿Una “séptima” papeleta? ¿El referendo propuesto por la fiscalía que nació muerto? Tamaño enredo. Ojalá en la puerta del horno no se queme el pan.

Sáb, 2015-04-25 14:42

La Corriente de Renovación Socialista no participó en la Constituyente de 1991. Ellos nacieron en 1994.

Cuando realmente se quiere la paz, no hay que ponerle palos en la rueda a los procesos de negociación ni formar conjeturas sobre lo que es y no es posible, porque a una opinión manipulada por los medios de comunicación se le dé por decir que no o sí en un referendo frente a esto o aquello. Inevitablemente hay que hacer concesiones, ya que la legitimidad que alega el gobierno por haber sido escogido en elecciones queda por el piso con los falsos positivos, las desapariciones forzadas o el asesinato de miles de militantes no necesariamente guerrilleros en la década de los Ochentas y Noventas del Siglo XX. Si la cosa es en serio, hay que poner en libertad tanto a los guerrilleros como a los militares que se encuentran presos. En un conflicto de tipo político-militar, así estén degradadas las acciones para segar la vida de cientos de miles de personas hay que ceder.

Sáb, 2015-04-25 11:01

El discurso d la oposición gira precisamente en torno a q disque no se sabe q negocian ni cómo ni cuando. A SEGÚN.... Santos está haciendo todo a espaldas dl país, cosa q solamente cabe en sus cabezitas.

Pocas veces estoy d acuerdo con Riveros en tan alto porcentaje; en ultimas esto es cárcel o no y participación política. Pero aquello d la verdad no creo se avance + allá d lo q ya se ha visto, palmaditas en el hombro fortuitas d parte d todos los victimarios. D la reparación igualmente serán tan ambiguas como los perdones y mucho + ahora q todo se achaca al petróleo. Y d la no repetición, sorry Riveros pero eso depende dl éxito dl posconflicto tanto en inversión social y aquí otra vez la culpa no será dl tubo sino dl petroleo y en la seguridad d los desmovilizados.

Asií la oposición insista q Santos es el mejor alumno d Chávez con aquello d las "facultades especiales", q las necesita las necesita y si de refrendar el mandato x La Paz q le dimos, ..pssss q así seA y pronto

Añadir nuevo comentario